Archivo de la categoría: bienestar

No, no tengo un costado autodestructivo. Ni masoquista. Desde chiquita me gusta sentirme bien y lo procuro.

Yo y el yoga

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Arco de pie: mi postura favorita. Claro, me sale mucho mejor que a esta colega.

Cumplo seis años de practicar yoga. Y lo odio. Qué es eso de querer doblarme en todas direcciones, guardar equilibrio pero seguir respirando. Noventa por ciento de las posturas son muy incómodas,  me hacen sudar como caracol angustiado, me siento tan torpe como el mismo caracol.

Pero también lo disfruto. Cuando empecé a ir a clases me acordaba a diario de mis dos hernias lumbares: hablaban fuerte a cada rato, sobre todo si estornudaba o dormía hecha bola. Un año después, conforme mi cuerpo empezaba a entender vagamente las posturas, ya hablaban quedito y hoy, que quizá comprendo treinta por ciento de la secuencia, nunca me acuerdo de mis hernias. Quién sabe si sigan ahí. Y mi cabeza ha aprendido cómo aquietarse y dejar ir, buscar el centro, respirar como forma de relajación.

Es que no se trata de una moda, aunque esté de moda: el yoga es una disciplina antigua que une cuerpo y mente, es un sistema de salud con raíces firmes. En esta relación amor-odio va ganando el amor. Yo y el yoga estamos en buen momento.

Hoy es día de hospital

Casi a la misma hora, hoy estarán en la sala de operaciones mi mamá y mi cuñado-que-es-más-bien-mi-hermano. En ambos casos se trata de ciurgías menores, pero igual.

Los pasillos largos como si no tuvieran nada más que hacer, la mirada incómoda de los familiares que esperan, el olor a medicina, el alegre carnaval de enfermeras y doctores. De todo eso tendré una probadita. De esa sutil propaganda que se hacen la muerte y su marido, el dolor, para recordarnos no solamente que somos mortales, sino que somos mortales de repente, sin mayor aviso. Que haya hospital de por medio o no, nadie puede estar seguro de qué va a hacer mañana.

Tengo suerte. Como para esta vida y otras dos.

Foto: Kim Burlingham
Foto: mi primita, Kim Burlingham

Hace algunos (un chingo) de años, esa niña-que-se-llamaba-igual-que-yo no sabía qué vida le iba a tocar. Hoy le puedo decir, me puedo decir: cuento conmigo y con personas que me prestan abrazos por los que vale la pena estar en esta galaxia, en este preciso minuto.

Está la adolescenta con los ojos más luz que conozco, que me ensancha cada día las entretelas.
Una mamá que a sus 86 todavía cree en mí.
Hermanos, cuñados, sobrinos y familia que son la mejor parte de mi nombre.
La ternura de un papá que 33 años después sigue cerca.
El hombre que me extravía de amores güeros. De admiración cabrona.
Amigos que son la familia que escogí.
Gente que me lee entre líneas, discute con lo que escribo y a veces se ríe de mis chistes.

Sigo corriendo riesgos. Me gusta trabajar con palabras.

Hoy es mi cumpleaños y llego barriéndome en home. Esa niña resultó una suertuda. Aunque en la foto le esté creciendo barba.

ACUTALIZACIÓN A LAS 11 P.M.:  Si el día de hoy marca el tono del año que arranca en mi calendario personal, entonces échenme otros tres 2017.

Gracias por cada una de sus felicitaciones. Lo mejor de pasar por este planeta es sentirme querida y hoy me sentí la no-va-más de los cariños. Cómo les explico que hoy podría matar muchos dragones. Gracias, again.

 

 

“Estamos rotos. Pero enteros”.

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Así dice una línea de Benedetti, de un poema que se me pierde en la memoria. No importa. El verso que se me quedó pegado es suficiente.

Y recuerdo aquella otra imagen de Leonard Cohen, en ese templo de canción que es “Anthem”:

“There is a crack in everything/ That’s how the light gets in”.

Veo ahí a la marioneta, con la temblorosa certeza de que no ha perdido ningún pedazo.

