Archivo de la categoría: Argentina

Me encanta Argentina (y la mayor parte de los argentinos que conozco). Y a mí me gusta hablar de mis aficiones.

#LunesDeMonos Háganle como quieran

Cartón: Julieta Arroquy @JulietaArroquy
Cartón: Julieta Arroquy @JulietaArroquy

Me la voy a pasar poca madre. Feliz. Rayada. Nada de bipolaridades, cero intenseos. Sólo beberme las horas con él, reírme, quedarme dormida apergollada en un abrazo y un sincuento de besos y, mientras tanto, el mundo que se caiga a pedacitos.

Este cartón de la argentina Julieta Arroquy es justo mi mantra. Háganle como quieran.

#LunesDeMonos Esa cosa bonita y espantable de andar de amores

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Cartón: Maitena http://www.maitena.com.ar

Y bueno, sí, pasa. Sólo a veces, pero pasa. Ok, siempre.

Enamorarse es un dolor fregonsísimo, sinónimo de sentirse vulnerable. Al mismo tiempo de celebrar y de salir corriendo. Un suerte de criatura híbrida que se disfruta y se teme. Propia de masoquistas que tienen delirios de grandeza.

Ahí estoy. Y sí, por supuesto, me río de mí misma.

Rodrigo Fresán: “Celebro que mis libros no puedan ser adaptados para TV”

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Conversé con el escritor argentino sobre su más reciente novela, La parte inventada, en la que a puro estilo literario se planta de cara a las modas (y los medios).

Navega a contracorriente, como todo lo que hace Fresán. Demandante, de estructura fragmentada y lenguaje torrencial, La parte inventada rebasa las 600 páginas sobre un tema difícil: la mente de un escritor, la vocación literaria. Pero al mismo tiempo derrocha estilo, igual que el trapecista que hace piruetas descabelladas y cae en el banquito al redoble del tambor, como si nada. Así. Ambiciosa en esta época de literatura light, trata sobre un autor, rabiosamente antielectrónico, que tuvo éxito en el pasado pero ya no puede escribir.

Estamos en la Feria del Libro de Guadalajara. Mientras saludo a Martín Caparrós, su amigo y también argentino, aparece Fresán. Es altísimo. Trae un libro en la mano: Galápagos, de Kurt Vonnegut. “Lo estoy releyendo. No tenía esta edición”, dice. Le pregunto qué leyó en el vuelo desde su casa en Barcelona. Contesta que en los viajes sólo relee, no le gusta empezar algo en el avión y terminarlo en casa. Entonces carga libros que casi sabe de memoria, para interrumpirlos sin problema. “Ahora traje los cuentos de Salinger y Música para camaleones, de Truman Capote, uno de los libros más estremecedores que hay”. Nos sentamos a platicar.

LEER Y ESCRIBIR TANTO… EN TWITTER. La parte inventada destroza las redes sociales, pero es una postura exagerada. Aunque no la comparto, sí creo que contribuyen a destruir narradores. El momento top de mi infancia eran las vacaciones: tres meses de no ver a tus amigos y luego contarles lo que habías hecho, volverlo fascinante. Ahora, en 140 caracteres todos saben a dónde fuiste. Me irrita que se lea y escriba tanto y que el resultado sea eso. Tuitear El Quijote no lo entiendo como vanguardia. En cuanto a la lectura, el gesto vanguardista insuperable es que unos caracteres negros se te metan por los ojos. ¿Qué más?

DEFENDER LA SOLEDAD. Mi literatura es retaguardista, se ocupa de la retaguardia de las cosas. La vanguardia de este oficio son ferias, festivales, premios, pero a mí me preocupa el momento de la escritura: ahí se libra la verdadera batalla. Uno se hace escritor porque le gusta estar solo, es una de las pocas formas legítimas de defender la soledad. Hasta el siglo XIX era algo noble. Hoy, si dices: “Quiero estar solo”, todos se preocupan, pero si dices “Quiero estar solo porque tengo que escribir” todavía te lo dejan pasar.

SIGUIENTES 14 PORTADAS. La novela tenía siete partes inconexas y no encontraba cómo unirlas, estaba bloqueado. Un día, llevando a mi hijo al colegio pasamos por una tienda en cuyo aparador había un muñequito de cuerda. Mi hijo lo vio y dijo: “Es la portada de tu libro, el protagonista”. Lo compramos y de vuelta en casa encontré que era la solución: terminó de unir el libro. De hecho, la portada lleva el crédito de mi hijo y él cobró lo correspondiente. Ahora, claro, ya tiene las de mis próximos 14 libros.

