Archivo de la categoría: España

Con frecuencia viajo a España a través de sus autores y no me da jetlag.

Los (varios) autores del Quijote

Don Quijote, de Gustav Doré
Don Quijote, de Gustav Doré

Con esta entrada se cierran los tres meses de comentar cada jueves aquí algún rasgo del Quijote y de ilustrar cada entrada con alguna imagen que el arte ha ofrecido sobre el Caballero de la Triste Figura. Hablé de cómo el Quijote se construye a la Dulcinea que le conviene, de la finura que emplea para insultar, de en qué año llegaron a México los primeros ejemplares de la novelade por qué la locura le es necesaria al Quijote (y a nosotros), compartí un texto de Ricardo Bada sobre Altisidora como posible antecedente de la Lolita de Nabokov y de los muchos libros que viven dentro del Quijote, entre otros temas.

Apenas fueron 12 entradas, de modo que quedaron fuera muchísimos asuntos que me hubiera encantado abordar, entre ellos los distintos tiempos que contiene la novela (cronológico vs narrativo), la oralidad de Sancho (presente en refranes pero no sólo) y los recursos lingüísticos empleados en construir la narración. Extraliterariamente también me hubiera gustado comentar algo sobre el mito del pretendido ignorante que fue Cervantes, que según algunos no se enteró del portento que estaba creando. Nada más estúpido. En fin. No pretendo ser, ni de lejísimos, experta en el tema, sólo soy una lectora curiosa que disfruta de meterse en los entresijos de lo que lee.

En esta última entrada comparto la que me parece la más impresionante representación gráfica del Quijote y los mundos que lo habitaban: ésta de Gustav Doré. Y al mismo tiempo quiero hablar brevemente sobre Cide Hamete Benengeli, el “historiador arábigo” que funciona como una especie de coautor de la novela y que permite asomarse a la exacta maquinaria narrativa que la subyace. En el capítulo 9 de la primera parte, el narrador del Quijote menciona que Hamete Benengeli es el autor de la historia del caballero andante y que él, el narrador, la encontró en unos cartapacios traducidos del árabe. Es decir, se le advierte al lector que nunca lee directamente el original, sino siempre está ante la traducción, adaptación y lectura comentada de un texto que no conoce.

Cervantes emplea así el recurso habitual en esa época de presentar el relato como la versión de un manuscrito inédito escrito en otra lengua. De modo que apenas en la página 87 (de un total de 1106 en mi edición, la del IV Centenario preparada por Alfaguara) hay ya cuatro autores: Cervantes, el narrador y Hamete Benengeli, más el morisco que tradujo los manuscritos hallados por el narrador. Y a lo largo de las páginas se suman los personajes, mismos que cuentan aventuras y añaden historias paralelas, citan poemas, cruzan comentarios. Por otro lado habría que añadir que el Quijote menciona varias veces su confianza de que un escritor pondrá por escrito sus hazañas, con lo que Hamete Benengeli podría fungir como una invención del propio Quijote quien, a la vez, sería criatura de aquél. De hecho, es de notar que la novela cierra con una suerte de diálogo entre Hamete Benengeli y su pluma, la cual señala: “Para mí sola nació don Quijote, y yo para él: él supo obrar y yo escribir, solos los dos somos para en uno”. Esto que parece juego de palabras es apenas la punta del iceberg de la complejidad estructural y la polifonía narrativa del Quijote, mismas que no estorban ni agobian al lector no especializado, pero que fascinan a quienes rascan un poco bajo las palabras.

Hasta ahí. Dejo el tema apenas apuntado y añado el enlace a un artículo, por si a alguien le interesa ahondar más en él: Los autores ficticios del Quijote, de Jesús G. Maestro

Muchas gracias a quienes se sumaron a la iniciativa de leer (releer) la novela entre enero y abril, cuando se recuerdan 400 años de la muerte de Cervantes. Aquí va la lista final de lectores, que desde México, Estados Unidos, Cuba, Argentina, Canadá y España se asomaron conmigo a las aventuras quijotescas:

  1. Alberto Diéguez Blog: http://www.desafectos.wordpress.com
  2. Alberto Reyes
  3. Alexander
  4. Alida Pérez @salaida
  5. Alma Delia Murillo @AlmaDeliaMC
  6. Borgeano Blog: http://www.elblogdearena.wordpress.com
  7. Camarero Blog: http://www.juliocesarsrg.wordpress.com
  8. Carlos Carranza
  9. Cristina Liceaga Blog: http://www.cristinaliceaga.com
  10. Elena Díaz de León @chelen_dlz
  11. Enrique Soto @quico70
  12. Esdbeidy Mendoza @EsMendozai
  13. Gabriela Cervera @gcerveravalee
  14. Gerardo Cárdenas Blog: http://www.gerardo1313.wordpress.com
  15. Héctor Rodríguez @leonRod79
  16. Jairo Zambrano Blog: http://www.notasuelta.wordpress.com
  17. Jorge Murillo @georgemurillo
  18. José de Jesús Montoya
  19. José Luis Alcaraz pppk2@yahoo.com.mx
  20. Julia Santibáñez Blog: http://www.palabrasaflordepiel.com
  21. Laura Morán Iglesias Blog: http://www.lauramoraniglesias.wordpress.com
  22. Laura Martínez-Belli @MartinezBelli
  23. Maira @mai_baudouin
  24. Marcelo Osorio Blog: https://poetasnuevos.wordpress.com/
  25. María Rosas
  26. Mariana Pineda
  27. Miguel Garza Ayala miguelgarzaayala@gmail.com
  28. Noemia @poemia45 Blog: http://noemiaescritos.blogspot.com
  29. Pablo A. Martínez
  30. Pedro Saad
  31. Ramiro Beltrán @rabeltm
  32. Ricardo Ruiz
  33. Slechugavega (ups, sigo sin tener tu nombre)
  34. Teresa Echeverría
  35. Tonatiuh López Blog: http://www.tonatiuhlopez.wordpress.com
  36. Vate Lechuza vatelechuza.wordpress.com

En especial agradezco a quienes estuvieron comentando y aportando materiales y puntos de vista: Carlos Carranza, Cristina Liceaga, Alma Delia Murillo, Julio César SRG y Gerardo Cárdenas. Fue una ricura compartir andanzas con ustedes.

