El escritor como chef

Intento lograr que quede la crónica y nomás no. Ya tiré a la basura dos arranques, voy en el tercero y sigo sin encontrar la voz que corresponde. Cuando concebí el texto por primera vez, pensé que funcionaría de “x” forma pero luego de la entrevista central y de mil notas, al sentarme a escribir vi que ese tono era fallido, sonaba mal.

Así que ahí voy, peleándome con las palabras: más que con lo que quiero decir, discuto con cómo quiero decirlo. Quien no escribe cree que lo difícil es tener una historia, pero la historia es un poco lo de menos. El chiste radica en saber qué hacer con ella. Se me ocurre un símil: para un chef, la historia es el pedazo de carne cruda. Cualquiera puede encontrar un buen trozo en el mercado. La diferencia entre quien meramente la echa al sartén y quien la convierte en una obra de arte radica en el proceso de preparación, los condimentos, el tiempo de cocción, la forma de presentarla, la experiencia que provoca, el regusto que deja en la boca. Igual con la escritura. Por eso cuesta tanto.

 

4 comentarios en “El escritor como chef”

    1. No sé, Lorena y efe, me pasa a veces que escribiendo y “echando a perder” llegan las ideas, bueno, alguna de ellas. Y entonces tiro a la basura todo lo anterior y arranco a partir de ahí. Eduardo Casar, poeta mexicano y buen amigo mío, dice que “escribir se hace en gerundio”, es decir, escribiendo. Encuentro que tiene toda la razón. Esperar que lleguen las ideas en abstracto, tenerlas pulidas en la mente antes de pasar al papel me es muy complicado y hasta cierto punto irreal. Me resulta mejor esperarlas mientras garabateo hojas. En fin, cada quien con sus manías, je.
      Abrazos

      Me gusta

  1. ¡Exacto! Así es… Hace un tiempo vi un reportaje a Alejandro Dolina en el que decía que hay que trabajar aún con malas ideas. Hay que comenzar con lo que sea y luego de varias correcciones y reescrituras –tal vez a la octava versión– (dice textualmente), se encuentra uno con algo bueno.
    El símil con el chef es perfecto porque, en definitiva, de eso se trata: de convertir los ingredientes de siempre en una obra de arte.
    Abrazo.

    Me gusta

    1. Celebro estar en sintonía con Dolina, significa que el símil tiene algo de sentido común y que varios lo encontramos fructífero.
      Amigo querido, nos toca seguir en la cocina, ensuciándonos las manos y, claro, de vez en cuando sacándonos sangre del dedo.
      Abrazos de lenta cocción

      Le gusta a 1 persona

Añade tus palabrasaflordepiel

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s