Archivo de la etiqueta: los mejores poemas en español

Ese cuerpo mío, tan sin sombra, en Blanco Móvil

Cómo da gusto que el nombre de una de pronto se relacione con una publicación leída y admirada. Así estoy: la revista mexicana de literatura Blanco Móvil, bajo la atinada dirección del poeta Eduardo Mosches, incluye varios poemas míos en su sitio web. Me pone de veras muy de buenas.

Aquí van tres, como bocadillo:

Ubicua
Con frecuencia me acerco a esa niña tan fuera de lugar y le acomodo el mechón de pelo que le cae sobre la frente a esa niña frágil de asombro ante unos versos que no entiende.

A veces le digo que sigo siendo ella.

Sofoco
Adolorarse
el cuerpo de estar solo

de andar hecho una mueca
exprimido por dentro
harto de llevarse puesto

y sobrarse

tan poquito de alma

tan sin sombra.

Urbanita
La lombriz se arquea
en la grava de la avenida,
como que busca.
Le lastima la sombra
y mucho más en la entraña,
escalofrío tan nocláxon noamenaza,
uno como mareo del alma expuesta.
Ahí fingimenta, se casiarrastra
cual si no le inminenciara
que su suave toda pulpa
es la más despanzurrable alarma.
El suyo es un amor muy insensato.

Da click aquí para echarle ojo a todos.

#MiércolesDePoesía Lo que pasó cuando Dios se puso a descansar

Imagen: Magma de Csoccio

Se llama Jorge Castro Vega, es uruguayo. Su libro el mismo río fue publicado por Editorial Yaugurú, en aquel país. Me lo regaló Maca, director de la editorial, diseñador, poeta. Qué gusto toparme con un título tan rico en forma y fondo, en bellezura y corazón.

Aquí va un poema de Jorge, sutil pero con un giro que desarma. El #MiércolesDePoesía se pone contento con esta presencia del querido Cono Sur.

Séptimo día

“La rama quiere volar
y el pájaro sueña con ser árbol.

Dios los mira, maravillado
con las manos chorreando cielo
como un poeta al que las palabras
le hacen decir lo que quieren”.

Jorge Castro Vega, “Séptimo día”, el mismo río, Editorial Yaugurú

 

#MiércolesDePoesía En estos versos cupieron muchos años

De nuevo es día de poemas, debilidad de esta casa. Esta vez, el invitado es un escritor al que debo cosas necesarísimas:

Palabras para ausenciar a mi muerto más querido

Versos que permiten entender cómo el sentido último de la vida es el placer

La idea de que quiero que me entierren con un bolígrafo, por si puedo escribir a donde vaya

Y, cómo no, el Premio Internacional de Poesía convocado en su nombre

Hablo, claro, de Benedetti. La próxima semana estaré en Montevideo, Uruguay, para recibir el premio que me otorga la Fundación Mario Benedetti y para presentar mi libro Eros una vez, publicado por Seix Barral.

Hoy celebro todas las razones anteriores pero, sobre todo, celebro éste, su poema enorme que pone FFWD a la película personal y abarca en pocas líneas varios lustros, que invita soberbiamente a no dejar amores en el cajón.

Todo el instante

“Varón urgente
hembra repentina

no pierdan tiempo
quiéranse

dejen todo en el beso
palpen la carne nueva
gasten el coito único
destrúyanse

sabiendo

que el tiempo pasará
que está pasando

que ya ha pasado para
los dos
urgente viejo
anciana repentina”.

-Mario Benedetti, “Todo el instante”, El amor, las mujeres y la vida, Punto de Lectura

#MiércolesDePoesía “La piel del tiempo es cálida”

A veces, unos versos se asoman dentro de sí mismos, hurgan hasta que encuentran la veta no sabida y la iluminan. Entonces el instante deja de serlo, se estira para abarcar el mundo (nosotros, incluidos).

Es el caso del poema de hoy, de mi querido Julio Trujillo. Forma parte de El acelerador de partículas, volumen publicado recientemente por Almadía. Así, este #MiércolesDePoesía a media voz.

Íncipit

“El tiempo es menos cruel en marzo
porque brilla
y se deja tocar.
Mira,
hunde tu mano en el fulgor del día
que se alza como un arco
sobre el mundo,
palpa con las pupilas el amanecer.
Todo es comienzo en marzo,
brote,
y el mismo tiempo está naciendo
sin noche y sin memoria.
¿Qué hay detrás?
Una fecunda voluntad sin rostro,
una ansia pura de existir y abrirse,
de ser hoy.
Ingresa en el presente,
la piel del tiempo es cálida y ansía
aquel primer contacto que la encenderá”.

