Poesía para tocar, de León Ferrari

Imagen 9Esta semana, el artista plástico Ferrari murió en la misma Buenos Aires que lo vio nacer hace 92 años. Con él se fue una expresión artística única y una voz crítica aplaudible, además de un acercamiento particular a la poesía. A éste me quiero referir.
Creador de nombre internacional, cuestionador del catolicismo, crítico de los abusos de la iglesia durante la dictadura argentina, su relación con la poesía comenzó al menos desde 1964, cuando ilustró un libro de poemas de Rafael Alberti. Luego, tras publicar varios libros de diseños y caligrafías, en 1997 presentó imágenes de desnudos sobre las cuales inscribió en braille versos de Borges y André Bretón. Dijo en su momento: “Los brailles se me ocurrieron porque Borges era ciego, pero a su vez tenía unos poemas de amor muy lindos, entonces pensé en utilizar el lenguaje de los ciegos sobre las fotos de desnudos de Man Ray y también usé fotos de mi padre y de dos italianos […]. La idea de un poema de amor sobre la chica fotografiada desnuda surgía de que había que acariciar a la mujer para poder leer lo que decía el texto poético”. Más tarde completó la serie Brailles con poemas inscritos sobre obras clásicas como la Eva de Durero.
Otros detalles de su relación con la literatura fue su relación con Juan Gelman y Julio Cortázar, además de la publicación, en el 2000, de La bondadosa crueldad, libro de collages y poemas de su autoría que, por desgracia, sólo conozco de referencia, pero que incluye estos versos irónicos: “Si yo supiera pintar […] si Dios en su apuro y turbado por error confuso me hubiera tocado”. El año pasado tuve la Fortuna de ver en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (el famoso MALBA), la muestra Brailles y Relecturas de la Biblia. Yo no conocía el trabajo de Ferrari pero su propuesta me deslumbró. En estos días mucho se ha hablado sobre el artista, el crítico, el confrontado con el entonces arzobispo Bergoglio y su lamento hacia el nombramiento de éste como papa, el comprometido socialmente. Lamento todo ello, pero no quiero dejar de marcar el acento hacia la pérdida del Ferrari que, además, concibió poesía para tocar.

Links relacionados

Mi encuentro con la obra de Ferrari, La civilización occidental y cristiana: http://wp.me/p1POGd-19r.
Publicaciones de Ferrari: http://www.leonferrari.com.ar/index.php?/projects/publicaciones–publications/
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4 comentarios en “Poesía para tocar, de León Ferrari”

  1. “Escrito en el aire”… el trabajo con Alberti… uno de esos libros que recuerdo siempre en casa de mis padres. No sabía nada de sus táctiles muchachas mientras sus intercambios de opiniones con el papa-pop son reveladoras de la estatura de uno y del otro. Argentina es una de mis asignaturas pendientes. ¡Qué se vayan preparando!

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    1. Argentina es una maravilla, creo que te puede gustar muchos. En Buenos Aires hay librerías en cada esquina, abiertas hasta la madrugada y un ambiente cultural fuerte. Y bueno, el intercambio de palabras Ferrari-Bergoglio en efecto fue muy revelador…
      No conozco Escrito en el aire pero pedí a mi novio lo busque en Buenos Aires. Aviso si lo encuentra!!

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