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#MiércolesDePoesía Cuando cada atardecer parece el último

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La vida suele irse como agua en canal, sin sentirse. Siempre lo hace, pero en estas semanas alguien le puso un acelerador: apenas me doy cuenta de que el miércoles pasado no subí poema a este blog.

No entiendo cómo es que los planetas sobrevivieron, cómo el universo resistió sin colapsarse, pero me da gusto, con tanta poesía que todavía hay que compartir. La razón de mi ausencia es que el miércoles muy temprano volé a la FIL Guadalajara y, como pasa siempre allá, el tiempo se volvió otra cosa, una celebración de amigos, libros y gustos. Francamente, se me olvidó el resto del mundo.

En compensación va hoy un poema que justamente me regaló la FIL: es de la española Olvido García Valdés. Me puede la sutileza con la que nombra ese “olvidado asombro de estar vivos” del que habló Octavio Paz. Sea este #MiércolesDePoesía.

 

 

 

 

 

 

 

 

#MiércolesDePoesía De cuando un abrazo deja fuera el mundo

Foto tomada de http://www.symphonyofflavors.com

Muchas veces la poesía se esconde bajo ropas de narrativa y a la inversa. Estos renglones que comparto no sé a qué categoría pertenecen, pero sí tengo la certeza de que en ellos hay poesía. Poderosa. Ligera.

Son de la uruguaya Alicia Preza y pertenecen a su libro Obertura de la fiebre, publicado por Yaugurú (qué groseros placeres debo a esa editorial).

Con la ricura de ellos ocurre el #MiércolesDePoesía.

“El gato de la percha está llorando. Desde la puerta del sótano una música nos llama. Miramos de reojo, y no queremos salir de nuestro abrazo”.

 

#MiércolesDePoesía De cuando fuegos te pintan las venas (o la escritora suicida)

Tenía 23 años. Se suicidó.

Escribía bien y podía escribir mejor, con la maduración de unos pocos años.

Aquí va un poema de la peruana María Emilia Cornejo (1949-1972), la que decidió incendiarse en los fuegos que traía en las venas, los mismos de estas líneas.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“entro lentamente por tus venas
hasta inundar
todos los rincones de tu cuerpo
rescato tu nombre milenario
en cada arteria
te pierdo y me encuentro
en la profundidad de tu mirada
sin compañía alguna
invado tus pulmones
y vivo
y me recreo
con el aire que respiras
avanzo por debajo de tu piel
y organizo con exactitud
el metabolismo de tus penas
y tu cuerpo se convierte
en la zona sagrada de mi vida.
sin embargo,
hoy es mañana
y mañana será nunca”.

#MiércolesDePoesía Te me antojas tanto como a la licuadora

La querencia devenida pasión devenida obsesión devenida apremio de poseer y chupar hasta el último huesito. Es decir, querría comerte en tu jugo para luego incorporarte a mis tendones. Algo así ocurre cuando la urgencia por otra persona rebasa los límites del decoro.

Fernando Rivera Calderón sabe esa y otras cosas, porque mira de frente cuando compone canciones. También cuando escribe poemas. Lo deja ver su reciente libro Llegamos tarde a todo (Almadía), con diseño del exquisito Alejandro Magallanes. En él, Fernando hurga en los intersticios del ritmo, de la sorpresa de estar aquí y ser uno mismo, del humor y el desamor. No hay rodeos ni timideces, sólo vida a borbotones.

Su poema “Licuadora” le da tono a este #MiércolesDePoesía. Me divierte y me da envidia cómo le pone palabras a las ganas antropófagas que el aparato electrodoméstico y yo conocemos tan bien.

Licuadora

“Poder
licuarte,
batirte,
extraerte.
Cambiar
tu consistencia.
Ablandar
tu ser
para beber
el zumo
que fluye
ácido y dulce
de entre
mis cuchillas”.

#MiércolesDePoesía Jugar a hacer mundos con las manos

Foto tomada del sitio Tranvías.uy (http://tranvias.uy/media/zoo/images/1-w_MG_6329_b45478192d781d951c47cbb09e7f0735.jpg)

La poesía, ese territorio de lo que no es. Mejor: ese territorio de lo que no era y, a partir de las palabras, ya es. Quien escribe crea algo que no existía, le da consistencia material, deja caer un aliento cálido sobre esas letras y de pronto cobran existencia plena. SON. Escribir se parece tanto a jugar.

El nuevo libro del poeta uruguayo Gustavo Wojciechowski “Maca” alude a ese vértice casi alquímico. Además de la narrativa poderosa de cada poema, Ni siquiera (publicado por Editorial Yaugurú) amasa tipografías, músicas. El conjunto es una suerte de paisaje material bien articulado, trazado por la mano de Maca, niño jugador de letras y diseños y acentos: un poema invita a ver el mundo desde una cima, más adelante aparece un valle, luego un pequeño barranco, para volver a la horizontalidad sorpresiva y volver a empezar. Todo esto, sólido y sugerentísimo, no existía antes de Ni siquiera.

