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#MiércolesDePoesía La tormenta que provoca alguien que pasa por ahí

Imagen: Tanja Babic, Woman in Abstract https://www.saatchiart.com/art/Drawing-Woman-in-Abstract/1029521/3853121/view

Es día de versos. Y no cualquier día de versos. Hoy comparto uno de mis poemas favoritos en la vida, uno de los que mejor captan lo evanescente del deseo, lo brutal de sentirse gobernado por las ganas de conocer a alguien que pasa junto a nosotros, que no se da cuenta de la tempestad que se nos arma por dentro. Es, claro, del chileno Gonzalo Rojas.

Y también es un #MiércolesDePoesía singular, porque con este posteo pongo una pausa temporal a varios años de compartir versos de forma semanal. Sucede que la vida me lleva por nuevos derroteros (me hago las ilusiones de que yo la llevo a ella, ténganme piedad): el asunto es que mi tiempo libre se verá muy reducido. Como me será difícil cumplir con este compromiso de cada semana, prefiero avisarlo desde ya.

Muchas gracias por la lealtad de años: ustedes, lectores y comentadores, son lo mejor de este blog. Seguramente nos volveremos a encontrar por ahí.

Salud. Muchos saludes por ustedes, por Rojas, por los provocantes que andan las calles sin enterarse de nada, por la poesía.

A esa que va pasando ahí

“Religo lo religioso de tus piernas a la sabiduría
alta de respirarte, mi aleteante,
a ti
te lo dice la nariz que soy, mi
cartílago casi,
la costilla que alguna vez, el hueso
que seremos si somos”.

Gonzalo Rojas, “A esa que va pasando ahí”, Las hermosas, Madrid, 1999, Poesía Hiperión, 190

#MiércolesDePoesía Dos “cualquiera” encuentran sus nombres. Y los dicen.

Entre las emociones que más asocio con la experiencia amorosa es la que sucede cuando unas letras puestas juntas, de pronto se convierten en eje de mi cosmos individual. Y entonces, con exacta coreografía, todas mis constelaciones se ponen en movimiento en torno a ese nombre. Y lo repito, asombrada. Encuentro que es polo de gravedad, no hay otro que dé sentido a las circunvoluciones.

Este poema lo dice mucho mejor que yo, por eso aquí termino e inauguro el #MiércolesDePoesía con estas líneas de Sandra Pien. No la conozco, no la conocía, pero leí estos versos en la revista Hispamérica (que bien dirige Saúl Sosnowski en Washington) y quise por un rato que fueran míos.

Salud.

Nombre

“Un hombre cualquiera
una mujer cualquiera
se reconocen al instante
tan íntimos tan próximos tan alejados.
En la afonía de un aleteo
ese hombre y esa mujer
se miran
entran al nosotros
cada uno sabe
que el otro también sabe
del rocío de la invocacion
de la emoción del camino
de perder la voz y luego encontrarla
del recuerdo de la palabra no dicha
de la seducción de la memoria de la ausencia
de ese encuentro no esperado
de ese irse del contraluz
en la callada brizna de azar.
En puntas de pie
besando la mañana
no todos se atreven.
Ellos se nombran”.

Sandra Pien, “nombre” en Hispamérica, año XLVI, número 137, 2017

#MiércolesDePoesía “El amor no te engañó. Te engañaste tú”: Sor Juana

Graffiti en la ciudad de Puebla. Tomado de http://www.otroangulo.info/libros/respuesta-a-sor-filotea-de-la-cruz-de-sor-juana-ines-de-la-cruz/

La  venturosa Juana Inés de la Cruz echa luces sobre un tema manoseado.

Ayer, 17 de abril, se conmemoraron 323 años de su muerte. Lo notable es que sus versos siguen tan frescos (no es cierto: mucho más) que la flor que abrió hace unas horas.

Este soneto suyo no es de los más conocidos. Mira el amor con agudeza: es un proceso y, por lo mismo, un día termina. Así de claro, así de transparente. Me encanta.

Salve, Sor Juana, en este #MiércolesDePoesía y en todos los demás días de la semana, cómo no.

Que consuela a un celoso, epilogando la serie de los amores

“Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos,
susténtase de llantos y de ruego.

Doctrínanle tibiezas y despego,
conserva el ser entre engañosos velos,
hasta que con agravios o con celos
apaga con sus lágrimas su fuego.

