#MiércolesDePoesía La tormenta que provoca alguien que pasa por ahí

Imagen: Tanja Babic, Woman in Abstract https://www.saatchiart.com/art/Drawing-Woman-in-Abstract/1029521/3853121/view

Es día de versos. Y no cualquier día de versos. Hoy comparto uno de mis poemas favoritos en la vida, uno de los que mejor captan lo evanescente del deseo, lo brutal de sentirse gobernado por las ganas de conocer a alguien que pasa junto a nosotros, que no se da cuenta de la tempestad que se nos arma por dentro. Es, claro, del chileno Gonzalo Rojas.

Y también es un #MiércolesDePoesía singular, porque con este posteo pongo una pausa temporal a varios años de compartir versos de forma semanal. Sucede que la vida me lleva por nuevos derroteros (me hago las ilusiones de que yo la llevo a ella, ténganme piedad): el asunto es que mi tiempo libre se verá muy reducido. Como me será difícil cumplir con este compromiso de cada semana, prefiero avisarlo desde ya.

Muchas gracias por la lealtad de años: ustedes, lectores y comentadores, son lo mejor de este blog. Seguramente nos volveremos a encontrar por ahí.

Salud. Muchos saludes por ustedes, por Rojas, por los provocantes que andan las calles sin enterarse de nada, por la poesía.

A esa que va pasando ahí

“Religo lo religioso de tus piernas a la sabiduría
alta de respirarte, mi aleteante,
a ti
te lo dice la nariz que soy, mi
cartílago casi,
la costilla que alguna vez, el hueso
que seremos si somos”.

Gonzalo Rojas, “A esa que va pasando ahí”, Las hermosas, Madrid, 1999, Poesía Hiperión, 190

#MiércolesDePoesía Retrato de tu depredador

Es #MiércolesdePoesía y lo inaugura un poema de Javier Sanz, escultor español que se amista con las palabras.

Los versos tratan un tema que me obsesiona y al cual he dedicado no sé cuántos poemas: el tiempo. Es relativo, inasible y carnívoro, terminará por comerte los ojos. Por comer también los míos. Y aunque llevemos siglos tratando de descifrarlo seguimos sin saber dónde vive, en qué esquinas le gusta dar la vuelta.

Como dijo Agustín de Hipona: “Si no me preguntas qué es el tiempo, lo sé. Si me lo preguntas, no lo sé”.

Celoso de mi tiempo

“Cada vez soy más celoso de mi tiempo;
cada vez lo amo más.
No tengo más reino que un pedazo de tiempo;
cuanto menos tiempo me queda,
menos me gusta perderlo.
Paladeo mi tiempo;
paladeo mi veneno”.

#MiércolesDePoesía Dos “cualquiera” encuentran sus nombres. Y los dicen.

Entre las emociones que más asocio con la experiencia amorosa es la que sucede cuando unas letras puestas juntas, de pronto se convierten en eje de mi cosmos individual. Y entonces, con exacta coreografía, todas mis constelaciones se ponen en movimiento en torno a ese nombre. Y lo repito, asombrada. Encuentro que es polo de gravedad, no hay otro que dé sentido a las circunvoluciones.

Este poema lo dice mucho mejor que yo, por eso aquí termino e inauguro el #MiércolesDePoesía con estas líneas de Sandra Pien. No la conozco, no la conocía, pero leí estos versos en la revista Hispamérica (que bien dirige Saúl Sosnowski en Washington) y quise por un rato que fueran míos.

Salud.

Nombre

“Un hombre cualquiera
una mujer cualquiera
se reconocen al instante
tan íntimos tan próximos tan alejados.
En la afonía de un aleteo
ese hombre y esa mujer
se miran
entran al nosotros
cada uno sabe
que el otro también sabe
del rocío de la invocacion
de la emoción del camino
de perder la voz y luego encontrarla
del recuerdo de la palabra no dicha
de la seducción de la memoria de la ausencia
de ese encuentro no esperado
de ese irse del contraluz
en la callada brizna de azar.
En puntas de pie
besando la mañana
no todos se atreven.
Ellos se nombran”.

Sandra Pien, “nombre” en Hispamérica, año XLVI, número 137, 2017

#MiércolesDePoesía “Que la alabada libélula lila te salve de ti”

Los poemas se convierten en canciones o las canciones llevan poemas en los intersticios (hasta ellos, los del Nobel, lo saben). La mayor parte de las veces, la música de las palabras aporta una cadencia que vuelve indistinguibles unas y otros.

Lo digo a propósito del nuevo disco-libro El arrullo sideral, del cancionista mexicano Jaime Ades (el tino de la palabra es suyo, no mío). Incluye CD y código de descarga digital porque tiene rolas que a ratos son versos en toda ley, pero además una ilustración acompaña la letra de cada una. Así, voces y atmósferas añaden elementos al disfrute que cuaja tuétano adentro. Los chulos dibujos chulos son de Yurex Omazkin (qué genialidad de seudónimo, porDió). Al final viene el recuento en texto y fotos de lo que fue armar el rompecabezas.

Redondo, rotundo, orondo, el “libro sonoro” mueve polvos, encandila entusiasmos. Cómo no aplaudir que unos locos apuesten así por una lluvia desatada de historias, temperaturas y sugerencias.

Este poema, “La libélula lila”, es una de mis canciones favoritas: las aliteraciones provocan un cachondeo de “qué gozadera“. Por eso es el invitado del #MiércolesDePoesía.