DISFRUTAR SIN INTERFERENCIAS. Los odontólogos y los panaderos se desconectan al llegar a casa, pero el escritor no, porque todo es escribible, literalizable. Nabokov decía que la realidad no es más que información más especialización: hay una realidad neutral que habitamos todos, del tipo “esto es una silla”, y luego un carpintero se detiene en su estructura carpenterística, mientras un escritor piensa qué hacer narrativamente con ella. Cuando estoy de vacaciones me gustaría disfrutar y sufrir plenamente las cosas, sin interferencias literarias. Y además está el respeto: no puedes estar en el funeral de tu amigo y decir “mmm, esto que escuché me interesa”.

LITERATURA Y TELEVISIÓN. Vivimos en un momento tan crítico para la literatura que, paradójicamente, te permite arriesgar más: si nada vende, por qué no intentar lo que quieras. Yo trato de escribir libros parecidos a los que me gustan, con cierta complejidad, cierto juego. Ante el bombardeo audiovisual, la única batalla que puedo ganar es la del estilo. Me interesa que la literatura sea diferente a la televisión. Para mí es un logro que ninguno de mis libros pueda ser filmado o adaptado para una serie.

VIDA Y FICCIÓN, INEXACTAS. Mi metáfora favorita sobre escribir es la frase de John Updike que cito en La parte inventada: el artista trae al mundo algo que no existía y lo hace sin destruir nada a cambio, “en una especie de refutación de la conservación de la materia”. Me gusta esa referencia químico-física, disciplinas sobre las que no tengo idea, porque tanto la realidad como la literatura son ciencias inexactas.

BIOY, POR SOBRE BORGES. El estilo de Borges acaba comiéndoselo, sus últimos libros parecen escritos por un admirador suyo. Bioy, en cambio, se sostiene. Me parece un mejor escritor, ahora lo estuve leyendo en la Antología de la literatura fantástica. Me deja alucinado lo bien que escribe, con sus toques de rareza, como esquirlas destellando en una aparente normalidad.

DEVORADOS POR LA LITERATURA. Desde niño quise ser escritor. No conozco otra cosa, nunca pensé que la vida podía ser de otra manera. La mayoría de mis amigos son escritores, estamos en lo mismo, así que el único antídoto que me puede sacar de cierto solipsismo es que estoy muy enamorado de mi mujer y de mi hijo, me llevo muy bien con ellos. Yo tengo esa suerte, pero entiendo a los escritores que tienen situaciones familiares complicadas y son devorados por la literatura.

¿ARGENTINO? Disfruto mucho la amplitud temática de la literatura argentina, pero en otros temas no me envuelvo en la bandera de mi país. No me interesa el futbol, no pienso que Gardel cante mejor cada día, estoy seguro de que Dios no es argentino, no me psicoanalicé nunca.

LO QUE VIENE. Para 2015 quiero escribir una novela y en tándem hacer un cuento por mes. Todos mis libros de cuentos están imbricados, unidos al final, pero ahora me apetece hacer cuentos sueltos: uno sobre el verano, otro sobre Marte, otro sobre no levantarte de la cama, aunque no sé si podré, porque me pierde la idea de ensamblar estructuras.

(Originalmente publicado en la revista SoHo).

Durante la entrevsita
Durante la entrevista

 

#LunesDeHumor Encontré la dedicatoria de un libro

Cartón: Agustina Guerrero
Cartón: Agustina Guerrero

Abro un libro de hace tiempo y encuentro la dedicatoria de quien en su momento me lo regaló y a quien amé eternamente durante unos años. Entre las hojas está la nota amarillenta de una cena que compartimos. Es como si el aserrín de esa historia se hubiera sedimentado entre las páginas, como si instantáneas de quienes fuimos bailaran entre renglones. Es una más de las razones por las que amo los libros, como bien lo plantea Agustina Guerrero en este cartón: “Descubrir dedicatorias… Encontrar cosas (además de historias)”. Congelan los mejores y los peores días.

Buen #LunesDeHumor.

Martín Caparrós: “Hay placer en lo que choca o repugna”

Foto: http://planetadelibrosmexico.com/el-hambre-el-nuevo-libro-de-martin-caparros/
Foto: http://planetadelibrosmexico.com/el-hambre-el-nuevo-libro-de-martin-caparros/

Siempre en movimiento, insatisfecho y curioso, el reconocido escritor argentino hizo un viaje de meses para abrazar y luego contar la esencia de su nacionalidad. Aquí, mi conversación con él sobre su libro El Interior.