Su principio, su medio y fin es éste;
pues ¿por qué, Alcino, sientes el desvío
de Celia que otro tiempo bien te quiso?

¿Qué razón hay de que dolor te cueste,
pues no te engañó Amor, Alcino mío,
sino que llegó el término preciso?”

Sor Juana Inés de la Cruz, “Que consuela a un celoso, epilogando la serie de los amores”, Antología general de la poesía mexicana. De la época prehispánica a nuestros días, selección, prólogo y notas de Juan Domingo Argüelles, México, Océano, 2012.

#MiércolesDePoesía Decir este “te amo” es una ofensa

https://fr.aliexpress.com/item/Impressionist-Abstract-Red-Lips-Canvas-Painting-Modern-Individuality-Lips-Paintings-Prints-on-Canvas-Bedroom-Decor-Wall/32803894954.html

Descubrí a la italiana Patrizia Cavalli gracias a Fabio Morábito, querido amigo poeta y quien la tradujo al español. Sus versos son cerillos: breves y contundentes, iluminan nuevas regiones del cuarto a oscuras en el que estamos de cotidiano.

Este poema pertenece a su libro Yo casi siempre duermo (Antología poética), traducido por Morábito. Tiene filo, es de una crueldad estupenda, como aquello de Borges: uno sabe que está enamorado cuando piensa que cierta persona es única. Por eso puede resultar afrentoso decir “te amo”: hace pensar al otro que uno lo encuentra único.

Con él va un #MiércolesDePoesía de humor oscurito.

“A veces me finjo enamorada:
¡cómo se inflama la vanidad
de mis víctimas! Un rubor oculto,
cierta apostura, muchos agradecimientos,
una evasión honesta: ‘Te lo agradezco,
pero no puedo y además
¿qué es lo que ves en mí?’. Nada,
en efecto, más que un cuello algo gastado,
cierta curva de los labios o una saliva
por un segundo olvidada entre las comisuras
de la boca y reabsorbida en el acto”.

 

#MiércolesDePoesía Esos jazmines que llevas por dentro

https://www.istockphoto.com/es/vector/flores-patr%C3%B3n-continuo-con-jazm%C3%ADn-flores-vector-de-fondo-blanco-gm517300174-89420309

Es de nuevo día de versos. Hoy la invitada es la poeta mexicana Mariana Bernárdez, con un texto de su nuevo libro Aliento, porque con frecuencia los amores son azores (aves de rapiña), con frecuencia son ventolera entre las manos, pero con más frecuancia huelen a jazmines.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“EL SOL Y SU TREMOLAR
arropado en pájaro
deja su azor
por los siglos y los lienzos.

La troza.dura
hace cala en pozas de cristal
y a veces atisbo
la geografía de sus lirios

En asombro me dices
que se me ha enredado
en las manos
la ventolera

Y espoleada respondo
que huele a jazmín tu pecho”.

Mariana Bernárdez, Aliento, La Cabra Ediciones/Secretaría de Cultura

Me voy cantando quedito aquella canción de Chabuca Granda: “jazmines en el pelo / y rosas en la cara / airosa caminaba / la Flor de la Canela”.

#MiércolesDePoesía Ciertas heridas crecen por los muros

Arte: Hericko Delfín
Carne de mí
https://www.pinterest.com.mx/pin/344314333987134331/

Los días de versos y bersos son un remanso en la semana desordenada. Si bien en este blog se dan en llamar #MiércolesDePoesía, existe una iniciativa argentina para la cual todos los días ameritan poemas bajo la piel.

Hablo de La Poesía Alcanza Para Todos, un surtidor inagotable de versos desde 2006, sin otra bandera que el disfrute mismo. Al frente del portal está Hugo Muleiro, a quien no conozco en persona, pero con quien he compartido correos en torno a nuestro gusto incontinente por ese género. A lo largo de los años, el sitio ha formado un amplio bagaje de poemas de toda Hispanoamérica, además de una sección  de “Poemas urgentes” que son un lujo total. De verdad, piérdete un rato en los pasillos del sitio. Además, cuenta con un boletín semanal de noticias sobre el género, al cual puedes suscribirte gratuitamente.

