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“Habítame, penétrame”

Foto: Jerry Avenaim
Foto: Jerry Avenaim

Ya que es domingo, propongo un culto en el que los fieles repitan este poema de Gelman con ojos entrecerrados. Por lo pronto, empiezo yo misma con el ritual.

Oración

“Habítame, penétrame./
Sea tu sangre una como mi sangre./
Tu boca entre a mi boca./
Tu corazón agrande el mío hasta estallar./
Desgárrame./
Caigas entera en mis entrañas./
Anden tus manos en mis manos./
Tus pies caminen en mis pies, tus pies./
Árdeme, árdeme./
Cólmeme tu dulzura./
Báñeme tu saliva el paladar./
Estés en mí como está la madera en el palito./
Que ya no puedo así, con esta sed/
quemándome.//

Con esta sed quemándome//

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos”.

-Juan Gelman

Los últimos versos de Gelman

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Según la revista argentina Ñ, éste es el último poema conocido de Juan Gelman, escrito a fines del año pasado en su casa de la colonia Condesa, en la capital mexicana. Es casi una despedida. Me pregunto qué dirá hoy su esqueleto, tan solo.

Verdad es

“Cada día/

me acerco más a mi esqueleto./

Se está asomando con razón./

Lo metí en buenas y en feas sin/

preguntarle nada,/

él siempre preguntándome, sin ver/

cómo era la dicha o la desdicha,/

sin quejarse, sin/

distancias efímeras de mí./

Ahora que otea casi/

el aire alrededor,/

qué pensará la clavícula rota,/

joya espléndida, rodillas/

que arrastré sobre piedras/

entre perdones falsos, etcétera./

Esqueleto saqueado, pronto/

no estorbará tu vista ninguna/

veleidad./

Aguantarás el universo desnudo.//”

Juan Gelman, La Condesa, México, D.F.

28 de octubre de 2013

Aquí el link a Ñ: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Juan-Gelman-mo-poema_0_1067293486.html

Adiós, poeta Gelman

(1930-1914)
(1930-2014)

Te fuiste, doloroso de la sangre, artesano frágil, alquimista del juaneo y el gelmaneo, huérfano de hijo, palabrero exiliado, compañero del dolor tuyo y de todos. Cuánta falta van a hacer esos poemas tuyos que “dan vueltas por el cuarto”. Cuánta. Te despido murmurando tu luz:

“Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti./

Me he acostumbrado a beber la noche lentamente, porque sé que la habitas, no importa dónde, poblándola de sueños./

El viento de la noche abata estrellas temblorosas en mis manos, que aún no se conforman, viudas inconsolables de tu pelo./

En mi corazón se agitan los pájaros que en él sembraste y a veces les daría la libertad que exigen para volver a ti, con el helado filo del cuchillo./

Pero no puede ser. Porque estás en mí, tan viva en mí, que si me muero a ti te moriría”.

de Violín y otras cuestiones, en Juan Gelman, Pesar todo. Antología (FCE)

Mi lista de libros necesarios 2013

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Algún amigo había preguntado al respecto y mi querido Borgeano me dio esta idea lúcida, así que a punto de cerrar este año, aquí está mi selección de libros 2013, los que ricamente poblaron mis días y noches de universos. No son 10, sino 23+1, contra el afán canónico que en estas fechas propone “los 10 mejores…” de todo. Algunos son novedades, otros no. El criterio que los une es que me sacudieron, me impresionaron, los hice propios y hoy son tan míos como mi pie o mi mano.

Se han vuelto amigos queridos Nicanor Parra, los poetas chilenos de la resistencia, Andrés Neuman, Saul Bellow, Patti Smith, Yuri Herrera, Ana Clavel, Alfonsina Storni, Fernando Rivera, Ana María Rodas, Tennessee Williams, Sylvia Molloy, Alfredo Serra, Héctor Abad, Idea Vilariño, Alejandro Hernández, Juan Gelman, Carlos Velázquez, Aurora Venturini, Francisco Hernández, un genial diccionario de intuiciones, Vladimir Nabokov y Álvaro Cepeda. Sin duda, piso más firme con ellos bajo el talón.

Que Gelman estará en la FIL 2014

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Apenas clausurada la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de este 2013 se anuncia que el año siguiente, el país homenajeado será Argentina. Me fascina la idea. Desde que descubrí a Borges y a Cortázar en la universidad, los autores argentinos me atraparon. Con el tiempo y las lecturas aumentaron sus dominios, en especial los últimos años, en los que he ido muchas veces a Buenos Aires y vuelto feliz de libros. De sabores. De abrazos.

