Archivo de la categoría: cuentuito

En 140 caracteres o menos cabe el mundo. O casi.

Tercia de #cuentuitos (6)

Animé: Togainu No Chi
Animé: Togainu no Chi

Hace tiempo no comparto en este espacio mis #cuentuitos, narraciones en 140 caracteres máximo. Aquí van tres, recientes y sin mayor pretensión que la de mantenerme pescando historias al vuelo.

Doppelgänger

Buscó a su gemelo, que creía siniestro. Nunca pudo encontrarlo. Por fin entendió que el auténtico gemelo siniestro era él.

Cuestión de fe

Tanta era la piedad de doña Angelita, que sus cinco hijos hoy arden en el infierno.

Rival

Cuando él decía “te quiero”, ella respondía “yo más”, no porque así fuera, sino porque tampoco en eso se permitía perder.

-Julia Santibáñez

Da click aquí para leer más #cuentuitos

Si te gustan, compártelos o, mejor todavía, suelta la pluma y escribe tu propio cuentuito.

#Cuentuitos en racimo (4)

Foto: Scott Lickstein
Foto: Scott Lickstein

Aquí van tres cuentos míos brevísimos. Son de la era Twitter, es decir, divertimentos en 140 caracteres.

Deshacer el amor

Empezaron haciendo el amor como nadie. Al final deshicieron el amor como todos.

Historia de unos lentes

Cuando se quitó los lentes empezó a ver borroso, pero a las gafas se les aclaró la mirada.

Alta traición

Ese día lo saludó con la misma mano con la que años después apretó sobre su cabeza el gatillo que liberó la última bala.

¿Más cuentuitos? Da click aquí: http://wp.me/p1POGd-1ZT 

-Julia Santibáñez

#Cuentuitos en manojo (3)

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Aquí va otra entrada de cinco cuentuitos míos (pequeñas historias en formato Twitter, es decir, de 140 caracteres o menos). Para echar ojo a las dos primeras de la serie da click en este enlace: http://wp.me/p1POGd-1OG

De pupilas a pupilas

Mientras el chico miraba Las pupilas ardientes, en sus ojos las pupilas ardían más que nunca.

Paradojas de la santidad

‘Debemos darnos al prójimo’, leyó la santa. Obedeció literalmente y dejó de ser santa. Nunca entendió dónde estuvo su error.

Así, ya no

Odiaba la gordura de la chica pero soñaba con sus caderas imposibles. Cuando ella adelgazó para agradarlo, ese día dejó de soñarla.

Extrañamiento

Roce de cuerpos sin nombre. Hoy muere por saber si laextraña laextraña.

Quitapon

Él le ponía siempre una sonrisa en la boca. Un día le quitó las que le había dado (y las que no le dio).

 

#Cuentuitos en manojo (2)

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Va una segunda entrada de cinco cuentuitos míos, es decir, pequeñas historias en formato Twitter (140 caracteres máximo). Si te gana la curiosidad, el link a la primera entrada de cuentuitos se ofrece al dos por uno: http://wp.me/p1POGd-1Jh

Oler amar

“Ella huele amar”, dijo el amante. Acto seguido se hundió en sus olas.

Por (apenas) un sonido

A media voz, no queriendo oírse, susurró: “El amor tiene mala letra. Parece que escribe ‘él te kiere’ pero se lee ‘él te hiere'”.

Todas las historias de amor en una

Cuando se estaba enamorando decía: “Es el hombre más completo”. Cuando lo suyo terminó afirmaba: “Es el hombre más complejo”.

Dar la(s) hora(s)

En la sala de espera, ella se acercó: “No traigo reloj. ¿Me das la hora?”. Y él quiso darle todas y cada una del resto de su vida.

Saltamontes lúcido

Los montes que más amaba saltar el pequeño saltamontes eran los de Venus.

 -Julia Santibáñez

#Cuentuitos por manojo

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Me gusta el reto de escribir un pequeño cuento en formato Twitter, es decir, en un máximo de 140 caracteres. El saber popular los llama cuentuitos. En esta pequeña recopilación van cinco que hice en esa línea.

Príncipe azul

La chica se atragantó de novelas de Corín Tellado, tuvo indigestión y eructó un príncipe azul.

Autosatisfacción

Minutos después de que lo hubieron dejado, el cigarrillo siguió fumándose a sí mismo.

Deseo literal

Cuando el polaco dijo “Quiero vivir en las calles de Nueva York” no pensó que su deseo se cumpliría tan literalmente: entre la 7a y la 56.

Mujer fácil

Harta de las críticas por ser una mujer difícil, un día se volvió una mujer fácil. Ahora todos murmuran de ella.

Negar un beso o un verso

Dijo el poeta: “Es más castigo negar a un amante un verso que un beso, porque en un verso caben todos los besos”.

-Julia Santibáñez