Siendo niño tuvo dos gatitos y les llamó Livingstone y Stanley, “porque cuando sea grande quiero ser explorador”, dijo entonces. Hoy afirma que no, no es ningún explorador, “más que, acaso, de ciertas formas de contar las cosas”. En efecto, mientras observa el mundo desconfía de lo que tiene una sola lectura, indaga debajo de lo aparente y busca palabras para narrar lo que ve. Y además intenta que esas palabras evoquen ambientes, aromas, porque en sus libros subyace, sí, una idea de belleza. Pero también es un poco explorador: nacido en Buenos Aires y radicado en España, ha escrito ficción y no-ficción desde infinidad de sitios y ahora reitera esa vocación en El Interior, que Malpaso Ediciones acaba de publicar en México. Se trata del viaje de veintitantos mil kilómetros que hizo por la provincia de su país para “contar” su esencia, si la hubiera. Durante meses recorriendo pueblos y caseríos vio que “argentino” podía significar mucho más de lo que creía: “Busco una unidad y veo cada vez más las diferencias”, anotó. En el intento compuso una Road Movie literaria en la que se entrecruzan crónica, relato, diálogos y hasta chistes que la pluma de Caparrós, polifónica, rica en matices y acentos, logra que en México se disfrute a pesar de la distancia geográfica y temporal (el libro se publicó en Argentina hace nueve años). Aquí, extractos de lo que dijo en entrevista con SoHo.

SER UN PAÍS El libro está hecho de verbos como mirar, mirarse, contar, contarse. Por un lado porque se dirige a nosotros, los argentinos, sobre lo que supuestamente somos. Y luego porque trata de pensar qué es ser un país, qué es ser compatriotas.

MARADONA El gran adalid del esencialismo nacional es Diego Armando Maradona, que dijo: “Estamos como estamos porque somos como somos”. Igual que toda definición de nacionalidad, ésta conlleva la idea de que nada puede modificarse porque hay una inevitabilidad absoluta: las cosas pasan porque somos de equis manera. Yo en el libro digo qué es lo que no somos, pero estoy en contra de decir “somos esto o aquello”. La única certeza es que no hay tal frase como “ser argentino es tal o cual”. Y eso aplica igual a ser mexicano o a ser spaghetti o una lechuga. Como cada uno es una combinación azarosa de factores, no hay definición posible.

NO ABURRIRME Así como me interesa tratar de entender lo que cuento, quiero tratar de entender cómo contarlo. Situaciones distintas convocan distintas maneras de narrar. Además, cuando iba a empezar el libro dije: “Quiero experimentar con formas distintas para que me interese en términos literarios y no me aburra”. Por eso, además de los relatos hay personas escritas en forma poemática. O paisajes que se describen con un haikú. Y es que me aburro si escribo siempre igual.

EL SOUNDTRACK Una banda sonora de El Interior sería el silencio. Me obligué a no poner la radio en el coche, quería que el silencio me obligara a pensar. Fue un ejercicio casi zen de concentración. Ya afuera del auto, el soundtrack sería la cumbia villera. Es una música sin el menor prestigio, paupérrima, con una sofisticación tendiente a cero, pero que se oye en la mayor parte de la Argentina. Me pareció interesante constatar que aunque no la asumimos como nuestra, se oye casi todo el tiempo.

DESPILFARRO No pensaba incluir en el libro las Cataratas de Iguazú. Es un sitio tan de postal que quería esquivarlo, pero pasé muy cerca y me detuve. Cuando caminé por ahí, me dio una especie de arrebato místico. Me parece el lugar donde la naturaleza pone en escena el máximo despilfarro de poder. Es impresionante esa avalancha de energía que se desploma en un lugar perdido y no sé si haya muchas situaciones donde la naturaleza se manifieste con tanta barbarie.

COMPARTIR CON UNA BESTIA Mi auto, al que en el libro llamo Erre, fue el único que estuvo conmigo todos esos meses. Ahora se me ocurre algo que no había pensado: la “erre” es la inicial de Rocinante. Siempre tengo un poco de nostalgia por esa época en la que andábamos a caballo, aunque no la viví. Eso de compartir tus viajes con una bestia, con algo vivo, debía tener un punto muy fuerte. Supongo que de algún modo convertí a Erre en un caballo, para palmearle el cuello y darle un terroncito de azúcar.

DESMELENADO En los meses de viaje me sorprendió el placer de dejarme ir, de estar solo y no cambiarme la sudadera por días. Aunque estaba en contacto constante con gente, siempre escuchando cosas que pudiera contar, al mismo tiempo eran personas ajenas, así que me fui haciendo cada vez más ermitaño y desmelenado, si fuera posible. La sensación de no peinarme en días me daba cierto orgullo, claro, porque es algo que me resulta difícil concebir.