 

 

 

De pronto, escribir se parece tanto a la vida

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Dice el psicoanalista francés Boris Cyrulnik que la resiliencia radica en ser capaz de mirar hacia atrás en la propia vida y encontrar que cada situación, persona, alegría, dolor y circunstancia tiene un sentido, forma parte de un relato personal. El reto, claro, es encontrar ese sentido.

También aquí se trata de poner sobre la mesa las palabras disponibles y armar con ellas una narrativa. En eso estoy, literal y metafóricamente. Y siento que no tengo mucho tiempo.

 

¿Día de la Niña? Aprovecho la excusa

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Que es el Día de la Niña, dicen. Abrazo desde el tuétano a esta preciosidad, mi niña (que ya no lo es cronológicamente hablando, pero igual) con esto que llevo dentro y que debe ser sangre, porque busca su corazón para sentirse en casa.

 

#SábadoDeMúsica Canciones para levantar ánimos del bajo cero

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A veces hace falta una dosis de creatividad para motivarse, sobre todo cuando los entusiasmos se encuentran en punto de congelación, en novamás. Es el tema de la Playlist de hoy, para tenerla a la mano cuando se ofrezca: son canciones que traen la playa integrada.

Mi elección es de 1957: Cocoanut Woman, del excelso Harry Belafonte (con esa ortografía aparece en el disco). Me pone a bailar aunque no quiera. Más abajo están las propuestas a través de mi Facebook personal y del Twitter @danioska. Hay de todo, como para cuadrar con cualquier necesidad y estado del tiempo interior.

Buen #SábadoDeMúsica. Sea.

 

  1. Rogelio Flores Alright, de Supergrass
  2. Alejandro Viveros Animal, de Def Leppard
  3. Kitzia Nin Poniatowska Bajo el cielo de París, de ZAZ y Pablo Alborán
  4. Gerardo Cárdenas Bohemian Rhapsody, de Queen
  5. Dirk Lotgerink Buenos días, señor sol, de Juan Gabriel
  6. @AdrianoDeLucio Cangrejito playero, de Acapulco Tropical
  7. Fabiola Andrade Can’t Stop The Feeling, de Justin Timberlake, de la película Trolls
  8. Carlos Herrera Caribbean Queen, de Billy Ocean
  9. @danioska Cocoanut Woman, de Harry Belafonte
  10. Myriam Hudson Color esperanza, de Diego Torres
  11. @carloscarranzap Coming Back to Life, de Pink Floyd
  12. Fernando Campo Cuts You Up, de Peter Murphy
  13. Carlo Coccioli Dance Of The Knights, de Romeo y Julieta, de Prokofiev
  14. Gabriella Morales-Casas Disco 2000, de Pulp
  15. @DSarmientomx Easy Lover, Con Phil Collins
  16. Francisco Flores El camino, de Aleks Syntek
  17. Carlos Herrera El rey azul, de Emmanuel
  18. Roberto Jauregui Feeling Good, de Nina Simone
  19. Alicia Alarcón Fuck You, de CeeloGreen
  20. @SalinasSergioS Get Up Offa That Thing, de James Brown
  21. @Elibriela Glory Box, de Portishead
  22. Susana Salazar Happy, de Pharell Williams
  23. Diana Penagos Hard To Handle, de The Black Crowes
  24. Maru Moreno Here Comes The Sun, de The Beatles
  25. Inés López de Arriaga I Am, de Nirinjan Kaur
  26. Ernesto Flores Vega I’m Not Down, de The Clash
  27. Carlos Velázquez I Want To Break Free, de Queen
  28. Kim Burlingham I Will Survive, de Gloria Gaynor
  29. Andrés Grillo Jai Ho!, de A. R. Rahman, de la película Slumdog Millionaire
  30. Andrea Quintero Japi, de Sasha, Benny y Erik
  31. Gilberto Cadena Julia, de John Lennon
  32. Ana Elsa Rodríguez Last Nite, de The Strokes
  33. Sandra Frid La vida es un carnaval, de Celia Cruz
  34. Claudia Silki Love Never Felt So Good, de Michael Jackson y Justin Timberlake
  35. Maria Spezzia Love Shack, de The B-52s
  36. Rubén Ruiz Más de cien mentiras, de Joaquín Sabina
  37. @jmesa77 My Sharona, de The Knack
  38. José Eugenio Sánchez Night Flight, de Led Zeppelin
  39. @monimore One More Try, de George Michael
  40. Eduardo Casar Palabras para Julia, de Paco Ibáñez,musicalización del poema homónimo de José Agustín Goytisolo
  41. Arturo Erremental Plea From A Cat Named Virtute, de The Weakerthans
  42. Norma Maritza Vázquez Queen Bee, de Taj Mahal
  43. @Jrbae Sex Machine de James Brown
  44. @CeciliaMuTo Singing In The Rain, de la película homónima
  45. Claudia Negrete Smile, de Natalie Cole
  46. Arturo Barrón Solsbury Hill, de Peter Gabriel
  47. Benjamín Recacha Song 2, de Blur
  48. @Spinoza_1973 Star Wars Theme, de la Boston Pops Orchestra dirigida por John Williams
  49. Ram Rock Sweet Fanta Diallo, de Alpha Blondy
  50. Mónica Isabel Pérez Tender, de Blur
  51. Fernando Zurita The Best Is Yet To Come, de Scorpions
  52. Fernando Fernández The Letter, de Macy Gray
  53. @Luis_Bugarini The Rip, de Portishead
  54. @LosAmorososLeen Viva la vida, de Coldplay
  55. @Beath72 Vivir mi vida, de Marc Anthony
  56. Hugo García Michel (Wish I Could Fly Like) Superman, de The Kinks (versión en vivo)
  57. Carlos Alberto García You Give Love A Bad Name, de Bon Jovi