Y, más que nunca, luego de hundirme de nuevo en la lectura subrayo las palabras de Sansón Carrasco a la muerte del caballero andante: “[…] se advierte/ que la muerte no triunfó/ de su vida con su muerte“. El Quijote está más vital que nunca.

¿Quién se suma a leer el Quijote?

Captura de pantalla 2016-01-13 a las 20.14.23

“—[…] ¿Ves aquella polvareda que allí se levanta, Sancho? Pues toda es cuajada de un copiosísimo ejército que de diversas e innumerables gentes por allí viene marchando.

—A esa cuenta, dos deben de ser —dijo Sancho—, porque de esta parte contraria se levanta asimismo otra semejante polvareda.

Volvió a mirarlo don Quijote y vio que así era la verdad y, alegrándose sobremanera, pensó sin duda alguna que eran dos ejércitos que venían a embestirse y a encontrarse en mitad de aquella espaciosa llanura. Porque tenía a todas horas y momentos llena la fantasía de aquellas batallas, encantamientos, sucesos, desatinos, amores, desafíos, que en los libros de caballerías se cuentan y todo cuanto hablaba, pensaba o hacía era encaminado a cosas semejantes. Y la polvareda que había visto la levantaban dos grandes manadas de ovejas y carneros que por aquel mismo camino de dos diferentes partes venían […]”. Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Parte I, Cap. XVIII, Alfaguara/Real Academia Española/Asociación de Academias de la Lengua Española, 2004.

Estoy releyendo el Quijote. Entre otras razones quise revisitarlo a instancias de un querido amigo y porque este año habrá Cervantes por aquí y Cervantes por allá: en abril se celebran 400 años de su muerte (y también de la de Shakespeare). Así que la excusa bastó para venir de nuevo a casa de este loco fantástico, que se negaba a distinguir entre los libros y la vida. Creo que esta vez me he reído más que en las lecturas anteriores, qué finura de humor, de verdad cuánto se disfruta.

Aprovecho para instar a una lectura colectiva del libro y comentarios entorno a él: tanto si no lo has leído como si ya pasaste por ahí, me parece genial que entre todos nos regalemos un clavado en este clásico del que todo el mundo habla, pero pocos han leído y, más importante, pocos han disfrutado. Siendo éste un blog fundamentalmente sobre libros, me parece que podemos intentarlo siempre y cuando sea desde el placer, no desde la obligación. Cualquier edición se vale, cualquier plataforma, cualquier ritmo de lectura, no importa, el asunto es saborear este portento. Y para que no haya excusas, da click aquí para ir al PDF de la Primera Parte, gratis.

Dependiendo cuántos nos sumemos, entre todos podemos inventar algún aliciente: regalo de un paquete de libros, algo por el estilo. ¿Quién se suma? ¿Quién dice “yo”?

De cuando quien amas no está, pero sí está su ropa

Captura de pantalla 2015-10-30 a las 9.54.59Ya estoy de vuelta en México, muchas gracias por no abandonar este blog en mi ausencia. Subiré algunas entradas más de las #CrónicasDesdeJapón como varios han pedido, pero por hoy hago una pausa porque la fecha me hace un guiño que no puedo ignorar: se cumplen 105 años del nacimiento de Miguel Hernández, uno de los favoritos de la casa, poeta de sonoridad e imágenes impecables. Para celebrarlo y de paso inaugurar el fin de semana, aquí dejo el primer texto de su Cancionero y romancero de ausencias. Es un poemita de erotismo delicado, sin título, aparentemente fácil pero tejido con hilo resistente. Me encanta.

Ropas con su olor,
paños con su aroma.

Se alejó en su cuerpo,
me dejó en sus ropas.

Lecho sin calor,
sábana de sombra.

Se ausentó en su cuerpo.
Se quedó en sus ropas.

Y dado que mañana se reanudan los #SábadosDeMúsica todavía algo afectados por el jet-lag, aprovecho para lanzar la pregunta: ¿cuál es tu canción favorita para oír de madrugada, cuando el resto del mundo está en silencio? Responde en los comentarios abajo para que la incluya en la Playlist colectiva. Gracias.

#LunesDeMonos Mi mentira preferida

Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis
Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis

Es #LunesDeMonos y mi blog lo sabe. Por eso, aquí va este cartón de Martín Favelis, humorista gráfico argentino afincado en España. Porque sí: hoy (y casi siempre) escojo mil veces el engaño que hace vivir a raudales. Allá quienes prefieran andarse con cautelas, precacuciones.

#LunesDeMonos ¿Hay mayor don que unas buenas tetas?

Captura de pantalla 2015-07-06 a las 5.07.51

Por principio, dispensen que use este dibujo rojillo para ilustrar en sentido contrario, porque no, estoy convencida de que no hay mayor encanto que un par de toronjas talla 36Z.

Cada vez más mujeres progres, profesionistas y profesionales independientes, llevan puesta la quincena. Ropa, zapatos y accesorios, maquillaje, joyas, cremas, tratamientos y, claro, las necesarias cirugías estéticas. Me regocija, es el mejor esteitment de que realmente hemos aprendido, de que ya nos liberamos del yugo servil “agradarás a tu prójimo sobre todas las cosas”, propio de nuestro sexo durante siglos. ¿Qué es aquella aspiración de la anticuada Sor Juana de “poner bellezas en mi entendimiento/ y no mi entendimiento en las bellezas”? No, señoras mías. Desde la monja jerónima hasta la ilustradora española Sara Herranz (quien perpetró esta ilustración malévola del #LunesDeMonos), esa caterva de machorras, insatisfechas y feministas que quieren ser atractivas por su conversación y sus lecturas, no por sus implantes, ha hecho daño (no mucho, es cierto). Así que, lo dicho: nosotras a seguir con el mandato de los Padres de cerrar la boca y abrir las piernas. Nada más, pero nada menos.