PLACER EN LO QUE CHOCA En el libro hablo de muchos sitios que no son agradables de mirar, pero aun en esos casos mirar es un placer, siempre lo es. Es hipócrita pensar que sólo lo agradable se disfruta. Hay mucho placer en lo que te choca, te repugna o te inmoviliza, te inquieta o te asusta.

SER BUENA PERSONA Está por ahí algo que dijo Kapuscinski sobre que para ser buen periodista hay que ser buena persona, intentar comprender a los demás. Eso querría decir que quien busca comprender a los demás es buena persona, pero se puede querer hacerlo por las razones más canallas, para utilizarlos. Aunque le tengo cariño a Kapuscinski, esa reflexión me parece un poco ñoña.

LOS RIESGOS He dicho que si me viera como futbolista sería el portero, el que mira las cosas a la distancia. Pero los riesgos que él corre son visibles. Él sabe que le duele la costilla porque se tiró al suelo. En cambio, el escritor enfrenta peligros más imperceptibles, no sabe dónde se golpea. A veces cree que no le pasa nada y después descubre que se abrió la cabeza.

(Originalmente publicado en la revista SoHo, septiembre, 2015).

 

#LunesDeMonos Chiste dedicado a mí

 

Cartón: Tute @Tutehumor

Para empezar la semana, va este cartón que me dedicó mi amigo, el argentino Tute, sabedor de que a mí eso de los “para siempres” generalmente no se me da. Es más, tampoco se me da particularmente: o me das toda tu vida, desde el día del nacimiento, o nada. Por eso, mejor vámonos relajando…

Buen #LunesDeMonos.

¿En qué se parece un poema a un terrón de azúcar?

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Según este escritor, ninguno de los dos se soporta en estado puro.

En 1947, el exiliado polaco Witold Gombrowicz dictó en Buenos Aires, país en el que vivía desde 1939, una conferencia  titulada “Contra los poetas”. En su exposición digamos que blasfema se burlaba de sus colegas solemnes, de los excesos poéticos, del lenguaje demasiado profundo, grandioso, elevado. Por supuesto, la provocación sacó ámpulas entre escritores. Años después, Gombrowicz reelaboró el texto y lo publicó, en 1951, en su versión definitiva. Ahora, la editorial mexicana Tumbona Ediciones acaba de publicar ambas versiones, más otro texto, “El escritor y el dinero”, todo ello en las 60 páginas del librito Contra los poetas, de la Colección Versus. Aquí van cinco perlas que, ojalá, abran el apetito de leer completa esta diatriba lucidísima, que suscribo:

  1. ¿Por qué no me gusta la poesía pura? ¿Por qué? ¿No será por las mismas razones por las que no me gusta el azúcar en estado puro? El azúcar sirve para endulzar el café y no para comerlo a cucharadas de un plato como si se tratara de sopa. Lo que cansa de la Poesía pura es el exceso de poesía: el exceso de palabras poéticas, el exceso de metáforas, el exceso de sublimación […].
  2. Ningún poeta es exclusivamente poeta, y en cada poeta vive un no-poeta que no canta y a quien no le gusta el canto; ser hombre es algo más vasto que ser poeta.
  3. Los poetas no sólo escriben para los poetas, sino que también se alaban mutuamente y se rinden honores unos a otros. Su mundo, o mejor dicho, su mundillo, no difiere mucho de otros mundillos especializados y herméticos.
  4. No hay nada más decepcionante, más cómico y más degradante que los congresos de escritores, que en última instancia no son sino una forma más bien cínica de procurarse fantásticos viajes a base de discursos.
  5. La tendencia actual de socializar la literatura, todas estas recompensas, premios, condecoraciones, todas estas funciones púbicas, son más nocivas que valiosas.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo).

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#LunesDeMonos Mi mentira preferida

Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis
Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis

Es #LunesDeMonos y mi blog lo sabe. Por eso, aquí va este cartón de Martín Favelis, humorista gráfico argentino afincado en España. Porque sí: hoy (y casi siempre) escojo mil veces el engaño que hace vivir a raudales. Allá quienes prefieran andarse con cautelas, precacuciones.

#LunesDeMonos Así soy cuando me pongo voraz

Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis
Cartón: Martín Favelis @MartinFavelis

Porque sí, para qué fingir: quiero las tres cosas. Y las quiero ya. Y no admito negociaciones. Y cualquier otra cosa es no deseada, se va a la Papelera y, de ahí, a la AnulaciónPerpetua.

