
Como en la canción de Fito Páez, se vieron y se amaron. Son una pareja formada por un fotógrafo y una ejecutiva, viven en Nueva York. Se casaron hace cinco meses, aún están de luna de miel. Un día les dan un diagnóstico brutal: Jennifer padece cáncer de mama. Se miran a los ojos y dicen: «Estamos juntos, estaremos bien». Podían llamarse de cualquier forma pero se llaman Angelo y Jennifer. Vienen tratamientos, dolor, estancias en el hospital, soledad, ilusión, un sinfín de recaídas. Deciden luchar juntos, alzar su amor como bandera y no dejarse vencer. Ella usa todo su coraje; él documenta el deterioro en imágenes bellas, de una enorme ternura.
Esas instantáneas del suplicio que vivieron juntos hoy son accesibles, gracias a que él abrió un sitio para darlas a conocer. En ellas, la lucha contra el cáncer deja de ser una estadística y adquiere un rostro: el de una pareja que sufrió hasta el final y se amó ídem.
Link relacionado:



Me llena el deseo de hacer una oración por Jennifer y por su hombre y compañero…
Me gustaMe gusta
Sí, conmueve mucho. Es una historia tremendamente humana y bella, en medio de su tragedia.
Saludos…
Me gustaMe gusta
Algunos luchamos para que no sea una tragedia, y convivimos con esa sombra, cuando un ser muy amado lucha desde el primer día, ese día es el más duro, un trago amargo, muy amargo, pero también nace la esperanza y se hace carne en el alma, para los que luchan contra el cáncer, se puede ganarle…, te lo aseguro…
Un saludo grande para ti J.
Cruz
Me gustaMe gusta
Mi abuela murió de cáncer y también varios tíos, de manera que no me ha tocado la experiencia de ganarle al cáncer pero no dudo que se pueda. Es más, estoy segura que en algunos casos es felizmente posible. En este caso no lo fue, ni hablar.
Un abrazo
Me gustaMe gusta
me roba pensamientos…
Me gustaMe gusta
A mí me humedeció los ojos (no es novedad, soy bastante chillona).
Me gustaMe gusta
seguro que hasta cuando lloras te ves hermosa
abrazos querida
Me gustaMe gusta
Gracias x el levantón de ánimo, querido.
Abrazo
Me gustaMe gusta
Es una historia para humedecer los ojos, no cabe duda, hay veces que la palabra amor deja de ser una palabra.
Me gustaMe gusta
En este caso deja de ser palabra y se vuelve imagen que estremece.
Abrazo
Me gustaMe gusta
Mierda. Fui al enlace pensando que vería dos o tres fotografías y nada más (yo también suelo ser de humedades fáciles, y más en estos casos) pero quedé atrapado en esa secuencia. Seguramente ayudó a que en ningún momento se rebajan esas imágenes al golpe bajo o de efecto, sino que realmente parecen ser lo que son: un plasmar el dolor y el amor compartidos. Nada más puede decirse… and the rest is silence…
Me gustaMe gusta
Por eso nos entendemos, querido, porque en buena medida la lágrima fácil nos explica.
Abrazo
Me gustaMe gusta
Cierto. Y eso no es poco. En estos momentos en que parece que los sentimientos son cosa del pasado o propio de personas débiles, encontrar a alguien que no teme expresarlos y ser conscientes de ellos no es algo banal. El puente a través de los hemisferios es cada vez más ancho.
Me gustaMe gusta
Y por eso agradezco siempre poder compartir con usted las emociones a través de este medio…
Me gustaMe gusta
Triste pero admirable…
Me gustaMe gusta
Así es, para mí esas historias cotidianas reivindican al ser humano en su grandeza, en lo que tiene de admirable.
Abrazo
Me gustaMe gusta
Entre de casualidad aqui…a esta historia…precisamente un día como hoy…
las casualidades son….o tal vez no…
Dentro de la lucha permanecen grabadas historias como ésta…tan llena de….todo
Besos con alas
Me gustaMe gusta
Celebro que te hablara esa entrada en un día que, entiendo, está cargado de emociones. Que sea lo más leve posible.
Gracias por el beso alado. Lo disfruto un rato y te lo mando de regreso, con cariño.
Me gustaMe gusta