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El Quijote o la necesidad de la locura

Pintura: Bernard Buffet
Pintura: Bernard Buffet

Margit Frenk, una de las máximas autoridades mundiales sobre el caballero andante, apunta en el artículo “Cosas que calla Cervantes”: “Una lectura cuidadosa del Quijote revela que la genial novela no sólo está hecha con palabras. Como toda gran obra literaria, la obra cervantina está llena de silencios”. Luego pone varios ejemplos pero me centro en éste, relativo al capítulo 48 de la Primera parte, cuando don Quijote es atado y enjaulado por el cura y el barbero, cubiertos los rostros, quienes así lo regresan a casa a fin de que se cure.

Don Quijote cree que está encantado y que son fantasmas quienes lo llevan preso, error del que Sancho intenta sacarle al revelarle que sus captores no son más que el cura y el barbero. Don Quijote responde: “[…] si ellos se les parecen, como dices, debe de ser que los que me han encantado habrán tomado esa apariencia y semejanza […] para darte a ti ocasión de que pienses lo que piensas y ponerte en un laberinto de imaginaciones, que no aciertes a salir dél […] y también lo habrán hecho para que yo vacile en mi entendimiento, y no sepa atinar de dónde me viene este daño”. Sancho, desesperado, le pregunta si es posible que sea “tan duro de celebro” que no vea la verdad de lo que le dice y don Quijote responde, ya en el capítulo 49: “Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta para la seguridad de mi conciencia, que la formaría muy grande si yo pensase que no estaba encantado y me dejase estar en esta jaula perezoso y cobarde, defraudando el socorro que podría dar a muchos menesterosos”.

Al respecto Frenk explica, impecable: “Si Sancho ha dicho su verdad ‘para descargo de su conciencia’, ahora don Quijote, tan necesitado de una tabla de salvación, se agarra de la ‘seguridad’ de la suya. Viene a decir que forzosamente tiene que pensar que va encantado; de lo contrario, reconocería que todo ha sido engaño y que él es objeto de una terrible manipulación. Algo se está moviendo dentro de él a raíz de la angustiada insistencia de Sancho, y en lo hondo ha surgido la duda: ¿si realmente esos que creo fantasmas son el cura de mi lugar y el barbero? Las consecuencias serían terribles; lo sumergirían a él, que no a Sancho, en ‘un laberinto de imaginaciones’ del que no acertaría a salir y lo harían vacilar en su entendimiento y no saber de dónde le vino todo el daño. Ante esa espantosa perspectiva, le es forzoso decirse a sí mismo: ‘Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta'”.

Dejo aquí el análisis de Frenk que confirma, de manera deliciosa, cómo el portento de la novela de Cervantes radica en la compleja hondura de los personajes, en los recursos estilísticos que emplea con total desenfado y en las muchas capas de lo que dice y lo que calla. Y sí, suscribo la necedad del personaje: mantenerse fiel a la locura propia resulta indispensable.

Mientras seguimos avanzando en la lectura colectiva del Quijote se han añadido algunos nombres más de gente que quiere sumarse. Si quieres participar sólo anota tu nombre en los comentarios y dame un correo o red social, para enviarte cada jueves la entrada relativa al Quijote. Además, te invito a compartir con los demás lo que te llama la atención de la lectura, lo que descubres, lo que te emociona. Postea en este blog o en el espacio que prefieras y cópiame, para difundirlo en el grupo. Aquí está la lista actualizada de lectores:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Finalmente mi querido Carlos Carranza, siempre con la lanza en ristre, comparte dos artículos quijotescos sobre la exposición que en estos días se presenta en la Biblioteca Nacional de Madrid, centrada no en el personaje sino en su creador: por primera vez una muestra deja el Quijote de lado y encumbra al Cervantes soldado, cautivo, viajero, escritor. Uno se publica en el periódico La voz de Galicia y el otro, en el diario El Mundo. Como para lanzarnos en bola, aprovechando la excusa…

Se acerca abril, mes que de origen se planteó como meta para terminar la lectura de las dos partes del Quijote. ¿Lo lograremos?

 

 

Cuanto más me río de Don Quijote, más lo quiero

Pintura: Honoré Daumier
Pintura: Honoré Daumier

Se sigue sumando gente al reto de leer el Quijote en este 2016. Da click aquí para ir a la lista actualizada. Si quieres entrarle al reto sólo apunta tu nombre en los comentarios y te mantendré al tanto de lo que vamos haciendo y comentando.

Gracias a Carlos Carranza por compartir este artículo de Francisco Rico publicado en El País que, entre otras cosas, dice: “Me gusta lucubrar que El Quijote ilustra en grado soberano un aspecto esencial de la condición humana: vivir contándonos a todo propósito historias sobre nosotros mismos que se enfrentan con las limitaciones y condicionamientos de las circunstancias”. O, como dice mi amigo Javier: “Cada quien se cuenta las historias que necesita contarse”. También Gerardo Cárdenas, desde Chicago,  y Camarero, desde Cuba, han estado posteando sobre el tema textos más que interesantes en sus blogs, de por sí muy ricos. Recomiendo muchísimo darse una vuelta por ellos, dando click sobre sus nombres. Luego de las noticias parroquiales paso a comentar algo sobre la primera aventura de don Quijote (capítulo II).

Aún sin Sancho Panza, el aspirante a caballero encuentra en el camino una venta, suerte de posada sencilla en la que él cree ver un castillo con torres de plata y dos hermosas doncellas en las mozas-criadas-prostitutas que esperan en la puerta. Aquí empieza Cervantes a reírse del personaje y, al mismo tiempo, hacerlo querible.

Para hospedarse en la venta-castillo donde velará sus armas y será nombrado caballero, don Quijote llega con toda la armadura puesta. Sólo accede a quitarse las piezas que cubren pecho y espalda, pero no la gola (que protegía el cuello) ni la celada (resguardaba la cabeza). Así se sienta a la mesa: “[…] era materia de grande risa verle comer, porque como tenía puesta la celada y alzada la visera, no podía poner nada en la boca con sus manos si otro no se lo daba y ponía, y, así, una de aquellas señoras servía de este menester”. Es decir, al sujetar la visera con ambas manos necesita que alguien le ponga alimento en la boca, explica la nota de Francisco Rico. Para beber, el dueño de la venta hace una especie de popote o pajilla con una caña: “y puesto el un cabo en la boca, por el otro le iba echando el vino”.

Esta imagen del Quijote me da ternura, provoca risa y también enternece, todo al mismo tiempo. Es tan aparentemente ingenuo pero apasionado que me pasa lo que dijo el poeta Luis Cernuda: “Ante don Quijote nos damos cuenta de que comenzamos a amarle cuando acabamos de reírnos de él […]”. Y sí, su entusiasmo delirante, la pasión que lo desborda y por la que está dispuesto a todo, primero a recibir burlas pero también a arriesgar la vida, hace que cuanto más me río de él, más lo quiero.