Al preguntarle a Hugo por qué la necedad necesaria de invertir tiempo en el sitio contesta: “Cuanto más poesía circule, más habitable será el mundo, mejores seremos, porque ella nos lleva por la realidad exterior e interior sin quitarnos nada, sino dándonos todo cuanto puede”. Díganme si no es un loco fantástico. Quiero adoptarlo como parte de mi familia.

El poema en prosa que transcribo a continuación y que tomé del sitio en cuestión es de Soledad Castresana, argentina nacida en 1979 y quien vive en México, señala el portal. No la conozco, he de buscar algo más de ella, pero estos versos ya me tocaron peligrosamente con la imagen de una herida que crece por los muros.

Salud.

 

Carne de mí

Esta noche tiene el olor de mi carne quemada. La herida crece por la tierra, por los muros, y yo no reconozco el mapa de este cuerpo que se dice mío.
No cicatrizarás.
Lo entiendo ahora y quiero abrirme otra vez. Dejar las cosas como eran.

#MiércolesDePoesía Ese amor que aturde como un panal

Foto: https://ecocolmena.com/funciones-de-panal-de-cera-de-las-abejas/

Hace mucho que el chipaneco Jaime Sabines (1926-1999) no visita este blog y ello implica un atentado a la salud espiritual, de modo que este #MiércolesDePoesía él es el invitado.

Los versos que transcribo a continuación, como muchos suyos, llevan miel adentro y se les puede saborear por largo tiempo. Lo de la miel es metafórico en más de un sentido: implica dulzura, claro, pero una acompañada de ecos, de zumbidos, porque el amor del que habla Sabines “aturde como un panal” y duele “como un callo”.

Cómo no.

“Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
aturde como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.

El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido”.

Jaime Sabines, “Digo que no puede decirse el amor”, Yuria, en Nuevo recuento de poemas, Joaquín Mortiz, Biblioteca Paralela, 1977

#MiércolesDePoesía Trío: un sátiro y dos ninfas

Imagen: Ninfa y sátiro, de Nicolás Poussin (nota para lectores despistados: sí, aquí falta una ninfa, porque es la que tomó la foto)

Es #MiércolesDePoesía y eso hace el día un poco mejor, me pone de buen contento. El invitado de hoy es Óscar Hahn, poeta chileno nacido en 1938. Los versos que transcribo a continuación los encuentro en la magnífica revista española Estación poesía, dirigida por el poeta y traductor español Antonio Rivero Taravillo, a quien conocí en la pasada Feria del Libro de Guadalajara.

En Estación Poesía, publicada por la Universidad de Sevilla, también encuentro textos de autores como el uruguayo Rafael Courtoisie, los españoles Irma Brook y Ángel Guinda, el colombiano Darío Jaramillo Agudelo, además de los mexicanos Antonio Deltoro, Elsa Cross y Julio Trujillo, entre otros.

Qué gusto me da conocer una publicación tan rica en contenido que transpira perfumes, escenas, balbuceos. Si das click aquí puedes descargar gratuitamente los distintos números de la revista y tener un panorama de poesía hispanoamericana que merece ser rumiada.

Aquí va el poema de Hahn, travieso, impecable, en el que un sátiro y dos ninfas se divierten y donde forma y fondo se dan la mano: la casi total ausencia de signos de puntuación habla de la demanda que impone lo que no puede postergarse. Qué lujo abrir el día con estos versos.

Sátiro y ninfas (Trío)

Hermosas ninfas que en el río metidas
contentas habitáis.
Garcilaso

Quiénes son estas ninfas estos seres
de aguas tibias y dulces como ellas:

pechos que ondulan suaves nalgas bellas
almas de ninfas cuerpos de mujeres

Entro en el agua azul de la bañera
lamo sus muslos gozo su delicia

ríen con esa risa que acaricia
una me da el pezón la otra espera

Mientras mi mente alucinada fragua
posiciones y ardientes fantasías

nos acostamos en la cama de agua
Tres fuegos suman una sola llama

Y reinventamos las mitologías
sobre las tibias aguas de la cama

 

Óscar Hahn, “Sátiro y ninfas (Trío)”, Estación Poesía, núm. 10, Sevilla, primavera 2017

 

#MiércolesDePoesía “Daría este viento de mar gigante por tu brusca respiración”

Un oscuro designio hace que hoy, millones celebren a San Valentón con vengativos ositos de peluche. Esa es una mala noticia.

