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Estos 20 libros me colorearon por dentro en 2016 (Parte 3/3)

Aquí terminan las citas de mis libros favoritos del año. Pero las palabras se me quedan merodeando.

15. Francisco Hernández, ”Taller de Moris. I”, en Odioso caballo, Almadía, 2016

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-19-40En éste, su libro más reciente (con el lujo de diseño de Alejandro Magallanes), el escritor veracruzano clava el punzón con sus versos. Y brota sangre. O pus. O humores. El asunto es que no falla.

“[…] Sobre esta mesa, mi foto
es la foto de mi padre.
Él es yo: metamorfosis redundante.
Me veo peinado a su manera,
hablo con su tono de voz
y engaño a mi madre con mi esposa”. p. 122

Los poemas de Hernández me hicieron varios días del verano. Como éste.

16. Malcolm Lowry, Bajo el volcán, traducción de Raúl Ortiz y Ortiz, Ediciones Era, 1964

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-21-38Geoffrey Firmin, exCónsul británico, se reencuentra en la ciudad de Cuernavaca con su esposa, Yvonne, de quien está separado. Es el Día de Muertos de 1938. La novela (publicada en inglés en 1947) es una impresionante construcción de estilo, donde el protagonista va perdiendo y encontrando la lucidez entre mezcales, en el contexto de un país que no esconde los colmillos. Duele en cada línea. Y se disfruta. La leí en inglés pero aquí está un soberbio pasaje en español.

“[…] Y ahora estaba el Cónsul en el baño, alistándose para ir a Tomalín. —¡Oh! —decía—. ¡Oh!… pero, ¿ya ves?, después de todo no ha ocurrido nada horrendo. Ante todo, a lavarse —tembloroso y volviendo a sudar, se quitó saco y camisa. Dejó correr el agua en el lavabo. Sin embargo, por alguna razón misteriosa estaba bajo la ducha en donde esperaba, agonizante, el impacto del agua fría que nunca llego. Y seguía con los pantalones puestos”. p. 165

La novela de Lowry me dejó impresionadísima por semanas. Aquí, algo que escribí al respecto.

17. Gerardo Cárdenas, “Cuatro escritores en Qumran”, en Silencio del tiempo, Editorial Abismos, 2016

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-22-45Se trata de poemas que reescriben pasajes de la Biblia, que ponen a hablar a protagonistas de la fe desde otra esquina del ring. En éste, el escritor mexicano le pone voz al evangelista Lucas:

“[…] Yo escribiré
más que los otros; la historia no acaba en la muerte
la prestidigitación continúa;
todo se vuelve presagio
leer las entrañas de un animal sacrificado
no es muy distinto
de comer el pan o beber el vino
y pensar que es otra cosa.
Sólo necesitamos adeptos”. p. 51

Cárdenas escribió también este poema, sobre el ser humano como una cucaracha indefensa, en manos de niños malcriados. Ay.

18. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Alfaguara, 2004

captura-de-pantalla-2016-12-23-a-las-15-23-47No hace falta que cuente de qué trata. Sólo digo: aunque tenga la mala fama de ser “importantísima”, “un clásico”, “fundamental”, leer el Quijote es de lo que más vale la pena hacer en la vida. Aquí, el caballero andante habla con la supuesta imagen de Dulcinea, “convertida” en una pobre labradora:

“[…] ya que el maligno encantador me persigue y ha puesto nubes y cataratas en mis ojos, y para sólo ellos y no para otros ha mudado y transformado tu sin igual hermosura y rostro en el de una labradora pobre, si ya también el mío no le ha cambiado en el de algún vestiglo, para hacerle aborrecible a tus ojos, no dejes de mirarme blanda y amorosamente, echando de ver en esta sumisión y arrodillamiento que a tu contrahecha hermosura hago la humildad con que mi alma te adora”. p. 620

Durante varios meses de 2016, un grupo de insensatos y yo estuvimos leyendo el Quijote y comentando nuestra lectura en este blog. Aquí, una de las entradas que subí, sobre por qué la locura es, de veras, indispensable.

19. Mónica Maristáin, “Soñé que me comíoa un tigre”,  en Antes. Paisaje sonoro con mujer mirando una ventana, Literal Publishing

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Poemas sobre sueños, sobre lo que se oye en el radio. Poemas sobre lo que quiere pasar en el mundo, sobre lo que se piensa y no se dice por intrascendente o por tener dos filos. La autora argentina con acento mexicano arma un cruce de planos entre afuera y adentro, antes y después. Y uno se queda con palabras en las manos como testimonio del viaje. Implacable.

[…] pienso que en eso el sueño no se equivocó
porque el hecho de que apareciera mi abuela me salvó la vida
y ella después empezó a cortarme el pelo
claro que cuando iba a comentar el sueño aquel donde mi abuela me corta el pelo me desperté
no voy a soñar con tigres ni a soñar con abuelas
o sueño con tigres y abuelas juntos

o no sueño más
y me quedo despierta para toda la vida”.

Aquí, más sobre Maristáin.

20. José Manuel Recillas, “Canción de amor y muerte y despedida de Lillian van den Broeck”, en Atrévete a mirar, tú, que no quieres, Estado de México, 2016
Con versos trabajados en la fragua lenta de la poesía clásica, el autor mexicano plasma el desconcierto de saberse no-amado. Quiere saber si, cuando muera, la voz de la persona amada dirá su nombre. Le dará un hogar.

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“[…] Tal vez el hombre al fin algo sabrá, y su reposo no tendrá ya nombre
pues no habrá quien cave la última fosa, si acaso… un nombre habrá que nos redima,
si acaso… un nombre habrá que nos redima”. p. 28

“Escribo poemas de amor, por si los necesita”, dijo Recillas recientemente en una entrevista con él y otros escritores, que me publicó el suplemento El Cultural. Da click para leer esa entrada.

