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Este blog respira libros. Es de libros. Sobre libros. En torno a libros.

#MiércolesDePoesía “Que la alabada libélula lila te salve de ti”

Los poemas se convierten en canciones o las canciones llevan poemas en los intersticios (hasta ellos, los del Nobel, lo saben). La mayor parte de las veces, la música de las palabras aporta una cadencia que vuelve indistinguibles unas y otros.

Lo digo a propósito del nuevo disco-libro El arrullo sideral, del cancionista mexicano Jaime Ades (el tino de la palabra es suyo, no mío). Incluye CD y código de descarga digital porque tiene rolas que a ratos son versos en toda ley, pero además una ilustración acompaña la letra de cada una. Así, voces y atmósferas añaden elementos al disfrute que cuaja tuétano adentro. Los chulos dibujos chulos son de Yurex Omazkin (qué genialidad de seudónimo, porDió). Al final viene el recuento en texto y fotos de lo que fue armar el rompecabezas.

Redondo, rotundo, orondo, el “libro sonoro” mueve polvos, encandila entusiasmos. Cómo no aplaudir que unos locos apuesten así por una lluvia desatada de historias, temperaturas y sugerencias.

Este poema, “La libélula lila”, es una de mis canciones favoritas: las aliteraciones provocan un cachondeo de “qué gozadera“. Por eso es el invitado del #MiércolesDePoesía.

Da click aquí para oír la canción.

“La libélula lila
Calma las cosas,
Cassandra querida, que las horas
no saben dónde ir.
La mente castiga
si fijas la vista y reanuda
la pantalla gris.
Mira,
las ondas te hablan
de otras galaxias lejanas.

Monta mi manta encendida,
Mariana escondida,
deja el cuerpo ir.
La mente no obliga a rogar de rodillas
jadeante por un día feliz.
La madrugada es muy plana
y esta noche no existe,
se ríe de ti.

Y ve a navegar,
hazte la perdida,
en bosques de altos sauces llorones.
Que el ala de la alabada libélula lila
te salve de ti […]”.

Jaime Ades, “La libélula lila”, El arrullo sideral. Libro sonoro, ilustraciones de Yurex Omazkin, Foro del Tejedor, 2017.
A la venta en Librerías El Péndulo.

 

#MiércolesDePoesía Y miércoles de ceniza de mi gata

Se fue Tami. Vivió 16 años con nosotros.

Toda blanca, muy novia siempre, guapa y altiva, ella y mi adolescenta crecieron juntas, sabían leerse. Aprendí a quererla a través de los ojos desmesurados de mi hija.

Hoy recogeremos tus cenizas, Tami, y nos acordaremos de que supiste ser, sobre todo, una gata cabal. Con este fragmento de Neruda va un “Buen viaje. Gracias por haber sido paisaje, vuelo, presentimiento”.

Oda al gato

“Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro […]”.
Pablo Neruda, “Oda al gato”, en Odas elementales

“Crimen y castigo” se llamaba “Himen y castigo” (animación en video)

Para La Hora Elástica, programa de TVUNAM en el que tengo el gusto grosero de colaborar, unas manos creativas animaron un textito mío. En él juego con posibles títulos de novelas si los duendes de las erratas metieran su mano en esos fuegos, perdón, juegos.

El video dura poco más de dos minutos y es precioso. De veras.

Aquí lo dejo, para deleite de las pasas, digo, de las masas.

 

 

 

#MiércolesDePoesía Un poco de Caribe sobre la lengua

Acabo de volver de Chicago. No es fácil explicar ­­la emoción de haber participado en el Festival Poesía en Abril, organizado por DePaul University y la revista Contratiempo. Digamos que camino de puntitas por haber echado versos con poetas de Perú, Bolivia, Puerto Rico, México y Honduras, entre otros países de Hispanoamérica. No es fácil porque hay una parte que puede ponerse en palabras (cariños que se desbordan, ganas de bailar, gustos varios) pero otra más bien responde a atmósferas, enchinamientos de piel ante el hallazgo verbal de un colega, brindis que dejan un sabor de boca que va más allá de la bebida. Total, regresé un poco más enamorada de la poesía que antes.

Entre las conocencias que hice por allá figura Juana Goergen, poeta y académica en DePaul. Si ustedes la conocieran la querrían de inmediato, como me pasó a mí, pero además me regaló su Mar en los huesos (Pandora Lobo Estepario Productions) y terminó de seducirme. Es un libro de texturas sonoras, desbordado de ecos.

En una página preliminar explica que en 2011 se hizo un estudio de ADN, por petición de un amigo genetista que llevaba a cabo una investigación. El análisis arrojó porcentajes significativos “de material genético de pueblo originario taíno y de material genético africano carabalí”. Con la bandera de ese derecho de sangre escribió el libro en el que da voz a sus ancestros, a las rabias acumuladas y también a los ritmos en las caderas y el pulso.

Rojo Córdova dijo sobre Mar en los huesos: “[En él] leí torrentes de sangre tambora tocando a volumen alto la cosmogonía caribe y más tambores de allende el Atlántico tocando el clamor más triste del mundo […] Olas de energía (taína y carabalí) vueltas herida”. Bueno, pues uno de esos poemas es el invitado del #MiércolesDePoesía.

Por una vez te pido que no te preocupes por lo que no entiendes. Lee el poema en voz alta y deja que las palabras se rompan en tu boca como semillas, dejen salir el jugo amargo sobre la lengua. Vale la pena.

Guamikeni anaqui ciguato Yocahú.
Señor de tierra y mar —enemigo, que envenenó a Yocah
ú.

¿Por qué tú, Señor?                                Banequé  Bajarí

Lucero de la mañana.                              Bajacú

Animal sin pareja.                                   Baracutey

¿Por qué tú?                                             Banequé

Arco para disparar flechas.                      Bairá

Hilo para canastas.                                   Bijao

¿Por qué tú?                                               Banequé

Piedra grande.                                          Bosiba

Cordel más grueso que la cabuya.
Bayabé

Envenenado.                                                 Ciguató”

Juana Iris Goergen, Mar en los huesos, Pandora Lobo Estepario Productions, 2017

PD Dispensen el lío con los espacios entre versos. Esta máquina no entiende razones (dicen que todo se parece a su dueño. Ay).

 

 

#MiércolesDePoesía Ese amor que aturde como un panal

Foto: https://ecocolmena.com/funciones-de-panal-de-cera-de-las-abejas/

Hace mucho que el chipaneco Jaime Sabines (1926-1999) no visita este blog y ello implica un atentado a la salud espiritual, de modo que este #MiércolesDePoesía él es el invitado.

Los versos que transcribo a continuación, como muchos suyos, llevan miel adentro y se les puede saborear por largo tiempo. Lo de la miel es metafórico en más de un sentido: implica dulzura, claro, pero una acompañada de ecos, de zumbidos, porque el amor del que habla Sabines “aturde como un panal” y duele “como un callo”.

Cómo no.

“Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
aturde como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.

El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido”.

Jaime Sabines, “Digo que no puede decirse el amor”, Yuria, en Nuevo recuento de poemas, Joaquín Mortiz, Biblioteca Paralela, 1977

Burroughs o la originalidad sobrevalorada y qué es el estilo del escritor

Entre las muchas cosas que me atraen de este escritor beatnik está su vocación autodestructiva. No sé, me interesan esas ganas recurrentes de consumirse, que recuerdan aquello de It’s better to burn out than to fade away”,  de la canción de Neil Young.

Pero hoy no me asomo a sus intimidades, sino me centro en su figura pública como escritor. Aquí van dos conceptos de Uncle Bill (como lo llama BEF en su espléndida novela gráfica del mismo nombre), expresados en una conferencia que aparece en YouTube como “Class on Creative Writing” y a la cual llego gracias a mi caro amigo Andrés Grillo, por triangulación de una nota en Yorokubu.

Me parecen dos puntos útiles de recordar para quienes escribimos (la traducción es mía): 

“El concepto de originalidad pasó de moda, no se necesitan nuevas ideas ni nuevos personajes. Si un escritor utiliza escenarios o personajes de otro autor, de todas formas va a ser valorado por sus propios méritos” (aparece a partir del minuto 0’43”).

“El estilo es la elección arbitraria de un escritor sobre qué palabra o imagen va a emplear, entre las muchas disponibles que pueden significar más o menos lo mismo. Al ser arbitaria, la selección se vuelve [una] característica suya” (aparece a partir del minuto 5:57).

Da click aquí para ir al texto de Yorokubu.

Tres libros para un luminoso inicio de año

Gracias, gracias desde los hipocondrios por todo el cariño que se me ha dejado venir en abalanzamiento desde ayer. El gusto me va a durar los 364 días restantes. Pero hoy es otro día, de modo que quiero compartir este video de TV UNAM, en el que en dos minutos recomiendo tres libros que no te conviene perderte: hay cuento, ensayo y un clásico imponente.

Echa ojo.