Da click aquí para oír la canción.

“La libélula lila
Calma las cosas,
Cassandra querida, que las horas
no saben dónde ir.
La mente castiga
si fijas la vista y reanuda
la pantalla gris.
Mira,
las ondas te hablan
de otras galaxias lejanas.

Monta mi manta encendida,
Mariana escondida,
deja el cuerpo ir.
La mente no obliga a rogar de rodillas
jadeante por un día feliz.
La madrugada es muy plana
y esta noche no existe,
se ríe de ti.

Y ve a navegar,
hazte la perdida,
en bosques de altos sauces llorones.
Que el ala de la alabada libélula lila
te salve de ti […]”.

Jaime Ades, “La libélula lila”, El arrullo sideral. Libro sonoro, ilustraciones de Yurex Omazkin, Foro del Tejedor, 2017.
A la venta en Librerías El Péndulo.

 

#MiércolesDePoesía Y miércoles de ceniza de mi gata

Se fue Tami. Vivió 16 años con nosotros.

Toda blanca, muy novia siempre, guapa y altiva, ella y mi adolescenta crecieron juntas, sabían leerse. Aprendí a quererla a través de los ojos desmesurados de mi hija.

Hoy recogeremos tus cenizas, Tami, y nos acordaremos de que supiste ser, sobre todo, una gata cabal. Con este fragmento de Neruda va un “Buen viaje. Gracias por haber sido paisaje, vuelo, presentimiento”.

Oda al gato

“Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro […]”.
Pablo Neruda, “Oda al gato”, en Odas elementales

“Crimen y castigo” se llamaba “Himen y castigo” (animación en video)

Para La Hora Elástica, programa de TVUNAM en el que tengo el gusto grosero de colaborar, unas manos creativas animaron un textito mío. En él juego con posibles títulos de novelas si los duendes de las erratas metieran su mano en esos fuegos, perdón, juegos.

El video dura poco más de dos minutos y es precioso. De veras.

Aquí lo dejo, para deleite de las pasas, digo, de las masas.

 

 

 

#MiércolesDePoesía Un poco de Caribe sobre la lengua

Acabo de volver de Chicago. No es fácil explicar ­­la emoción de haber participado en el Festival Poesía en Abril, organizado por DePaul University y la revista Contratiempo. Digamos que camino de puntitas por haber echado versos con poetas de Perú, Bolivia, Puerto Rico, México y Honduras, entre otros países de Hispanoamérica. No es fácil porque hay una parte que puede ponerse en palabras (cariños que se desbordan, ganas de bailar, gustos varios) pero otra más bien responde a atmósferas, enchinamientos de piel ante el hallazgo verbal de un colega, brindis que dejan un sabor de boca que va más allá de la bebida. Total, regresé un poco más enamorada de la poesía que antes.

Entre las conocencias que hice por allá figura Juana Goergen, poeta y académica en DePaul. Si ustedes la conocieran la querrían de inmediato, como me pasó a mí, pero además me regaló su Mar en los huesos (Pandora Lobo Estepario Productions) y terminó de seducirme. Es un libro de texturas sonoras, desbordado de ecos.

En una página preliminar explica que en 2011 se hizo un estudio de ADN, por petición de un amigo genetista que llevaba a cabo una investigación. El análisis arrojó porcentajes significativos “de material genético de pueblo originario taíno y de material genético africano carabalí”. Con la bandera de ese derecho de sangre escribió el libro en el que da voz a sus ancestros, a las rabias acumuladas y también a los ritmos en las caderas y el pulso.

Rojo Córdova dijo sobre Mar en los huesos: “[En él] leí torrentes de sangre tambora tocando a volumen alto la cosmogonía caribe y más tambores de allende el Atlántico tocando el clamor más triste del mundo […] Olas de energía (taína y carabalí) vueltas herida”. Bueno, pues uno de esos poemas es el invitado del #MiércolesDePoesía.

Por una vez te pido que no te preocupes por lo que no entiendes. Lee el poema en voz alta y deja que las palabras se rompan en tu boca como semillas, dejen salir el jugo amargo sobre la lengua. Vale la pena.

Guamikeni anaqui ciguato Yocahú.
Señor de tierra y mar —enemigo, que envenenó a Yocah
ú.

¿Por qué tú, Señor?                                Banequé  Bajarí

Lucero de la mañana.                              Bajacú

Animal sin pareja.                                   Baracutey

¿Por qué tú?                                             Banequé

Arco para disparar flechas.                      Bairá

Hilo para canastas.                                   Bijao

¿Por qué tú?                                               Banequé

Piedra grande.                                          Bosiba

Cordel más grueso que la cabuya.
Bayabé

Envenenado.                                                 Ciguató”

Juana Iris Goergen, Mar en los huesos, Pandora Lobo Estepario Productions, 2017

PD Dispensen el lío con los espacios entre versos. Esta máquina no entiende razones (dicen que todo se parece a su dueño. Ay).

 

 

#MiércolesDePoesía Estos versos me los llevo en la maleta

Imagen tomada de Pinterest: https://ar.pinterest.com/pin/62487513558220205/

Gente querida, me les voy a Chicago a participar en el Festival Poesía en Abril. Fui invitada por la revista Contratiempo y la Universidad DePaul para compartir mesa con poetas en cuyos versos he hundido los brazos hasta el codo.