El peligro de lidiar con un “sucio angelito”

Captura de pantalla 2015-06-23 a las 7.45.15

“La sequedad de mis labios, el agrio olor a licor, su rodilla con su hueso demasiado afilado presionando contra mi pierna; todo él tan torpe en el gesto. Me sentía tan cansada que quise apartarme y simular que me encontraba indispuesta. Fue algo espantoso que me besara. Cerré los ojos y pensé en qué decir cuando él hubiese terminado. Debo quedarme mirándole durante un buen rato, maravillada, y decirle finalmente: ‘Hace usted que me sienta rara’. Él no hacía que me sintiera rara, no como lo hizo el italiano cuando me llamó ‘sucio angelito’, pero tendría que decirlo, si no él se sentiría herido”.

Habla la narradora adolescente de Lo que dijo Harriet, novela de la inglesa Beryl Bainbridge recién publicada por el sello español Impedimenta y distribuida en México por Sexto Piso. Es de lo mejor que he leído en mucho tiempo, impecablemente bien escrita, perturbadora a morir, con una ironía que alarma y desarma. Cuenta la historia de dos amigas, de 12 y 13 años, quienes durante el verano se reencuentran en una pequeña localidad costera. Juntas son perversas, nocivas. Lideradas por Harriet, se proponen seducir al Zar, un hombre casado que coquetea con ellas sin medir el abismo al que pueden arrastrarlo.

La novela, un portento redondo, está inspirada en un crimen real ocurrido en Inglaterra, sobre el que Peter Jackson se basó para su película Criaturas celestiales. Y la vida de su autora, a quien hasta el momento yo no tenía en el radar, no es menos fascinante: nacida en Liverpool en 1932, trabajó como actriz, empezó a escribir tardíamente y creó Lo que dijo Harriet, su primer libro, a los 35 años, pero varios editores lo rechazaron por “repulsivo”. Por fin fue publicado en 1972. Luego Bainbridge publicó varias novelas más y cuando murió en Londres, en 2010, The Guardian la llamó “un tesoro nacional”.

Como digo, la novela es de verdad notable. Y luego está la traducción. En general, si me es posible, evito leer traducciones de inglés y francés; prefiero acudir a las obras en su lengua original. Cuando Llüisa Matarrodona, eficaz publirrelacionista de Sexto Piso, me hizo llegar esta edición del libro, le quise echar ojo, pero en ese echar ojo me devoró la prosa de Bainbridge. Terminé leyendo la novela completa, tirando baba por la pluma de Bainbridge  y disfrutando muchísimo la traducción de Frieyro. Cómo da gusto que existan mancuernas así.

De verdad, háganse un favor leyendo esta cátedra de escritura poderosa y soberbia traducción sobre los peligros de rondar a un “sucio angelito”. Es de los libros que uno no puede vivir sin haber leído.

¿Qué personaje te hubiera gustado ser?

Dibujo: M. C. Escher
Dibujo: M. C. Escher

Con la excusa de la Feria del Libro de Madrid, el periódico ABC le hizo esa pregunta a 24 escritores de diversas generaciones. Y también les pidió responder: ¿en qué novela te gustaría vivir? El ejercicio me recordó las #Tuitentrevistas que hemos hecho en SoHo, donde por Twitter les formulamos una pregunta distinta a varios escritores y contrastamos sus respuestas. Da click aquí para ir a una de ellas y consulta el número 4 de SoHo para la #Tuitentrevista que hicimos en la FIL 2013.

Lo le dijeron los autores al ABC va de lo divertido a lo fantasioso y aterriza en lo entrañable. Porque sí, quienes amamos los libros solemos entendernos con un personaje, al que a partir de la lectura llevamos a todas partes entre la ropa y cuyos lentes nos ponemos con frecuencia para ver el mundo. O descubrimos que desde el principio los teníamos puestos. Como lectora obsesiva no me aguanto las ganas de contestar: el personaje que me hubiera gustado ser es Beatriz Viterbo (claro, antes de morir), del cuento “El Aleph” de Borges, para tener siempre a mi alcance un Aleph, “donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”. Y la novela en la que me gustaría vivir es Peter Pan, de James Matthew Barrie, con su mezcla poderosa de fantasía y atmósfera fiera.

Aquí van algunas de las respuestas que dieron los escritores preguntados. A varios no los conozco, así que me limito a poner mis respuestas favoritas de los que viven en mis libreros (perdón, no se me antoja citar a alguien de quien no he leído ni una línea).

¿Qué personaje te hubiera gustado ser?

 

Rodrigo Fresán “Muchos. Calculo que hay diferentes personajes para diferentes edades físicas o épocas psicológicas de cada uno. Pero puesto a quedarme con uno me quedo con el que abarca diferentes edades y épocas: el Billy Pilgrim de Matadero Cinco, de Kurt Vonnegut”.­

Leila Guerriero “Tengo la leve sensación de haber respondido alguna vez esta pregunta y haber dicho ‘Ninguno’. Y lo primero que pienso es eso –’ninguno’-, supongo que porque los personajes de las novelas que más me gustan son personas bastante torturadas o complejas. Pero, obligada a escoger, querría ser algo bastante obvio: un personaje de alguna novela de aventuras, de esos capaces de destripar un lobo y dos mamuts antes del desayuno, de vérselas con una tormenta en alta mar, gente viajera e indómita capaz de no asustarse con lo peligroso y lo inesperado”.

Juan Gabriel Vázquez “Probablemente, Marlow, el narrador de las novelas de Conrad. Ver lo que ha visto, vivir lo que ha vivido, y además contarlo tan bien…”.

Enrique Vila-Matas “Alguien parecido a Nick Carraway, el narrador de El gran Gatsby. Me fascina ese momento en el que hablando de una de las fiestas de su vecino, Nick escribe: ‘A mí me habían invitado de verdad'”.

Juan Marsé “El joven Jim Hawkins o el pirata John Long Silver de La isla del tesoro, cualquiera de los dos”.

Santiago Roncagliolo “Me habría encantado ser un cazador de vampiros en Drácula, de Bram Stoker. Pero también me habría sentido bien en cualquier cuento de Edgar Allan Poe. Me encantan las historias góticas y terroríficas. Solo pediría no morir al final”.

