Leí las Cincuenta sombras de Grey para criticarla a gusto

No me imaginé que la entrada 10 novelas eróticas que sí valen la pena (y NO se llaman 50 sombras) iba a generar tantos comentarios (¡más de 500!). Unos son a favor del libro, pero la mayoría añade novelas que faltaban en la lista o se declara en contra del libro. La interacción ha sido muy rica, porque pone sobreSigue leyendo «Leí las Cincuenta sombras de Grey para criticarla a gusto»

Lo que me pasa con cierta combinación de letras

Algunos nombres me interesan más que el resto. Quiero poner los ojos en el espacio entre sus signos, meterme en el dulzor de cada uno de sus sonidos. Me atrae la mitología que los envuelve. Su capacidad de combustión. No conozco las letras que dan forma a algunos nombres.  

Por un beso de esos

«Se inclinó y la besó de una forma que ella sintió que debía besarla siempre» (p. 182). -D. H. Lawrence, El amante de Lady Chatterley, Sexto Piso. A veces, pocas veces, un beso cambia por completo el norte y el sur, porque si alguien es capaz de decir todo eso con los labios, entonces el lenguaje noSigue leyendo «Por un beso de esos»

#MiércolesDePoesía Lizalde, antídoto

El día no quiere amanecer, luego de que el innombrable derrotara toda lógica en Estados Unidos. Por eso (o a pesar de eso) convoco un poema de Eduardo Lizalde, quien acaba de ganar el Premio Carlos Fuentes: las palabras como un antiveneno. Profilaxis Los amantes se aman, en la noche, en el día. Dan aSigue leyendo «#MiércolesDePoesía Lizalde, antídoto»

No sé cómo resistir tu voz

«[…] había tomado en préstamo las cuatrocientas voces de un cenzontle; era un mago […] cuya mejor suerte consistía en aparecer y ocultar mundos con el mero instrumento de su voz«. -Rosa Beltrán, La corte de los ilusos, Alfaguara. Conozco una voz como la que menciona la magnífica novela de Betrán, un cenzontle metido enSigue leyendo «No sé cómo resistir tu voz»

Así sabe el amor entre mujeres

«Dos miradas se cruzaron como los arcos de una bóveda diseñada tiempo atrás […] Cuando volvieron a tener la sensación del tiempo, los dedos pálidos de Fatma y los muy obscuros de Kadiya había hecho crecer entre las dos un tupido boque de ramas negras y blancas, entetejidas como ilegible caligrafía. Se habían conocido enSigue leyendo «Así sabe el amor entre mujeres»

Lo que sí (en vez de lo que no)

Ando zen. Bueno, no zen-zen ni tampoco tsen-tsen, pero sí más de lo habitual. Es decir, estoy enfocándome en disfrutar el amor hoy, ahorita, sin andar de futuróloga ni de antropóloga ni de interpretóloga. Se trata de dejarme sentir cuánto me quieres y me lo demuestras a tu manera, de valorar la ternura que meSigue leyendo «Lo que sí (en vez de lo que no)»

La luna para desayunar

Vuelvo a Anaïs, que a cada paso me va aclarando lo que pienso y siento, como en este pasaje de hoy: «Dejo ir todo lo que no puedo transformar en una maravilla. La realidad no me impresiona. Solo creo en la embriaguez, en el éxtasis, y cuando la vida ordinaria me encadena, escapo, de unaSigue leyendo «La luna para desayunar»

Esos «turgentes y temblones»

Un par de ojos. Dos girasoles. Tórtolas quietas. Tan únicos como la huella digital. «Los recuerdo turgentes y temblones,/ tus grandes, densos pechos juveniles«, cantó Tomás Segovia. Los pechos bien se cuentan entre los frutos más codiciados, entre los parajes ignotos más celebrados. Estas imágenes del fotógrafo polaco Waclaw Wantuch les rinden homenaje y yo, conSigue leyendo «Esos «turgentes y temblones»»

El deseo en boca de una niña

«[…] Había sido un juego largo y el aliento de Camila continuaba hirviendo en mi cuello. Durante ese instante quise que Camila no marchara nunca de mi casa y se quedara a vivir toda la vida, para hablar conmigo o para no hablar, para cerrar los ojos y abrirlos otra vez y acompañarme en tardesSigue leyendo «El deseo en boca de una niña»

