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Lectura crítica de mis poemas desde Venezuela

Me gusta la poesía de la venezolana María Antonieta Flores. Aunque no la conozco en persona, hace meses trabé contacto con sus versos y me emocionaron. Es todo lo que sé de ella; recientemente me pidió por Facebook permiso para publicar algunos poemas míos. Ahora me encuentro con que los textos en efecto salieron en la revista venezolana El Cautivo, pero además ella consiguió prestado mi Eros una vez y escribió algo muy conmovedor sobre él.

Leer su texto me toca los adentros. Lo que uno busca, lo que yo busco cuando escribo, es entrar en diálogo con alguien, que se dé una comunicación a partir de algo tan etéreo como las palabras. Bueno, pues el texto de María Antonieta me dice que sí, que a veces ocurre eso.

No sé a qué dios agradecerlo y como no creo en ninguno estoy pensando en fabricarme uno a medida,  para este propósito. Aquí va, con mi agradecimiento, la mirada crítica de María Antonieta.

Da click aquí para ir directamente al sitio de El Cautivo.

“El tejido cultural del que emerge Eros como manifestación de las vivencias colectivas tanto en el plano histórico como en el mítico, da a luz una sensibilidad erótica correspondiente a un determinado momento o época. Esto queda evidenciado en este poemario que obtuvo el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti 2016.

Julia Santibáñez escribe un libro vinculado a la dinámica interactiva que incluye al espectador, lector o público en el entramado de la obra; despliega las estrategias para atrapar al lector en su telaraña, en su juego. En fin, la seducción es inevitable en los asuntos donde Eros se manifiesta. En este caso, se nos advierte que dos textos, “Drástica” y “Génesis”, cuentan con versión digital interactiva. En esta propuesta de la autora, lo lúdico es fundamental, siempre lo ha sido en la palabra poética.

La suma de significantes, símbolos, imágenes que a través de los siglos conforman el imaginario son aquí condensados abarcando desde lo más antiguo hasta lo más reciente, todo integrado en un discurso coherente, depurado.

En “Hotel Otelo”, la ironía finamente urdida remite a los celos, el clásico motivo de la tragedia. “Sommelear” es la resignificación del beso con coordenadas vitícolas: el procesamiento y añejamiento del vino ofrecieron las imágenes para recrear la emoción del beso. “El pequeño saltamontes” del poema “Fábula para niños” es una referencia a la mítica serie Kung fu, mientras que en “Eternidad de paso” el Paraíso existe en un motel destinado a encuentros fugaces. “Hoja de diario” constituye una muestra de la síntesis que la autora ha manejado en su breve libro y es, al mismo tiempo, un reflejo de lo instantáneo como característica de la conducta amorosa del siglo XXI. “Estado de tango” es una clara referencia a El día que me quieras, el más clásico y el menos tango dentro de la tradición arrabalera y el más en deuda con la poesía, gracias a Amado Nervo, la fuente primaria. “Piso de tierra” mueve el Eros hacia la zona rural bajo las coordenadas que rigen una hacienda cualquiera: asoma el deseo, la inminencia de un suceso, “la yegua se alebresta en el corral”, y es inevitable, al leer el poema, rememorar esa joya del cine de oro mexicano, El rebozo de soledad (1952), adaptación cinematográfica de la novela de Javier López Ferrer dirigida por Roberto Gavaldón.

Hay referencias muy obvias, casi fáciles, —un ejemplo de eso es “Amén”— pero engranan perfectamente con la estética que propone este trabajo en el que el lenguaje directo es protagonista, los misterios se esconden detrás de esa sencillez. Lo evidente es diciente y esconde la tensión erótica tal como ocurre en la vida cotidiana: un gesto o un roce puede ser un accidente o una provocación. Reelaboraciones del discurso del Cortázar de Rayuela y de los poemas de Girondo se manifiestan en un par de poemas. “Sarcasmo” se limita a un juego de palabras con dos famosos versos de Rubén Darío.

En este espectro de lo erótico que plantea Santibáñez, aparece el tema de la niñez y el abuso sexual en “Esas y no otras”: “A las niñas que viven dentro/ nada las defiende en sus camitas,”, casi un imperativo de época, tocar ese lado oscuro que también se muestra en “Historia de una herida”.

Momentos luminosos con la palabra los hay, como éste: “Bésame donde tengo el miedo,/ donde por dentro una oscura mariposa/ tiembla y observa/ con los lúgubres ojos de sus alas.” o en ese poema lento titulado “Oscure siendo”.

En cuanto al título, es una rotación de sentido obtenida gracias al juego de la sustitución: érase una vez migra a Eros una vez, entonces —sabemos— nos esperan varios cuentos, fábulas, historias reducidas a imágenes que, valga el lugar común, dicen más que mil palabras. Así, todo el universo cultural que gravita en las palabras de Santibáñez, con Caperucita roja incluida, nos ha sido entregado con la síntesis que caracteriza a su discurso para invitarnos a dialogar con nuestros propios referentes culturales imaginativos y emocionales, para hacer de Eros una vez un libro representativo de una sensibilidad erótica que se manifiesta a través de la ironía y la distancia con eficiente seducción”.