YOUTUBE

58. Lorena Elizabeth Hernández La fórmula, de Isaac Delgado

59. Jesús Ramón Ibarra Pass The Wine (Sophia Loren), de The Rolling Stones

60. Israel Spriu Sostente de pie, de José Cruz 

 

Pequeña afirmación vital

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Un concepto que me impresionó hace años y me sigue rondando la cabeza es que la persona más valiente del mundo es aquella que, aunque se muere de miedo, de todas formas hace las cosas. Sólo añadiría: y pide ayuda si la necesita.

Yo conozco a esa persona. Una vez más admiro su enorme fuerza interior.

 

 

Misticismo y erotismo, hermanos gemelos

Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini
El éxtasis de Santa Teresa de Jesús, de Gian Lorenzo Bernini

Acabo de presentar el libro Biografía del silencio, del escritor y sacerdote español Pablo D’Ors, quien estuvo de visita en México (es nieto de aquel crítico de arte Eugenio D’Ors que citaba Alfonso Reyes). El pequeño ensayo testimonial publicado por Siruela trata sobre meditación, a la que el autor llama “pasión contemplativa”, aunque suene a oxímoron.

La meditación y el yoga me interesan de tiempo atrás, así que accedí a presentar el libro un poco por interés y otro poco por polemizar, con base en mi cimentado prejuicio ante los curas. Bueno, pues el libro me gustó mucho, una suerte de síntesis entre Oriente y Occidente, entre las tradiciones contemplativas de los místicos y la meditación zen. Digamos que trata de espiritualidad, no de religión. Y D’Ors me gustó también. Doctorado en literatura, lo veo antes como un intelectual que un sacerdote. Es un tipo franco, sin telarañas, a quien no le hace ruido dialogar con un no creyente y a quien no le agobia que alguien crea en otro Dios. ¿Qué pasaría si hubiera más como él?

Una de las preguntas que le hice tuvo con ver con la frase de Denis de Rougemont, en El amor y occidente: “Todo erotómano es un místico que se ignora” y que enlazo con la imagen que ilustra esta entrada, de Santa Teresa en un rapto místico ¿o en un orgasmo erótico? Es que se parecen tanto. La verdad es que quería provocar a D’Ors pero la provocada fui yo, porque ni se acaloró ni se nervioseó. Respondió que sí, que el ser humano es tanto misticismo como erotismo, que no es lógico privilegiar uno sobre otro. Subrayó que en todos nosotros hay instintos e ideales y tratar de eliminar uno de ellos es absurdo, porque ambos están atravesados por la misma pasión de unidad: el erotismo canta al sueño de los cuerpos de estar unidos, mientras el misticismo celebra el deseo de las almas de estar unidas. Chapó.

