Crónica de mi segundo día en Bogotá. «Sin graffiti, una ciudad es aburrida»

El grupo de periodistas invitados a este viaje bogotano tomamos un «tour de graffiti». El guía es un colombiano de mente ágil, apasionado por el arte urbano. Se llama nada menos que Camilo Fidel López (sí, mi intuición acierta: su padre era apasionado de la Revolución cubana, de modo que le puso los nombres de los líderes, esSigue leyendo «Crónica de mi segundo día en Bogotá. «Sin graffiti, una ciudad es aburrida»»