#MiércolesDePoesía Al cierre del año, el amor me tiene frágil

Soy de piel delgada, tremendamente impresionable.

Cuando era niña, a mi hermano le divertía escribir con la uña en mi espalda. Ambos sabíamos que, a los pocos segundos, aparecería la palabra enrojecida, como una suerte de pizarra en carne viva.

También es delicada mi otra piel, la de puertas adentro. Enrojece a la menor provocación. Se termina el año y retomo este poema que escribí hace tiempo para el hombre que está en el centro de mi querer, porque sigue siendo exacto: cuando él roza ambas epidermis con esa ternura que desarma, me provoca una fragilidad intolerable, porque no sé dónde esconderme del sol. Así me encuentra el cierre de 2017: vulnerable a morir. Y es un privilegio.

Celebro así este último #MiércolesDePoesía del año. Aprovecho para agradecerte de corazón tu compañía en este blog, tu lealtad a la poesía de cada semana, los comentarios, las visitas. Gracias por hacer que tengan sentido los seis años de mantener este espacio de letras.

Deseo que tu año cierre por todo lo alto y que 2018 arranque bien y de buenas, con proyectos que te emocionen, con besos que valgan por cien. Por aquí seguimos, hasta que decidas otra cosa. Va un abrazo fuerte, donde estés.

Apenas penumbra

“Si un día dijeras te quiero
me iría a la sombra,
me iría a sentar en la hierba
detrás de la casa,
para abrazar mis piernas
y que el rocío mojara mi falda”.

Julia Santibáñez, “Apenas penumbra”, Eros una vez (Seix Barral, 2017).

#MiércolesDePoesía ¿Versos a una vaca? Sí. Estos.

De nuevo es día de versos. Y si la poesía es asomarse a ver las cosas de siempre a través de nuevos hoyos en la pared, por qué los rumiantes habrían de ser excluidos de esa mirada de extrañamiento.

Se ve que el uruguayo Juan Pablo Moresco pensó algo similar, porque su libro animales domésticos aborda, justamente, los muchos hilos de pensamiento que puede generar una vaca. Aquí abajo va uno de mis poemas favoritos del libro, irónico y con hondura: las hemos vuelto un animal doméstico a contrapelo.

Y el libro no sólo es rico por los poemas, sino también por su factura: publicado por uruguaya editorial Yaugurú, es una edición divertida, rica, propositiva. La tipografía es precisa y los juegos de color subrayan la intención irónica de varios poemas. Porque los buenos versos merecen un diseño a la altura. Como éste.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“Las vacas no piensan. Se reproducen por una inercia vacía, sin razón, bichos esclavos para servir al ser humano. Si se dejaran libres morirían, torpes, inútiles, no sabrían sobrevivir porque su vida es un trance, un breve estado por el que pasan para llegar al plato del hombre. Arruinadas en su esencia no sabrían subsistir como animales salvajes. La costumbre las degradó; el hombre las cultiva, semianimal. Las vacas son animales domésticos.
Cuando los helechos entristecen mi abuela les habla y ellos responden.
La desesperación de ser vaca.
Perverso.
Pero las vacas no piensan”.

Juan Pablo Moresco, animales domésticos, Yaugurú

#MiércolesDePoesía “La piel del tiempo es cálida”

A veces, unos versos se asoman dentro de sí mismos, hurgan hasta que encuentran la veta no sabida y la iluminan. Entonces el instante deja de serlo, se estira para abarcar el mundo (nosotros, incluidos).

Es el caso del poema de hoy, de mi querido Julio Trujillo. Forma parte de El acelerador de partículas, volumen publicado recientemente por Almadía. Así, este #MiércolesDePoesía a media voz.

Íncipit

“El tiempo es menos cruel en marzo
porque brilla
y se deja tocar.
Mira,
hunde tu mano en el fulgor del día
que se alza como un arco
sobre el mundo,
palpa con las pupilas el amanecer.
Todo es comienzo en marzo,
brote,
y el mismo tiempo está naciendo
sin noche y sin memoria.
¿Qué hay detrás?
Una fecunda voluntad sin rostro,
una ansia pura de existir y abrirse,
de ser hoy.
Ingresa en el presente,
la piel del tiempo es cálida y ansía
aquel primer contacto que la encenderá”.

Julio Trujillo, “Íncipit”, El acelerador de partículas, Almadía

 

La musa. El muso.

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Se fue Bimba, el más andrógino de los seres, bestialmente atractiva, a quien por azar conocí cuando ella era pequeño (¿pequeña?). Nunca me imaginé que años después iba a moverme su ambigüedad, su capacidad para jugar con los registros y volverse apetecible en todos. Van estos versos para ti.