Agustín Fernández-Mallo “Gregor Samsa. En primer lugar porque este año se cumplen 100 años de la edición de La metamorfosis y el bueno de Samsa sigue tan vivo e interesante como siempre. En segundo lugar porque siempre he pensado que oculta algo, no nos lo ha contado todo. El gran secreto de la literatura del siglo XX y lo que llevamos de XXI”.

 

¿En qué novela te hubiera gustado vivir?

 

Luna Miguel “Si tuviera que pasar una temporada en algún lado lo haría en Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, y, probablemente, me enamoraría mucho y de manera desmedida del poeta García Madero. También me gustaría darle un abrazo a las Font, y beber con todos esos poetas mexicanos locos a los que tanto admiro”.

Juan Gabriel Vázquez “A los 10 años me hubiera gustado vivir en Los tres mosqueteros. A los 20, en Rayuela. A los 30, en El gran Gatsby. A los 40, en la que estoy escribiendo: escribimos, entre otras cosas, para abrir un espacio donde podamos vivir a la medida de nuestras curiosidades y nuestros apetitos”.

Rodrigo Fresán “Es difícil decirlo. ¿Qué elegir? ¿Confort o apasionamiento? Tal vez me inclinaría por un par de casas de naturaleza muy opuesta: la de Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, y la de la infancia del Habla, memoria, de Vladimir Nabokov, entendida, esta última, como corresponde, más como novela que como memoir”.

Agustín Fernández-Mallo “Naturalmente, en todas las novelas que me gustan. Por ejemplo, en Las aventuras de Tom Sawyer. Ilustra como nadie el paraíso que es la infancia, donde aún no tenemos noción del paso del tiempo, así que una tarde de pesca en un río es verdaderamente infinita.

Y tú, ¿qué respondes a estas preguntas?

Da click aquí para ir a la primera parte de la nota del ABC

Da click aquí para ir a la segunda parte de la nota del ABC

Da click aquí para ir a la tercera parte de la nota del ABC

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo)

#MiércolesDePoesía La noche oscura del alma

Captura de pantalla 2015-05-12 a las 21.00.30

Un poema me resuena estos días en la cabeza, no sé por qué. Lo aprendí de memoria hace años y luego lo olvidé, pero esta semana estos versos me retumban sin aviso:

“¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.”

Claro, es la “Noche oscura” del místico español Juan de la Cruz (me resisto a llamarlo “San Juan” porque me parece mucho más digno elevarlo como el poeta exquisito que fue, a darle el dudoso privilegio de santo). Nacido en 1542 en la región de Castilla, llevó la poesía a niveles que nunca antes había alcanzado, con el deseo de explicar su experiencia mística. Éste es uno de sus poemas más conocidos, de una belleza y sonoridad espléndidas. En una primera lectura, digamos terrenal, es un poema deliciosamente erótico, pero señalan sus estudiosos que, bajo el sentido evidente, el poeta buscaba expresar la aventura del alma que sale a buscar la unión con Dios. Sea como sea, esta semana Juan de la Cruz es el invitado que llena de luz este #MiércolesDePoesía con versos que no saben hacerse viejos.

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual.

“En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras, y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche, que guiaste,
¡oh noche amable más que el alborada:
oh noche, que juntaste
amado con amada, amada
en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado”.

*Tomo la versión de ortografía modernizada que avala Gerald Brennan, uno de los mayores estudiosos del poeta español, en el libro Gerald Brennan, San Juan de la Cruz (DeBolsillo)

#MiércolesDePoesía Versos de la infancia de la lengua española

Captura de pantalla 2015-05-24 a las 12.47.57

Los judíos que fueron expulsados de España en 1492 formaron nuevas comunidades en Italia, el sur de Francia, Portugal, Marruecos, entre otros países. Llamados sefardíes, en su exilio llevaron consigo (y conservaron casi intactos) los inicios del idioma español. Esa “nueva vieja” lengua se llamó, también, sefardí.

Plagada de sonidos en “u”, es dulcísima y parece frágil pero lleva dentro un savia poderosa, que la ha hecho perdurar hasta hoy. Y, claro, si una lengua está viva, los poetas que la hablan la usarán para expresarse. En este #MiércolesDePoesía viene de visita Clarisse Nicoïdski (1938-1996), nacida en Lyon, Francia, pero quien fue una reconocida poeta en lengua sefardí que incluso influyó en el argentino Juan Gelman.

La editorial mexicana Sexto Piso acaba de publicar su obra poética reunida por primera vez en su totalidad, bajo el título El color del tiempo. Poemas completos. Es una edición bilingüe sefardí-español (traducción de Ernesto Kavi), con lo que uno puede deleitarse con la sonoridad de ese idioma congelado en el tiempo. Aquí va la traducción de un poema que me gusta por delicado, casi transparente y, abajo, el original sefardí.

“esto

es sólo para ti para mí

no le diremos nada

nada a nadie

nos vamos a detener

bien quietos

como si no pasara nada

entre tú

y yo

¿y quién va a ver

mi mano

tu mano

mandarse un beso

que ni la boca ve

y quién va a oír

la loca mudez

de nuestro amor?”

*

“estu

es sólu para ti para mí

no lis diziremus nada

nada a ningunu

mus vamus ditiner

bien quietus

comu si no si pasava nada

intri ti

intri mí

y quén va ver

mi manu

tu manu

mandarsi un bezu

qui ni la boca veyi

y quén va sintir

la loca mudez

di muestru amor?”

La improbable amistad de Jaime López y Camilo Sesto

IMG_0058

Camilo Blanes, conocido como Camilo Sesto, es el colmo de lo cursi, lo meloso. Y por eso me gusta. Seguro influye que me acompañó en varias tardes de enamoramiento adolescente, con aquello de “Me acostumbré a tus besos y a tu piel color de miel, a la espiga de tu cuerpo, a tu risa y a tu ser”. Aunque mis entendederas de los 13 o 15 años no me dieran para mucho.