Hoy también es #MiércolesDePoesía, lo que significa que aquí van versos para biendecir el amor. Esa es una buena noticia.

Pablo Neruda es el invitado de hoy, con su magnífico “Tango del viudo”, que debe leerse completo y un par de cuyos fragmentos comparto aquí, para abrir boca (literal y figurativamente hablando). Es impresionante cómo habla el hueco de ausencia que siente quien amó.

“[…] Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte,
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses,
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

[…] Daría este viento de mar gigante por tu brusca respiración
oída en largas noches sin mezcla de olvido,
uniéndose a la atmósfera como el látigo a la piel del caballo,
Y por oírte orinar, en la oscuridad, en el fondo de la casa,
como vertiendo una miel delgada, trémula, argentina, obstinada,
cuántas veces entregaría este coro de sombras que poseo,
y el ruido de espadas inútiles que se oye en mi alma,
y la paloma de sangre que está solitaria en mi frente
llamando cosas desaparecidas, seres… desaparecidos,
substancias extrañamente inseparables y perdidas”.

Pablo Neruda, “Tango del viudo”, Residencia en la tierra

Da click aquí para leer el poema completo.

 

#MiércolesDePoesía De cuando el amor es una tragedia mayúscula

Me acerqué a Isabel Fraire (1934-2015) gracias a un muy querido amigo que, por desazares, hoy está lejos de mí.  Fraire fue una poeta mexicana soberbia, impecable e implacable, pero no sé qué razones estúpidas la hacen muy poco conocida. En estas Palabras A Flor De Piel ya había estado presente su trabajo.

Ella es la invitada del #MiércolesDePoesía con estos versos delicados, bajo los cuales se transparenta una tragedia. O dos. Porque a veces perder sangre en un hospital no es la peor degracia, sino estar lejos del “Juan” de cada uno de nosotros.

Poema de amor

“En el cuarto de hospital toda la
noche la mujer gritando
Juan
Juan
en donde estás
no me puedo mover
no puedo mover mi pierna
ni mis brazos
Juan
no sécómo llegar a donde estás
no puedo salir de aquí
Juan
estoy desesperada no me
puedo mover Juan”.

Isabel Fraire, “Poema de amor”, No sé ir a casa

#MiércolesDePoesía Cuando tú y yo nos encontremos, después de todo

Claribel Alegría murió hace unos días. Entonces caí en la cuenta de que no he publicado ningún texto de esa poeta nicaragüense en este blog. Eso es un error, no sólo porque me gusta su trabajo, como de pequeñas piezas de relojería, sino porque algunos poemas suyos los que llevo conmigo adonde voy.

Así que hoy unos versos suyos dan tono al #MiércolesDePoesía. Ojalá se entere donde esté (quiero pensar que algunos poetas no se mueren, sólo quedan encantados, como dijo Gonzalo Rojas de Juan Rulfo).

Por cierto, no tengo a la mano mi libro de Claribel, así que este poema lo tomo del muy recomendable sitio web A media voz, que compendia de manera seria una buen bagaje poético de Hispanoamérica. Da click aquí para ir a los poemas de Claribel en A media voz.

Salud, poeta.

“¿Cómo será el encuentro?
Descarnados los dos
sin tu mirada
sin mis labios
posándose en los tuyos.
Partículas de luz quizá seremos
que se atraen
se buscan
se amalgaman”.

Ando desgelmaneada

Hoy hace cuatro años se murió, sin preguntarme si podía volverse ausencia o si yo aún necesitaba versos suyos que se volvieran míos en tardes de domingo. Se llamaba Juan Gelman y desde entonces me siento un poco huérfana.

Aquí va uno de los poemas que dejó, con esta manera tan suya de tocarme los tuétanos y decirme como nadie. Quién sabe si siga escribiendo.

El péndulo

“Nunca dejarás de serte mía, pero me río de tu libertad. No podés cancelarte en mi memoria. Sos más en mí que yo de mí. Te existo, péndulo del aire”.