Julio Trujillo, “Íncipit”, El acelerador de partículas, Almadía

 

#JuevesDePoesía Lo que pasa cuando la primavera deriva en primaverano

Mil disculpas, hordas de lectores de este blog. Sé que al no haber posteado ayer el #MiércolesDePoesía puse al cosmos en riesgo de fractura (¿cómo podría el universo expandirse sin versos?).

Lo lamento, tuve un día enloquecido, con apenas tiempo para respirar y ni siquiera con la frecuencia acostumbrada. En compensación aquí va un poema del enorme Tomás Segovia, el español más mexicano, para ponerle palabras a estas noches de primavera tan verano anticipado, donde él y yo nos naufragamos.

Sea el #JuevesDePoesía.

Luna de verano

“En esta calle a oscuras que boquea amordazada
Bajo el negro sofoco
Sólo la luna y yo

Marcho hacia ella y retrocede
Me quedo quieto y se detiene
Atónita y curiosa

Tan blanca tan redonda tan grande tan de hielo
En la espesa negrura amoratada
No sería creíble fuera de este momento

Pero en este rincón confuso
Tan ardorosamente extraviado
Naufragados de un mundo irrecordable
Espiando mutuamente nuestros cursos
Tan lejos ella y yo de todos y de todo
No pensamos en eso”

Tomás Segovia, “Luna de verano”, Lo inmortal y otros poemas, Ediciones Sin Nombre

 

#MiércolesDePoesía Presienten tus dedos mis antojos

Pintura: Jack Jeffers

Lucía Rivadeneyra, poeta mexicana que celebra el lenguaje y lo masajea y lo vuelve del revés, está estrenando plaquette de poemas. Se titula De culpa y expiación, la publica Parentalia Ediciones. Hoy es la invitada a este #MiércolesDePoesía que se resiste a incluir versos a las madrecitas, a las silenciosas practicantes del saragarciísmo (lectores extranjeros: dispensen el exabrupto y acudan a la nota al pie de página).

Aquí está “Mareo”, qué lujo de poema.

“Dan ganas de aplaudir con sólo verte
entrar en las caderas de mis sueños.

Dan ganas de comer algo salado
cuando tu piel absorbe mis deseos.

Dan ganas de tomar, de fuego, un trago
si tu sudor resbala por mis muslos.

Dan ganas de llorar de pura dicha
cuando presienten tus dedos mis antojos.

Dan ganas, muchas ganas, de hacer lumbre
para que no se enfríen las caricias,
para que no se acabe
el mareo de tierra que generas”.

Lucía Rivadeneyra, “Mareo”,  De culpa y expiación (Parentalia Ediciones)

______________
*Sara García fue una actriz mexicana, perfecta en papeles de madres abnegadas y sufrientes, miradoras del cielo mientras suspiran, y es también responsable de que el 99.9 % de las mamás de mi país encarnemos en ella varias veces al día.

 

#MiércolesDePoesía De cuando la prisa se cuela en la cama

Foto tomada de Internet: https://contrastly.com/abstract-photography-walkthrough-what-it-is-how-to-make-the-most-of-it/

Llegó de puntillas otra entrada que se ocupa de versos necesarios. Esta vez la invitada es Ingrid Bringas, poeta de Monterrey con varios libros publicados, entre ellos La edad de los salvajes (2015) y Jardín botánico (2016).

El poema que comparto hoy pertenece a su libro más reciente, Nostalgia de la luz, publicado el año pasado por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Disfruto su humor negrito, sus ganas de jugar con una expresión común, para resignificarla. Al final, de eso se trata el oficio de escribir: dar a las palabras un sentido nuevo. Que Ingrid siga escribiendo. Y que la sigamos leyendo.

Sea este #MiércolesDePoesía.

Por favor sea breve

En esta vida condenada le suplico sea breve
como telegrama
como brizna cualquiera
vórtice devorador el tiempo
que nos pide que conjuremos el acto del amor
la breve cobardía
la rabia también desgárrela pero le suplico sea breve
que la brevedad no le impida jadear con desesperanza
deje que el sexo palpite y arda
déjelo correr entre sus piernas
pero por favor sea breve.