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Un poema es “la petrificación de un extrañamiento”, dijo Cortázar, o sea, poner en palabras un asombro y una emoción. Por eso es tan indispensable.

#MiércolesDePoesía El amor, esa infección (ay)

Ni avisó. Nomás se hizo presente, el aire de invierno ropas adentro. En esta mitad de semana que con-boca versos, el invitado es Juan Rafael Coronel Rivera, quien en los apellidos narra buena parte de la historia artística del México reciente.

Trae entre manos Las cuatro esquinas del fuego, publicado por Talamontes Editores y que resulta su quinto libro como poeta. La edición es chulísima, desde la portada hasta el pie de imprenta pasaron por las manos de un diseñador. Y el humor jodón de este poema me gusta: si el amor fuera una infección, ¿qué tan mala podría ser?

Voilá, el #MiércolesDePoesía.

Cajita de pastillas

“¿Y si el amor es la infección de todas las cosas?
¿Me contagio?
¿Si en las buenas y en las malas
compartimos suero y antivirales?
¿Estaré más cerca de la comunión afectuosa
si despierto en el hospital afiebrado
pero tomándote de la mano?
¿Será eso acaso parte del locus amoenus?
¿Y si eres el amor de mi vida?
¿En el vómito y los estertores
puede haber pasión desenfrenada?
¿Qué significa perder el instinto por el segundo febril?
¿Qué tan malo puede ser?”

#MiércolesDePoesía Jugar a hacer mundos con las manos

Foto tomada del sitio Tranvías.uy (http://tranvias.uy/media/zoo/images/1-w_MG_6329_b45478192d781d951c47cbb09e7f0735.jpg)

La poesía, ese territorio de lo que no es. Mejor: ese territorio de lo que no era y, a partir de las palabras, ya es. Quien escribe crea algo que no existía, le da consistencia material, deja caer un aliento cálido sobre esas letras y de pronto cobran existencia plena. SON. Escribir se parece tanto a jugar.

El nuevo libro del poeta uruguayo Gustavo Wojciechowski “Maca” alude a ese vértice casi alquímico. Además de la narrativa poderosa de cada poema, Ni siquiera (publicado por Editorial Yaugurú) amasa tipografías, músicas. El conjunto es una suerte de paisaje material bien articulado, trazado por la mano de Maca, niño jugador de letras y diseños y acentos: un poema invita a ver el mundo desde una cima, más adelante aparece un valle, luego un pequeño barranco, para volver a la horizontalidad sorpresiva y volver a empezar. Todo esto, sólido y sugerentísimo, no existía antes de Ni siquiera.

Este poema es de mis favoritos. Crea palabras tan lindas como “maldororamente” y “manicomiado”, salta por aquí y por allá, alude al hormigueo de posibilidades de una vida, se regodea en los varios sentidos de “valla / vaya” y pone el foco en los caminos que se abren y bifurcan.

Al #MiércolesDePoesía le sale una sonrisa bien grande de tenerlo en casa.

“La puta madre”

“yo quería ser un peleador
regir maldororamente
tener la impávida mirada del más Arturo iluminado
aullar como beatnik aullar
ser un manicomiado por un rato un rufián
ponerle antiparras a la poesía
valla     que si me hubiera gustado
tener los nudillos siempre sangrantes
de las generaciones precedentes
estar antes que el futuro
sacándole la lengua a los que vengan
que las revoluciones regurgiten en mi garganta
estar en contra de estar a favor de estar en contra
aunque me rompieran la narizota

¿acaso seré un buen tipo?

a uno siempre lo hormiguea
el otro que no es”

#MiércolesDePoesía “La palabra nube quiere decir pez”

Tomado de Internet: http://www.tonterias.com/2010/03/10-increibles-formas-de-nubes/

Tiene voz cubana.
Es poeta.
Es de los buenos.
Suman tres motivos para leer a Orlando González Esteva. Este poema suyo, titulado “Una palabra quisiera”, me está rondando desde hace días, por transparente: atrapa entre letras la aspiración de la poesía, ser lo que dice pero, mucho más todavía, ser lo que se calla.

No tengo una versión impresa del mismo, así que lo transcribo como me suena. Ojalá no cometa una aberración. De todas formas, lo importante no es mi transcripción, sino la sonoridad que Orlando le contagia al leerlo (da click aquí para oírlo en su voz,: busca Orlando Gonzlaez Esteva, es el segundo poema).

Por versos así, el #MiércolesDePoesía se viste de colores y sugerencias.

UNA PALABRA QUISIERA

“Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras.

La palabra nube quiere decir pez,
y el pez se llama flor
y toda flor quisiera ser conocida por alba.
A los cuerpos se les dice cuerpos
pero son aldabas
y las aldabas son olas
y las olas no se cansan
de ser pájaros blanquísimos,
constelaciones,
estatuas que celebran en el viento
bailes, desfiles de máscaras.

Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras”.