Entre ellos estará el mexicano Homero Aridjis y la puertorriqueña Vanessa Droz, quienes serán homenajeados, y mi cuasipariente, el peruano Roger Santiváñez. Él es el invitado de este #MiércolesDePoesía, con versos de textura y temperatura, que se cortan donde conviene para ampliar el sentido, urdir la polisemia. La niña dibujada en el poema, que marca oleajes en este mediodía, viene conmigo en la maleta.

Nos leemos pronto.

4

“Hi! Me dijo una sirena niña
Echada en su tabla roja deslizán
Dose sonriente on the silk-screen

O trastocada por el refrescante dulzor
Hasta la húmeda arena perfectamente
Impresa tu silueta forma de un racimo ciprés

Nadie como tú para ser dibujada en el poema
Bañada por la verde transparencia recuerdo de
Pamela dejándose la trusa metida en el misterio

Redondo como el mundo en que agonizo
Mirando el pulcro reflejo en tus hombros
Del sol que sin roche te acaricia

Inolvidable sinrazón marcando oleajes
De ternura desasida íntimo deseo
Perdido en la tristeza del ardiente mediodía”.

 

 

Zuckerberg: cinco momentos clave de su comparecencia

La semana pasada, el CEO de Facebook se presentó ante el Congreso de los Estados Unidos. Principalmente iba a dar cuenta de la filtración de datos de 87 millones de cuentas de usuarios a la empresa Cambridge Analytica y de la intromisión rusa en el proceso electoral de ese país, mismo que llevó a Trump a la presidencia, entre otros temas.

Según medios informativos como The Guardian, El País y ABC, el evento fue (más o menos) un fiasco: en unas horas se cumplió con el trámite y, tras disculparse por sus errores y asegurar que trabaja con su equipo en mejorar la plataforma, Zuckerberg salió de ahí campante, sin compromisos serios en cuanto a la seguridad de datos de sus más de 2 mil millones de usuarios activos.

Aquí, cinco momentos emblemáticos de sus declaraciones.

  1. “Asumo mi error”

Zuckerberg inició diciendo que Facebook es una compañía “optimista”, que desde el principio se ha enfocado en lo positivo de acercar a la gente con sus seres queridos, fomentar la creación de comunidades y propiciar negocios. “Sin embargo, ahora está claro que no hicimos todo lo que deberíamos haber hecho para evitar que esta herramienta fuera usada para hacer daño”, señaló. “Esto incluye noticias falsas, intromisiones extranjeras en procesos electorales y discursos de odio, además de proteger la privacidad de la información. Luego reconoció que no “tuvieron” una visión amplia de su responsabilidad y eso fue un gran error. “Asumo mi error. Y lo lamento”, dijo.

  1. Senadores que no tienen idea de lo que es FB

La comparecencia no pudo ir más a fondo porque cada uno de los miembros del Congreso tuvo menos de cinco minutos para hacer preguntas, con lo que no hubo grandes revelaciones. Por su parte, Zuckerberg respondía con generalidades, estirando el tiempo o diciendo que no entendía las preguntas. Pero lo que resultó risible fue atestiguar que algunos senadores parecían no tener idea del funcionamiento de la red social. Por ejemplo, uno preguntó cómo Facebook es un negocio boyante si es gratuito. Zuckerberg respondió: “Vendemos publicidad”. Y el senador dijo: “Ah, qué bien”

  1. “Nuestro error fue creerles”

En 2015, la compañía tuvo noticia de que la empresa Cambridge Analytica compró información de un desarrollador de apps en Facebook, que había obtenido datos de los usuarios. Así se filtró información personal de 87 millones de perfiles de la red social. ¿Qué hizo el CEO, según sus propias palabras? Bloqueó la app en Facebook y exigió tanto al desarrollador como a Cambridge Analytica borrar la información que poseían y dejar de usarla. “Nuestro error fue creerles. Debimos hacer una auditoría, lo dimos por caso cerrado”. Añadió que han actualizado sus políticas para que no vuelva a ocurrir algo similar. En otra intervención señaló que “esta semana” comenzaron a notificar a los usuarios afectados por ese mal uso de datos (ojo: tres años después).

Da click aquí para seguir leyendo la columna en Neurona Magazine.

#MiércolesDePoesía “El amor no te engañó. Te engañaste tú”: Sor Juana

Graffiti en la ciudad de Puebla. Tomado de http://www.otroangulo.info/libros/respuesta-a-sor-filotea-de-la-cruz-de-sor-juana-ines-de-la-cruz/

La  venturosa Juana Inés de la Cruz echa luces sobre un tema manoseado.

Ayer, 17 de abril, se conmemoraron 323 años de su muerte. Lo notable es que sus versos siguen tan frescos (no es cierto: mucho más) que la flor que abrió hace unas horas.

Este soneto suyo no es de los más conocidos. Mira el amor con agudeza: es un proceso y, por lo mismo, un día termina. Así de claro, así de transparente. Me encanta.

Salve, Sor Juana, en este #MiércolesDePoesía y en todos los demás días de la semana, cómo no.

Que consuela a un celoso, epilogando la serie de los amores

“Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos,
susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste;
pues ¿por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste,
pues no te engañó Amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso?”

Sor Juana Inés de la Cruz, “Que consuela a un celoso, epilogando la serie de los amores”, Antología general de la poesía mexicana. De la época prehispánica a nuestros días, selección, prólogo y notas de Juan Domingo Argüelles, México, Océano, 2012.

