Tengo la suerte de no saber lo que es vivir en suelo prestado, sin un espacio propio. Hoy pude contribuir para que Irene, Ciro y los pequeños Iris y Javier también tengan su casa. Convocados por Fundación Televisa y la Asociación Construyendo, 17 compañeros y yo fuimos a Santiago Sula, Estado de México, a hacer trabajo voluntario.
En los dos días previos, otros colegas colocaron las paredes, colaron el techo, cubrieron los muros, montaron la cancelería. Hoy resanamos paredes y techo, formamos el marco de las ventanas, pintamos, limpiamos. El esfuerzo de unas 70 personas, más la mano experta y supervisión de tres maestros albañiles levantó en tres días esta construcción de cemento: el terreno es propiedad de la familia, la fundación donó los materiales, el trabajo fue cedido por voluntarios. Así, los Morales ya no seguirán viviendo con los padres de Ciro, sino en su casa. A cambio de un día de labor, traje conmigo las caritas de los niños, un rico arroz con frijoles y tortilla, la sencillez de su gratitud. Creo que salí ganando. ¿Por qué no lo hago más seguido?



Me gustan estas iniciativas y te felicito por tu empeño y el bonito resultado. Tampoco estoy escribiendo para desanimar a la peña. 🙂
Sin embargo…, cuando veo este tipo de acciones más bien ‘puntuales’ (al menos eso es lo que tengo entendido, a lo mejor me estoy equivocando…), siempre extraño algo más estructural, más inclusivo.
Por qué siempre termina siendo ‘un privilegio’ que te ayudan, cuando debería ser más bien un derecho para todos -en esta situación-?
No puedo evitar de preguntar:
¿Y el resto de las familias en situación similar, qué? ¿Por qué unos son ‘elegidos’ para este tipo ayudas y otros no, quedan fuera? ¿Con qué criterio?
En mi opinión, la caridad -o cosas por el estilo- resulta ser a menudo demasiado arbitraria; todo está construido alrededor de ‘la suerte’ de esos pocos que ‘entraron en el perfil del momento’ -que se lo merecen, por supuesto, porfis, no me entiendes mal-.
Pero, creo que se necesita una sociedad más justa en general (en todo lado) en que no hay que esperar que ‘te caiga la suerte’, si no que puedes reclamar tu derecho y contar con ello.
Luego, tampoco creo es indispensable tener ‘casa propia’, pero las viviendas sí tienen que ser accesibles para todos.
¿Qué piensas?
Un abrazo, Rosa
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Sí, tienes razón: son iniciativas aisladas que no van a resolver el problema de fondo y sin duda se requiere algo más planeado, que no dependa de la suerte o de «llenar el perfil». Por una familia que tendrá casa hay otros miles que no la tendrán nunca. De hecho, tendría que ser obligación del gobierno proveer condiciones para que todo el mundo tuviera su casa, entre otras cosas los impuestos tendrían que servir para eso, para generar más equidad, pero entonces entran temas como prioridades para asignar los presupuestos (lo más importante suele ser ganar las siguientes elecciones, no cambiar la vida de alguien), el tema de que no hay dinero que alcance si se trata de «regalar» propiedades, el asunto de que también es importante que la gente no espere sólo extender la mano para recibir, etc. Es un tema complicado, en el que por desgracia veo poco que podamos hacer. Programas van y vienen pero al final la mayoría de la población sigue hacinada, viviendo en condiciones deplorables. Si me pongo a pensar en ello me paralizo…
Un abrazo
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pero hay algo muy importante en lo que has publicado y es la demostración de que trabajo comunitario puede resolver el tema de la fuerza laboral en un caso puntual de una vivienda, un edificio e incluso una pequeña urbanización si se trabaja bien organizados… y esto además afianza relaciones entre amigos y suma a otros que a partir de la nueva casa hecha entre todos se suman a ese grupo de conocidos… el que no se pueda resolver el problema de manera absoluta o radical no puede ser motivo para quedarse sentado sin hacer nada…
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Fue una excelente experiencia, sin duda, Camarero. También participé el año pasado y en ambos casos lo pasamos muy bien quienes integramos el equipo, en efecto se fomenta la unidad. Además permite aunque sea por unas horas borrar la tradicional frontera económica, donde de uno y otro lado de las clases sociales nos miramos con prejuicios y desconfianza. En este caso, Ciro (quien recibirá la casa), un par de familiares suyos, los albañiles y nosotros trabajamos mano con mano, fue muy aleccionador. Sin pretender que se resuelva el problema de fondo, en todos sentidos me parece algo positivo.
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Yo estoy muy de acuerdo con Rosa de los vientos, no pareciendo mal estas iniciativas las veo un poco injustas por eso, porque dependa de la «suerte» el tener un techo o no tenerlo.
Besos ojito.
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Claro, querido Dess, injustas para los demás, ojalá pudiera hacerse algo por todos. Como lo veo, desde mi pequeña parcela, es que no de no ayudar a nadie a poder ayudar a uno prefiero lo segundo, aunque por supuesto no se me olvidan los miles que quedan fuera del círculo de privilegio-que-debería-ser-derecho.
Abrazo
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disculpa si hago una pregunta técnica, es que soy arquitecto, mi tema preferido es la vivienda y sobre todo la vivienda desde el punto de vista social, no la vivienda donde caben 80 y viven 3 y solo pueden pagar pocos… quisiera saber qué materiales y tecnología emplearon en muros y cubierta si no te es molestia… quisiera saber además cuántos espacios tiene y más o menos cuántos m2 en total… me llama mucho la atención la hayan levantado en dos días, por eso pregunto… me imagino la satisfacción personal de todos los que ayudaron…
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Pues soy bastante ignorante en estos temas pero trataré de responder: los muros son de un material que parece unicel (no sé si lo sea), forrado de alambre. Se recubren de cemento y encima se les pone aplanado. El techo también es de cemento, se cuela el segundo día, mientras el tercero se dedica a ventanas, detalles y pintura. Curiosa como soy, pregunté cuántos metros tiene así que ese dato lo tengo cierto: 46 m2. Incluye baño, dos habitaciones pequeñas, más cocina y sala en un mismo ambiente. Dos adultos y dos niños vivirán ahí pero podrán habitar la casa hasta dentro de unos 15 días, cuanto el techo termine de «fraguar» y se quiten los postes que de momento lo sustentan.
La página web de la asociación es: http://construyendo.org/
Espero haber respondido…
Un abrazo
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muchas gracias, me parece muy interesante, te pregunté lo de la cubierta por lo que se ve como enconfrado en una de las fotos desde el interior, en cuba lo más complicado son las soluciones de entre piso y cubierta por el costo, últimamente han aparecido buenas opciones pero no se han generalizado como desearía… y los problemas de cuba en algunos temas son parecidos a los de otros países de la región… gracias por contestar aunque no sea tu tema fuerte… abrazo igual…
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Por lo que entiendo, en 15 días que quiten los postes (se ven en la tercera foto, detrás de la familia), un par de albañiles recubrirá el techo por la parte de adentro de la casa. Es decir, en estos tres días se hizo el trabajo grueso, de muchas manos, y lo que resta lo terminarán en un día más, una vez que se pueda trabajar dentro. Aunque como ya dije soy consciente de que es algo muy parcial, me parece fascinante como iniciativa. Ojalá se volviera algo cotidiano en lo que todos participáramos al menos un par de veces por semestre.
Abrazo hasta la querida isla…
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