LE AGRADEZCO SUS ANGUSTIAS

Comencé a escribir para probar que era y, en efecto, estaba en mi cuarto. Siendo adolescente quería pulverizar la existencia sobre la palma de la mano, desmenuzar soledades, analizar mis contradicciones para luego, a través del lenguaje, volverlas contraducciones. Es decir, aspiraba a levantar una arquitectura paralela. Una mía. Entendible. Con mi nombre. Y ahorita mismo estoy segura de que cadaSigue leyendo «LE AGRADEZCO SUS ANGUSTIAS»