El conformismo de izquierda: Gide o la política como credo religioso

http://www.cabaretvoltaire.es/index.php?id=215

“Cuando uno es miembro de una cruzada, aun cuando se trate de una cruzada destinada al fracaso, el estado de ánimo excluye toda reflexión”, dice Alberto Ruy-Sánchez al citar a Arthur Koestler. Y añade el escritor mexicano: “Queda claro que la mejor forma de propaganda es una cruzada. La guerra contra el enemigo herético o demoniaco” (p. 64). Es decir, el dogma político se equipara con el extremismo religioso en la postura acrítica que comparten.

Lo leo en su espléndido libro Tristeza de la verdad. André Gide regresa de Rusia (DeBolsillo), donde aborda la evolución del escritor francés. De ser un acérrimo defensor de oídas del socialismo, tras la visita de varios meses a la Rusia en 1936 Gide siente la obligación de escribir lo que vio: represión, chantaje, tortura, campos de concentración, artistas dóciles dirigidos por el Estado o bien desaparecidos, si no se alineaban al realismo socialista. En resumen, la fe intolerante proclamada por un mesías: Stalin.

A raíz de su libro Regreso de la URSS, que da testimonio del sinsentido, fue defenestrado por la masa creyente “dispuesta al linchamiento” y también por compañeros y amigos. Cuánto se parece a este México de campañas electorales, donde muchos asumen la convicción política como una cruzada para rescatar Tierra Santa: hay que callar (¿desaparecer?) a los no-creyentes y aun a los que dudan.

El lúcido ensayo de Ruy-Sánchez aborda el caso Gide desde la dimensión religiosa de lo político. Encuentra los puntos de contacto entre la necesidad de creer y el dogma socialista, que eliminó toda disidencia e incluyó a los intelectuales “comprometidos”, enemigos del fascismo que por consigna debían sostener al dictador. “El conformismo de izquierda”, resume con tino el autor.

El libro es poderoso, con sus 138 páginas y formato pequeño en esta nueva edición, que conserva el prólogo de Octavio Paz. Además, el título me encanta: tristeza de la verdad. Lo sustenta el epígrafe, una cita tomada del autor francés que en 1947 ganaría el Nobel de Literatura: “Es casi inevitable conocer la tristeza de la verdad cuando ella corta nuestro impulso entusiasta del día anterior, cuando es dicha y nadie quiere oírla, cuando tus amigos de ayer y tus enemigos de siempre prefieren, juntos, lincharte antes que permitir que tus dudas dialoguen con sus certezas” (p. 11).

El análisis de Ruy-Sánchez no se circunscribe a Gide, Rusia, los años 30. Es un texto necesario hoy, aquí.

 

 

#MiércolesDePoesía Decir este “te amo” es una ofensa

https://fr.aliexpress.com/item/Impressionist-Abstract-Red-Lips-Canvas-Painting-Modern-Individuality-Lips-Paintings-Prints-on-Canvas-Bedroom-Decor-Wall/32803894954.html

Descubrí a la italiana Patrizia Cavalli gracias a Fabio Morábito, querido amigo poeta y quien la tradujo al español. Sus versos son cerillos: breves y contundentes, iluminan nuevas regiones del cuarto a oscuras en el que estamos de cotidiano.

Este poema pertenece a su libro Yo casi siempre duermo (Antología poética), traducido por Morábito. Tiene filo, es de una crueldad estupenda, como aquello de Borges: uno sabe que está enamorado cuando piensa que cierta persona es única. Por eso puede resultar afrentoso decir “te amo”: hace pensar al otro que uno lo encuentra único.

Con él va un #MiércolesDePoesía de humor oscurito.

“A veces me finjo enamorada:
¡cómo se inflama la vanidad
de mis víctimas! Un rubor oculto,
cierta apostura, muchos agradecimientos,
una evasión honesta: ‘Te lo agradezco,
pero no puedo y además
¿qué es lo que ves en mí?’. Nada,
en efecto, más que un cuello algo gastado,
cierta curva de los labios o una saliva
por un segundo olvidada entre las comisuras
de la boca y reabsorbida en el acto”.

 

#MiércolesDePoesía Esos jazmines que llevas por dentro

https://www.istockphoto.com/es/vector/flores-patr%C3%B3n-continuo-con-jazm%C3%ADn-flores-vector-de-fondo-blanco-gm517300174-89420309

Es de nuevo día de versos. Hoy la invitada es la poeta mexicana Mariana Bernárdez, con un texto de su nuevo libro Aliento, porque con frecuencia los amores son azores (aves de rapiña), con frecuencia son ventolera entre las manos, pero con más frecuancia huelen a jazmines.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“EL SOL Y SU TREMOLAR
arropado en pájaro
deja su azor
por los siglos y los lienzos.

La troza.dura
hace cala en pozas de cristal
y a veces atisbo
la geografía de sus lirios

En asombro me dices
que se me ha enredado
en las manos
la ventolera

Y espoleada respondo
que huele a jazmín tu pecho”.

Mariana Bernárdez, Aliento, La Cabra Ediciones/Secretaría de Cultura

Me voy cantando quedito aquella canción de Chabuca Granda: “jazmines en el pelo / y rosas en la cara / airosa caminaba / la Flor de la Canela”.

Hoy, en BAzar de Letras, la novela negra El complot mongol

Rafael Bernal la publicó en 1969 pero sigue siendo vigente, porque aborda temas cotidianos para cualquier mexicano: tráfico de drogas, corrupción, políticos a modo, y también temor ante la persona amada, ganas de creerle pero dudas de que uno vaya acabar pecando de ingenuidad.