 

 

 

#MiércolesDePoesía “Ecos que convocan a no soltar la madrugada” #19septiembre

Foto mía

Las palabras son frágiles en apariencia, pero han resultado de una fuerza irrebatible en estos días para los mexicanos. El “gracias”, tan deslavado por el manoseo, cobra nueva dimensión, igual que ese #FuerzaMéxico del que nos aferramos e incluso una expresión que hasta ahora me parecía intrascendente: “héroe”.

Las miro resignificadas y me abrazan, traen calor al ánimo.

José Humberto Montes de Oca Lira es un poeta joven, estudiante en la Escuela de Escritores. Tengo el enorme gusto de que sea mi alumno en la materia Escritura creativa. Ayer conocí este poema suyo, nacido de la inmediatez y pasado por el tamiz de la escritura pulida, del gusto cotidiano por las palabras, del respeto hacia ellas. Le pedí permiso para compartirlo en el #MiércolesDePoesía, porque sin duda esa urgencia de “no soltar la madrugada” está hecha de luz.

Entre las sacudidas que estamos viviendo, un poema como éste se para sobre sus dos pies. Y pule de nuevo la esperanza.

“Hoy gritas los ecos que ha esparcido la tierra
convocados a una comunión
no son los tres niños muertos
que fueron y serán ayer
son los leves aullidos de la vida
en su estado más natural
bajo tierra
los ecos que convocan a no soltar la madrugada
a responder con un mismo gesto
que representa a la vida
pendiente en un puño.

Hoy fundamos una ciudad
sobre la memoria insaciable
de los que exhalaron
los cimientos
y otorgaron su voz última
para tu reconstrucción
México
en tu sangre va el golpe que cimbrará
el centro tu historia”.

-José Humberto Montes de Oca Lira

PD Abriré una pestaña en este blog para compartir con ustedes algunos textos de maestros y de alumnos de la Escuela de Escritores, como el propio José Humberto, así como de amigos (sean escritores o no): lo que todos buscamos es traducir en palabras lo que nos escuece los adentros.

Tenemos certeza de que las palabras curan.

#MiércolesDePoesía De cuando tu casa no aparece en Google Maps

Llevo cuerpo adentro una orfandad, algún bramido. No sólo la indefensión de perder a mi padre apenas cumplí los 17, sino las de ausencias que me dejaron la guardia fracturada.

La poeta venezolana Karla Castro (1985) parece saber de lo que hablo, creo que me ha oído en noches de llanto indefinido. Hoy, #MiércolesDePoesía, saboreo estos versos de su libro Tiempo Añil (Oscar Todtmann editores), que me hizo llegar mi querido Marlo Ovalles. Sirvan para palabrear el hueco que se lleva a cuestas, el que no dejamos de buscar y algunos llaman “casa”.

 

Homeless

“Mi casa
no aparece en los mapas de Google
nadie sabe cómo llegar

Esta casa juega conmigo a la gallinita ciega
esconde la ropa         mueve las paredes
pierde las llaves

Es un feudo que se resiste
me odia
confina a esta grulla a no tener nido”.

Foto: Claudia Noguera

Noche de poesía y buen contento

Foto: Alma Delia Murillo

Anoche fue la presentación de mi libro Eros una vez (Seix Barral), que recibió el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti. El evento fue en la Librería Icaria, parte de la Escuela de Escritores y que es también mi casa (doy clases de Escritura Creativa).

Arturo Córdova Just, poeta, ensayista y director de la Escuela, fue el presentador. No sé si alguien había leído con tanto rigor mis versos, si los había exprimido hasta sacarles el jugo oculto, pero de verdad me emocionó en los adentros su lectura. Espero poder compartir por aquí el texto que Arturo escribió, se antoja estamparlo en billetes de cien mil pesos. Luego de leer su escrito platicamos, la gente hizo preguntas, nos reímos, leímos poemas. Hubo venta de Eros y rematamos la noche con un consistente mezcal Xicarú.

Aquí van algunas fotos. Gracias a todos los que sortearon el cuasi diluvio universal que cayó en la ciudad, a quienes lo intentaron pero no lograron sacar a tiempo el velero, a quienes desde otros países me abrazaron con palabras.

Muy pronto, Eros una vez va a estar a la venta en Gandhi y El Péndulo, Ciudad de México. Avisaré con tiempo en qué sucursales.

Las gracias no se me cansan en la voz.

 

#MiércolesDePoesía Adónde se van los besos que no damos

I

Mariel Damián ya había visitado este espacio. Es una escritora mexicana de corta edad y largas ambiciones poéticas. Ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Almuñécar, en España, con La chica que se ha quedado sola, que ya fue publicado por Valparaíso Ediciones tanto en México como en España.

De él tomo este pequeño poema, sólido como una roca con los cantos pulidos. Y sí, Mariel pule los cantos, los hace sonar en estos cuatro versos que parecen dialogar con aquello de adónde se van los besos no dados.

Sea el #MiércolesDePoesía.

Mi mente en una cita

“Tú miras mis ojos mientras hablas,
yo miro tus labios moverse.

Cada palabra que nace en tu boca
es un beso que he perdido”.