Y EL BONUS TRACK…

21. Evelio Rosero, Juliana los mira, Tusquets, 2015

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Una niña narra lo que le pasa por dentro y por fuera. Y lo hace encontrando las palabras que necesita. Esta novela del escritor colombiano, de las mejores que he leído en los últimos muchos años, fue regalo de mi amigo, Andrés Grillo.

“[…] un jadeo incontrolable en el extremo opuesto, él despojándose del uniforme, no debo verlo, no, lo estoy viendo, aquello palpitante endurecido brota con más ímpetu cuando él se quita el pantalón, veo […]y ya voy a gritar, es el tiempo de hacerlo, de ayudar a mamá, voy a gritar ¡déjala en paz! cuando mamá hace un gesto igual que cuando una pide perdón o dice ‘estoy cansada, no juguemos’, y alarga el brazo como llamándolo, implorándole eso, y es por eso que me disuado […]”.

El primer libro de Rosero que leí fue Los ejércitos. No tiene madre. Ni progenie. Sobre lo que me provocó escribí: “A esta novela la atraviesan las balas”. Lee aquí esa entrada.

 

 

Los (varios) autores del Quijote

Don Quijote, de Gustav Doré
Don Quijote, de Gustav Doré

Con esta entrada se cierran los tres meses de comentar cada jueves aquí algún rasgo del Quijote y de ilustrar cada entrada con alguna imagen que el arte ha ofrecido sobre el Caballero de la Triste Figura. Hablé de cómo el Quijote se construye a la Dulcinea que le conviene, de la finura que emplea para insultar, de en qué año llegaron a México los primeros ejemplares de la novelade por qué la locura le es necesaria al Quijote (y a nosotros), compartí un texto de Ricardo Bada sobre Altisidora como posible antecedente de la Lolita de Nabokov y de los muchos libros que viven dentro del Quijote, entre otros temas.

Apenas fueron 12 entradas, de modo que quedaron fuera muchísimos asuntos que me hubiera encantado abordar, entre ellos los distintos tiempos que contiene la novela (cronológico vs narrativo), la oralidad de Sancho (presente en refranes pero no sólo) y los recursos lingüísticos empleados en construir la narración. Extraliterariamente también me hubiera gustado comentar algo sobre el mito del pretendido ignorante que fue Cervantes, que según algunos no se enteró del portento que estaba creando. Nada más estúpido. En fin. No pretendo ser, ni de lejísimos, experta en el tema, sólo soy una lectora curiosa que disfruta de meterse en los entresijos de lo que lee.

En esta última entrada comparto la que me parece la más impresionante representación gráfica del Quijote y los mundos que lo habitaban: ésta de Gustav Doré. Y al mismo tiempo quiero hablar brevemente sobre Cide Hamete Benengeli, el “historiador arábigo” que funciona como una especie de coautor de la novela y que permite asomarse a la exacta maquinaria narrativa que la subyace. En el capítulo 9 de la primera parte, el narrador del Quijote menciona que Hamete Benengeli es el autor de la historia del caballero andante y que él, el narrador, la encontró en unos cartapacios traducidos del árabe. Es decir, se le advierte al lector que nunca lee directamente el original, sino siempre está ante la traducción, adaptación y lectura comentada de un texto que no conoce.

Cervantes emplea así el recurso habitual en esa época de presentar el relato como la versión de un manuscrito inédito escrito en otra lengua. De modo que apenas en la página 87 (de un total de 1106 en mi edición, la del IV Centenario preparada por Alfaguara) hay ya cuatro autores: Cervantes, el narrador y Hamete Benengeli, más el morisco que tradujo los manuscritos hallados por el narrador. Y a lo largo de las páginas se suman los personajes, mismos que cuentan aventuras y añaden historias paralelas, citan poemas, cruzan comentarios. Por otro lado habría que añadir que el Quijote menciona varias veces su confianza de que un escritor pondrá por escrito sus hazañas, con lo que Hamete Benengeli podría fungir como una invención del propio Quijote quien, a la vez, sería criatura de aquél. De hecho, es de notar que la novela cierra con una suerte de diálogo entre Hamete Benengeli y su pluma, la cual señala: “Para mí sola nació don Quijote, y yo para él: él supo obrar y yo escribir, solos los dos somos para en uno”. Esto que parece juego de palabras es apenas la punta del iceberg de la complejidad estructural y la polifonía narrativa del Quijote, mismas que no estorban ni agobian al lector no especializado, pero que fascinan a quienes rascan un poco bajo las palabras.

Hasta ahí. Dejo el tema apenas apuntado y añado el enlace a un artículo, por si a alguien le interesa ahondar más en él: Los autores ficticios del Quijote, de Jesús G. Maestro

Muchas gracias a quienes se sumaron a la iniciativa de leer (releer) la novela entre enero y abril, cuando se recuerdan 400 años de la muerte de Cervantes. Aquí va la lista final de lectores, que desde México, Estados Unidos, Cuba, Argentina, Canadá y España se asomaron conmigo a las aventuras quijotescas:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesias Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

En especial agradezco a quienes estuvieron comentando y aportando materiales y puntos de vista: Carlos Carranza, Cristina Liceaga, Alma Delia Murillo, Julio César SRG y Gerardo Cárdenas. Fue una ricura compartir andanzas con ustedes.

Y, más que nunca, luego de hundirme de nuevo en la lectura subrayo las palabras de Sansón Carrasco a la muerte del caballero andante: “[…] se advierte/ que la muerte no triunfó/ de su vida con su muerte“. El Quijote está más vital que nunca.