En el BAzar de Letras  que se transmite hoy por Código CDMX platico con Ricardo Peláez, dibujante e ilustrador mexicano que hizo la versión gráfica de El complot mongol, misma que acaba de publicar Joaquín Mortiz en coedición con el Fondo de Cultura Económica.

Es un lujo de charla y además tenemos de regalo dos ejemplares del libro. Solamente necesitas poner atención al programa y responder correctamente la pregunta que voy a mencionar.

Da click aquí para oír  el programa, a las 6:30 pm (en el botón de arriba, a la derecha,  dice “Escuchar”). Y si no puedes oírlo a esa hora, a partir del miércoles ahí mismo se cuelga el podcast del programa, junto con todos los demás que hemos transmitido, para que accedas a él cualquier día, a cualquier hora.

Nos vemos. Más bien, nos escuchamos.

 

 

 

#MiércolesDePoesía El recelo que Dios puede generar

Imagen de Juan Yanes
https://eloscuroborde.wordpress.com/category/abstracto/

Con Dios se puede tener una amistad o una relación tensa, difícil. El segundo es mi caso: luego de unos ocho años de fe desbordada llevo muchos más años de distancia, recelo.

En los días “santos” suelo recordarlo y casi siempre me viene a la mente este soneto de la mexicana Concha Urquiza (1910-1943). Está tejido en voz del personaje bíblico de Job a quien, según la Biblia, el Creador dejó en manos del Demonio para que este probara su fe dándole enfermedad, muerte de sus hijos, pobreza y desgracias. En los versos, Job se refiere a Dios como quien orquestó las calamidades, lo despojó de risa y “cubrió de tinieblas mi morada”.

El soneto deslumbra y pone palabras a la indefensión frente a lo inmenso, lo aplastante de lo desconocido.

Sea el #MiércolesDePoesía.

Job

“Él fue quien vino en soledad callada
y moviendo sus huestes al acecho
puso lazo a mis pies, fuego a mi techo
y cercó mi ciudad amurallada.

Como lluvia en el monte desatada
sus saetas bajaron a mi pecho;
Él mató los amores en mi lecho
y cubrió de tinieblas mi morada.

Trocó la blanda risa en triste duelo,
convirtió los deleites en despojos,
ensordeció mi voz, ligó mi vuelo;

hirió mi tierra, la ciñó de abrojos
y no dejó encendida bajo el cielo
más que la oscura lumbre de sus ojos”.

Concha Urquiza, “Job”, Sonetos bíblicos, en Prosas y poemas

#DíaMundialDeLaPoesía ¿Para qué carajos sirven unos versos?

“Valoro tanto la frasecita ‘no sé’. Aunque es pequeña, vuela con alas inmensas. Expande nuestras vidas para incluir tanto los espacios dentro de nosotros, como las amplitudes exteriores en las que flota la Tierra, mínima […] el poeta, si es genuino, debe seguir repitiendo ‘no sé’. Cada poema señala su esfuerzo por responderse […]” (traducción mía).
     Estas palabras de la polaca Wislawa Szymborska al recibir el Nobel en 1996 son una verdad como un templo (diría mi AbFauve favorito). Los versos ensayan respuestas desde nuestra mínima parcela de experiencia y vuelven a preguntar a diario porque no sabemos, nada sabemos.
    Para eso, fugaz y volátil, vital y luminoso, para eso “sirve” la poesía.
    Es la razón por la que hoy se le celebra en este planeta y en los circunvecinos. Y el Día Mundial de la Poesía coincide con nuestros #MiércolesDePoesía: no es casual. Gracias al Cosmos por este reconocimiento a los necios que cada miércoles en este blog nos volvemos a preguntar si la imagen que ilustra esta entrada es una cruz gris claro en primer plano o cuatro esquinas gris oscuro o ambas cosas.
 
    Para subrayar la celebrancia aquí va un poema de Szymborska.
     Salud.
Las tres palabras más extrañas
“Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia”.

#MiércolesDePoesía Ciertas heridas crecen por los muros

Arte: Hericko Delfín
Carne de mí
https://www.pinterest.com.mx/pin/344314333987134331/

Los días de versos y bersos son un remanso en la semana desordenada. Si bien en este blog se dan en llamar #MiércolesDePoesía, existe una iniciativa argentina para la cual todos los días ameritan poemas bajo la piel.

Hablo de La Poesía Alcanza Para Todos, un surtidor inagotable de versos desde 2006, sin otra bandera que el disfrute mismo. Al frente del portal está Hugo Muleiro, a quien no conozco en persona, pero con quien he compartido correos en torno a nuestro gusto incontinente por ese género. A lo largo de los años, el sitio ha formado un amplio bagaje de poemas de toda Hispanoamérica, además de una sección  de “Poemas urgentes” que son un lujo total. De verdad, piérdete un rato en los pasillos del sitio. Además, cuenta con un boletín semanal de noticias sobre el género, al cual puedes suscribirte gratuitamente.

Al preguntarle a Hugo por qué la necedad necesaria de invertir tiempo en el sitio contesta: “Cuanto más poesía circule, más habitable será el mundo, mejores seremos, porque ella nos lleva por la realidad exterior e interior sin quitarnos nada, sino dándonos todo cuanto puede”. Díganme si no es un loco fantástico. Quiero adoptarlo como parte de mi familia.

