Archivo de la etiqueta: Marlo Ovalles

#MiércolesDePoesía De cuando tu casa no aparece en Google Maps

Llevo cuerpo adentro una orfandad, algún bramido. No sólo la indefensión de perder a mi padre apenas cumplí los 17, sino las de ausencias que me dejaron la guardia fracturada.

La poeta venezolana Karla Castro (1985) parece saber de lo que hablo, creo que me ha oído en noches de llanto indefinido. Hoy, #MiércolesDePoesía, saboreo estos versos de su libro Tiempo Añil (Oscar Todtmann editores), que me hizo llegar mi querido Marlo Ovalles. Sirvan para palabrear el hueco que se lleva a cuestas, el que no dejamos de buscar y algunos llaman “casa”.

 

Homeless

“Mi casa
no aparece en los mapas de Google
nadie sabe cómo llegar

Esta casa juega conmigo a la gallinita ciega
esconde la ropa         mueve las paredes
pierde las llaves

Es un feudo que se resiste
me odia
confina a esta grulla a no tener nido”.

Foto: Claudia Noguera

#MiércolesDePoesía Un cuento rojo (que sí, es un poema)

Estoy leyendo a Eleonora Requena, poeta venezolana cuyo libro llegó a mis manos gracias a los buenos oficios de mi querido Marlo Ovalles.

No la conocía, pero me encuentro con una voz madura, con un oficio decantado. Nada se deja aquí al azar. Existe fineza en cada una de las fases del texto, desde el concepto que busca un ángulo nuevo, el pulimento de cada palabra y de la musicalidad, hasta dejar el poema redondo, como una manzana que suelta jugo en cada mordisco.

La imagen que empleo es, justo, la que me generó este espléndido poema sin título, de su libro Nido de tordo (Kalathos Ediciones).

Qué de entusiasmos me genera invitar a Eleonora Requena a este #MiércolesDePoesía.

preparar la cesta:
frutas varias    una botella
pan    antojos    algún sueño
un señuelo    o mejor    el anzuelo
mi pudor dormido
arrancar alguna florecita alegre de la vera
demorar la llegada    renunciar a los atajos    vía regia

frotarme los colmillos    espulgarme en la espera
otear el olor  a niña buena en el aire infesto

aguardar en la mulllida cama
en un closet
maniatada

salvar a quien está perdida    la inútil hazaña
de hacerle el hilván a una barriga llena

¿cuál de todos los espejos sabe?
¿cómo ponerle el punto y final a este cuento rojo?