Sé que mis millones de lectores en todo el orbe se cuestionan qué tal resultó mi experimento de ayer, así que doy un breve comentario: si tuviera que ponerme calificación creo que en total honestidad no pasaría de 7. Sin embargo, como si se tratara de una clase de yoga, bloqueo la rodilla mental y cuantas veces me caiga vuelvo a intentar que el entorno no determine mi tranquilidad interior, que mi mente se conserve serena a pesar de… Allá voy.


Cuando des con la fórmula definitiva no dejes de avisar. Espero que no tenga efectos secundarios.
Un saludo
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Primero patento la fórmula (no debo desperdiciar la que probablemente sea mi única oportunidad de ser millonaria) y luego la comparto gratis a mis amigos… En cuanto a los efectos secundarios, no, no los ha tenido, gracias.
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¡Ay Danioska, si tuviera mis papeles y mis cosas! El dibujo que ilustra la entrada es delicioso. Me hizo recordar un poema que le escribí a Donna, mi perra que encontré perdida en EE.UU. y que me acompañó en mi regreso a Argentina (murió hace un par de años). Creo que esa imagen sería ideal para ilustrar un par de versos de ese poema. Siento no tenerlo a mano (y no me atrevo a usar la memoria) para compartirlo. No es que sea gran cosa, pero es que ver esa imagen, recordar el poema y, por ende, a Donna, fue una sola sensación, enorme, cálida y triste al mismo tiempo. ¿Paradojas; tal como escribiste en otro post? Quizá. Quizá toda nuestra vida no sea nada más que una enorme y oculta paradoja.
Cariños.
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De paradojas estamos hechos. No habías hablado antes de Donna pero puedo entender el vínculo tan estrecho que debes haber creado con tu compañera de travesía. No te tortures por tus papeles, al final llevas por dentro los versos.
Abrazo
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