El poema en prosa que transcribo a continuación y que tomé del sitio en cuestión es de Soledad Castresana, argentina nacida en 1979 y quien vive en México, señala el portal. No la conozco, he de buscar algo más de ella, pero estos versos ya me tocaron peligrosamente con la imagen de una herida que crece por los muros.

Salud.

 

Carne de mí

Esta noche tiene el olor de mi carne quemada. La herida crece por la tierra, por los muros, y yo no reconozco el mapa de este cuerpo que se dice mío.
No cicatrizarás.
Lo entiendo ahora y quiero abrirme otra vez. Dejar las cosas como eran.

Lectura crítica de mis poemas desde Venezuela

Me gusta la poesía de la venezolana María Antonieta Flores. Aunque no la conozco en persona, hace meses trabé contacto con sus versos y me emocionaron. Es todo lo que sé de ella; recientemente me pidió por Facebook permiso para publicar algunos poemas míos. Ahora me encuentro con que los textos en efecto salieron en la revista venezolana El Cautivo, pero además ella consiguió prestado mi Eros una vez y escribió algo muy conmovedor sobre él.

Leer su texto me toca los adentros. Lo que uno busca, lo que yo busco cuando escribo, es entrar en diálogo con alguien, que se dé una comunicación a partir de algo tan etéreo como las palabras. Bueno, pues el texto de María Antonieta me dice que sí, que a veces ocurre eso.

No sé a qué dios agradecerlo y como no creo en ninguno estoy pensando en fabricarme uno a medida,  para este propósito. Aquí va, con mi agradecimiento, la mirada crítica de María Antonieta.

Da click aquí para ir directamente al sitio de El Cautivo.

“El tejido cultural del que emerge Eros como manifestación de las vivencias colectivas tanto en el plano histórico como en el mítico, da a luz una sensibilidad erótica correspondiente a un determinado momento o época. Esto queda evidenciado en este poemario que obtuvo el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti 2016.

Julia Santibáñez escribe un libro vinculado a la dinámica interactiva que incluye al espectador, lector o público en el entramado de la obra; despliega las estrategias para atrapar al lector en su telaraña, en su juego. En fin, la seducción es inevitable en los asuntos donde Eros se manifiesta. En este caso, se nos advierte que dos textos, “Drástica” y “Génesis”, cuentan con versión digital interactiva. En esta propuesta de la autora, lo lúdico es fundamental, siempre lo ha sido en la palabra poética.

La suma de significantes, símbolos, imágenes que a través de los siglos conforman el imaginario son aquí condensados abarcando desde lo más antiguo hasta lo más reciente, todo integrado en un discurso coherente, depurado.

En “Hotel Otelo”, la ironía finamente urdida remite a los celos, el clásico motivo de la tragedia. “Sommelear” es la resignificación del beso con coordenadas vitícolas: el procesamiento y añejamiento del vino ofrecieron las imágenes para recrear la emoción del beso. “El pequeño saltamontes” del poema “Fábula para niños” es una referencia a la mítica serie Kung fu, mientras que en “Eternidad de paso” el Paraíso existe en un motel destinado a encuentros fugaces. “Hoja de diario” constituye una muestra de la síntesis que la autora ha manejado en su breve libro y es, al mismo tiempo, un reflejo de lo instantáneo como característica de la conducta amorosa del siglo XXI. “Estado de tango” es una clara referencia a El día que me quieras, el más clásico y el menos tango dentro de la tradición arrabalera y el más en deuda con la poesía, gracias a Amado Nervo, la fuente primaria. “Piso de tierra” mueve el Eros hacia la zona rural bajo las coordenadas que rigen una hacienda cualquiera: asoma el deseo, la inminencia de un suceso, “la yegua se alebresta en el corral”, y es inevitable, al leer el poema, rememorar esa joya del cine de oro mexicano, El rebozo de soledad (1952), adaptación cinematográfica de la novela de Javier López Ferrer dirigida por Roberto Gavaldón.

Hay referencias muy obvias, casi fáciles, —un ejemplo de eso es “Amén”— pero engranan perfectamente con la estética que propone este trabajo en el que el lenguaje directo es protagonista, los misterios se esconden detrás de esa sencillez. Lo evidente es diciente y esconde la tensión erótica tal como ocurre en la vida cotidiana: un gesto o un roce puede ser un accidente o una provocación. Reelaboraciones del discurso del Cortázar de Rayuela y de los poemas de Girondo se manifiestan en un par de poemas. “Sarcasmo” se limita a un juego de palabras con dos famosos versos de Rubén Darío.

En este espectro de lo erótico que plantea Santibáñez, aparece el tema de la niñez y el abuso sexual en “Esas y no otras”: “A las niñas que viven dentro/ nada las defiende en sus camitas,”, casi un imperativo de época, tocar ese lado oscuro que también se muestra en “Historia de una herida”.

Momentos luminosos con la palabra los hay, como éste: “Bésame donde tengo el miedo,/ donde por dentro una oscura mariposa/ tiembla y observa/ con los lúgubres ojos de sus alas.” o en ese poema lento titulado “Oscure siendo”.

En cuanto al título, es una rotación de sentido obtenida gracias al juego de la sustitución: érase una vez migra a Eros una vez, entonces —sabemos— nos esperan varios cuentos, fábulas, historias reducidas a imágenes que, valga el lugar común, dicen más que mil palabras. Así, todo el universo cultural que gravita en las palabras de Santibáñez, con Caperucita roja incluida, nos ha sido entregado con la síntesis que caracteriza a su discurso para invitarnos a dialogar con nuestros propios referentes culturales imaginativos y emocionales, para hacer de Eros una vez un libro representativo de una sensibilidad erótica que se manifiesta a través de la ironía y la distancia con eficiente seducción”.

