Archivo de la etiqueta: Antonio Vega

Invito la champaña: este blog rebasa los 10 mil seguidores

Gracias a ti y a las otras 9,999 vidas que me acompañan en este espacio.

Me llega una notificación de que Palabras A Flor de Piel ha superado ese número críptico, telúrico, estruéndico (a la izquierda de este texto puedes ver la cifra).

La noticia me pone de muy buenas, me hace alucinarme de gusto, porque pagaría cualquier cosa por tener esta comunidad y sin embargo cada uno de ustedes me acompaña de gratis: son gente que ama los libros y las letras, que se emociona con un verso y lo va murmullando como un mantra, que busca (igual que yo) una forma intensificada de habitar la realidad.

Gracias amplias, coloridas, hondas y altas por enriquecerme de cotidiano, por hacer que este espacio sea una casa tan ricamente amueblada.

Aquí va una canción que me encanta y me apetece regalarte, porque me emociona cada vez que la oigo: es la musicalización que hizo Antonio Vega al soneto de Antonio Gala.

Salud y gracias de nuevo. Desde los hipocondrios.

 

 

#SábadoDeMúsica Una celda de amor contigo llena

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El sábado es más sábado si lo inaugura un buen soneto de amor, como éste del andaluz Antonio Gala, musicalizado por Antonio Vega. Porque sí, no creo en más infierno que tu ausencia y no concibo castigo menos grave que una celda de amor contigo llena. Es más, por qué no vamos inaugurando mi sentencia.

 

 

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi alma mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
porque en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

Busco un cojín que huela a casa

Foto: Patty Maher
Foto: Patty Maher

Entre todas las canciones que uno escucha, algunas se quedan tatuadas desde la primera vez. Me pasó con ésta, del desaparecido Antonio Vega: me produce nostalgia anticipada, ganas de hacerme bolita y abrazar un cojín que huela a mi casa de infancia.

“[…] Volveré a ese lugar donde nací./
De sol espiga y deseo, son sus manos en mi pelo./
De nieve, huracán y abismos, el sitio de mi recreo.//

Viento que en su murmullo parece hablar/
mueve el mundo y con gracia le ves bailar/
y con él, el escenario de mi hogar./
Mar bandeja de plata, mar infernal/
es un temperamento natural:/
poco o nada cuesta ser uno más […]”.