“Decir lo que quisieridísimis”

Sancho Panza, por J. Gilbert (1860)
Sancho Panza, por J. Gilbert (1860)

Para reírse de alguien o algo hay que tener elegancia. Cuanta más clase, mejor la broma, como evidencia este fragmento del capítulo 38 de la Segunda Parte del Quijote, uno de mis favoritos, en el que la dueña Dolorida se presenta ante caballero y escudero, y Sancho usa sus mismos recursos para retacharle la burla:

“[…] Sosegados todos y puestos en silencio, estaban esperando quién le había de romper, y fue la dueña Dolorida con estas palabras:

-Confiada estoy, señor poderosísimo, hermosísima señora y discretísimos circunstantes, que ha de hallar mi cuitísima en vuestros valerosísimos pechos acogimiento, no menos plácido que generoso y doloroso, porque ella es tal, que es bastante a enternecer los mármoles y a ablandar los diamantes y a molificar los aceros de los más endurecidos corazones del mundo; pero antes que salga a la plaza de vuestros oídos (por no decir orejas), quisiera que me hicieran sabidora si está en este gremio, corro y compañía el acendradísimo caballero don Quijote de la Manchísima y su escuderísimo Panza.

—El Panza—antes que otro respondiese, dijo Sancho— aquí está y el don Quijotísimo asimismo, y, así, podréis, dolorosísima dueñísima, decir lo que quisieridísimis, que todos estamos prontos y aparejadísimos a ser vuestros servidorísimos”.

Ese “quisieridísimis” es una perla, aplicarle un aumentativo a un verbo no tiene nombre. Me encanta. Además, en pocas líneas este pasaje encarna ese rasgo tan disfrutable del Quijote: el humor cabroncito. Es decir, en las páginas de la novela no hay bobadas del tipo payaso-de-circo, totalmente predecibles. Éste es un humor fino, inteligente, acusado. Aunque el Quijote no tuviera más virtud que ésta, por ésta sola valdría la pena leerlo completo.

La próxima semana termina el reto que propuse en este blog, de leer las dos partes del Quijote para abril, cuando se celebran 400 años de la muerte de Cervantes. Carlos Carranza, mi querido acompañante en la relectura del libro, esta semana comparte un enlace a la Biblioteca Virtual de Patrimonio Bibliográfico del Gobierno de España. Contiene un montón de ediciones del Quijote y también muchos libros sobre el Quijote y sobre Cervantes, varios de ellos descargables gratuitamente, como esta biografía de Cervantes. Gracias de nuevo, querido Carlos. Algunos co-lectores no han comentado su lectura, ojalá lo hagan en estos últimos días. No se requieren comentarios sesudos, basta con hablar de lo que uno va encontrando, lo que le mueve, lo que le gusta, lo que le impresiona, lo que le disgusta. Pero, como dije desde el primer día, el principal afán es gozar del Quijote desde la costuras, sin mayor compromiso que ése.

Buen juevesidísimis santísimis.

La Altisidora del Quijote, ¿precursora de Lolita?

Altisidora y don Quijote, por Gustav Doré
Altisidora finge desmayarse ante don Quijote, por Gustav Doré
Es un personaje fascinante; para mi gusto, de los más destacables de la Segunda parte de la obra. Enamorada de don Quijote, azotada, intensa, Altisidora le canta su amor de varias formas, finge desmayarse para que se fije en ella, le cita versos, se pretende encantada y resucitada, luego le dice que todo fue mentira: “¿Pensáis por ventura, don vencido y don molido a palos, que yo me he muerto por vos? Todo lo que habéis visto esta noche ha sido fingido, que no soy yo mujer que por semejantes camellos había de dejar que me doliese un negro de la uña, cuanto más morirme” (2a Parte, Cap. 70).

Independientemente de todo, no deja de llamar la atención que tenga menos de 15 años, según ella misma refiere en el capítulo 44, y se diga enamorada de don Quijote, que frisa los 50 años. Algún eco resuena para cualquier lector de Lolita, de Vladimir Nabokov, publicada en 1955. Como Borges tuvo a bien apuntar en su citadísimo ensayo “Kafka y sus precursores”: “El hecho es que cada escritor crea sus precursores. Su labor modifica nuestra concepción del pasado, como ha de modificar el futuro”. Así, de no haber escrito Nabokov su novela quizá no notaríamos la edad de Altisidora, pero existiendo Lolita, de inmediato salta la relación. El siguiente texto iluminador me lo comparte Alma Delia Murillo, escritora de a de veras y querida mía de las entretelas; es de Ricardo Bada, escritor y periodista español. Fue publicado en el periódico La Jornada y trata, justo, sobre este tema. Gracias a Alma Delia por el enlace y a Ricardo Bada, por la autorización de reproducir el artículo. Aquí está:

La Jornada, México D.F. 6/3/2005

LA LOLITA DE DON QUIJOTE

por Ricardo Bada

«Confieso haberme enamorado de Altisidora, de esa personaja (como diría el gran Gonzalo Rojas) que aparece por primera vez en el capítulo 44 del Quijote y que le sigue rondando en la cabeza al ingenioso hidalgo todavía catorce capítulos después, en un diálogo con Sancho Panza ya lejos del palacio de los duques. Y de una u otra manera hasta casi el final del libro.

Aun cuando se trata de una figura secundaria, encuentro en Altisidora algo así como reminiscencias de la Desdémona seducida por los relatos de Otelo. Para empezar, y aunque Cervantes hable expresamente de las burlas y las bromas que las damas del palacio le gastan a Don Quijote, lo cierto es que Altisidora bien pudiera, sí, estar enamorada del caballero. Y si no enamorada, al menos encandilada por él. Es más, aprovecharía esas mismas bromas para podérselo “comunicar” sin que los otros se den cuenta, comportamiento que resulta bien lógico si no quiere quedar en ridículo delante del grupo al que ella pertenece, pero al mismo tiempo tiene conciencia clara de sus sentimientos y no desea ocultarlos, tan sólo sabiamente camuflarlos.

Hay un momento muy concreto en el cual Altisidora le dice cosas a Don Quijote que no parecen ser dichas en absoluto como broma, y es cuando le restaña las heridas que le han inferido los gatos (final del capítulo 46): “Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú lo goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro” (las cursivas son mías, ¡una precisión estúpida, pues en el siglo XVII no se estilaba esta manera de subrayar!).

Hay otro momento también muy concreto, el de la despedida entre el Caballero de la Triste Figura y la donosa cantante de serenatas (capítulo 57), donde se diría que Altisidora quisiera retenerlo con un señuelo sexual, cuando lo acusa de haberle robado tres pañuelos de cabeza y unas ligas blancas y negras “de unas piernas que al mármol puro se igualan en lisas”. En cuanto al caballero, está bastante claro que la “discreta y desenvuelta” joven le ha dejado una impresión duradera: en el capítulo 58 Don Quijote asegura que la declaración de sus deseos por Altisidora engendró en su pecho “antes confusión que lástima”, y más luego, al quedarse enganchado en las redes arcádicas, teme que ello pueda ser “venganza de la rigurosidad que con Altisidora he tenido”. La joven, sin embargo, por el alto designio de la locura que lo abrasa, quedará para él como un sueño imposible.

He dicho “la joven”, y a fe mía que a pesar de más de cuatro décadas de transterración todavía me salen exageraciones bien andaluzas: ¿cómo puedo llamar “la joven” a una persona que Cervantes presenta confesando la tierna edad de catorce años y tres meses? Con lo cual, de las reminiscencias de Desdémona nos trasladamos a las de una adolescente en este caso menor de catorce años, entrando a la pubertad y que le sorbe el seso (y el sexo) al infeliz Humbert Humbert“¡Frígidas damas del jurado! Yo había pensado que pasarían meses, años acaso, antes de que me atreviera a revelar la naturaleza de mis sentimientos a Dolores Haze; pero a las seis ya estaba despierta, y a las seis y cuarto ya éramos, técnicamente, amantes. Y voy a decirles algo que les sorprenderá: ella me sedujo. () La pequeña Lo zarandeó mi pobre fuente de la vida con energía y de la manera más prosaica, igual que si hubiera sido un adminículo inanimado desconectado por completo de mi ser. Aunque estaba muy deseosa de impresionarme con el mundo de los adolescentes más osados sexualmente, no estaba preparada para ciertas discrepancias entre la fuente de la vida de un chaval y la mía. Sólo el orgullo le impidió batirse en retirada”. Don Quijote, sublimado sexualmente, no le da esa oportunidad a Altisidora.

Basándome en estas ideas, no creo equivocarme mucho conjeturando que la inquina de Nabokov contra Cervantes proviene de una para él dolorosa certeza: la de que don Miguel se le adelantó en vislumbrar el gran tema de las relaciones de un hombre maduro con una nínfula. Aunque lo resolviese haciendo batirse en retirada a su caballero».

***

Dejando un poco de lado a Altisidora y sus vehemencias, agradezco también a mi querido Carlos Carranza este artículo sobre el temprano éxito del Quijote tanto en Europa como fuera de ella y algunas de sus primeras traducciones, así como sobre la importancia de destacar al autor por sobre la obra.

Dado que en cosas de dos semanas llegará abril y, con él, el fin del reto de terminar de leer el Quijote, te invito a compartir en este espacio tus comentarios, hallazgos o asombros sobre la obra. Aquí va la lista actualizada de quienes formamos este grupo de lectura quijotesca. Si quieres sumarte y que cada jueves te comparta la entrada sobre el Quijote, deja tu nombre y tu blog, correo o red social (Facebook o Twitter):

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Nos leemos pronto.

El Quijote o la necesidad de la locura

Pintura: Bernard Buffet
Pintura: Bernard Buffet

Margit Frenk, una de las máximas autoridades mundiales sobre el caballero andante, apunta en el artículo “Cosas que calla Cervantes”: “Una lectura cuidadosa del Quijote revela que la genial novela no sólo está hecha con palabras. Como toda gran obra literaria, la obra cervantina está llena de silencios”. Luego pone varios ejemplos pero me centro en éste, relativo al capítulo 48 de la Primera parte, cuando don Quijote es atado y enjaulado por el cura y el barbero, cubiertos los rostros, quienes así lo regresan a casa a fin de que se cure.

Don Quijote cree que está encantado y que son fantasmas quienes lo llevan preso, error del que Sancho intenta sacarle al revelarle que sus captores no son más que el cura y el barbero. Don Quijote responde: “[…] si ellos se les parecen, como dices, debe de ser que los que me han encantado habrán tomado esa apariencia y semejanza […] para darte a ti ocasión de que pienses lo que piensas y ponerte en un laberinto de imaginaciones, que no aciertes a salir dél […] y también lo habrán hecho para que yo vacile en mi entendimiento, y no sepa atinar de dónde me viene este daño”. Sancho, desesperado, le pregunta si es posible que sea “tan duro de celebro” que no vea la verdad de lo que le dice y don Quijote responde, ya en el capítulo 49: “Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta para la seguridad de mi conciencia, que la formaría muy grande si yo pensase que no estaba encantado y me dejase estar en esta jaula perezoso y cobarde, defraudando el socorro que podría dar a muchos menesterosos”.

Al respecto Frenk explica, impecable: “Si Sancho ha dicho su verdad ‘para descargo de su conciencia’, ahora don Quijote, tan necesitado de una tabla de salvación, se agarra de la ‘seguridad’ de la suya. Viene a decir que forzosamente tiene que pensar que va encantado; de lo contrario, reconocería que todo ha sido engaño y que él es objeto de una terrible manipulación. Algo se está moviendo dentro de él a raíz de la angustiada insistencia de Sancho, y en lo hondo ha surgido la duda: ¿si realmente esos que creo fantasmas son el cura de mi lugar y el barbero? Las consecuencias serían terribles; lo sumergirían a él, que no a Sancho, en ‘un laberinto de imaginaciones’ del que no acertaría a salir y lo harían vacilar en su entendimiento y no saber de dónde le vino todo el daño. Ante esa espantosa perspectiva, le es forzoso decirse a sí mismo: ‘Yo sé y tengo para mí que voy encantado, y esto me basta'”.