Día de la Mujer: ni la virgen purísima ni la más putísima

https://okdiario.com/curiosidades/2018/03/08/frases-feministas-dia-mujer-2018-1930326

Hoy toca reconocer lo que hemos avanzado en equidad de género y lo mucho que aún falta. Así, a riesgo de caer en palabrerías, va una mínima toma de postura:

No soy la dulce damita ni esa perra del mal
Ni la virgen purísima ni la más putísima
Ni la madre venerable ni mamita querida
Ni la mujer de tu vida sino, más bien, de la mía.

Como mujer, hija y mamá de una mujer, como amiga de mujeres que admiro digo que no nos reconocemos en estereotipos, porque somos al mismo tiempo femeninas y rudas, turbulentas, encabritadas y dóciles, naturalezas felizmente híbridas.

Por eso propongo que aprovechemos este día no para palmear el hombro ni dar felicitaciones huecas, sino para alzar la voz por las que no hablan, por las que ni siquiera creen merecerlo, por las que murieron sin saber que era posible.

 

 

 

 

#MiércolesDePoesía Ese amor que aturde como un panal

Foto: https://ecocolmena.com/funciones-de-panal-de-cera-de-las-abejas/

Hace mucho que el chipaneco Jaime Sabines (1926-1999) no visita este blog y ello implica un atentado a la salud espiritual, de modo que este #MiércolesDePoesía él es el invitado.

Los versos que transcribo a continuación, como muchos suyos, llevan miel adentro y se les puede saborear por largo tiempo. Lo de la miel es metafórico en más de un sentido: implica dulzura, claro, pero una acompañada de ecos, de zumbidos, porque el amor del que habla Sabines “aturde como un panal” y duele “como un callo”.

Cómo no.

“Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
aturde como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.

El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido”.

Jaime Sabines, “Digo que no puede decirse el amor”, Yuria, en Nuevo recuento de poemas, Joaquín Mortiz, Biblioteca Paralela, 1977

La Inteligencia Artificial llegó al arte

Me entró el capricho de oír una pieza musical totalmente nueva, que nadie hubiera escuchado jamás. Entré a www.ampermusic.com, elegí un ritmo y un estado de ánimo y de inmediato el software la “compuso” para mí. Claro, después la “interpretó”.

Se trata de uno de los muchos proyectos de Inteligencia Artificial (IA) que se relacionan con la creación artística. En este caso, pedí una canción de rock con humor triste, de minuto y medio. El resultado no fue malo, cumplió con mis requerimientos e incluso podría gustarme, si bien la música tipo “ambiental” no está entre mis preferencias. Luego descubrí que podía editar la pieza al añadir o quitar instrumentos, modificar el tempo, alterar la duración o incluso cambiar la clave en la que fue escrita. Qué cosa.

Por otro lado, la IA también permite transformar una foto cualquiera para que parezca una obra creada por tal o cual artista célebre, porque puede interpretar un estilo particular y luego reproducirlo. En una línea distinta, DeepDream es un proyecto que genera imágenes fantásticas (tanto en su acepción de “increíbles” como en la de “pertenecen al mundo de la imaginación”): combina fotos de manera creativa en collages abstractos, como los dos primeros que acompañan este texto.

Todos estos son ejemplos de IA generativa, es decir, aquella en la que redes neuronales imitan el comportamiento del cerebro y “aprenden” igual a como nosotros lo hacemos, aunque más rápido e integrando cantidades enloquecidas de información. Así, después de analizar cada detalle de millones de obras de arte, las máquinas son capaces de crear piezas de arte en video, fotografía, literatura, música y artes plásticas, “idénticas” a las hechas por  humanos.

Sin embargo, las aplicaciones artísticas de las computadoras van más allá de copiar o replicar. A fines de 2016, la Tate Gallery de Londres presentó Recognition, un programa de IA que comparaba obras de arte con fotos periodísticas producidas en tiempo real por la agencia internacional Reuters. El poderosísimo algoritmo permitía revisar la base de datos del museo y contrastarlo con las fotos generadas minuto-a-minuto, a fin de localizar coincidencias de cuatro tipos:

  1. de reconocimiento facial (sexo, edad y “estado emocional” de las personas retratadas);
  2. de reconocimiento de objetos (colores y formas);
  3. de composición (estructuras, disposición visual);
  4. de metadatos (el pie de foto, las etiquetas pegadas a la imagen).

Da click aquí para seguir leyendo mi columna completa, originalmente publicada en www.neuronamagazine.com.

#MiércolesDePoesía Hacer turismo de/en uno mismo

Es un poeta mexicano soberbio. Es decir, escribe soberbiamente, aunque sin grandilocuencias ni griterías. Los versos de Herson Barona (1986) son limpios, de textura mesurada: no los habita el deseo de dar grandes voces. En voz media hablan de los objetos cotidianos (¿hablan con los objetos cotidianos?) para iluminar una zona de realidad que poco visitamos. Luego sus líneas se quedan dando vueltas por el cuarto, como un insecto que a fuerza de golpear la ventana nos recuerda quiénes somos.