Pues en esta edición de la revista SoHo, dedicada a la música, Jaime López publica un texto sin desperdicio: “A la salud del amigo Sesto”. Jaime me es, a partes iguales y desbordadas, querido como persona y admirado como artista: músico fundamental en la historia del rock nacional, antropólogo urbano audaz e inteligente, loco genial (lo digo para los lectores de otros países, porque los mexicanos que necesiten que se los presente, mejor que saquen pasaporte gringo). En el texto de SoHo una vez más se jala las greñas y rompe el molde: reivindica a Camilo Sesto, dice que le encanta, lo defiende, pues, con esa pluma suya tan sonora, de la que tomo un mínimo fragmento: “Quién no cayó en el profundillo albur secundariano, más bien preparatoriano, de los años 70 del siglo pasado que a quematripa disparaban al cautivo incauto los sacrosantos cábulas bluedemoniacos del callejón sin saliva en el formato de una simple trivia que cuestionaba: “¿Quién es la madre de Camilo Sesto?” “Pos Mama Sesta, güey”.” Y luego la frase con la que cierra el artículo: “La poesía no se crea ni se destruye, sólo se trastorna”.

De veras, recomiendo mucho el texto. Es una pequeña maravilla textual a la salud de esa amistad que no había imaginado posible.

PD Mañana es sábado de Playlist colectivo. Si quieres participar responde aquí la pregunta: ¿qué canción te recuerda a alguien que ya no está contigo?

Las canciones que nos hicieron niños

Captura de pantalla 2015-04-24 a las 18.33.49

Da click en el enlace para ver el video

En México, el Día del Niño se celebra el próximo jueves, 30 de abril. Así que para este #SábadoDeMúsica propongo armar un playlist colectivo con las canciones que a cada uno nos remiten de inmediato a la infancia. La mía es “El ratón vaquero”, de ese genio mexicano de la imaginación que se hizo llamar Cri-Cri. Y aquí están también las añadidas por la comunidad desde Twitter y desde el blog. La propuesta es heterogénea y variadita, hay balada, rock, pop y hasta villancicos. Los temas llegan desde México, Colombia, Argentina y España y aunque muchas son canciones netamente infantiles, también están las que oíamos de abuelos, padres o hermanos. Porque así, cantando, nos hicimos niños.

  1. @AdrianoDeLucio Las brujas, de Cri-Cri
  2. @arr1910 Spiderman (OJO: son imperdibles los últimos segundos del video)
  3. @lufepever La abeja Maya (programa de TV)
  4. @gabyamoran En el bosque de la China, de Enrique y Ana
  5. @daniacSant El patio de mi casa, de Tatiana 
  6. @_EduardoMoreno y @Olga_laDescalza El niño robot, de los Hermanos Rincón
  7. @ulisesrodriguez Dreamer, de Supertramp
  8. @miradadelaluna Gypsy, de Fleetwood Mac
  9. @antonioliho El gato viudo, de Chava Flores
  10. @feliciarios Duerme, negrito, recopilada por Atahualpa Yupanqui (versión de Mercedes Sosa)
  11. @grillopez Velo qué bonito, de Choquibtown
  12. @VBoletta Mano a mano, de Julio Sosa
  13. Héctor Emmanuel Doctor psiquiatra, de Gloria Trevi
  14. Luis Hrdz Medina Caminito de la escuela, de Cri-Cri
  15. Flavio Smooth Criminal, de Michael Jackson
  16. @JorgeLuisBorgia Confesiones de invierno, de Sui Generis
  17. Tuztax Rock n’roll All Nite, de Kiss
  18. luthierzebeth Sinfonía inconclusa de la mar, de Piero
  19. May Rovles Adiós, Superman, bye, bye, de Chabelo
  20. Heriberto Los changos, de Luis Pescetti
  21. Shira Shaman Granito de canela, de Liuba María Hevia
  22. Anónimo Los planetas, de Gabriela Rivero
  23. Allidu La maquinita, de Cri-Cri
  24. Rubén García El negrito bailarín, de Cri-Cri
  25. Viramo Il cuore é uno zíngaro, de Nada
  26. JavierJiménez1986 I Got You, de Jack Johnson

Muestrario de páginas en blanco

Fotos: Anacleta Palmer http://anacletapalmer.blogspot.mx
Fotos: Anacleta Palmer
http://anacletapalmer.blogspot.mx

Tenía tiempo de no pasar por la espléndida revista de fotografía online mambomag.com. Siempre que lo hago encuentro algo hermoso que traer a casa, para abrazarlo y hacerlo mío. Esta vez es el trabajo de la española Anacleta Palmer, artista residente en Chile. Fotógrafa en la mano derecha y diseñadora en la izquierda, combina ambas para crear la serie De cuerpo ausente. Se trata de imágenes descontextualizadas en torno al tema de la ausencia, del no-cuerpo, trabajadas con luz natural y sí, manipuladas para proponer “[…] un tesoro de lagunas y ausencias,/ un muestrario completo de páginas en blanco” (versos que tomo prestados del poema “Cosas que no tendremos” de la española Josefa Parra). Me encanta.

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.20.55

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.20.36

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.20.19

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.40.29

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.19.21

Captura de pantalla 2015-04-21 a las 7.20.01

 

“¿Por qué lees?”

Cartón: Forges
Cartón: Forges

Hace poco, mi querido amigo Alberto Diéguez (autor del espléndido blog www.desafectos.wordpress. com) me habló de Forges, humorista gráfico español que publica en el periódico El País. Lo busqué y me encontré este cartón suyo, que tomo prestado para este #LunesDeMonos de la semana en la que se celebra el Día Internacional del Libro. Y acudo al dibujo de Forges porque deja abierta la pregunta de por qué leer, misma que se me antoja contestar ahora y para ello me remito a tres citas que dan en el clavo de las razones por las que los libros son mi vicio:

Por los placeres que regala. “El mayor argumento a favor de la lectura es el placer. No se lee de verdad para instruirse o por deber cultural: eso es otra cosa que no es leer. Se lee y se ama leer porque en la lectura se encuentra una fuente de goces infinitos”. -Pascal Bruckner

Por lo que me revela sobre mí misma. “Cada lector es, cuando lee, lector de sí mismo. La obra del escritor no es más que una especie de instrumento óptico ofrecido al lector para permitirle discernir lo que, sin ese libro, no hubiera podido ver en sí mismo”. -Marcel Proust

Por la posibilidad de vivir otras vidas. “Al leer nos metemos por un instante en el incendio que ocurre dentro de la piel de otra persona”. -José Gordon

(Del libro 101 aventuras en la lectura, Artes de México/ IBBY México/ Zimat).

