Cómo iba a saber

Así se asomó, como tímida. Guardaba las apariencias. No adiviné, cómo iba a saberlo, que era un huracán que me voltearía del revés con un amor animal, sordo a toda advertencia. Tanto ruido, tanta risa, tanto miedo, tanto remanso, tanta luz. Cómo iba a saber que traía consigo una alegría rara y completa, el hueco exacto deSigue leyendo «Cómo iba a saber»

¡Mi adolescenta publica su primer libro!

Tengo en casa una hija que salió de mis entretelas y me lo recuerda constantemente, porque es mi motivo más constante de emociones a tope, que se sienten en la panza. Con mi adolescenta nada es a medias tintas. Entusiasmos. Desvelos. Risas. Enojos. Ternura. Y sí, preocupación, porque el susto viene junto-con-pegado con el viaje a ciegasSigue leyendo «¡Mi adolescenta publica su primer libro!»