A Herson lo escuché leer poemas de su libro Departamento Bonsái, publicado por Cuadrivio. Estábamos en Hostería La Bota, ese espacio amable a la poesía y a los libros, en una lectura a la que fui invitada a participar. Me impresionó el trabajo minucioso de sus versos. Los versos que transcribo a continuación pertenecen a ese libro: dicen la vulnerabilidad que se pone a flotar cuando uno cambia de contexto. Con ellos, el #MiércolesDePoesía se pone de pie.

Turismo de interiores

“Sigo sin saber qué interruptor enciende
el foco de la sala y cuál el del pasillo,
los libros yacen apilados en el suelo
y no hay un solo clavo en las paredes.

Las ventanas dejan entrar la luz
desnuda y las miradas extrañas
y habituales de mis vecinos.
Las cosas de antes siguen embaladas
en cajas que esperan en el clóset
como piezas de archivo en el museo
de la memoria autobiográfica.

Cuando despierto a medio sueño
me toma de tres a diez segundos
saber dónde me encuentro.
Recorro a oscuras, con torpeza,
el trecho que va de la cama a la cocina
—de esta casa a la de antes—,
y a veces todavía me pierdo
como un turista en mi propia vida”.

Herson Barona, “Turismo de interiores”, Departamento Bonsái, Cuadrivio, 2017

 

 

#MiércolesDePoesía Trío: un sátiro y dos ninfas

Imagen: Ninfa y sátiro, de Nicolás Poussin (nota para lectores despistados: sí, aquí falta una ninfa, porque es la que tomó la foto)

Es #MiércolesDePoesía y eso hace el día un poco mejor, me pone de buen contento. El invitado de hoy es Óscar Hahn, poeta chileno nacido en 1938. Los versos que transcribo a continuación los encuentro en la magnífica revista española Estación poesía, dirigida por el poeta y traductor español Antonio Rivero Taravillo, a quien conocí en la pasada Feria del Libro de Guadalajara.

En Estación Poesía, publicada por la Universidad de Sevilla, también encuentro textos de autores como el uruguayo Rafael Courtoisie, los españoles Irma Brook y Ángel Guinda, el colombiano Darío Jaramillo Agudelo, además de los mexicanos Antonio Deltoro, Elsa Cross y Julio Trujillo, entre otros.

Qué gusto me da conocer una publicación tan rica en contenido que transpira perfumes, escenas, balbuceos. Si das click aquí puedes descargar gratuitamente los distintos números de la revista y tener un panorama de poesía hispanoamericana que merece ser rumiada.

Aquí va el poema de Hahn, travieso, impecable, en el que un sátiro y dos ninfas se divierten y donde forma y fondo se dan la mano: la casi total ausencia de signos de puntuación habla de la demanda que impone lo que no puede postergarse. Qué lujo abrir el día con estos versos.

Sátiro y ninfas (Trío)

Hermosas ninfas que en el río metidas
contentas habitáis.
Garcilaso

Quiénes son estas ninfas estos seres
de aguas tibias y dulces como ellas:

pechos que ondulan suaves nalgas bellas
almas de ninfas cuerpos de mujeres

Entro en el agua azul de la bañera
lamo sus muslos gozo su delicia

ríen con esa risa que acaricia
una me da el pezón la otra espera

Mientras mi mente alucinada fragua
posiciones y ardientes fantasías

nos acostamos en la cama de agua
Tres fuegos suman una sola llama

Y reinventamos las mitologías
sobre las tibias aguas de la cama

 

Óscar Hahn, “Sátiro y ninfas (Trío)”, Estación Poesía, núm. 10, Sevilla, primavera 2017

 

#MiércolesDePoesía “Daría este viento de mar gigante por tu brusca respiración”

Un oscuro designio hace que hoy, millones celebren a San Valentón con vengativos ositos de peluche. Esa es una mala noticia.

Hoy también es #MiércolesDePoesía, lo que significa que aquí van versos para biendecir el amor. Esa es una buena noticia.

Pablo Neruda es el invitado de hoy, con su magnífico “Tango del viudo”, que debe leerse completo y un par de cuyos fragmentos comparto aquí, para abrir boca (literal y figurativamente hablando). Es impresionante cómo habla el hueco de ausencia que siente quien amó.

“[…] Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

[…] Daría este viento de mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo,
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres… desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas”.

Pablo Neruda, “Tango del viudo”, Residencia en la tierra

Da click aquí para leer el poema completo.

 

#MiércolesDePoesía De cuando el amor es una tragedia mayúscula

Me acerqué a Isabel Fraire (1934-2015) gracias a un muy querido amigo que, por desazares, hoy está lejos de mí.  Fraire fue una poeta mexicana soberbia, impecable e implacable, pero no sé qué razones estúpidas la hacen muy poco conocida. En estas Palabras A Flor De Piel ya había estado presente su trabajo.

Ella es la invitada del #MiércolesDePoesía con estos versos delicados, bajo los cuales se transparenta una tragedia. O dos. Porque a veces perder sangre en un hospital no es la peor degracia, sino estar lejos del “Juan” de cada uno de nosotros.

Poema de amor

“En el cuarto de hospital toda la
noche la mujer gritando
Juan
Juan
en donde estás
no me puedo mover
no puedo mover mi pierna
ni mis brazos
Juan
no sécómo llegar a donde estás
no puedo salir de aquí
Juan
estoy desesperada no me
puedo mover Juan”.

Isabel Fraire, “Poema de amor”, No sé ir a casa

Y un poquito más adentro

A %d blogueros les gusta esto: