Regreso a este espacio como quien vuelve de un viaje con el cabello enredado, la piel un poco más sensible, entrecerrando los ojos para retener lo visto en otras tierras. Llego sintiéndome vivida, abrazando las sombras con torpeza, no encontrando mi lugar porque quizá los otros aires cambiaron un poco mi forma y de nuevo debo dialogar con los objetos, las temperaturas, las palabras que se dicen fuera del cuerpo. Vuelvo sorprendida de lo que una caricia puede lograr y lo celebro.
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Publicado porJulia SantibáñezPublicado en bienestar, deseo, erotismo, literatura, literature, palabrasEtiquetas:deseo, erotismo, literatura
Publicado por Julia Santibáñez
Me da por leer y escribir. Con alta frecuencia. Ver más entradas


lo celebro contigo porque según creo ese es el milagro de la vida: sentir…
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Así lo pienso yo también y sí, es un milagro hacerlo…
Saludos,
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