Algunos dicen que el poeta Juan Gelman estará en la FIL con la delegación argentina. No hay mejor noticia. Lo conozco de viejo, he pasado con él horas quietas, le agradezco versos fulgurantes. Ojalá pueda decírselo. Mientras, repito este rayo de luna captado por él:

Cómo será pregunto.

Cómo será tocarte a mi costado.

Ando de loco por el aire

que ando que no ando.

 

Cómo será acostarme

en tu país de pechos tan lejano.

Ando de pobre cristo a tu recuerdo

clavado, reclavado.

 

Será ya como sea.

Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.

Me comerás entonces dulcemente

pedazo por pedazo.

 

Seré lo que debiera.

Tu pie. Tu mano.

Poesía para tocar, de León Ferrari

Imagen 9Esta semana, el artista plástico Ferrari murió en la misma Buenos Aires que lo vio nacer hace 92 años. Con él se fue una expresión artística única y una voz crítica aplaudible, además de un acercamiento particular a la poesía. A éste me quiero referir.
Creador de nombre internacional, cuestionador del catolicismo, crítico de los abusos de la iglesia durante la dictadura argentina, su relación con la poesía comenzó al menos desde 1964, cuando ilustró un libro de poemas de Rafael Alberti. Luego, tras publicar varios libros de diseños y caligrafías, en 1997 presentó imágenes de desnudos sobre las cuales inscribió en braille versos de Borges y André Bretón. Dijo en su momento: “Los brailles se me ocurrieron porque Borges era ciego, pero a su vez tenía unos poemas de amor muy lindos, entonces pensé en utilizar el lenguaje de los ciegos sobre las fotos de desnudos de Man Ray y también usé fotos de mi padre y de dos italianos […]. La idea de un poema de amor sobre la chica fotografiada desnuda surgía de que había que acariciar a la mujer para poder leer lo que decía el texto poético”. Más tarde completó la serie Brailles con poemas inscritos sobre obras clásicas como la Eva de Durero.
Otros detalles de su relación con la literatura fue su relación con Juan Gelman y Julio Cortázar, además de la publicación, en el 2000, de La bondadosa crueldad, libro de collages y poemas de su autoría que, por desgracia, sólo conozco de referencia, pero que incluye estos versos irónicos: “Si yo supiera pintar […] si Dios en su apuro y turbado por error confuso me hubiera tocado”. El año pasado tuve la Fortuna de ver en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (el famoso MALBA), la muestra Brailles y Relecturas de la Biblia. Yo no conocía el trabajo de Ferrari pero su propuesta me deslumbró. En estos días mucho se ha hablado sobre el artista, el crítico, el confrontado con el entonces arzobispo Bergoglio y su lamento hacia el nombramiento de éste como papa, el comprometido socialmente. Lamento todo ello, pero no quiero dejar de marcar el acento hacia la pérdida del Ferrari que, además, concibió poesía para tocar.

Links relacionados

Mi encuentro con la obra de Ferrari, La civilización occidental y cristiana: http://wp.me/p1POGd-19r.
Publicaciones de Ferrari: http://www.leonferrari.com.ar/index.php?/projects/publicaciones–publications/
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“El neologismo agranda el lenguaje”

Ruggieri
Ruggieri

Acaba de pasarme: necesitar una palabra, no encontrarla y construirla de inmediato. El viernes, en junta de trabajo, quiero comunicar que debemos hacer borrosa una foto y digo blurearla (del anglicismo to blur). Suena mal. Busco opciones en español. ¿Empañar? No exactamente. ¿Confundir? No, no. Se me ocurren perífrasis: hacer borroso, sacar de foco, pero busco una sola palabra. ¿Desdibujar? Mmm… ¿Borrosear? Sí, ésa.

Cómo me gustan esas voces que nacen sobre la marcha, buscando comunicar. Pienso en ese gran neologista argentino, el poeta Juan Gelman, con su amorar y juanear, sus tetísimas muslísimas y su discurso cuando recibió el Premio Cervantes: “[…] el neologismo agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma […] Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía”.

Voy a proponerle borrosear a la Real Academia Española (qué más da si no le interesa).

Aquí el discurso de Gelman: http://goo.gl/2VZbl