Este poema es de mis favoritos. Crea palabras tan lindas como “maldororamente” y “manicomiado”, salta por aquí y por allá, alude al hormigueo de posibilidades de una vida, se regodea en los varios sentidos de “valla / vaya” y pone el foco en los caminos que se abren y bifurcan.

Al #MiércolesDePoesía le sale una sonrisa bien grande de tenerlo en casa.

“La puta madre”

“yo quería ser un peleador
regir maldororamente
tener la impávida mirada del más Arturo iluminado
aullar como beatnik aullar
ser un manicomiado por un rato un rufián
ponerle antiparras a la poesía
valla     que si me hubiera gustado
tener los nudillos siempre sangrantes
de las generaciones precedentes
estar antes que el futuro
sacándole la lengua a los que vengan
que las revoluciones regurgiten en mi garganta
estar en contra de estar a favor de estar en contra
aunque me rompieran la narizota

¿acaso seré un buen tipo?

a uno siempre lo hormiguea
el otro que no es”

#MiércolesDePoesía “La palabra nube quiere decir pez”

Tomado de Internet: http://www.tonterias.com/2010/03/10-increibles-formas-de-nubes/

Tiene voz cubana.
Es poeta.
Es de los buenos.
Suman tres motivos para leer a Orlando González Esteva. Este poema suyo, titulado “Una palabra quisiera”, me está rondando desde hace días, por transparente: atrapa entre letras la aspiración de la poesía, ser lo que dice pero, mucho más todavía, ser lo que se calla.

No tengo una versión impresa del mismo, así que lo transcribo como me suena. Ojalá no cometa una aberración. De todas formas, lo importante no es mi transcripción, sino la sonoridad que Orlando le contagia al leerlo (da click aquí para oírlo en su voz,: busca Orlando Gonzlaez Esteva, es el segundo poema).

Por versos así, el #MiércolesDePoesía se viste de colores y sugerencias.

UNA PALABRA QUISIERA

“Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras.

La palabra nube quiere decir pez,
y el pez se llama flor
y toda flor quisiera ser conocida por alba.
A los cuerpos se les dice cuerpos
pero son aldabas
y las aldabas son olas
y las olas no se cansan
de ser pájaros blanquísimos,
constelaciones,
estatuas que celebran en el viento
bailes, desfiles de máscaras.

Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras”.

 

 

 

#MiércolesDePoesía “Ecos que convocan a no soltar la madrugada” #19septiembre

Foto mía

Las palabras son frágiles en apariencia, pero han resultado de una fuerza irrebatible en estos días para los mexicanos. El “gracias”, tan deslavado por el manoseo, cobra nueva dimensión, igual que ese #FuerzaMéxico del que nos aferramos e incluso una expresión que hasta ahora me parecía intrascendente: “héroe”.

Las miro resignificadas y me abrazan, traen calor al ánimo.

José Humberto Montes de Oca Lira es un poeta joven, estudiante en la Escuela de Escritores. Tengo el enorme gusto de que sea mi alumno en la materia Escritura creativa. Ayer conocí este poema suyo, nacido de la inmediatez y pasado por el tamiz de la escritura pulida, del gusto cotidiano por las palabras, del respeto hacia ellas. Le pedí permiso para compartirlo en el #MiércolesDePoesía, porque sin duda esa urgencia de “no soltar la madrugada” está hecha de luz.

Entre las sacudidas que estamos viviendo, un poema como éste se para sobre sus dos pies. Y pule de nuevo la esperanza.

“Hoy gritas los ecos que ha esparcido la tierra
convocados a una comunión
no son los tres niños muertos
que fueron y serán ayer
son los leves aullidos de la vida
en su estado más natural
bajo tierra
los ecos que convocan a no soltar la madrugada
a responder con un mismo gesto
que representa a la vida
pendiente en un puño.

Hoy fundamos una ciudad
sobre la memoria insaciable
de los que exhalaron
los cimientos
y otorgaron su voz última
para tu reconstrucción
México
en tu sangre va el golpe que cimbrará
el centro tu historia”.

-José Humberto Montes de Oca Lira

PD Abriré una pestaña en este blog para compartir con ustedes algunos textos de maestros y de alumnos de la Escuela de Escritores, como el propio José Humberto, así como de amigos (sean escritores o no): lo que todos buscamos es traducir en palabras lo que nos escuece los adentros.

Tenemos certeza de que las palabras curan.