Amado Nervo, vate mexicano que lo mismo alcanzó elevadas cimas poéticas que escribió versos muy regulares, dejó estos bajo el sugerente nombre “Lubricidades tristes: Andrógino”. Los dedicó a un ser poseedor de “virilidades de dios mancebo” y “mustios halagos de mujer triste”. Carajo, cómo no iba a resultarle profundamente seductor un ser tan Bimba.

“[…] Yo te amé porque, a trueque de ingenuas gracias,
tenías las supremas aristocracias:
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo;

porque sabías mucho y amabas poco,
y eras síntesis rara de un siglo loco
y floración malsana de un viejo mundo”.

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#MiércolesDePoesía El disco rayado de tu nombre

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“Verónica Boletta nació un 24 de agosto.
Hasta allí llega su coincidencia con Borges.
Ama los contrastes.
Escribe números.
Cuenta letras”.

Así se presenta la poeta en la solapa de su libro Chamuyo poético (puro verso), publicado en Buenos Aires por Editorial Peces de Ciudad (encuentro en Internet una mínima explicación: chamuyo es un susurro y, en especial, uno que tiene connotaciones eróticas).

El volumen es de diseño airoso e incluye poemas cortos que se quedan dando vueltas por ahí, como cerillos que se prenden unos segundos y dejan un eco de luz al apagarse. Como ejemplo basten estos: “No quiero que te guste todo de mí/ Sólo lo indispensable/ Sólo lo que te conduzca hasta mi cuerpo/ Carretera/ Ese trastorno”.

Dejo aquí uno de mis poemas favoritos del libro. Manifiesta el cuidado equilibrio entre imagen y sonoridad que Boletta domina y que sólo van a entender quienes hayan usado un tornamesa para oír un disco. Sea el #MiércolesDePoesía.

 

Disco rayado

Estás en todas

las putas repeticiones.

Salta la púa

y te acierta.

Siempre.

Necia, sigo buscando los nombres de las cosas

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Ayer presenté mi libro Ser azar en el Foro Móvil La Chula, de Hostería La Bota, dentro de la Feria del Libro del Zócalo. Estuvo el poeta Gerardo Grande para presentarnos y me acompañaron en la mesa el también escritor Rafa Carballo y Sidharta Ochoa, directora de Editorial Abismos, casa que publicó el libro.

Hablamos de versos, de heridas, de humor. Cayeron algunos amigos queridos, además de varios lectores y otros curiosos, entre ellos una ella y un él que están de visita desde Costa Rica y que al final se llevaron cada uno Ser azar. O sea, hubo público y hasta se vendieron libros, cosa notoriamente de subrayar. En un arranque de sincericidio egocentrista debo decir que me la pasé muy bien.

Confirmé una vez más que esta frase de Cien años de soledad constituye una de las principales razones por las cuales escribo: “El mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”. Es decir, neciamente voy por ahí buscando cómo nombrar a las cosas, para no tener que señalarlas con el dedo. Es decir, intento encontrar “su preciso y verdadero y no sabido nombre”, en palabras de Borges.

Ingenua y necia, creo que voy a dar con él.

PD Se hizo un Periscope pero no logro pegarlo aquí. Seguiré informando.

Foto: Mónica Icaza
Foto: Mónica Icaza

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#MiércolesDePoesía El beso del caníbal (en realidad todos lo son)

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Recientemente se publicó Poemas para ablandar a las rocas, libro de Guillermo Vega Zaragoza (Editorial Abismos) que recomiendo pa’l #MiércolesDePoesía. El título me gusta de entrada, pero en sus páginas encuentro versos que de veras resuenan, como estos:

“Escribir aunque sea un poco,
donde sea, cuando sea, como sea,
como si te estuvieras desangrando,

como si de veras te doliera,
como si se te fuera la vida,
como respirar un aire enrarecido, como si fuera lo único importante […]”.

El volumen incluye poemas que revelan oficio y están cuajados de metáforas vueltas palabras, como éste que aborda el beso mordelón, es decir, todos, porque beso que no muerde no es beso. Espero este fragmento del poema antoje al Respetable en dos sentidos:

1) Para ir y plantar un beso-beso, un beso caníbal antes de que pasen 15 minutos;

2) Para comprar hoy el libro de Vega Zaragoza. Sea la poesía.

 

La ilusión del caníbal

No bromea aquel que confiesa:
“Me la comería a besos”.
Si pudiera, la engulliría toda
como la boa del diminuto príncipe,
como la tierra ávida
absorbe la lluvia en el desierto.

El beso es una mordida extraviada,
un tímido devoramiento
en una danza de lenguas excitadas.

El beso es una cópula perversa,
hermafrodita,
donde ambos se penetran
y se preñan de hijos minúsculos
que nacen y mueren y resucitan
cada vez que los labios se aproximan.