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Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D'Ors
Con Manuel Pérez Petit, editor y colega presentador, y con Pablo D’Ors

 

La tormenta no existe sin la calma

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“En lo más crudo del invierno entendí que dentro de mí había una primavera invencible”. Encuentro esta frase de Albert Camus, incluida en de El mito de Sísifo, mientras hojeo la edición francesa de la revista Psychologies, cuya edición mexicana dirigí un par de años con enorme, enorme gusto. Lo conecto con lo que pasó anoche, mientras llovía como de concurso, mientras los truenos y rayos no me dejaban dormir: pensé que en el fondo de esa tormenta estaba también la quietud, la noche apacible. Y a la inversa.

En general me gusta ver sólo el lado amable, pero no existe solo, comprende también su gemelo perverso. Yo podría ser tanto más feliz y tener tanto más bienestar si asumiera de origen el paquete completo, si pudiera reprogramar mi cabeza para no clavarme demasiado ni en buenas ni en malas noticias, es decir, mantener la paz independientemente de lo que pase afuera. Con lo fácil que suena.

Qué va a hacer el tiempo de mí

 

Qué suerte tener lo que tengo en este preciso ahora, las certezas que me hacen el día, los amores que me lo desbordan, las incertidumbres que lo equilibran. Mañana quién sabe. No sé quién voy a ser, qué voy a necesitar, querer, urgenciar. Quién sabe qué capas mías se habrán superpuesto, cuáles deslavado. Con toda seguridad me habrán nacido otras miradas.

No sé qué va a hacer el tiempo de ésta que soy, pero con todo y riesgo de tormenta y aves de mal agüero hoy estoy aquí. Y me gusta gran parte de lo que veo.

Morirme de miedo, pero hacerlo igual

  
“Ella me dijo que yo era una de las personas más valientes que conocía. Cuando le pregunté por qué me dijo que porque era una cobarde total, pero a pesar de todo seguía adelante y hacía las cosas”. -Pema Chodron, Cuando todo se derrumba 
En eso estoy, gente. Al menos quiero decirlo. 

Cumplo cinco años de pelearme conmigo misma

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“La meta de la ciencia del yoga es aquietar la mente, para que pueda escuchar sin distorsión alguna el infalible consejo de la Voz Interior”, dice Paramahansa Yogananda en Autobiografía de un yogui.

En estos días cumplo mi primer lustro de practicar yoga. Mejor dicho, de intentarlo. De enfrentarme con rigideces físicas y mentales. De buscar equilibrios ídem. Recuerdo mis primeros meses en Bikram Yoga San Ángel. Muchas veces salía enojada del salón, preguntándome qué hacía ahí, por qué regresaba y además pagaba por sentirme incómoda, cansadísima, a punto de morir cada cinco minutos. Pero volvía porque pasaba algo en mi cuerpo y en mi cabeza. A cinco años de distancia, el yoga ha flexibilizado mi cuerpo y lo ha fortalecido, me ha resuelto cantidad de problemas médicos y además me curó por completo del dolor de espalda por dos hernias lumbares. Con todo, es todavía mayor el beneficio intangible que he obtenido, esa hora y media un par de veces por semana en la que me centro en trabajar mi respiración, mi bienestar, mi calma y temple.

“La mente domina a los músculos. El cuerpo está literalmente construido y sostenido por la mente […] La fragilidad externa tiene un origen mental; en un círculo vicioso, el cuerpo esclavizado por el hábito entorpece la mente […] La mente es esclavizada cuando se somete a los dictados del cuerpo”, puntualiza Yogananda. Y de verdad lo he visto. Prácticamente cada clase vivo una lucha entre mi cuerpo, que cree que no puede, que no quiere, y mi mente, que dice que sí. Casi siempre gana ella. Trasladar esa fortaleza afuera del salón me ha costado pero ahí voy, poco a poco gano terreno.

