El laberinto de mi oreja

Imagen 3

El monstruo se desata/

en el laberinto de mi oreja:/

corre calle abajo/

(embriagado)/

y avasalla./

En loca carrera/

trastorna,/

fascina con el portento/

de su rabia./

Lo espera una flor incandescente./

Qué prodigio de ojos excesivos.//

 

-Julia Santibáñez

En casa en mi vida

En la oficina, con la cabeza en proyectos, análisis, rendimientos, abro mi libreta personal buscando un dato anotado ahí. De pronto me brinca a las manos esta cita que transcribí del libro que estoy leyendo. Me pareció fascinante el concepto de “sentirse en casa en la propia vida”:

“At times, like happy children, we feel at home in our life. But at other times it is as if we were on another planet, like the man who fell to Earth. This state is about our attitude to the world we live in: what is our relationship with the people around us, the environment, the objects and circumstances of our life”. -Piero Ferrucci, Beauty and the Soul

Para mi enorme Fortuna, sí, me siento en casa en mi pedazo de mundo.

Palabra del día: roncear

Roncear: Entretener o retardar la ejecución de algo por hacerlo de mala gana (DRAE). Me imagino a quien lo hace como un río remolón lleno de meandros que suben, bajan, tuercen a un lado y a otro, retardando la llegada al mar.

Me la encontré así, por casualidad, y asimismo la comparto…

Arte a través del cuerpo

Ayer tomé una muy rica clase de Anusara Yoga con Ashleigh Altman (en la foto), como parte del Encuentro Internacional de Yoga. Ahorita me alisto para ir a otra clase con ella y pienso que me gusta su enfoque de celebrar el arte a través del cuerpo, reflejar un sentimiento creativo y armónico a través de las asanas. Durante los muchos años que hice danza y ballet disfruté enormemente crear formas estéticas. Hoy, como practicante/fan de Bikram Yoga más bien parto del principio de que no “tengo” un cuerpo sino en buena medida “soy” mi cuerpo, me vivo a través de él, y por tanto lo honro y moldeo, de igual manera como busco darle forma a mi vida.

Père Lachaise a la manera de Millás

Conocedor de mi debilidad por los cementerios, Armando me regala esta foto que encontró, tomada en mi amada maravilla parisina: Père Lachaise. Me fascina y a la manera de Juan José Millás juego a descomponer la metáfora implícita: vida que se afirma sobre la piedra, verdor que sublima la grisura, savia que corona la rigidez, vigor que contrasta la decadencia, fragilidad que se consagra ante el tiempo. Y, sin embargo, en este juego vertical/horizontal, la piedra no sacrifica su encanto sino se enriquece con el diálogo entre contrarios…

 

Y un poquito más adentro

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