El beso es la ilusión del caníbal,
deseo prohibido de la carne prójima,
aliento vital desesperado,
agonía infinita del instante […]”

#MiércolesDePoesía Amar en la fragilidad

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Me dijo algo con los ojos y temblé. Me dijo algo con los ojos y temblé porque entendí exactamente de lo que hablaba. Me dijo algo con los ojos y temblé porque entendí exactamente de lo que hablaba y no supe arrimarme palabras para agradecerle, desde lo más hondo, que me amara en lo más quebradizo de mí.

Eso que me dijo con los ojos es de lo más conmovedor que me han dicho jamás. Y se quedó como certeza en el cristal que llevo por dentro. 

Estos versos de Andrés Neuman, narrador y poeta (además de amigo entrañable), me recuerdan esa mañana hace unos meses. Me la recuerdan y por eso lo comparto, porque ahora mismo amo la fragilidad de las paredes de una persona y espero que ese amor la fortalezca.

Buen #MiércolesDePoesía.

Casa fugaz

Somos iguales: tienes
la exacta fortaleza
que me hace en parte débil.
Sigue siendo difícil
en la casa terrena desnudarse.
¿Trascender? Eso intentan los solemnes,
como si dominasen el misterio
de habitar hasta el fondo este lugar
sin cederle terreno a las alturas.

Si te toco, artesana,
¿querrás estar aquí enteramente?
Durando en lo fugaz,
así transcurriría nuestra entrega.
Desconociendo cómo,
así nos buscaríamos.
Iguales en la duda. Enamorados
de la fragilidad de estas paredes.

Tomado del libro Vendaval de bolsillo (Almadía)

#MiércolesDePoesía Cómo puede pesar tanto la intrascendencia

Minúscula, lo más pequeño que existe, soy apenas un punto que lleva en hombros historias de plomo y, sin embargo, soy todo lo que tengo.

Escribí este pequeño poema en prosa hace unos días, tras ver la película La teoría de todo. No me explico cómo la insignificancia interior, la nadería, puede ser tan gris y tan pesada. Sea el #MiércolesDePoesía.

PERSPECTIVA

Pertenezco a una raza de primates en un planeta menor, que orbita en torno a una estrella menor, en una galaxia como cientos de miles de millones.

Qué más da que tenga el corazón lleno de polvo.

-Julia Santibáñez

#MiércolesDePoesía Versos, para qué 

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No tengo ánimo. Había decidido no postear nada hoy, pero mi querido amigo Andrés Grillo me compartió este texto de Leila Guerriero, publicado en El País, y estuve de acuerdo con lo que plantea: yo no debería leer poesía, sobre todo porque quiero dejar de preguntarme “¿todo esto para qué?”, sobre todo porque no tengo respuestas.

Poesía, no

“Me preguntan, a veces: “¿Es necesario que un periodista lea poesía?”. Siempre digo que sí, expongo mis razones. Pero ahora me arrepiento. No. Leer poesía no es necesario. Para nadie. De hecho, leer poesía puede hacer que uno tenga una vida mucho peor de la que tendría si no la leyera. Conocen el poema de Kavafis: “No hallarás otra tierra ni otro mar. / La ciudad irá en ti siempre (…) Otra no busques —no la hay (…) / La vida que aquí perdiste / la has destruido en toda la tierra”. ¿Qué es eso sino daño intencional, deliberado? Mi padre me lo leyó cuando ni él ni yo sabíamos quién era el tal Kavafis. Pero entendí el concepto. Y desde entonces no he dejado de vivir bajo el horrible influjo de esa lucidez espantosa: no hay escape, allí donde vayamos nos persigue todo lo que somos. Una vez traté: me fui lejos para arrancarme del cuerpo aquella cosa. Y no hubo alivio: no hubo otra ciudad más que la maldita ciudad interior por la que me arrastraba babeando como un feto sin cáscara. Leer poesía no es necesario. Si uno puede vivir sin preguntarse “¿todo esto para qué?”, mejor seguir así, confortablemente adormecido.

El poeta chileno Matías Rivas acaba de publicar Tragedias oportunas. Los poemas del libro hablan de sexo, de amor, de hastío, de la tele, de los hijos. De sexo cansado, de amor cansado, del hastío de la tele y de los hijos. Son el registro de un ojo insomne, lúcido, impiadoso: “La orilla café de la taza no sale con agua caliente. / El borde tiene grabados mis labios, lo que te molesta. / No sé si será posible sacar la mancha con recriminaciones. / Lo cierto es que gotea bajo el colchón toda la noche. / Las frazadas y el cansancio tienen olor a sospecha”. Cuando me preguntan por qué leo poesía digo que sirve, por ejemplo, para aprender economía de recursos. Si yo fuera menos mentirosa diría que leo poesía para que me haga daño: para que me despierte”.

-por Leila Guerriero

Da click aquí para ir al artículo en El País.