Como dice Mónika Araujo, amiga y maestra de Bikram Yoga Santa Fe, donde suelo practicar: “Lo más importante de tu vida es tu vida”. Por eso sigo intentando hacer yoga.

Ésta que soy, terrible y frágil

Imagen: "She.D", de maestroWMR
Imagen: “She.D”, de maestroWMR

Me reconozco una especie de engendro dual, al mismo tiempo desvalida y feroz, con un macho por dentro que cuida a mi princesa, bestia furiosa que tiembla con un beso. Rabiosamente independiente y enamorada como imbécil, soy un general pero una loca. Mi escritura suele conciliar si las dos que soy entran en conflicto. Cuando están en paz, les da la palabra y trata de hacer sentido de lo que dicen, atropelladas.

Durante años me causó conflicto esa doble condición, tan antitética, acaso obra de mi mezcla de sangres, tehuana por un lado y sajona, por otro. Lo mejor y lo peor de dos mundos. Una bifurcación, una corriente alterna. Desde hace tiempo ya no tenebreo sobre quien soy, me declaro en tregua, en general a gusto con mi piel y mi cornamenta. Y doy gracias por ello. También agradezco el abrazo de la adolescenta que me aturde de amor, tener conmigo a mi madre, a la tribu de familia y amigos que son mi fuente inalterable de certezas, la adrenalina de querer y sentirme querida por aquél a quien admiro desde el tuétano, la osadía de ir escribiendo mi historia a contracorriente. Hoy que empiezo una nueva vuelta al sol lo hago con mucho brío, con el fervor de comerme el mundo. Cómo no.

Todo esto lo recuerdo porque dice mi mamá que hoy es mi cumpleaños.

No perder el impulso de andar

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“Siempre es fácil mirar atrás y ver lo que fuimos ayer, hace 10 años. Es muy difícil ver lo que somos”, dice la protagonista de Ve y pon un centinela (HarperCollins), novela de la estadounidense Harper Lee que continúa Matar a un ruiseñor.

Amanezco recordando vagamente la frase, así que voy a buscar el libro a los estantes. Asoma su lomo azul. Lo tomo y busco en las páginas finales. De pronto la frase aparece para mí, me la trago despacio, la leo un par de veces en voz alta. Me pienso hace 10 años, en 2005. Qué distinta entonces, cuántas cosas no sabía pero qué hermoso animal que jalaba una carreta. Ahora que 2015 está por cerrar me pregunto cómo lo veré en 10 años, qué será lo más destacado. Ojalá siga viendo un fuerte impulso por andar.

El presente, un lugar muy vulnerable

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“El miedo es una experiencia universal; lo sienten hasta los insectos más pequeños […] cuando nuestra comprensión se hace más profunda descubrimos que el presente es un lugar muy vulnerable […] de lo que estamos hablando es de llegar a conocer el miedo, de familiarizarnos con él, de mirarle directamente a los ojos; no como una forma de resolver los problemas, sino como una manera de deshacer completamente las viejas maneras de ver, oír, oler, saborear y pensar. Cuando realmente comencemos a hacerlo, nos encontraremos con que somos humillados continuamente. No va a quedar mucho espacio para la arrogancia que resulta de aferrarnos a nuestros ideales”. -Pema Chodron, Cuando todo se derrumba (Gaia Ediciones).

Estoy justo ahí, enfrentándome a la cubetada de agua muy fría que implica verme quebradiza, frágil, incapaz de resolver las cosas eficientemente, como se supone que suelo hacer. No me gusta. Duele.

#LunesDeHumor Chiste budista

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Cartón: http://www.buddhadoodles.com

En estos días necesito andar ligera, aliviarme las espaldas. No sé qué manía me lleva a empacar lo no-necesario y, como si se tratara de una maleta agobiada, sentarme encima para hacer que todo quepa a fuerza, para luego complicarme arrastrando un inmenso equipaje por la vida.

Me urge aprender a soltar, como en este chiste budista.

Empiezo un nuevo ciclo. Y me siento muy bien.

