Carta a mi «yo» de 10 años

 

Gracias a mi sabia adolescenta descubro en YouTube los videos de Soulpancake, que son abrazos para el alma. En menos de tres minutos éste me emociona: varias personas comparten una carta escrita a su «yo» cuando tenía 10 años. No encontré una versión subtitulada, lo siento, pero retomo algunas frases que tocan fibras hondas:

«Sé que te sientes muy solo pero no te preocupes… Vas a viajar por el mundo y conocer gente espectacular».

«Cada año que vivas será mejor que el anterior».

«Un día estarás orgullosa, muy orgullosa, de quien eres. Te lo prometo».

Y esto, escrito por un chico que me sacudió en especial:

«Sé que sueñas con enamorarte. Conocerás a un hombre que te amará mucho… Sí, dije ‘hombre’. Tampoco te preocupes por eso, mamá y papá lo aceptarán sin problema».

Con esta idea me nace decirle algo a la Julia de 10 años:

«Sé que sentirte marginada en la escuela te duele y entristece. No te preocupes, eso va a arreglarse: encontrarás amigos entrañables que te aceptarán como eres. Has pasado un trago gordo, pero en el futuro tendrás amor a manos llenas, una hija hermosa y buena amiga, un camino de luz. Y en muchos años los libros y lápices, hoy tu tabla de salvación, seguirán siendo compañeros de camino. Créeme, todo va a estar mejor, serás mucho más feliz de lo que puedes siquiera imaginar. La vida es buena. En serio.

La Julia vieja«.

Este autodiálogo me desarma.

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Publicado por Julia Santibáñez

Me da por leer y escribir. Con alta frecuencia.

17 comentarios sobre “Carta a mi «yo» de 10 años

    1. Es increíble, pero los años dan una perspectiva que a los 10 años uno ni sueña poder tener… Y que al final uno se convence de que las cosas van para bien, ¿no es cierto?
      Saludos

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  1. Me encanto!! Siempre digo que me gusta la edad que tengo hoy, es decir, me gusta crecer y aprender de ese camino, ver que las cosas van cambiando y mejorando, que recolecte buenos frutos en este camino mío. Y definitivamente le diría a mi niña que las cosas van a ir mejorando! Que siga creciendo nomas!

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    1. Lo veo igual que tú: aunque con dolores y rodillas raspadas, me gusta crecer y aprender. Agradezco lo vivido, algunas cosas que me han dado mucho pesar, al final han resultado en algo positivo. Y me encanta el mensaje: que siga creciendo. Con eso basta.
      Saludos y gracias por pasar

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  2. Nos desarma, querida. Ya sabes que mi comercio con mi pasado es casi imposible. ni pienso intentar tal empresa; pero quienes puedan hacerlo, estoy seguro, encontrarán más preguntas que respuestas. Si eso es bueno o malo dependerá de cada cual.
    El Tiempo… ese misterio que corre en ambos sentidos….
    Abrazo

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    1. En el pasado hay muchas preguntas pero también, por Fortuna, se obtienen muchas certezas en el contraste con el presente. Al final, la perspectiva de los años permite ver que aquello por lo que uno sufría tanto se compensa con cosas buenas, que las cosas se componen, que uno sale fortalecido de las caídas, como la frase de Viktor Frankl que compartí hace poco: «Quien se levanta es aún más fuerte que quien no ha caído». Lo creo de verdad.
      Entiendo lo que comentas, un abrazo.

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      1. Hoy tratamos ese tema en sesión (lo cual no es casualidad, ya que siempre anda rondando por allí, de un modo u otro) y no sé si por la proximidad de tu entrada (la cual me afectó muchísimo, créeme) no pude hablar de ello. Así que estoy sentenciado para las próximas sesiones. La frase de Viktor Frankl es muy acertada y la tendré en cuenta llegado el momento, creo que será de mucha ayuda como guía para no escapar del tema (lo cual hago a menudo).
        Gracias por la entrada. Repito lo que dijiste en mi entrada sobre los niños –aunque esta vez sea a nivel personal–: entradas como ésta son necesarias para hacer visible aquello que habitualmente no queremos ver.
        Abrazo.

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        1. Enhorabuena por enfrentarte cara a cara con el dolor, creo que no hay mejor manera de conjurarlo (coincido en que la frase de Frankl puede ser de enorme ayuda, o al menos eso espero).
          Hay tantas cosas que tenemos por ver, que asoma apenas la punta del iceberg, querido. En fin, aquí andamos, acompañándonos en lo que vamos encontrando…
          Abrazo particularmente solidario

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