Ahí está. Eso respondo.

 

 

De dónde viene el chocolate

Captura de pantalla 2015-03-02 a las 21.34.40

Cada tanto abro el libro fantástico coordinado por Carlos Montemayor, Diccionario del náhuatl en el español de México (UNAM/ GDF), y me fascino con lo que encuentro. Hoy me hundo en la riquísima historia de la palabra chocolate, dulce al que soy adicta.

Como resultado de la conquista de Tenochtitlán (1521), ésta y otras voces pasaron del náhuatl al español y de éste, al mundo. Aunque hay controversia por su etimología, Montemayor propone que viene de xócotl, fruta, y atl, agua. Con ella se designó la bebida de cacao consumida por los aztecas como remedio para algunas dolencias y, luego, adoptada por los españoles, aunque todo indica que la voz no surgió en la época prehispánica: sus primeros registros son de 1580. Hoy se refiere a la pasta de cacao mezclada con diversos ingredientes para darle distintos sabores, que se come en tabletas, en repostería o disuelta en agua o leche. Vive con casi idéntica grafía en muchas lenguas, éstas entre ellas (Google mediante, espero no estar cometiendo ningún error bestial):

Inglés: chocolate
Francés: chocolat
Italiano: cioccolata
Portugués: chocolate
Euskera: txokolatea
Catalán: xocolata
Alemán: Schokolade
Rumano: ciocolată
Polaco: czekolada
Danés: chokolade
Holandés: chocolade
Turco: çikolata
Sueco: choklad
Bosnio: čokolada
Albanés: çokollatë

Además de vivir en las mesas, también habita en el habla mexicana: muchos refranes aluden a él. Aquí, algunos que yo misma he oído o dicho:

Como agua para chocolate. Estar muy enojado, como el agua que debe estar hirviendo para que, al echar la tablilla de chocolate, ésta se disuelva fácilmente.

Si como lo menea lo bate, ¡qué rico chocolate! Piropo (?) que se aplica a mujeres sensuales, para sugerir sus talentos amatorios.

Una sopa de tu propio chocolate. Se aplica a quienes cometen acciones que antes criticaron.

Me late… ¡chocolate! Expresión con la que una persona dice estar de acuerdo en algo.

Y entre las cientos de referencias artísticas al tema destaco la suculenta novela Como agua para chocolate (Suma de Letras), de Laura Esquivel, luego vuelta película por Alfonso Arau. Ubicada a principios del siglo XX, narra los amores de una pareja, frustrados porque ella es la hija menor de la familia y la costumbre dicta que se quede soltera para cuidar a su madre. La historia se entreteje con el contexto del México revolucionario y enraizadas tradiciones culinarias (por cierto, la bellísima fotografía es de Emmanuel Lubezki, ganador del Oscar este año por Birdman, y en 2014, por Gravity).

En fin, que me encanta atestiguar la riqueza y pervivencia de esa tradición náhuatl en México y en el resto del mundo.

Da click aquí para ver el tráiler original de la película:

Da click aquí para ver la película completa:

Da click aquí para comprar el libro electrónico

 

El itinerario delirante de la primera novela que no lo parece

Foto: EFE
Foto: EFE

Roberto Wong es novelista, tiene 32 años, es de Tampico, en Tamaulipas, México, pero vive en San Francisco. Con París D.F. (Galaxia Gutenberg) ganó recientemente en España el Premio Dos Passos a primera novela. En ella, un joven gris vive obsesionado por conocer París y superpone el mapa de la Ciudad Luz al del Distrito Federal, en el que vive y busca encontrar sentido. Cuando ocurre un asalto en la farmacia en la que trabaja y el delincuente muere, Arturo arranca un itinerario delirante que teje los planos de ambas ciudades. El vaivén entre pasado y futuro pasa por el amor, la soledad, la violencia, el deseo y la sinrazón, donde París es el espacio imaginado de esperanza. Así, la Place de la Bastille es al mismo tiempo una construcción francesa y un espacio mexicano: “Llamada originalmente La Merced, antes de ser un mercado fue una fortaleza que defendió las antiguas puertas de la entrada a París. Prisión símbolo del absolutismo, La Merced fue tomada por asalto el 14 de julio de 1789 por el pueblo, en el que es considerado como el primer acto de la Revolución francesa”.

La acabo de terminar y aunque me gustó mucho, la sentí floja en dos puntos: por un lado, algunos rasgos del protagonista que son destacados al inicio, luego se desdibujan conforme avanza la novela, como si se le hubieran olvidado al autor (entre ellos, la relación con su mamá y el hecho de que escribe poesía); por otro, las varias voces, la superposición de tiempos y espacios así como el desvarío de Arturo a ratos cansan, hacen difícil seguir el hilo de la narración. Con todo, la voz de Wong es vigorosa y sólida. Su oficio se abre en muchas direcciones pero en esta novela pone el acento en la nostalgia por lo que se imaginó pero no fue, nunca fue: “Miras por la ventana del autobús que te regresa a la ciudad. ‘Algunas cosas resultaron decepcionantes’. Sin duda. ¿Acaso no es ésta la frase que podría resumir toda una vida? Lo único que puede arreglar tu vocación de cosa rota es una cerveza”.

París D.F. me parece el trabajo robusto de un narrador que tiene camino andado. Para ser primera novela es mucha novela.