Juan Gelman, “El péndulo”, Salarios del impío, en Pesar todo. Antología, FCE

Da click aquí para ir a lo que escribí el día de la muerte de Gelman

Da click aquí para leer el mejor poema de Gelman (ok, uno de ellos)

#MIércolesDePoesía Amo ciegamente, como ama una raíz

Augustin Cayot, Muerte de Dido (siglo 1717)

Ando en plan de disfrute grosero de la vida, así que este día de versos lo dedico a uno de mis poemas favoritos desde hace tiempo: “Lamentación de Dido”, de Rosario Castellanos.

La escritora mexicana lo construyó en torno al personaje mitológico de Dido, reina de Cartago que se pierde por el troyano Eneas, quien luego de un tiempo de amores correspondidos dedice abandonarla para seguir su viaje. “Destrenzada y frenética”, Dido corre por la playa mientras trata de convencer al extranjero de quedarse, pero fracasa. Levanta entonces una hoguera para quemar las posesiones que él dejó y ahí se suicida con el puñal del propio Eneas (lo cuenta Virgilio en la Eneida y una de las Heroidas de Ovidio es, justamente, la de Dido a Eneas).

Bueno, pues en este portentoso poema portentoso, Castellanos le pone voz a Dido, a la insensatez de quien ama hasta traspasar fronteras, contra toda lógica y decoro. Y aunque el mundo se vuelva un rato perfecto, aunque incluso toque melodías con “flauta de pastor”, el amante siempre quiere más. Tanto el poema como la imagen que ilustra esta entrada son testimonio de la sensualidad y la tragedia de esta historia brutal.

Me fascina el ritmo de los versos en prosa y la sorpresa de esta imagen: quien ama, lo hace igual que amaría una raíz. Qué cosa.

“[…] —La mujer es la que permanece; rama de sauce que llora en las orillas de los ríos—.

Y yo amé a aquel Eneas, a aquel hombre de promesa
jurada ante otros dioses.

Lo amé con mi ceguera de raíz, con mi soterramiento
de raíz, con mi lenta fidelidad de raíz.

No, no era la juventud. Era su mirada lo que así me
cubría de florecimientos repentinos. Entonces yo
fui capaz de poner la palma de mi mano, en signo
de alianza, sobre la frente de la tierra. Y vi
acercarse a mí, amistadas, las especies hostiles. Y
vi también reducirse a número los astros. Y oí que
el mundo tocaba su flauta de pastor.

Pero esto no era suficiente. Y yo cubrí mi rostro con la
máscara nocturna del amante.

Ah, los que aman apuran tósigos mortales. Y el
veneno enardeciendo su sangre, nublando sus ojos,
trastornando su juicio, los conduce a cometer actos
desatentados; a menospreciar aquello que tuvieron
en más estima […]”.

Da click aquí para leer el poema completo.

#MiércolesDePoesía Al cierre del año, el amor me tiene frágil

Soy de piel delgada, tremendamente impresionable.

Cuando era niña, a mi hermano le divertía escribir con la uña en mi espalda. Ambos sabíamos que, a los pocos segundos, aparecería la palabra enrojecida, como una suerte de pizarra en carne viva.

También es delicada mi otra piel, la de puertas adentro. Enrojece a la menor provocación. Se termina el año y retomo este poema que escribí hace tiempo para el hombre que está en el centro de mi querer, porque sigue siendo exacto: cuando él roza ambas epidermis con esa ternura que desarma, me provoca una fragilidad intolerable, porque no sé dónde esconderme del sol. Así me encuentra el cierre de 2017: vulnerable a morir. Y es un privilegio.

Celebro así este último #MiércolesDePoesía del año. Aprovecho para agradecerte de corazón tu compañía en este blog, tu lealtad a la poesía de cada semana, los comentarios, las visitas. Gracias por hacer que tengan sentido los seis años de mantener este espacio de letras.

Deseo que tu año cierre por todo lo alto y que 2018 arranque bien y de buenas, con proyectos que te emocionen, con besos que valgan por cien. Por aquí seguimos, hasta que decidas otra cosa. Va un abrazo fuerte, donde estés.

Apenas penumbra

“Si un día dijeras te quiero
me iría a la sombra,
me iría a sentar en la hierba
detrás de la casa,
para abrazar mis piernas
y que el rocío mojara mi falda”.

Julia Santibáñez, “Apenas penumbra”, Eros una vez (Seix Barral, 2017).