Cita tomada del libro de Matthieu Ricard, En defensa de la felicidad (Urano)
Cita tomada del libro de Ricard, En defensa de la felicidad (Urano)

Se cierra un capítulo laboral en mi vida y no puedo celebrarlo más. Me hace feliz saber que estoy dando pasos para disfrutar mi tiempo al máximo, siendo congruente con quien soy y con lo que quiero, con lo que me alimenta. En suma, sólo tengo la certeza de esta vida y la quiero exprimir lo más posible. Y me vienen a la mano estas palabras de mi gurú desde años. En eso estoy, querido señor Ricard.

#SábadoDeMúsica La canción que me describe hoy

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Llevo días pensando que, como en las películas, hay canciones que se vuelven el soundtrack preciso de un instante. De una experiencia. De una relación. Hasta de una vida. Desconozco el trabajo de los musicalizadores de cine, pero me gusta imaginar que se despiertan escuchando su música personal, como si se tratara de un Walkman integrado, reconociendo los tonos y colores que corresponden a cada momento. Por hoy me autonombro musicalizadora de las últimas 24 horas: me pregunté qué canción describe mejor cómo me siento y me respondí “It’s My Turn”, de Diana Ross, con su letra que por poco suena a libro de autoayuda pero se salva (creo):

[…] Now it’s my turn.
If I don’t have all the answers
At least I know
I’ll take my share of chances.
Ain’t no use of holding on
When nothing stays the same

So I’ll let it rain
‘Cause the rain ain’t gonna hurt me.
And I’ll let you go
‘Though I know it won’t be easy […]

And now it’s my turn
To try and find my way
And if I should get lost
At least I’ll own today.

Abajo vienen las canciones que propuso la variopinta comunidad de este blog a través de mi Twitter @danioska y mi Facebook (Julia Santibáñez), junto con enlaces a cada tema. Si quieres participar escribe tu tema en los comentarios y lo añado. Buen sábado.

  1. @negritasycursiv Fun, Fun, Fun, de Status Quo 
  2. @hartatedemi You Know I’m No Good, de Amy Winehouse 
  3. @lufepever Viernes, de Manolo García 
  4. @olivelasco Y sólo se me ocurre amarte, de Alejandro Sanz 
  5. @Mr_Ap Yes, I’m Changing, de Tame Impala
  6. @otroluisfer Don’t Wanna Fight, de Alabama Shakes
  7. @albertochimal 4 Mains, de Wim Mertens
  8. @LosAmorososLeen Beautiful Day, de U2
  9. @BandalaGina Dog Days Are Over, de Florence & The Machine
  10. @Sifuentes I Believe In Miracles, de Ramones
  11. @valevilla Tú, de Shakira
  12. @jorgebird Gloomy Sunday, de Billie Holiday
  13. @AdrianoDeLucio No me hallo, de El Personal 
  14. @ViramoSpiro Un día marrón, de Luz Casal
  15. @PolaThrace Should I Stay Or Should I Go, de The Clash 
  16. @yimau Songs About Rain, de Gary Allan
  17. @danywino Ecstasy, de Lou Reed
  18. Paola Tinoco El crucifijo, de Fobia
  19. José Luis Enciso Gnossienne #1, de Erik Satie
  20. Inés López de Arriaga Elegía, poema de Miguel Hernández cantado por Joan Manuel Serrat 
  21. Sandra Notario García Ya te olvidé, de Los 4 Feat. Laritza Bacallao
  22. Maggie González Siempre te busqué, de Monocordio
  23. Jorge Luis Borgia Par mil, de Divididos
  24. Leo Agusto En remolinos, de Soda Stereo
  25. Carlos Altamirano Wake Up And Make Love WIth Me, de Karen Souza
  26. Andrés Grillo Parao, de Rubén Blades
  27. Javier Martínez Staines Feeling Good, de Muse 
  28. Alberto Torres Red Eyes, de The War On Drugs
  29. Ernesto Flores Vega See Me, Feel Me, Touch Me, de The Who
  30. Rafael Carballo Watermelon In Easter Hay, de Frank Zappa
  31. Alex Cisneros I Feel, de El Mundo de Murphy
  32. Franklin Farell No tienes corazón, de Café Quijano y Sabina
  33. Federico de Jesús Sánchez Crave You, de Flight Facilities
  34. Marcela Sánchez Greene Murder On The Dance Floor, de Sophie Ellis-Bextor
  35. Alex Fink Stairway To Heaven, de Led Zeppelin
  36. Claudia Sánchez Super Trouper, de Abba
  37. José de Jesús Montoya Todo a pulmón, de Alejandro Lerner
  38. Shira Shaman Both Sides Now, de Joni Mitchell
  39. Dania Castañón Happy, de Pharrell Williams
  40. Diana Penagos Abriendo caminos, de Diego Torres y Juan Luis Guerra
  41. RamRock Man-Erg, de Van Der Graaf Generator
  42. @econokafka Forever Autumn, de Justin Hayward