#MiércolesDePoesía Los muertos no escuchan la lluvia

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La regia Ingrid Bringas (regia porque es de Monterrey, pero también porque viste con certeza el traje de escritora), acaba de publicar Jardín botánico, libro de poesía con el sello de Editorial Abismos. A partir de versos cuyas imágenes se cuelan entre la ropa, como “Será que no nacimos para ser palomas para posarnos sobre las palabras“, el libro teje un abanico de emociones que subrayan el cuestionamiento, la desesperanza, la lluvia de tarde y también la que llueve por dentro, porque “¿qué habremos hecho mal? para limpiarnos el barro de la cara”.

Me encanta saber que Ingrid está recién estrenada en la treintena de edad, por todo lo que aún va a escribir. Dejo aquí este poema suyo, de su particular Jardín botánico. Buen #MiércolesDePoesía.

Un poema es una ciudad

Hoy amaneciste diferente
algo se está perdiendo
nadie está más solo que nosotros
los muertos no escuchan la lluvia
no temen perder sus ojos como nosotros
que arrugamos las sábanas con lágrimas
ignoramos el número de veces que nos perdemos
nos hemos quedado en el camino
y tirados nos recoge el gorrión
nos anidamos.

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EPN, el hombre pequeñito

Dije: Rachel Smith, SenselessArt
Dije: Rachel Smith, SenselessArt

Peña Nieto, don vencido, don molido a palos, demostró ayer que es minúsculo, tanto como aquello de Alfonsina Storni:

“Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario que quiere volar…
Yo soy el canario, hombre pequeñito,
Déjame saltar […]”.

La tragedia es que ambos, el hombre insignificante y el país que gobierna están cada uno en su propia jaula. Y no saben cómo escapar.

 

Lleva 80 años muriéndose

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El pelotón de fusilamiento le agujereó el traje y, con él, la carne, pero no se murió. Es decir, hoy hace 80 años empezó a morirse pero todavía no termina la labor minuciosa. Como dijo alguna vez Gonzalo Rojas: “Los poetas no se mueren. Quedan encantados“. Algo así con Federico García Lorca, el poeta de la música, el músico de los versos, el que dicen que afirmó: “Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse y que forman algo así como un misterio”.

Lleva 80 años muriéndose y le faltan muchos más.

Da click aquí para ir a la entrada García Lorca y Belén, heridos de amor

 

#MiércolesDePoesía Qué ropa las aguas del mar

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Seguro que, siendo niño, más de un baboso-resentido lo molestó en la escuela por ser hijo de quienes es hijo y nieto de quien es nieto*.

Seguro que Juan Rafael Coronel Rivera les calló la boca a todos, porque creció para ser muchas cosas, entre ellas curador de arte y poseedor de una de las colecciones de arte mexicano más grandes del mundo, además de editor, ensayista y poeta. Y todo ello afirmando su voz pero sin negar los espléndidos genes que, por otra parte, no deben ser cosa ligera.

A esta última faceta, la de jugador de versos en primera persona, corresponde su libro African Jamboree (Talamontes Editores), de factura impecable, del tipo de bellezas editoriales que ya se hacen poco (un lujo, el papel de portada y las páginas dobles). Consta de poemas breves, visuales, con momentos certeros de humor e instantes que calan hondo.

Estos versos suyos, con esa imagen preciosa de las ropas del mar, son los invitados a este #MiércolesDePoesía no sólo porque lo valen por sí mismos, sino también porque se da la feliz coyuntura de que el libro se presenta mañana, jueves 18 de agosto, a las 7:30 pm en la Casa del Poeta, Álvaro Obregón 73, Colonia Cuahutémoc, Ciudad de México. La entrada es libre.

Somone

“Qué título el del mar
qué ropa sus aguas
me anclo a la orilla
palmera
y al cenit
el sol
ese perpetuo travestido
se hace luna”

*Es hijo de Rafael Coronel y Ruth Marín, nieto de Diego Rivera.

Entre la mala leche y el amor contemporáneos

Xavir Villaurrutia (1903-1950)

Cada mes publico en la revista Santo y seña (tanto en su versión impresa como digital) la sección El bonito arte de (per)versificar, toda ella dedicada a poesía. Recomiendo libros, comento noticias sobre el tema y siempre (siempre) incluyo versos. Éste es el texto del mes de agosto. Salud.

“Las aguas no nos dejan descansar, llueve cada tarde como la primera vez. Por eso, y aunque no tenga nada que ver, este agosto conviene leer poesía de Los Contemporáneos.

UNO (Y DOS)
Atascón de la mejor literatura
Entre 1920 y 1940, once escritores osados, críticos y desadaptados cambiaron para siempre la historia del arte mexicano. Es decir que fueron autodidactas, leyeron a autores extranjeros “no clásicos”, los tradujeron, ejercieron la crítica, ensayaron nuevas formas literarias. Los llamaron excéntricos y corruptores, pues varios de ellos eran homosexuales. Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Jorge Cuesta, José Gorostiza y Gilberto Owen, por mencionar algunos, integraron el grupo Los Contemporáneos, centralísimo en la historia cultural de México no sólo por su voracidad intelectual, sino porque puso al arte mexicano a dialogar con el internacional, al tú-por-tú.