#MiércolesDePoesía Del Paso y el fervor por una virgen

Encontré esta imagen en Internet y no me aguanté las ganas de subirla, aunque no sé el autor. Si alguien me lo dice, lo añado. De mientras, disfruto la coquetería de ambos personajes.

Fernando del Paso. El soberbio. El muy tocado por los vigores de la poesía (dispensen lo cursi, pero en mí siempre cabe esperarlo).

En la FIL me encontré sus Sonetos del amor y de lo diario en una preciosa edición de pasta dura de El Colegio Nacional, con ilustraciones del propio autor. Es que, por ser genio descomunal, no se basta con escribir y también dibuja.

Este texto que le da tono al #MiércolesDePoesía pertenece a los “Nuevos sonetos marianos”. Apenas lo leí, ahí mismo, en un pasillo de la Feria, llamé de inmediato por teléfono a quien está en el mero centro de mis quereres. No podía cargar sola tamaño edificio de música y de polisemia. Así que de golpe fuimos dos los deslumbrados por esta voz poética que le habla a la Virgen, pero también a la amada no-virgen, que con frecuencia le cumple milagros. El poema funciona perfectamente en ambos sentidos y en varios más que le habitan los intersticios y señalan, de nuevo, que devoción y pasión son dos formas de nombrar fervores similares.

Carajo, qué ganas de imaginar que un día yo quizá pueda escribir un solo verso como estos. Amén.

“Que te acaricie yo, tus pechos, ave,
como rezar las cuentas de un rosario.
Y que mi amor badajo y campanario
te lo repique yo, que yo te clave.

Que sean mis manos, de tus muslos, llave.
Tu rosa, de mis dedos, relicario,
y en su fronda la lengua de un canario
con mi lengua, la sal, que yo le lave.

Nada más eso pido, quiero, ruego.
A eso me dedico y a adorarte.
A quererte, y a eso, me consagro.

Y te juro, las manos sobre el fuego,
que volveré otra vez a codiciarte
cada vez que me cumplas el milagro”.

Fernando del Paso,Nuevos sonetos marianos”, Sonetos del amor y de lo diario, El Colegio Nacional, 2016.

#JuevesDePoesía Él nos contempla, agazapado

La vida sigue llevándome la delantera: ahora que me siento a escribir esta entrada para el #MiércolesDePoesía, me doy cuenta de que hoy es jueves. No sé qué hice de mi miércoles. “Quién me ha robado el día de ayer”, podría parafrasear a Sabina.

Por Fortuna, la poesía se saborea con papilas que no saben de calendarios. Y este poema de Ernesto Lumbreras merece leerse de lunes a domingo, para extraerle el jugo que guarda en las costuras, ahí donde los amantes buscan asir en palabras lo que no puede atraparse y entonces acuden a figuras y metáforas, en un intento por explicarse el desbordamiento.

Sea el #JuevesDePoesía.

“—Me gustaría hacerte el amor bajo una cascada, de noche, en el trópico fosfórico, cuando el jaguar sale a cazar estrellas fugaces en el ojo de jade de un cenote.
—Yo pensaba gozarnos, aquí y ahora mismo, en este plantío de cacao donde el sol, entre el follaje del palo mulato, se muere por espiarnos. ¿O será el jaguar mismo, regresando con nuestra piel cortada, hecha trizas por sus garras y colmillos, el que nos contempla inmóvil y agazapado entre el pastizal de pará?”.

Ernesto Lumbreras, “1. Diálogos de la Choca y la Xtabay transcritos por la mano de Pierre Choderlos de Laclos”, Tablas de restar, Universidad Autónoma de Querétaro, 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

#MiércolesDePoesía Cuando cada atardecer parece el último

GIF: https://cdn.dribbble.com/users/241617/screenshots/2241248/sunset.gif

La vida suele irse como agua en canal, sin sentirse. Siempre lo hace, pero en estas semanas alguien le puso un acelerador: apenas me doy cuenta de que el miércoles pasado no subí poema a este blog.

No entiendo cómo es que los planetas sobrevivieron, cómo el universo resistió sin colapsarse, pero me da gusto, con tanta poesía que todavía hay que compartir. La razón de mi ausencia es que el miércoles muy temprano volé a la FIL Guadalajara y, como pasa siempre allá, el tiempo se volvió otra cosa, una celebración de amigos, libros y gustos. Francamente, se me olvidó el resto del mundo.