Dejo aquí el análisis de Frenk que confirma, de manera deliciosa, cómo el portento de la novela de Cervantes radica en la compleja hondura de los personajes, en los recursos estilísticos que emplea con total desenfado y en las muchas capas de lo que dice y lo que calla. Y sí, suscribo la necedad del personaje: mantenerse fiel a la locura propia resulta indispensable.

Mientras seguimos avanzando en la lectura colectiva del Quijote se han añadido algunos nombres más de gente que quiere sumarse. Si quieres participar sólo anota tu nombre en los comentarios y dame un correo o red social, para enviarte cada jueves la entrada relativa al Quijote. Además, te invito a compartir con los demás lo que te llama la atención de la lectura, lo que descubres, lo que te emociona. Postea en este blog o en el espacio que prefieras y cópiame, para difundirlo en el grupo. Aquí está la lista actualizada de lectores:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Finalmente mi querido Carlos Carranza, siempre con la lanza en ristre, comparte dos artículos quijotescos sobre la exposición que en estos días se presenta en la Biblioteca Nacional de Madrid, centrada no en el personaje sino en su creador: por primera vez una muestra deja el Quijote de lado y encumbra al Cervantes soldado, cautivo, viajero, escritor. Uno se publica en el periódico La voz de Galicia y el otro, en el diario El Mundo. Como para lanzarnos en bola, aprovechando la excusa…

Se acerca abril, mes que de origen se planteó como meta para terminar la lectura de las dos partes del Quijote. ¿Lo lograremos?

 

 

Los libros que habitan el Quijote

Imagen: Grabado en madera del artista mexicano Eko, para ilustrar edición del Quijote hecha por Restless Books
Imagen: Grabado en madera del artista mexicano Eko, para ilustrar edición del Quijote hecha por Restless Books

Él es el lector mayúsculo, el que se da a leer libros de caballerías “con tanta afición y gusto” que se olvida de administrar su hacienda, el que vende tierras para comprar libros, el que se pasa “las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio”, el que por el poco dormir y el mucho leer termina “lastimado de los cascos”, “muy falto de juicio”, el que llama a sus libros “el regalo de mi alma y el entretenimiento de mi vida”. Es, también, el que cuando se cura de esa fe, cuando llama “detestables” a los libros y afirma “ya conozco sus disparates y sus embelecos”, el que al abominar de ellos “con muchas y eficaces razones” no puede tener otro fin que la muerte.

Pero don Quijote no sólo ama los libros de caballerías. En varios momentos también subraya su gusto por la poesía, como en el capítulo 16 de la Segunda parte, cuando consuela al Caballero del Verde Gabán cuyo hijo quiere ser poeta, situación que aflige al padre. Don Quijote señala: “[…] aunque la poesía es [ciencia] menos útil que deleitable, no es de las que suelen deshonrar a quien la posee. La poesía, señor hidalgo, a mi parecer es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidado de enriquecer, pulir y adornar otras muchas doncellas, que son todas las otras ciencias, y ella se ha de servir de todas, y todas se han de autorizar con ella”. Y, encima, el hidalgo compone versos, como atestigua su sobrina cuando se lamenta: “¡Ay, desdichada de mí […] que también mi señor es poeta!” (2a parte, Cap. 6).

Muchos otros personajes del Quijote componen y/o citan poemas, entre ellos Cardenio, don Lorenzo, los académicos de la Argamasilla, el mago Merlín y Grisóstomo. Los versos nacen de la propia pluma de Cervantes, excepcional en el manejo de distintos registros, o son citas o referencias a Garcilaso, Virgilio, Ariosto, Ovidio y Juan de Mena, entre otros poetas. Así, Don Quijote de la Mancha habla, acaso como ningún otro libro, de un lector desbocado al que habitan palabras y es, también, el libro dentro del cual bullen muchos otros libros. Por eso, como bien supo el Pierre Menard concebido por Borges, es el libro necesario, el contingente, EL libro.

Mientras seguimos avanzando en la lectura colectiva del Quijote, el fiel Carlos Carranza sigue compartiendo sus hallazgos, como este breve texto sobre qué significa la expresión “cosas veredes”, que se atribuye a don Quijote pero no aparece en la obra y también éste otro, sobre la pelea que se traen localidades españolas que quieren apropiarse el privilegio de ser “el lugar de la Mancha”. Además, Julio G. Alonso comparte su blog Ínsula CerBantaria, con espléndidos textos relativos al Quijote. Muy recomendable.

Aquí va la lista actualizada. Si quieres sumarte a la lectura colectiva, aportar tus comentarios y recibir cada jueves el post relativo al Quijote, sólo apunta tu nombre abajo y, de preferencia, dame también un correo, Facebook o Twitter, para poder mandarte la entrada semanal.

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. @danioska Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, no tengo tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

 

Don Quijote o usar de finura para insultar

Imagen: Don Quijote, por Salvador Dalí. Circa 1972.
Imagen: Don Quijote, por Salvador Dalí. Circa 1972.

“¡Oh, válame Dios y cuán grande que fue el enojo que recibió don Quijote oyendo las descompuestas palabras de su escudero! Digo que fue tanto, que con voz atropellada y tartamuda lengua, lanzando vivo fuego por los ojos, dijo:

—¡Oh bellaco villano, malmirado, descompuesto, ignorante, infacundo, deslenguado, atrevido, murmurador y maldiciente! ¿Tales palabras has osado decir en mi presencia y en la de estas ínclitas señoras, y tales deshonestidades y atrevimientos osaste poner en tu confusa imaginación? ¡Vete de mi presencia, monstruo de naturaleza, depositario de mentiras, almario de embustes, silo de bellaquerías, inventor de maldades, publicador de sandeces, enemigo del decoro que se debe a las reales personas! ¡Vete, no parezcas delante de mí, so pena de mi ira!”. Don Quijote de la Mancha, 1a parte, Cap. 46.