 

 

“Te miro y tiemblo”

Captura de pantalla 2015-02-20 a las 7.37.45

Da click en el enlace para oír la canción:

Anoche, en una cena aderezada por la complicidad, tres mujeres que nos queremos bien pusimos sobre la mesa entusiasmos, temores, proyectos, heridas. Es decir, nos abrimos de capa asumiéndonos frágiles y hablamos de esa aventura cotidiana que se llama vivir a fondo. Qué privilegio encontrar ese eco. Hoy que se anuncia el fin de semana va para Cons y Vale esta canción: sobre las paradojas cotidianas, es de Jarabe de Palo y aquella delicia de grupo que se llamó Ketama.

Te di mi sangre,
te di mi cielo,
te abrí la puerta
de mi secreto.
Te di mi alma
y tú, tus besos,
y ese veneno
de efecto lento.
Te miro y tiemblo…
¿Dónde está el fuego?
Llegó el invierno.
¿Dónde has escrito
nuestro último verso?
¿Cómo está el río,
tranquilo y seco?
¿Cómo borrarte
de mis recuerdos?
Te miro y tiemblo…
Te di mi sangre
y tú, tus besos.
Cómo negar que
aún te venero.

Y además, que es viernes

Pasión Vega
Pasión Vega

Da click en el enlace para oír la canción

 

“Me he bebido de un trago tu carta/ y después me la he vuelto a beber./ He velado una vela sin tarta/ harta ya de estar harta otra vez./ Le he pedido a Cupido la cuenta,/ he pagado con sangre la afrenta de volverme loca,/ he vencido al amor por las malas,/ me he cosido un corpiño antibalas/ pensando en tu boca”. Si esto no es decir bien las cosas, no sé. Estas líneas de “Y además” vienen de la pluma de Joaquín Sabina y las interpreta Pasión Vega para abrazar este viernes que ya se instala con pleno derecho. Aquí, el resto de la letra:

Y además, como no sabía rezar,
me dio por coleccionar letanías y escapularios,
por culpa del incendiario hielo que me consumía.
Para curar tus ojeras me doctoré en oraciones
de todas las religiones verdaderas.

Empeñé nuestro ajuar de soltera
diez minutos después de enviudar,
Un alivio de luto me espera
en el fruto del jacarandal.
He pintado la alcoba de rojo,
he regado con sal el rastrojo que pudo haber sido
he dejado la llave en la puerta,
me he bañado en la playa desierta
del mar del olvido.

Y además, como no sabía volar,
me dio por coleccionar pañuelos y golondrinas,
por culpa de la rutina del vaivén de las aceras.

Y sin embargo, ajenos a mis conjuros,
en almacenes oscuros se amontonaban los días,
cada noche más amargo
y en el andén del futuro los trenes de cercanía
seguían pasando de largo entre tu cama y la mía.

“Tiene espinas el rosal” (con Jenny and the Mexicats)

 

Imagen 4

Jenny and the Mexicats es una de mis bandas consentidas, combo musical de inglesa, madrileño y mexicanos (da click aquí para ver otra entrada sobre ellos). La voz de ella me encanta y me parece sensualísima tocando la trompeta como lo hace, además de que el concepto del grupo es un hit.

Hace poco se arriesgaron a cantar un clásico de la cumbia, “Tiene espinas el rosal”, con el grupo mexicano Cañaveral. Me gustan esas fusiones donde nadie se toma demasiado en serio. Con este ritmo que se mete por los pies descalzos de Jenny inauguro el fin de semana. Da click en el enlace de abajo para ir al video:

 

 

Sobre la pertinencia de ser vulgar

 

Dibujo: Jean Paul Zapata
Dibujo: Jean Paul Zapata

“—Yo quiero ser vulgar desde hace mucho tiempo —respondió Enrique con un tono que estaba entre la amargura y el resentimiento.

—¿Por qué? —insistió Elena.

—Porque deseo ser feliz”.

Estoy empezando la novela La soledad era esto, de Juan José Millás (Ediciones Destino), que leo porque mi amigo Rafael me insiste en que debo hacerlo y me presta su ejemplar. No sé cómo siga, pero estas pocas líneas sirven para inaugurar el fin de semana.

Salud.

Los 15 mejores dibujos #YoSoyCharlie

Ber
Bernardo Erlich (Argentina)

Ilustradores de toda Iberoamérica se han pronunciado con los lápices ante el asesinato de dibujantes y trabajadores de la publicación satírica francesa Charlie Hebdo. Aquí, los 15 ejemplos más representativos que he visto del tema #YoSoyCharlie, además de un video realizado por más de 20 moneros mexicanos para condenar el brutal ataque contra la libertad de expresión (da click aquí para verlo). Y sí, que la creatividad, el humor y las ideas alcen la voz por sobre la violencia y la censura. #LunesDeMonos.

José Hernández (México)
José Hernández (México)
Ana Juan (España)
Ana Juan (España)
Beto Barreto (Colombia)
Beto Barreto (Colombia)
Francisco J. Olea (Chile)
Francisco J. Olea (Chile)
Liniers (Argentina)
Liniers (Argentina)
Helguera (México)
Helguera (México)
Bonil (Ecuador)
Bonil (Ecuador)
Alberto Montt (Chile)
Alberto Montt (Chile)
Rayma Suprani (Venezuela)
Rayma Suprani (Venezuela)
Malagón (España)
Malagón (España)
Trino (México)
Trino (México)
Enzo Pertile (Paraguay)
Enzo Pertile (Paraguay)
El Fisgón (México)
El Fisgón (México)
Vladdo (Colombia)
Vladdo (Colombia)

 

 

Los sábados (también) son de poesía

Imagen 2

Amanezco con la buena noticia de que el diario español ABC dedicará espacio los sábados para incluir un apartado de poesía en su sección de Cultura. Eso significa que los fines de semana habrá buena dosis de versos y como estoy convencida de que nada hace más intensos los días, no puedo menos que celebrar la iniciativa “Poetas a pie de Web”.

Hoy inaugura con una entrevista al poeta, traductor e investigador Luis Alberto de Cuenca pero, todavía mejor, con dos excelentes recomendaciones: un disco de fado que musicaliza poemas de Pessoa y el sitio de Pablo Méndez, autor y editor español. Aquí va un poema suyo, sutil y terrible. Vengan muchos más sábados de poesía.