Bueno, pues hasta el 4 de septiembre se exhibe en Bellas Artes la exposición Los Contemporáneos y su tiempo, que aborda la trascendencia de ese “grupo de soledades”, en palabras de Torres Bodet. Compuesta por 294 piezas que comprenden fotografías, grabados, guiones, revistas, grabaciones, primeras ediciones, dibujos y pinturas, deja ver cómo rebasaron lo literario y tocaron con fortuna el teatro, la música, las artes plásticas, el cine. Además del atasque de buena poesía que representa, la muestra incluye conferencias, paseos literarios y películas. Toda la información está en http://www.museopalaciobellasartes.gob.mx

TRES
Amar, esa cólera secreta
El pasado marzo habría cumplido 113 años Xavier Villaurrutia, mi contemporáneo favorito (y cuya foto ilustra esta entrada). Los temas centrales de su trabajo fueron el erotismo y la muerte, los cuales abordó con la destreza de un cirujano entrenado en abrir venas por la mitad. Este fragmento de “Amor Condusse Noi Ad Una Morte” pertenece al portentoso libro Nostalgia de la muerte.

“Amar es una angustia, una pregunta,
una suspensa y luminosa duda;
es un querer saber todo lo tuyo
y a la vez un temor de al fin saberlo.

Amar es reconstruir, cuando te alejas,
tus pasos, tus silencios, tus palabras,
y pretender seguir tu pensamiento
cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia […]”.

CUATRO
Cupido mataría por haber escrito esto
Hablaba inglés y francés, además de español. Viajaba muchísimo. Leía sin parar. Se llamó Gilberto Owen y es, quizá, el menos conocido entre Los Contemporáneos. El largo poema “Sindbad, el mareado”, que narra la aventura de un amante, incluye este verso, que sin duda envidiaría un cierto niño alado: “Si no es amor, ¿qué es esto que me agobia de ternura?”.

CINCO
Malalechez poética
Para insultar (sobre todo para eso) se necesita inteligencia y finura
. Salvador Novo, contemporáneo también, las tenía de sobra. Así que cuando Diego Rivera lo llamó “maricón”, Novo le dedicó poemas satíricos, como éste, en el que se burla de su fealdad y de la urgencia sexual de su exesposa, Lupe Marín, quien al divorciarse de Rivera se casó con el también poeta contemporáneo Jorge Cuesta. Sí, la poesía-poesía admite el sarcasmo.

“Marchóse a Rusia el genio pintoresco
a sus hijas dejando –si podría
hijas llamarse a quienes son grotesco
engendro de hipopótamo y arpía.

Ella necesitaba su refresco
y para procurárselo pedía
que le repiquetearan el gregüesco,
con dedo, poste, plátano o bujía.

Simbólicos tamales obsequiaba
en la su cursi semanaria fiesta,
y en lúbricos deseos desmayaba.
Pero bien pronto, al comprender que esta
consolación estéril resultaba,
le agarró la palabra a Jorge Cuesta”.

Da click aquí para ir al sitio de Santo y seña.

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#MiércolesDePoesía Cómo escribir de “lo oscuro húmedo”

Foto: Blue Muse Fine Art http://fineartamerica.com/featured/the-warm-and-dark-embrace-blue-muse-fine-art.html
Foto: Blue Muse Fine Art
http://fineartamerica.com/featured/the-warm-and-dark-embrace-blue-muse-fine-art.html

Se llamó José Lezama Lima y hoy cumple 40 años de estarse muriendo.

De los autores cubanos más importantes de la historia de la isla, fue también fundador de revistas que compendiaron a los mejores autores de la época, entre ellos, Eliseo Diego, Virgilio Piñera y Gastón Baquero. Concebía la escritura como una “búsqueda verbal de finalidad desconocida”. En este año se conmemoran los 50 años de la aparición de su novela Paradiso, arriesgado salto mortal de estilo que muchas veces me deslumbra y emociona y otras, francamente, me cansa.

Aquí va un fragmento de su poema “El abrazo”, aunque no tan ricamente barroco como fue su sello, sí poderosamente erótico y sonoro, como muchos de sus poemas. Y es que estos versos valen la semana: “Lo oscuro húmedo que desciende/en nuestro cuerpo./ Tiemblan como la llama/ rodeada de un oscilante cuerpo oscuro”.

Buen #MiércolesDePoesía.