Para insultar bien hay que tener porte. Me encanta este pasaje del Quijote, caballero con la ametralladora siempre a punto para zorrajarle en la cabeza ofensas a quien vulnera el código de honor, es decir, se pasa. De pronto se me antoja gritarle esto al policía que cierra la entrada a Periférico. O a la señora de camionetota que se estaciona en dos lugares. O al hipster nomás por existir. Me imagino sus caras. Y la superioridad que me daría el hecho de que no entendieran un carajo.

Pues sí, sigo empapándome de aventuras, de trivialidades, de fantasías y ficciones. O sea, sigo leyendo el Quijote. Y saboreando lo que otros lectores de esta propuesta colectiva van compartiendo. Mi muy querido Carlos Carranza encontró este artículo sobre la juventud de Cervantesde cómo él mismo construyó su propio personaje y el hecho de que, a diferencia de la gran fama de la que Lope de Vega gozaba entonces, Cervantes no era célebre y por eso pudo experimentar en su escritura. Por otro lado, el mismo Carlos compartió también este discurso de Antonio Machado, donde aborda la tensión entre comicidad y tragedia como uno de los máximos aportes de Cervantes, para luego preguntarse: “¿Qué era don Quijote sino este maravilloso espejo creador, que deformaba en el sentido de su ideal, su mundo circundante?”.

Se han sumado más personas a la propuesta de lectura colectiva. Para participar sólo anota tu nombre en los comentarios. Si quieres que te envíe las entradas de los jueves, sobre don Quijote, dame también tu Twitter o Facebook o blog o correo. Aquí está la lista actualizada:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, no tengo tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

A seguir leyendo.

 

Don Quijote y el arte sutil de “hacer de cuenta”

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En la famosísima carta que don Quijote le envía a Dulcinea, en el capítulo 25 de la primera parte, aparecen esas líneas soberbias: “El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene”.

La carta en sí es hermosa, pero me interesa aún más lo que don Quijote le dice a Sancho antes de entregarle la misiva: le explica que “las Amarilis, las Filis, las Silvias, las Dianas, las  Galateas, las Fílidas”, es decir, las mujeres por quienes viven los más famosos caballeros andantes, no fueron “damas de carne y hueso”. Y añade: “No, por cierto, sino que las más se las fingen por dar sujeto a sus versos y porque los tengan por enamorados y por hombres que tienen valor para serlo. Y, así, bástame a mí pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y honesta […] y yo me hago cuenta que es la más alta princesa del mundo […] yo imagino que todo lo que digo es así, sin que sobre ni falte nada, y píntola en mi  imaginación como la deseo […]”. Es decir, el caballero asume que se construye una amada a su medida, como la quiere y necesita, para “darle sujeto a sus versos”, es decir, para tener a quién dedicarle poemas.

Este análisis psicológico, puesto en los labios en un loco, me parece de una sabiduría insuperable: en realidad, quien se enamora no ama a una persona sino a la construcción que hace de esa persona, para sus propios fines. Uno se hace de cuenta que el otro es como uno quiere, aunque la realidad lo desmienta, porque obtiene una ganancia de ello. Cuántas sesiones de psicoanálisis he gastado en vano. Y añado: cuando el amor empieza a ver la realidad es que está por morir. Igual que le pasó al hidalgo. Ufff.

Por otro lado, algunos más se han anotado a la lectura colectiva del Quijote que desde este blog propuse hace algunas semanas. Ojalá te sumes tú también y entre todos podamos enriquecernos de distintas maneras. Se trata de compartir enlaces, comentarios, observaciones, fragmentos, todo por el puro gusto de acceder de primera mano a ese portento que es el Quijote. Aquí, la lista actualizada de lectores:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  13. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  14. Héctor Rodríguez @leonRod79
  15. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  16. Jorge Murillo @georgemurillo
  17. @danioska Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  18. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.com
  19. Maira @mai_baudouin
  20. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  21. María Rosas
  22. Mariana Pineda
  23. Pablo A. Martínez
  24. Pedro Saad
  25. Ricardo Ruiz
  26. Teresa Echeverría
  27. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  28. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Y, en otro orden de ideas, alguien de cuyo nombre quisiera acordarme (pero de momento se me escapa) me compartió este enlace a una versión radiofónica de el Quijote, por si ocupan. Muchas gracias.

En fin, sigo disfrutando cada segundo de este estar hundida en la lectura aunque a veces me confronte, como ahora, con la realidad cruda de que aquél a quien amo no es más que la imagen que construyo por dar sujeto a mis versos. Nunca mejor dicho. Ay.

Don Quijote, máximo novelista de sí mismo

Grabado de Gustavo Doré para ilustrar el capítulo, 1a parte: aventura con Juan Haldudo y su criado, Andrés.
Grabado de Gustavo Doré para ilustrar el capítulo 4 de la primera parte: aventura con Juan Haldudo y su criado, Andrés.

El Quijote fue un best-seller absoluto en su época. Mientras el First Folio de Shakespeare, de 1623, se reimprime por primera vez nueve años después y luego hasta 1663, Don Quijote de la Mancha conoce unas 20 ediciones en sus dos primeras décadas, además de varias traducciones, dice en un breve artículo Francisco Rico, quizá el más célebre entre los estudiosos de Cervantes. “Y desde entonces apenas ha pasado año sin ser impreso, una o muchas veces, en español o en otras lenguas y sin que su valoración dejara de caminar in crescendo”, apunta. Y menciona algunas de las posibles razones de su popularidad: el Quijote, desaforado y loco, inspira “lástima y amistad”, además de ser tremendamente divertido, con ese humor característico de bromas pesadas, moquetes y garrotazos. Y Rico luego menciona el que, según él, es uno de los mayores atractivos de don Quijote: ilustra un aspecto esencial de la condición humana, es decir, el gusto por “vivir contándonos historias sobre nosotros mismos que se enfrentan con las limitaciones y condicionamientos de las circunstancias”. El Quijote es un novelista de sí mismo (según la frase de Ortega y Gasset), un autoficcionador. O, como dice mi amigo Javier, “cada quien se cuenta la historia que necesita contarse”.