 

Niña y otoño

Las niñas bajan despacio la cuesta.
Mi hermana no pudo ir al colegio.

En un banco se besan dos adolescentes.
Mi hermana no pudo amar a nadie.

El otoño ha vuelto y ensucia las calles.
La tumba de mi hermana se llenará de polvo.

 

Que no te encuentro, te escojo

Arte: Martina Vera
Arte: Martina Vera

“Muchas veces me explico mejor con palabras de otros”, me dijo el escritor Fabio Morábito el año pasado, en una entrevista. Sí, pasa seguido: alguien dice lo que uno no ha logrado expresar nunca, por más que lo haya intentado. Es el caso de esta canción del español Rafa Pons, aportación de mi entrañable amiga Anaví. Es un preciosidad de canto al amor en sus pasos inciertos y cargados de “serás”, como esta joya: “Será que ahora que sé que ya no necesito a nadie, me completas”. La letra no tiene pierde y la voz de Pons es también un placer. Yo nunca hubiera podido decirlo igual.

Da click en el enlace para oírla

 

“Será que estoy seguro que no pierdo
y cuando dudo te sonrío.
Será que tantas noches me han dejado
un rastro amargo en el colmillo.
Será que resulto ser un acierto,
que el veneno que te inyecto
se aplicará con ternura.
Será que te he encontrado
que te quiero o será solo otra locura.
Será que no me asusta estar viviendo…
Será solo un ratito, será eterno.

Será que no he dormido y que me aburro
en este Talgo que hoy me lleva.
Será que he decidido que mi alma
está buscando compañera.
Será como Dios quiera
aunque no exista.
Será siempre a mi manera
y tú serás protagonista.
Será como imagino aunque
seguro que será mejor contigo.
Será si te adivino y tú te atreves.
Será solo si es cierto lo que ofreces.
Será que estoy borracho de mí mismo
y hoy comprendo que sólo se es feliz
cuando se crece compartiendo.
Será que me da igual si me equivoco.
Será que no te encuentro, que te escojo.

Será que ahora que sé
que ya no necesito a nadie, me completas.
Será que en ese espacio que es tan mío
y que protejo, tú navegas.
Será que cuando me aprietas la mano
sospecho que este gusano
ha encontrado su manzana.
Será otro dardo más, pero quizás,
esta vez será diana”.

La primera clase de sexo

Imagen 2

Una mujer en sus treintas quiere que alguien le enseñe a coger (bueno, como es española dice “follar”), que la encamine en la teoría y la práctica de un buen brinco. Hace tanto que no se da un revolcón que ya se le olvidó cómo se hace, así que pone un anuncio en el periódico: “Chica de 30 años, ni tonta ni fea, busca un profesional que le enseñe”. Le responde un hombre que le asegura ser el mejor y promete ningún tipo de involucramiento emocional y la devolución del dinero si no se convierte en una experta en la cama.

Es el cuento “La nadadora”, de la española Eugenia Rico (qué cosa de apellido, lo mucho que promete) y está incluido en la antología Todo un placer. Antología de relatos eróticos femeninos, publicada por Editorial Berenice. La acabo de comprar en una librería de viejo y este cuento bien logrado es el primero que leo al azar. Como es muy improbable que vayas corriendo a la librería, lo encuentres y lo leas, aquí van un par de líneas disfrutables. Son sobre la primera “clase”, que tiene lugar en el despacho del instructor: “Se puso a la práctica enérgica de algo que no sé cómo se llama pero debe tener algún nombre rico, porque es como cuando Aladino frotaba la lámpara, sólo que él frotaba incansable como esperando que yo le concediera un deseo, y cuando se cansaba su lengua, se ayudaba con unas manos suaves que no le habría supuesto yo a primera vista. Y a mí un sudor se me iba y otro se me venía. Le pregunté si no podríamos seguir al día siguiente, que a mí me parecía que como primera lección no había estado nada mal. Él ni me contestó, siguió a lo suyo […]”.

Evito citar más, no quiero convertirme en spoiler de las letras eróticas, pero me quedo con la fantasía femenina, que aunque sea lugar común resulta profundamente apetecible: pagarle a alguien para que te enseñe a coger porque tú no sabes. Y repaso la primera instrucción del maestro: que tú misma recorras con el dedo la distancia entre la oreja y el tobillo, pasando por todos los recovecos posibles. Suena como una gran idea para estos días de frío.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo).

Cocker: una voz que hace el día

Imagen 1

Antes de morir, el año da el último coletazo y se lleva dos voces que realmente valían la pena, cada una en lo suyo: el poeta mexicano de origen español Gerardo Deniz y el cantante inglés Joe Cocker. En otro momento haré un mínimo homenaje a Deniz. Por ahora abro las puertas de la mañana tarareando esta canción simplísima pero sentida, que Cocker hizo famosa con su voz de claroscuros, como el día: “You Are So Beautiful”.

Mi libro de poesía erótica, ya en Amazon

Imagen 5

Tengo felices noticias para los lectores de este blog: luego de un largo proceso en el que me aferré a distribuir el ejemplar físico y no electrónico, mi libro de poesía Rabia de vida- Rabia debida, publicado por Editorial Resistencia, está disponible tanto en Amazon.com (para distribución en EUA, Centro y Sudamérica) como en Amazon.es (para venta en Europa). Lo encuentran por el título o por autor: Julia Santibáñez. En México estará en librerías a partir de enero. Con preciosas ilustraciones de Alejandro Pérez, me llena de orgullo materno, qué les digo.

Varios de ustedes habían expresado interés en tenerlo, en especial en México, Colombia, Argentina, EUA, España e Israel, de modo que ya está ahí, para que cada quien tenga una opción cercana a su país. El precio es bajo (9 dólares o 7.50 euros) y, además, el costo de envío puede ser gratis, en compras mayores a 35 dólares y 19 euros. En fin, he tratado de hacerlo lo más sencillo posible.

Aquí va uno de los poemas de Rabia de vida. Gracias infinitas, lector de palabrasaflordepiel, por tu complicidad en este proyecto necio que me emociona tanto y en el que me juego las entrañas.

Imagen 8