Al conocerse, lo saludó efusivamente con la misma mano con la que años después apretó sobre su cabeza el gatillo que liberó la última bala.
Y un poquito más adentro
Al conocerse, lo saludó efusivamente con la misma mano con la que años después apretó sobre su cabeza el gatillo que liberó la última bala.
Me da por leer y escribir. Con alta frecuencia. Ver más entradas