Volver las toallas femeninas un tema de conversación (sí, un caso de éxito

Captura de pantalla 2015-07-14 a las 5.06.01La clave fue contar una historia con la que la gente se quisiera relacionar, hacer suya. Y dejar la marca en segundo plano.

No sonaba fácil: hacer que las toallas femeninas estuvieran en el centro de la conversación. ¿Con un producto tan poco seductor? ¿Que además (por mucha tecnología añadida) es incómodo, nada glamoroso? La solución fue ponerle contenido, contar historias en torno a su público objetivo, apelar a un tema que conectara con las consumidoras. Storytelling, pues. El tema fue cuestionar los estereotipos que coartan a niñas y adolescentes, los “no puedes” y “no debes”. Contrataron a la directora y documentalista Laura Greenfield, quien pidió ante la cámara a hombres y mujeres de distintos trasfondos que corrieran “como niñas”, que golpearan “como niñas”. El resultado fue previsible: cursilería, fragilidad, lugares comunes, todo ello cuestionado y convertido en un discurso poderoso de tres minutos, en el que hacer las cosas “como niña” no es un insulto, sino un elogio. El verano pasado la marca Always lanzó la campaña #LikeAGirl, con este primer video:

La propuesta funcionó muy bien, se viralizó, fue vista por más de 80 millones de personas. Y conste que la marca está en un obvio segundo plano. El protagonista es el empoderamiento, el valor de fondo. Luego, un anuncio desprendido de la campaña fue presentado durante el Super Bowl. La misma historia. Ahora se acaba de estrenar en México y otros ocho países esta nueva fase de la campaña. En español se titula #ComoNiña: Imparable.

En el evento de presentación se ofreció un dato duro impresionante: 90% de las niñas mexicanas entrevistadas a propósito del video sienten que la sociedad las presiona sobre cómo deben de actuar y sentir. Always dio en el clavo al tocar un tema sensible, al que nadie quiere dejar de sumarse. Y lleva las de ganar si el resultado es reforzar la autoestima, romper paradigmas estúpidos. En siete días, la versión en español lleva 895,000 vistas. Nada mal para una marca de toallas femeninas. Que aprende a contar historias.

No sé qué se me rompe por dentro

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Mi mamá, 84 flagrantes años, se va a vivir a una residencia de personas mayores (eufemismo para asilo de ancianos). Y yo no sé qué se me rompe por dentro.

Tomó la decisión porque las rodillas le tiemblan de más y las escaleras de su casa tienen mirada traidora. Porque recientemente se ha caído varias veces. Porque hace poco, cuando se sintió muy mal y pensó que era un infarto, se sintió más sola que nunca. Y se asustó. Tomó la decisión porque la edad se le vino encima sin carnaval ni comparsa. Así decía aquella canción que estaba de moda cuando ella era fuerte, cuando yo no me imaginaba que la boca se curvaba por la edad. Hoy, guapa y valiente pero cada vez más chiquita, decide que lo mejor es renunciar a vivir sola. Y los hijos y los nietos nos sentimos más tranquilos, pero yo no sé qué se me rompe por dentro.

Hace días fui a visitarla con mi adolescenta-que-se-desborda-de-vida.  Al despedirse, se dieron un abrazo muy largo. Me pareció que cambiaban estafeta. Y no sé qué se me rompió por dentro.