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Cápsulas para cuando el mundo pinta particularmente cuesta arriba.

Tentaciones a la puerta

Imagen: Alberto Montt
Imagen: Alberto Montt

Me encanta esto del genial chileno Montt, que remite a aquello de Wilde: “Lo único que no puedo resistir es la tentación”. Pues sí, de qué sirve la sombra del pecado sino para jugar un poco con ella al “no, no” que inflama el deseo, luego aterrizar en sus brazos y que así resulte evidente la intención primera.

Este fin de año, con quien más me quiere a mi lado, es tiempo propicio para dejarme caer en todas las tentaciones que llamen a la puerta.

Ser extranjera de la humanidad

Foto: William Hall Raine (1931)
Foto: William Hall Raine (1931)

Encuentro por azar esta cita del novelista francés Marc Levy: “On est tous l’étranger de quelqu’un” (Todos somos el extranjero de alguien). De talante humilde y sencillo, yo estoy muy dispuesta a ser la extranjera de alguien. No hay problema. Mi mamá hizo conmigo una buena labor anti-ego. Lo que no tolero es ser la extranjera de muchas decenas de millones de personas. ¿Qué se creen?

PD A nadie sorprenda que suscriba aquello, también francés: “L’enfer c’est les autres” (El infierno son los otros).

Los libros de adentro de mi cabeza

Imagen 4Tal cual en mi caso: muchos, muchísimos libros están afuera, pero algunos ya se integraron a mi cabeza. A esta tira del genial Liniers sólo añado que me llaman la atención los de afuera pero cómo quiero los que están dentro, los que ya forman parte de mi hígado, de mis dientes, de mi pelo.

Perderle el respeto al arte (¿por qué no?)

http://www.arno-rafael-minkkinen.com/
http://www.arno-rafael-minkkinen.com/

El fotógrafo de origen finlandés Arno Rafael Minikkinen se vale de PhotoShop para lograr estas fotografías de alta estética, con una luz sumamente cuidada pero, sobre todo, que descolocan, que incorporan un guiño de humor. Me gustan en particular por lo que sugieren: creo que para que el arte sea más disfrutable hace falta jugar y sí, generar propuestas menos solemnes. Además, me encanta ver que PhotoShop sirve para más que borrar exparejas, acinturar modelos, crear extraterrestres.

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Hay de protestas a protestas

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Hasta para mostrar inconformidad conviene ser creativos.

Antes que nada, subrayo que creo en la protesta social y más de una vez he gritado consignas y he marchado por las calles a favor de una causa que me parece importante defender. Sin embargo, para mi gusto, por más válida que sea una bandera, ya no son tiempos de romper cristales, lanzar botellas, bloquear calles o carreteras por días para impedir el paso de quienes no pueden resolver un asunto. Me parece que esa forma da a las autoridades la razón perfecta para condenar forma y fondo de la expresión (y, por tanto, cerrarse al diálogo), además de que suele ganar la animadversión de la población afectada, en vez de su respaldo.

En estos días, en el estado mexicano de Guerrero, maestros han roto cristales, tomado oficinas, destruido computadoras, quemado mobiliario como medida de presión para que atiendan sus reclamos (no entro en el fondo de los mismos, este comentario se concentra en la forma). También llevan días bloqueando la autopista del Sol, importante vía de comunicación. Por otro lado, en el Distrito Federal la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México, mi adorada UNAM, lleva días tomada por alumnos encapuchados que impiden la operación de la institución educativa más grande del país y una de las más importantes del mundo hispano.

En contraste, ayer Greenpeace dio cátedra de originalidad. Burlando las medidas de seguridad del Senado de la República, una mujer se “descolgó” con una arnés y exhibió una pancarta con su reclamo, todo en plena sesión. Al mismo tiempo, otra mujer entró al salón con una pancarta similar. En otro contexto, en días recientes las activistas de Femen se manifestaron desnudas en París y Kiev contra la Yihad y el mundo entero volvió los ojos a su causa.

Por lo que veo en las redes sociales, las expresiones violentas reciben la condena de una enorme parte de la gente, mientras las osadas merecen aplauso, celebración. Creo que tener el apoyo de la población no es de menospreciar. Si a lo largo de décadas el fondo de las protestas es similar (libertad de expresión, justicia, equidad, condena a la represión), me parece que es tiempo de buscar nuevas formas de manifestarlo.

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Chava Flores para presidente

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El enorme sociólogo plagado de buen humor, cronista musical de los mexicanos, estaría hoy cumpliendo años… pero se fue hace más de 20. Si siguiera por aquí, en las redes sociales seguro se armaba un movimiento para llevarlo a la presidencia… y yo votaba por él. ¿Quién nos ha visto desde dentro con tanto cariño, humor y agudeza, con tantas ganas de que salgamos adelante gracias a (y a pesar de) nosotros mismos?

En 196 canciones, el buen Chava hizo una radiografía única de las incongruencias, tradiciones e ironías del mexicano. Aquí, fragmentos de dos de mis canciones favoritas:

“Los quince años de Espergencia” (a quien celebran en típica fiesta de barrio hasta que va a cumplir los treinta): “…El día del baile llegó, la vecindad se llenó./ Damas de pura tafeta y ellos de etiqueta, huarache y mechón./ ¡Ay, Espergencia, por Dios, pareces un querubín!/ ¡Uy, qué rodillas tan prietas, échate saliva, no salgas así!”.

Y el templo que es “Sábado, Distrito Federal”: “Desde las diez ya no hay donde parar el coche/ ni un ruletero que lo quiera a uno llevar./ Llegar al centro, atravesarlo es un desmoche:/ un hormiguero no tiene tanto animal./ Los almacenes y las tiendas son alarde/ de multitudes que así llegan a comprar/ al puro fiado porque está la cosa que arde,/ al banco llegan nada más para sacar”.

Venga, ¡Chava para presidente!

(Está plagado de mexicanismos, así que adjunto un breve glosario improvisado:
Chava: forma cariñosa de referirse a quien se llama Salvador;
barrio: zona pobre;
huarache: sandalia;
prieto(a): muy moreno;
ruletero: taxi colectivo;
desmoche: eufemismo de “desmadre”, es decir, lío, caos;
comprar al puro fiado: con la promesa de pagar más tarde)