En compensación va hoy un poema que justamente me regaló la FIL: es de la española Olvido García Valdés. Me puede la sutileza con la que nombra ese “olvidado asombro de estar vivos” del que habló Octavio Paz. Sea este #MiércolesDePoesía.

 

 

 

 

 

 

 

 

#MiércolesDePoesía De cuando un abrazo deja fuera el mundo

Foto tomada de http://www.symphonyofflavors.com

Muchas veces la poesía se esconde bajo ropas de narrativa y a la inversa. Estos renglones que comparto no sé a qué categoría pertenecen, pero sí tengo la certeza de que en ellos hay poesía. Poderosa. Ligera.

Son de la uruguaya Alicia Preza y pertenecen a su libro Obertura de la fiebre, publicado por Yaugurú (qué groseros placeres debo a esa editorial).

Con la ricura de ellos ocurre el #MiércolesDePoesía.

“El gato de la percha está llorando. Desde la puerta del sótano una música nos llama. Miramos de reojo, y no queremos salir de nuestro abrazo”.

 

#MiércolesDePoesía De cuando fuegos te pintan las venas (o la escritora suicida)

Tenía 23 años. Se suicidó.

Escribía bien y podía escribir mejor, con la maduración de unos pocos años.

Aquí va un poema de la peruana María Emilia Cornejo (1949-1972), la que decidió incendiarse en los fuegos que traía en las venas, los mismos de estas líneas.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“entro lentamente por tus venas
hasta inundar
todos los rincones de tu cuerpo
rescato tu nombre milenario
en cada arteria
te pierdo y me encuentro
en la profundidad de tu mirada
sin compañía alguna
invado tus pulmones
y vivo
y me recreo
con el aire que respiras
avanzo por debajo de tu piel
y organizo con exactitud
el metabolismo de tus penas
y tu cuerpo se convierte
en la zona sagrada de mi vida.
sin embargo,
hoy es mañana
y mañana será nunca”.

#MiércolesDePoesía Te me antojas tanto como a la licuadora

La querencia devenida pasión devenida obsesión devenida apremio de poseer y chupar hasta el último huesito. Es decir, querría comerte en tu jugo para luego incorporarte a mis tendones. Algo así ocurre cuando la urgencia por otra persona rebasa los límites del decoro.

Fernando Rivera Calderón sabe esa y otras cosas, porque mira de frente cuando compone canciones. También cuando escribe poemas. Lo deja ver su reciente libro Llegamos tarde a todo (Almadía), con diseño del exquisito Alejandro Magallanes. En él, Fernando hurga en los intersticios del ritmo, de la sorpresa de estar aquí y ser uno mismo, del humor y el desamor. No hay rodeos ni timideces, sólo vida a borbotones.

Su poema “Licuadora” le da tono a este #MiércolesDePoesía. Me divierte y me da envidia cómo le pone palabras a las ganas antropófagas que el aparato electrodoméstico y yo conocemos tan bien.

Licuadora

“Poder
licuarte,
batirte,
extraerte.
Cambiar
tu consistencia.
Ablandar
tu ser
para beber
el zumo
que fluye
ácido y dulce
de entre
mis cuchillas”.

#MiércolesDePoesía El amor, esa infección (ay)

Ni avisó. Nomás se hizo presente, el aire de invierno ropas adentro. En esta mitad de semana que con-boca versos, el invitado es Juan Rafael Coronel Rivera, quien en los apellidos narra buena parte de la historia artística del México reciente.

Trae entre manos Las cuatro esquinas del fuego, publicado por Talamontes Editores y que resulta su quinto libro como poeta. La edición es chulísima, desde la portada hasta el pie de imprenta pasaron por las manos de un diseñador. Y el humor jodón de este poema me gusta: si el amor fuera una infección, ¿qué tan mala podría ser?

Voilá, el #MiércolesDePoesía.

Cajita de pastillas

“¿Y si el amor es la infección de todas las cosas?
¿Me contagio?
¿Si en las buenas y en las malas
compartimos suero y antivirales?
¿Estaré más cerca de la comunión afectuosa
si despierto en el hospital afiebrado
pero tomándote de la mano?
¿Será eso acaso parte del locus amoenus?
¿Y si eres el amor de mi vida?
¿En el vómito y los estertores
puede haber pasión desenfrenada?
¿Qué significa perder el instinto por el segundo febril?
¿Qué tan malo puede ser?”