Es uno de los rasgos más fascinantes del Quijote: no sólo vive narrándose, sino incluso escribiéndose. En una conferencia de Rico que oigo en línea, señala este pasaje del capítulo 2 de la primera parte: “Yendo, pues, caminando nuestro flamante aventurero, iba hablando consigo mismo y diciendo: —¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a la luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiera no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salida tan de mañana, de esta manera?: ‘Apenas había el rubicundo Apolo…'”. Es decir, escribe su propia historia en su mente. Luego el narrador de la novela subraya una frase importantísima: “Y era la verdad que por él caminaba”. Don Quijote vive la ficción que a sí mismo se cuenta como más verdadera que la real. ¿No hacemos todos un poco lo mismo, aunque con mucha menos congruencia?

Por otro lado, comparto aquí el enlace a un artículo de la poeta Ethel Krauze sobre el Quijote como una actitud capaz de trastocar el día a día “en algo digno de ser vivido” a partir de ese “hombre más real que uno mismo. Más real, más pertinente, más sagaz, más necesario, más concreto que el que habita en cualquier lugar detectable en GPS de este planeta”. Suscribo por completo.

Finalmente, me da gusto compartir que se sigue sumando gente a la lectura colectiva del Quijote. Los jueves yo subo aquí una entrada sobre el Quijote, nomás por el gusto, además de algunos enlaces que encuentro interesantes, pero la idea es que cada quien lo lea a su ritmo, como lo disfrute más, en la edición que prefiera, y vayamos comentando hallazgos, pasajes, palabras por aquí o desde el blog de cada quién. Si quieres sumarte al grupo pon tu nombre en los comentarios para que te copie en las entradas de los jueves.

Me voy rumiando ese: “Y era la verdad que por él caminaba”.

Aquí, la lista:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  13. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  14. Héctor Rodríguez @leonRod79
  15. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  16. Jorge Murillo @georgemurillo
  17. @danioska Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  18. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.com
  19. Maira @mai_baudouin
  20. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  21. María Rosas
  22. Mariana Pineda
  23. Pablo A. Martínez
  24. Pedro Saad
  25. Ricardo Ruiz
  26. Teresa Echeverría
  27. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

 

 

 

¿En qué año llegó don Quijote a México?

Pelea entre don Quijote, Sancho Panza y Cardenio. Grabado de Gustavo Doré.
Pelea entre don Quijote, Sancho Panza y Cardenio. Grabado de Gustavo Doré.

De nuevo es jueves, día de comentar sobre el Quijote, lectura que varios estamos emprendiendo con la excusa de los 400 años de la muerte de Cervantes. Más abajo está la lista de lectores, por si quieres sumar tu nombre. Muchos han estado comentando pasajes aquí y/o desde sus blogs o Facebook, señalando aspectos distintos de lo que van disfrutando. Te invito a participar, la idea es enriquecernos entre todos.

Por principio de cuentas, comparto este extracto del espléndido libro de Héctor de Mauleón, La ciudad que nos inventa. Crónicas de seis siglos (Cal y Arena, 2015): “El 12 de julio de 1605, la nao Espíritu Santo partió de Cádiz con muchos pasajeros y un cargamento de 160 libros […] Cuando llegó a Veracruz, el 28 de septiembre de 1605, un comerciante llamado Clemente Valdés se acercó a reclamar el cargamento de libros. Declaró que tenía pensado llevarlos a la Ciudad de México para venderlos ‘a doze Reales’. […] Valdés firmó un documento que comprobaba que se le habían entregado 160 ‘libros del Ingenioso Hidalgo Don quixote de la Mancha‘. El más sublime de los libros que han escrito los hombres, de acuerdo con la definición de Julián Amo, había llegado a América. Hacía sólo ocho meses que Juan de la Cuesta lo había publicado en España“. Luego, el autor narra que los pasajeros de la nao se entretuvieron en la travesía oyendo la lectura en voz alta de tres libros, entre ellos, el Quijote. De Mauleón aporta algunos datos más sobre esos primeros años del caballero andante en la Nueva España, que yo desconocía por completo. Recomiendo mucho ese capítulo y, de paso, el libro todo, que es una joya.

Por otro lado, aquí va un pequeño comentario sobre un pasaje que no había registrado en mis pasadas lecturas. En el capítulo XXIV de la primera parte, don Quijote y Sancho se encuentran con Cardenio, quien sufre desventuras de amor. Cardenio les cuenta que Luscinda, su amada, es muy aficionada a los libros de caballerías, en especial al Amadís de Gaula. Don Quijote lo interrumpe para hablar con entusiasmo del Amadís y de los otros libros que tiene en casa, a lo que Cardenio contesta que no se le puede quitar de la cabeza que la reina Madasima, personaje del Amadís, “estaba amancebada” con Elisabat, un médico. Don Quijote reacciona con “mucha cólera” ante la que considera una acusación indigna contra la “muy principal señora”, como si se tratara de una persona de carne y hueso. Insulta a Cardenio y se pelean, con el resultado de que tanto don Quijote como Sancho terminan “aporreados”. Me encanta esa vocación del Quijote, tallada a fuerza de lecturas, que considera tan real a un personaje literario como para pelear por él. Es una imagen que nos define a quienes leemos con todo el cuerpo, quienes vamos por la vida conviviendo con esos fantasmas entrañables que viven en los libros y se nos vuelven a ratos más reales que la gente que encontramos en el camino.

En tercer lugar, aprovecho para comentar que este sábado habrá lectura pública de algunos capítulos del Quijote en el foro abierto de Plaza Loreto, al sur de la Ciudad de México, a las 5 p.m. Los lectores, de lujo, serán Cecilia Toussaint, Laura García, Mariana H. y Jaime López. La entrada es libre. Invita Alfaguara, cuya edición del Quijote recomiendo muchísimo por clara y con notas aclaratorias al pie de página.

