Lolita, ¿ninfeta o nínfula?

Imagen 12La traducción literaria es apasionante, buscar las palabras que un autor hubiera elegido de haber escrito en tal o cual idioma. Lo comento por el artículo que la escritora Ana Clavel publica hoy en el Confabulario del diario mexicano El Universal, sobre la obra maestra de Nabokov. En él, Clavel apunta que si bien ninfeta sería la traducción más literal de nymphet (término en inglés con el que el autor designa a las lolitas), el término en español nínfula tiene una sonoridad dulce, que remite «a la esencia sutil, palatal, volátil de Lo-li-ta, ‘light of my life’. Una de esas ocasiones en que el traductor no es traidor».

De acuerdo con Clavel y feliz de que lo señale: creo que Nabokov, sensible como nadie a la sonoridad, hubiera palomeado nínfula

Publicado por Julia Santibáñez

Me da por leer y escribir. Con alta frecuencia.

23 comentarios sobre “Lolita, ¿ninfeta o nínfula?

  1. Me gusta tu blog porque siempre nos haces reflexionar sobre temas a los que a veces no prestamos atención. ¡Es tan importante la traducción! Me vienen a la cabeza ahora dos cosas recientes. Una la he visto en este WordPress, en la entrada de un traductor que no habla bien del autor al que tradujo. A mí el libro me encantó, pero según el traductor el autor ponía cosas muy raras. Se ríe además de los intelectuales groseramente, porque son (somos) elitistas según él. Lo simplifico así y no recuerdo si es elitistas la palabra que usó, pero a eso apunta. El autor un hombre que ama los libros, evidentemente juega con el lenguaje y sí…, escribe a veces en prosa como inspirado en la poesía y puede parecer «raro», pero es muy sugerente y evocador para los que lo apreciamos (horribles personas ilustradas que antes que empuñar armas o ganar dinero, preferimos leer – bueno, este comentario es un poco demagógico, ya lo sé, pero tenía ganas de decirlo – )
    Lo segundo que recuerdo es un comentario reciente con amigos a los que les gusta leer y me contaban de una biografía de tema interesante pero mal escrita. Recordé inmediatamente cuánto me gustan los libros de Thomas Bernhard editados en España y todos traducidos por la misma persona. A mí me han gustado muchísimo todos, Bernhard es difícil porque escribe con cadencias y repeticiones que pretenden imitar una partitura musical, repitiendo frases que musicalmente van entrando en la cabeza y producen un efecto que subyuga. Pues este señor, que evidentemente ama al autor y le ha dedicado una vida a traducirlo, ha escrito una biografía tan mal escrita, que a pesar de todo el entusiasmo que ha puesto, desluce al pobre Bernhard. Espero que no lea esta entrada, porque me apenaría herir sus sentimientos, pero no me gustó nada.
    Con esto quiero decir que evidentemente los traductores no son autores (en la mayoría de los casos, hay excepciones maravillosas como Cortázar traduciendo a Poe) y las editoriales deberían cuidar este trabajo con especial dedicación.
    ¿Y si algún libro no nos gustó porque estaba mal traducido y no por culpa del autor?
    En cuanto a esta entrada concreta, por supuesto voto nínfula! Saludos y perdón por extenderme.

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    1. El tema de la traducción me encanta. Yo he trabajado en ello varias veces pero nunca de textos literarios, me da «miedo» por lo que comentas: es tan fácil hacerle un flaco favor a alguien, queriendo hacerle justicia. No conozco a Thomas Bernhard pero lo que dices suena a una verdadera tragedia: traducir a quien admiras muchísimo y quedarte muy muy corto.
      Por supuesto que muchas de las grandes plumas se han aventurado a traducir y qué bueno, pero en efecto no es lo mismo ser autor que ser traductor. Me viene a la mente algo que dijo una vez Tito Monterroso: «De leer a algún autor extranjero en una mala traducción a no leerlo, prefiero lo primero». Coincido, con todos los riesgos que ello implica…
      Gracias por pasar y por comentar.
      Abrazo

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    2. Me fascinan las traducciones porque no creo en ellas.
      Amando la poesía y conociendo la música, sé (se me perdone la arrogancia) que la traducción literaria no existe, «acaso la traición». Me horroriza pensar lo que puede suceder a la beat generation traducida. Nadie se atreva a tocar a Lorca.
      Hay cosas que no podré leer jamás. 😦
      PS Nínfula, por supuesto. Aunque no la acepte la RAE.

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      1. Te parecerá blasfemia pero en lo personal algunas traducciones me gustan (y mucho), además de que las agradezco en el alma porque por ellas he conocido enormes autores en lenguas que ignoro…

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      2. Concuerdo: he leído Pessoa en italiano para leer a Tabucchi y leía Pessoa. Los ejercicios de estilo de Queneau (intraducibles) «traducidos» por Umberto Eco (y ya explica él como y por que)… «Alice in Wonderland» traducida por Aldo Busi. Me movió la curiosidad y quería leer la versión de estos autores italianos sobre textos que conozco y amo. Pero repito también: hay cosas que no podré leer jamás. Isso também se chama saudade,

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      3. Y más allá todavía! Sin traducciones nunca hubiera leído a Wyslawa Symborska, a Goethe, Joseph Roth, a Tolstoi, a Slavenka Drakulic y a muchos otros que son parte de mi muy querido bagaje personal…

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  2. Una pregunta. Hace no mucho citaba la famosa frase de «another woman»: «I wondered if a memory is something you have or something you’ve lost»… traduciéndola muy libremente como «¿es el recuerdo algo que poseemos o que nos posee?. Visto que el inglés te resulta orgánico, ¿cómo la traduces en español?.

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    1. No me parece mala tu opción pero me parece que se pierde un poco el sentido de la segunda parte. Me iría por algo quizá más literal, como: «me pregunto si el recuerdo es algo que poseemos o más bien algo que hemos perdido».

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