#MiércolesDePoesía De cuando tu casa no aparece en Google Maps

Llevo cuerpo adentro una orfandad, algún bramido. No sólo la indefensión de perder a mi padre apenas cumplí los 17, sino las de ausencias que me dejaron la guardia fracturada.

La poeta venezolana Karla Castro (1985) parece saber de lo que hablo, creo que me ha oído en noches de llanto indefinido. Hoy, #MiércolesDePoesía, saboreo estos versos de su libro Tiempo Añil (Oscar Todtmann editores), que me hizo llegar mi querido Marlo Ovalles. Sirvan para palabrear el hueco que se lleva a cuestas, el que no dejamos de buscar y algunos llaman “casa”.

 

Homeless

“Mi casa
no aparece en los mapas de Google
nadie sabe cómo llegar

Esta casa juega conmigo a la gallinita ciega
esconde la ropa         mueve las paredes
pierde las llaves

Es un feudo que se resiste
me odia
confina a esta grulla a no tener nido”.

Foto: Claudia Noguera

#MiércolesDePoesía Adónde se van los besos que no damos

I

Mariel Damián ya había visitado este espacio. Es una escritora mexicana de corta edad y largas ambiciones poéticas. Ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Almuñécar, en España, con La chica que se ha quedado sola, que ya fue publicado por Valparaíso Ediciones tanto en México como en España.

De él tomo este pequeño poema, sólido como una roca con los cantos pulidos. Y sí, Mariel pule los cantos, los hace sonar en estos cuatro versos que parecen dialogar con aquello de adónde se van los besos no dados.

Sea el #MiércolesDePoesía.

Mi mente en una cita

“Tú miras mis ojos mientras hablas,
yo miro tus labios moverse.

Cada palabra que nace en tu boca
es un beso que he perdido”.

#MIércolesDePoesía El amor es una oscura mariposa (creo)

El próximo miércoles, el clima va a ser espléndido, haya o no huracán en camino: se pronostica sol, cielo despejado, temperatura amable con la piel y los adentros (cada uno decida cuál).

Es que justo el miércoles 6 de septiembre presento mi libro de poesía Eros una vez, el que recientemente ganó el Premio Internacional Benedetti, en Uruguay. Lo presenta el poeta Arturo Córdova Just y el evento será en la Librería Icaria, dentro del edificio de la Escuela de Escritores (Pitágoras 446, Colonia Narvarte, Ciudad de México), a las 7 pm.

Dispensen, entonces, que hoy dedique el #MiércolesDePoesía a celebrar con ustedes la confluencia planetaria de este libro, en el que abordo el amor, el desamor y todos los estadios intermedios desde ópticas que lo comparan con una canción de Patxi Andión, una botella de vino añejo, un tumulto ancho y una mariposa negra sobre pared blanca.

Si deciden acompañarme esa noche, hordas sacrosantas de poéticos lectores, entonces el clima será como para el Récord Ginés. Ese día estará a la venta Eros una vez, que aún no se consigue en México, así que aprovecen para hacerse de él con todo y firma de la autora, para pasar a la posteridad con el pie derecho.

El libro es de veras buenísimo, aseguran mi hija y mi madre. Aquí va una probada.

AMÉN
En lo próspero y en lo adverso,
en la salud y en la enfermedad
prometo serte hiel
hasta que la muerte nos separe.

 

DRÁSTICA
Bésame donde tengo el miedo,
donde por dentro una oscura mariposa
tiembla y observa
con los lúgubres ojos de sus alas.

Besa donde mi costado transparenta
su mancha como una sombra espesa,
toda ella un pálpito que aguarda.

Bésame un beso suave,
un beso bálsamo que la apacigüe,
porque si empieza a aletear bajo mi piel
será inminente la catástrofe.

#MiércolesDePoesía Nosotros no sabemos sino besarnos adentro del sol


Es de nuevo día de versos. Y me apetece convocar a un necesario mío: Gelman.

Resulta inútil todo comentario que se me ocurre, así que dejo esto y me voy de puntitas.

“lo que me diste
es palabra que tiembla
en la mano del tiempo
abierta para beber

callada
está la casa
donde nos besamos
adentro del sol/”.