“[…] La mano puesta en el hombro de la mujer.
Nace en ellos otro temblor,
el invisible, el intocable, el que está ahí,
grande como la casa, que es otro cuerpo
que contiene y luego se precipita
en un río invisible, intocable.
Las piernas tiemblan, afanosas de llegar
a la tierra descifrada,
están ahora en el cuerpo sellado.
Comienza apoyándose enteramente,
un cuerpo oscuro que penetra
en la otra luz
que se va volviendo oscura
y que es ella ahora la que comienza
a penetrar.
Lo oscuro húmedo que desciende
en nuestro cuerpo.
Tiemblan como la llama
rodeada de un oscilante cuerpo oscuro.
La penetración en lo oscuro,
pero el punto de apoyo es ligeramente incandescente,
después luminoso
como los ojos acabados de nacer,
cuando comienzan su victoriosa aprobación […]”.

 

Azaroso día de presentancia

En el Canal 27 de Televisión de Morelia
En el set del programa “Hoy”, en el Canal 27 de Televisión de Morelia

Son las 12 del día. Entre ayer y hoy llevo ocho entrevistas, coordinadas por mi querido y más que chambeador Salvador Chávez Ortiz, de La lectura es cultura. He estado en Grupo Marmor, CB Televisión y Exa FM, Vox 103.3 FM, Sistema Michoacano de Radio y Televisión, Máxima FM, Canal 27 de Televisión, Quadratín, La Voz de Michoacán, más un par que faltan. Creo que me he repetido hasta el cansancio en las respuestas, ay, yo tan poco original.

Todo sea por promocionar esta azarosa tarde: a las 6:30 pm presento mi libro Ser azar en el Jardín de las Rosas de Morelia, Michoacán, dentro de los Viernes de Escritores organizados por la Sociedad de Escritores Michoacanos y por invitación del poeta y amigo José Agustín Solórzano. La entrada es libre y hasta mezcal va a haber. Anden, vengan.

En CB Televisión
En el set de CB Televisión
En la cabina del Sistema Michoacano de Radio y Televisión
Publicación en el periódico La Voz de Michoacán
En el set de televisión de Grupo Marmor
Publicación en el sitio web de Quadratín

#MiércolesDePoesía Los ojos que tengo en las entrañas dibujados

Gustave Moreau, Cantar de los Cantares
Gustave Moreau, Cantar de los Cantares

No es exagerado llamar a éste uno de los mejores poemas de amor jamás escritos. Nació de la pluma de Juan de la Cruz, quien vivió de 1549 a 1591 y después fue llamado santo.

El poema se basa en el Cantar de los Cantares bíblico. Tiene una lectura mística, es decir, la que trata sobre “el ejercicio de amor entre el alma y el esposo, Cristo”, pero también se le puede leer paganamente, como un ruego de amor mundano. En cualquier caso, su sonoridad y plasticidad son inmejorables, como en el tartamudeo del “un no sé qué que quedan balbuciendo”.

Este #MiércolesDePoesía se desborda con este fragmento del “Cántico Espiritual”, en el que habla la esposa.

“¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando, y eras ido.

[…]

¡Ay, quién podrá sanarme!
Acaba de entregarte ya de vero;
no quieras enviarme
de hoy más ya mensajero
que no saben decirme lo que quiero.

Y todos cuantos vagan,
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan;
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

[…]

¿Por qué, pues has llagado
aqueste corazón, no le sanaste?
Y pues me le has robado,
¿por qué así le dejaste,
y no tomas el robo que robaste?

Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshacellos,
y véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos,
y solo para ti quiero tenellos.

¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados,
formases de repente
los ojos deseados,
que tengo en mis entrañas dibujados!”.

Da click aquí para ir a la entrada La noche oscura del alma, también sobre Juan de la Cruz.

 

#MiércolesDePoesía Los pálpitos de la tinta

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De nuevo es día de celebrar los versos, de hacer un alto y poner el cronómetro del mundo en ceros por un rato. Dicho de manera escueta: es #MiércolesDePoesía. Hoy invito a Luis Bugarini, escritor mexicano de amplias entendederas que lo mismo escribe crítica literaria, ensayo y novela (Estación Varsovia se atiborra entre mis pendientes de lectura) que, notablemente, poesía.

Acabo de terminar su libro Hora líquida (Editorial Abismos, 2015) y lo volveré a empezar, porque está para saborearse: son espléndidas tanto sus imágenes como la precisión de sus verbos, insustituibles como piezas de rompecabezas. Aunque el libro tiene varios poemas buenos y muchos realmente magníficos, dada la dinámica de este blog compartiré uno de mis favoritos, que da cuenta de la fuerza y concreción de su trabajo. Sirva de augurio para lo que resta de la semana y, claro, para promover la lectura de Hora líquida.

P.D. Es muy recomendable también Asidero, el blog que Luis publica dentro del sitio web de la revista Nexos. Voilá.

Carga

La tinta
rehúsa
ser signo:

prefiere
el abrigo terso
de su envase.

Entendible.

#MiércolesDePoesía Para que te lo sepas

 

Hay poemas que me ponen de buenas, como éste del colombiano Héctor Abad,”Lógica recíproca”, porque es una llaneza que casi insulta de tan clara. Así, este #MiércolesDePoesía se anuncia bien y de buenas.

