Un suplicio y un amor

Jennnifer Merendino
Jennnifer Merendino

Como en la canción de Fito Páez, se vieron y se amaron. Son una pareja formada por un fotógrafo y una ejecutiva, viven en Nueva York. Se casaron hace cinco meses, aún están de luna de miel. Un día les dan un diagnóstico brutal: Jennifer padece cáncer de mama. Se miran a los ojos y dicen: «Estamos juntos, estaremos bien». Podían llamarse de cualquier forma pero se llaman Angelo y Jennifer. Vienen tratamientos, dolor, estancias en el hospital, soledad, ilusión, un sinfín de recaídas. Deciden luchar juntos, alzar su amor como bandera y no dejarse vencer. Ella usa todo su coraje; él documenta el deterioro en imágenes bellas, de una enorme ternura.

Esas instantáneas del suplicio que vivieron juntos hoy son accesibles, gracias a que él abrió un sitio para darlas a conocer. En ellas, la lucha contra el cáncer deja de ser una estadística y adquiere un rostro: el de una pareja que sufrió hasta el final y se amó ídem.

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Screen shot 2013-05-02 at 5.06.30 PM

Link relacionado:

http://mywifesfightwithbreastcancer.com/

Publicado por Julia Santibáñez

Me da por leer y escribir. Con alta frecuencia.

18 comentarios sobre “Un suplicio y un amor

      1. Algunos luchamos para que no sea una tragedia, y convivimos con esa sombra, cuando un ser muy amado lucha desde el primer día, ese día es el más duro, un trago amargo, muy amargo, pero también nace la esperanza y se hace carne en el alma, para los que luchan contra el cáncer, se puede ganarle…, te lo aseguro…
        Un saludo grande para ti J.
        Cruz

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      2. Mi abuela murió de cáncer y también varios tíos, de manera que no me ha tocado la experiencia de ganarle al cáncer pero no dudo que se pueda. Es más, estoy segura que en algunos casos es felizmente posible. En este caso no lo fue, ni hablar.
        Un abrazo

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  1. Mierda. Fui al enlace pensando que vería dos o tres fotografías y nada más (yo también suelo ser de humedades fáciles, y más en estos casos) pero quedé atrapado en esa secuencia. Seguramente ayudó a que en ningún momento se rebajan esas imágenes al golpe bajo o de efecto, sino que realmente parecen ser lo que son: un plasmar el dolor y el amor compartidos. Nada más puede decirse… and the rest is silence…

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      1. Cierto. Y eso no es poco. En estos momentos en que parece que los sentimientos son cosa del pasado o propio de personas débiles, encontrar a alguien que no teme expresarlos y ser conscientes de ellos no es algo banal. El puente a través de los hemisferios es cada vez más ancho.

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  2. Entre de casualidad aqui…a esta historia…precisamente un día como hoy…
    las casualidades son….o tal vez no…
    Dentro de la lucha permanecen grabadas historias como ésta…tan llena de….todo
    Besos con alas

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    1. Celebro que te hablara esa entrada en un día que, entiendo, está cargado de emociones. Que sea lo más leve posible.
      Gracias por el beso alado. Lo disfruto un rato y te lo mando de regreso, con cariño.

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