Ésta es la cara de mi nuevo libro

Sí, llegó apenas y ya viene bautizado. Se llama Ser azar y lo publica Casa Editorial Abismos. Helo aquí, bien peinado, rozagante, con todas las ganas al alcance de la mano. Lo veo con ojos de mamá, ya se sabe, quiero que lo quieran. En un insólito intento por ser objetiva diré que sus 49Sigue leyendo «Ésta es la cara de mi nuevo libro»

Reírnos juntos= hacer el amor

Hace tiempo leí, no sé dónde, que para señalar que hicieron el amor,  los esquimales dicen en su lengua que «rieron juntos». No sé si sea verdad pero, para acabar pronto, no me importa. Me parece una inmejorable manera de describirlo: mi cuerpo se queda riendo durante días o meses, por lo bajo, esa risaSigue leyendo «Reírnos juntos= hacer el amor»

A veces no me gusta ser yo

Me harta, me enoja, me frustra. A veces quiero amanecer en alguien más, con otra cara y manías nuevas. Estrenar miedos, por qué no. A veces me aburre mi propia historia, tan manoseada. Hoy no. Hoy estoy en paz con el espejo. Amanezco feliz de ser yo, porque es a mí y no a alguienSigue leyendo «A veces no me gusta ser yo»

#MiércolesDePoesía De los riesgos que implica abrir una bolsa de mujer

«[…] Kilómetros más adelante, ella le dijo: ‘Dame un cigarro. En mi bolsa’. Él abrió la bolsa y vio la cigarrera, el polvo compacto, el bilé, el peine, un pañuelo doblado que era demasiado blanco para tocarlo, con un leve olor a su perfume. Algo dentro de él pensó que esto era casi como desabotonarle la blusa, peroSigue leyendo «#MiércolesDePoesía De los riesgos que implica abrir una bolsa de mujer»

#MiércolesDePoesía Una orgía con Jaime Sabines

Anoche hicimos una bacanal a costillas de Sabines. Estrenamos sus poemas, los comimos e inhalamos, los bebimos. Impúdicos, dejamos que nos pintaran la boca de rojo y nos dejaran remecidos. Éramos más de 100 (calculo) en la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica. El evento se anunció como una celebración por los 90 años que hubiera cumplido elSigue leyendo «#MiércolesDePoesía Una orgía con Jaime Sabines»

A esto sabe el sexo dentro de una iglesia

Cuando virtud y pecado se encuentran sacan chispas. Abstinencia y desenfreno, dos caras del mismo Jano, ambas concentradas en el deseo: una por negación, otra por descaro. La oscuridad rota por la luz de las velas, lo prohibido y al mismo tiempo lo sublimado hacen un coctel invitadorsísimo. Estoy leyendo Los almuerzos, novela del colombiano EvelioSigue leyendo «A esto sabe el sexo dentro de una iglesia»

#MiércolesDePoesía Amar hasta que cueste respirar

(da click en el enlace de arriba para oír la canción) Por accidente descubro a la española Vanesa Martín. Me gusta su voz y los hilos de alma que arrastra. Además de cantante es compositora de cosas como éstas, que invito a este #MiércolesDePoesía porque sí: a veces ni yo misma me lo aguanto, pero no sé de otra.Sigue leyendo «#MiércolesDePoesía Amar hasta que cueste respirar»

Contrastitos y contrastotes

En estos días mi papá cumple 32 años de haberme dejado las manos vacías y, cursi como soy, no deja de punzarme su ausencia. A veces me descubro siendo la adolescente ingenua que le pide al pie de la cama de hospital que por favor no se vaya, la adulta igualmente ingenua que espera que regrese para oírSigue leyendo «Contrastitos y contrastotes»

#MiércolesDePoesía De cuando una cama es todas las camas

De nuevo es día de bersos. Hoy los invita el poeta mexicano José Eugenio Sánchez, nacido en Guadalajara y quien la semana pasada, entre cervezas, me regaló estas Escenas sagradas del oriente. El libro es una gozadera de ironía y provocación, de juego inteligente y transgresor (perdón por la redundancia). Así arranca en buen tono el #MiércolesDePoesía. helpless (andSigue leyendo «#MiércolesDePoesía De cuando una cama es todas las camas»

El encanto (y el peligro) de enamorarme de alguien distinto a mí

Infatuación. Me encanta la palabra infatuación. Implica fracturar la rutina en mil pedazos, sentir el shot de adrenalina, doblarse por el temblor de piernas. Según el Diccionario de la Real Academia es el acto de infatuarse, y éste viene de fatuo: falto de razón o entendimiento. Es decir que infatuarse es perder la cordura, volverse loco, estar enajenado,Sigue leyendo «El encanto (y el peligro) de enamorarme de alguien distinto a mí»