“La finca donde yo vivo
es más bonita
que la finca donde vives tú,
porque la finca donde vives tú
es más bonita
que la finca donde vivo yo,
y desde la finca donde vivo yo
se ve la finca donde vives tú.
Tengo más suerte que tú
porque tú me ves a mí
y yo te veo a ti
y no hay comparación entre tú y yo”.

-Héctor Abad, “Lógica recíproca”, Testamento involuntario, Bogotá: Penguin Random House, 2011.

Ésta es la cara de mi nuevo libro

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Sí, llegó apenas y ya viene bautizado. Se llama Ser azar y lo publica Casa Editorial Abismos. Helo aquí, bien peinado, rozagante, con todas las ganas al alcance de la mano. Lo veo con ojos de mamá, ya se sabe, quiero que lo quieran. En un insólito intento por ser objetiva diré que sus 49 poemas (no 50 ni 48) plantean preguntas y ensayan respuestas sobre la vida, el amor y la muerte desde la poesía, “esa intensificación del lenguaje”, ese “tomar la textura de la vida”, en palabras de John Banville.

Ya se puede comprar en Amazon.com y en 15 días estará disponible en El Péndulo y en la librerías del Fondo de Cultura Económica. Voy avisando las novedades.

Aquí va un poema en prosa incluido en el libro, suerte de bocadillo que espero despierte el apetito por leerlo y entrar en diálogo con él. Salud.

SOL DE INVIERNO

La granizada nos sorprende al llegar a casa. Cerramos las ventanas, pero no sirve, aquí adentro hiela. Las rosas palidecen, el gato parece amoratado y nosotros, más quietos cada vez, más ateridos.

Deberíamos tenerle miedo al enfriamiento.

Deberíamos,

tú y yo tendríamos que jugar con fuego para no morirnos de frío.

#MiércolesDePoesía Amar entre el asombro y el precipicio

Foto: Christian Coigny www.christiancoigny.com
Foto: Christian Coigny
http://www.christiancoigny.com

Tengo buenas noticias sobre un nuevo libro mío de poesía, aunque el #MiércolesDeÍdem de hoy lo dedico a hablar de una lectura organizada para esta tarde por la incansable Adriana Tafoya, de editorial Verso Destierro (cómo me gusta ese nombre). La información está más abajo, pero dejo aquí estos versos de Gustavo Alatorre, uno de los autores que leerán esta noche. Se titula “Para decir a oscuras…” y sí, dice lo que me ha pasado más de una vez: amar un cuerpo entre el asombro y el precipicio.

Yo te recuerdo desnuda porque las flores hermosas

siempre han sido así. Y las enfermas y las calizas,

las que parecen de piedra como el corazón de un niño

y las que duermen junto a los ebrios, y las que arden de día

por perfumar la noche, y las que sueñan sin tener ojos

y las que muerden por las espinas y las que son al fin mortales.

Yo te recuerdo desnuda junto a esta cama,

como esas flores que penden entre el asombro

y el precipicio.

 

Lectura de poesía
Hora: 7 pm
Lugar: Cerrojo Producciones, Motolonia 33 interior 206, Centro Histórico, D.F.
Leen: Marconio Vázquez, Adair Sotres, Luis Manuel Soto, Fernando Ruiz Nariz, Rocío García Rey y Gustavo Alatorre.
Moderan: Adriana Tafoya y Antonio Guevara
Habrá chelas, vino, bocadillos y libros a la venta (sic).

#MiércolesDePoesía Ésta no es cualquier pregunta. Es LA pregunta.

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Benjamín Prado, poeta español que cuento entre mis favoritos, publicó recientemente en España un libro de aforismos que es algo así como el I Ching.

Éste, que saluda el #MiércolesDePoesía, me pone a temblar por agudo, como una espina que se entierra hasta el fondo y ahí vas, llevándola contigo, aprendiendo a moverte con ella.

Da click aquí para ir a más aforismos de Prado.

En esto se parecen un poeta y un borracho

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“La poesía es, en realidad, la palabra puesta al servicio de la embriaguez. Y en la embriaguez el hombre es ya otra cosa que hombre; alguien viene a habitar su cuerpo; alguien posee su mente y mueve su lengua; alguien le tiraniza […] Traiciona a la razón usando su vehículo: la palabra, para dejar que por ella hablen las sombras, para hacer de ella la forma del delirio“. Lo dice María Zambrano en Filosofía y poesía, pero yo leo la cita en María Zambrano. Desde la sombra llameante, libro de Clara Janés (El Ojo del Tiempo, Siruela), libro que recibí de regalo de mi querida Sandra Frid.

Es decir que tanto el ebrio como el poeta dejan que alguien más hable por ellos, los revele con palabras enloquecidas que rozan las sombras pero que, a veces, son un haz de luz. Qué gran manera de describir el desvarío de uno y otro.