
No quiero convocar un diluvio universal de lágrimas (que México bien lo amerita en estos tiempos), sino que la lluvia de anoche, llanto quedo, me hizo amanecer con estos versos de Oliverio Girondo en la memoria. Van, pues, para estar de acuerdo con el contexto:
[…] Llorarlo todo,/
pero llorarlo bien./
Llorarlo con la nariz,/
con las rodillas./
Llorarlo por el ombligo,/
por la boca./
Llorar de amor,/
de hastío,/
de alegría./
Llorar de frac,/
de flato, de flacura./
Llorar improvisando,/
de memoria./
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!//

a veces llorar es bueno, pero otras no. es triste, pero me gusta. saludos
Me gustaMe gusta
Creo que en general resulta sanador…
Abrazo
Me gustaMe gusta
Danioska, has vuelto a servir de musa. Mi respuesta a tu amanecida:
Lágrimas (http://wp.me/p33mhV-yu)
Gracias y un fuerte abrazo
Rafael
Me gustaMe gusta
Gracias a ti, qué rico servir de vaso comunicante de poesía!!
Abrazo
Me gustaMe gusta
Este blog es un despertar a los sentidos pero sobretodo al sentido comñun de vivir en plenitud
Me gustaMe gusta
Me da mucho gusto que lo disfrutes, muchas gracias!!!
Abrazo
Me gustaMe gusta