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Finalmente, aquí va la lista de lectores de don Quijote:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  13. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  14. Héctor Rodríguez @leonRod79
  15. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  16. Jorge Murillo @georgemurillo
  17. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  18. Laura Morán Iglesas Blog: http://www.lauramoraniglesias.com
  19. Maira @mai_baudouin
  20. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  21. María Rosas
  22. Mariana Pineda
  23. Pedro Saad
  24. Ricardo Ruiz
  25. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

Cuanto más me río de Don Quijote, más lo quiero

Pintura: Honoré Daumier
Pintura: Honoré Daumier

Se sigue sumando gente al reto de leer el Quijote en este 2016. Da click aquí para ir a la lista actualizada. Si quieres entrarle al reto sólo apunta tu nombre en los comentarios y te mantendré al tanto de lo que vamos haciendo y comentando.

Gracias a Carlos Carranza por compartir este artículo de Francisco Rico publicado en El País que, entre otras cosas, dice: “Me gusta lucubrar que El Quijote ilustra en grado soberano un aspecto esencial de la condición humana: vivir contándonos a todo propósito historias sobre nosotros mismos que se enfrentan con las limitaciones y condicionamientos de las circunstancias”. O, como dice mi amigo Javier: “Cada quien se cuenta las historias que necesita contarse”. También Gerardo Cárdenas, desde Chicago,  y Camarero, desde Cuba, han estado posteando sobre el tema textos más que interesantes en sus blogs, de por sí muy ricos. Recomiendo muchísimo darse una vuelta por ellos, dando click sobre sus nombres. Luego de las noticias parroquiales paso a comentar algo sobre la primera aventura de don Quijote (capítulo II).

Aún sin Sancho Panza, el aspirante a caballero encuentra en el camino una venta, suerte de posada sencilla en la que él cree ver un castillo con torres de plata y dos hermosas doncellas en las mozas-criadas-prostitutas que esperan en la puerta. Aquí empieza Cervantes a reírse del personaje y, al mismo tiempo, hacerlo querible.

Para hospedarse en la venta-castillo donde velará sus armas y será nombrado caballero, don Quijote llega con toda la armadura puesta. Sólo accede a quitarse las piezas que cubren pecho y espalda, pero no la gola (que protegía el cuello) ni la celada (resguardaba la cabeza). Así se sienta a la mesa: “[…] era materia de grande risa verle comer, porque como tenía puesta la celada y alzada la visera, no podía poner nada en la boca con sus manos si otro no se lo daba y ponía, y, así, una de aquellas señoras servía de este menester”. Es decir, al sujetar la visera con ambas manos necesita que alguien le ponga alimento en la boca, explica la nota de Francisco Rico. Para beber, el dueño de la venta hace una especie de popote o pajilla con una caña: “y puesto el un cabo en la boca, por el otro le iba echando el vino”.

Esta imagen del Quijote me da ternura, provoca risa y también enternece, todo al mismo tiempo. Es tan aparentemente ingenuo pero apasionado que me pasa lo que dijo el poeta Luis Cernuda: “Ante don Quijote nos damos cuenta de que comenzamos a amarle cuando acabamos de reírnos de él […]”. Y sí, su entusiasmo delirante, la pasión que lo desborda y por la que está dispuesto a todo, primero a recibir burlas pero también a arriesgar la vida, hace que cuanto más me río de él, más lo quiero.

¿Quién se suma a leer el Quijote?

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“—[…] ¿Ves aquella polvareda que allí se levanta, Sancho? Pues toda es cuajada de un copiosísimo ejército que de diversas e innumerables gentes por allí viene marchando.

—A esa cuenta, dos deben de ser —dijo Sancho—, porque de esta parte contraria se levanta asimismo otra semejante polvareda.

Volvió a mirarlo don Quijote y vio que así era la verdad y, alegrándose sobremanera, pensó sin duda alguna que eran dos ejércitos que venían a embestirse y a encontrarse en mitad de aquella espaciosa llanura. Porque tenía a todas horas y momentos llena la fantasía de aquellas batallas, encantamientos, sucesos, desatinos, amores, desafíos, que en los libros de caballerías se cuentan y todo cuanto hablaba, pensaba o hacía era encaminado a cosas semejantes. Y la polvareda que había visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros que por aquel mismo camino de dos diferentes partes venían […]”. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Parte I, Cap. XVIII, Alfaguara/Real Academia Española/Asociación de Academias de la Lengua Española, 2004.

Estoy releyendo el Quijote. Entre otras razones quise revisitarlo a instancias de un querido amigo y porque este año habrá Cervantes por aquí y Cervantes por allá: en abril se celebran 400 años de su muerte (y también de la de Shakespeare). Así que la excusa bastó para venir de nuevo a casa de este loco fantástico, que se negaba a distinguir entre los libros y la vida. Creo que esta vez me he reído más que en las lecturas anteriores, qué finura de humor, de verdad cuánto se disfruta.

Aprovecho para instar a una lectura colectiva del libro y comentarios entorno a él: tanto si no lo has leído como si ya pasaste por ahí, me parece genial que entre todos nos regalemos un clavado en este clásico del que todo el mundo habla, pero pocos han leído y, más importante, pocos han disfrutado. Siendo éste un blog fundamentalmente sobre libros, me parece que podemos intentarlo siempre y cuando sea desde el placer, no desde la obligación. Cualquier edición se vale, cualquier plataforma, cualquier ritmo de lectura, no importa, el asunto es saborear este portento. Y para que no haya excusas, da click aquí para ir al PDF de la Primera Parte, gratis.

Dependiendo cuántos nos sumemos, entre todos podemos inventar algún aliciente: regalo de un paquete de libros, algo por el estilo. ¿Quién se suma? ¿Quién dice “yo”?