Ahí dejo como declaración de principios el cartón del argentino Martín Favelis (sí, ooootro humorista gráfico que es ché; debería negociar un jugoso cheque con la agencia de promoción albiceleste). Buen lunes, mundo.

De cuando dos palabras incitan a asesinar

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El lunes pasado, la fuga del Chapo Guzmán me obligó a descargar la bilis en un texto que giró sobre ese tema (da click aquí para leerlo), de modo que esta semana quedó huérfana de #LunesDeMonos. Para reparar en algo el equívoco, celebro por esta vez un viernes de cuasi monos con esta cita impecable del argentino Fontanarrosa. Porque sí, una vez me incitaron e invitaron al asesinato y por poco lo celebro (el asesinato, no la incitación), así que hoy la sola palabra me genera taquicardia, angustias. Vámonos tratando mejor, sin tentaciones de crimen de por medio.

Lo que hago de puro insatisfecha que soy

Ilustración: Marcelo Escobar
Ilustración: Marcelo Escobar

“Es evidente que sólo viajamos los insatisfechos. Los satisfechos se quedan en su casa gozando de la satisfacción de lo que tienen. Los que viajamos somos los que pensamos que nos falta algo. Alguna vez, si me sale, escribiré el elogio del insatisfecho injustamente denostado y su muy justa queja”, dice Martín Caparrós en El Interior, que Malpaso Ediciones acaba de publicar en México.

Recién lo terminé. Ya intentaré escribir algo (“si me sale”) sobre este necesario libro de viaje, sobre su estructura desestructurante, sobre sus muchos hilos que tejen un mismo tapete con las texturas de crónica, ensayo, diario, cuento, poema, anuncio publicitario, chisme y chiste. De momento dejo esta perlita que me explica porqué me gusta tanto viajar: por puritita insatisfacción. Y añado: supongo que escribo por lo mismo. ¿Alguien no?

PD Para la Playlist colectiva, la pregunta es: ¿qué canción oyes cuando estás triste? Si quieres participar, sólo añade tu propuesta en los comentarios.

#LunesDeMonos Diagnóstico de lunes

Cartón: Tute www.tutehumor.com.arg
Cartón: Tute
http://www.tutehumor.com.arg

El argentino Tute se me ha convertido en una especie de vicio. Disfruto una enormidad su humor brillante, de líneas limpias e ideas sin paja, como este cartón que recibe el #LunesDeMonos. Porque sí, que alguien diga que no existe el hipo existencial, igual de testarudo que el hipo diafragmático y en particular recurrente el primer día de la semana.

#LunesDeMonos Humor para mamás trabajadoras

Cartón: Maitena
Cartón: Maitena

Día de confesiones: soy profesionista y mamá de una adolescenta, tengo un trabajo de bastante responsabilidad que me permite mantenernos y sí, también cargo una buena dosis de culpa. No sé si sea un chip integrado con el género, pero para este #LunesDeMonos propongo este retrato mío, hecho por la argentina Maitena. Lo traigo a cuento porque saldré de viaje y lo primero que metí a la maleta fue mi ración culpígena. Para leer el cartón como se debe, escoge el renglón que te corresponda:

Si eres mamá que trabaja y te flagelas con frecuencia: Bienvenida al club. Dicen que reírse de una misma hace bien. Todas aquí esperamos que sea cierto, porque de otro modo este echarle sal a la herida sería puritito masoquismo.

Si eres papá y no entiendes de qué trata el cartón: Déjalo pasar. Es una sutileza terrible que nos enseñan a muchas cuando recibimos nuestra primera muñeca: “Para amar a tus hijos debes sacrificarte o pagar con sangre. ¿Qué es eso de querer realizarte profesionalmente si eres mamá que mantiene a sus hijos? Eso se llama e-go-ís-mo”.

Si eres el entrevistador: Procura hacer preguntas que nos nos evidencien tanto. Gracias de antemano.

Humor de incesto

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Cartón: Pablo Díaz

El fin de semana pasó demasiado rápido y de nuevo es mañana de lunes. Para animar el alma va este cartón del argentino Pablo Díaz. No pude encontrar más información sobre él, pero la estampa me parece muy buena, así que lo invité a este #LunesDeMonos.

Que la semana sea leve.

Las canciones que nos hicieron niños

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Da click en el enlace para ver el video

En México, el Día del Niño se celebra el próximo jueves, 30 de abril. Así que para este #SábadoDeMúsica propongo armar un playlist colectivo con las canciones que a cada uno nos remiten de inmediato a la infancia. La mía es “El ratón vaquero”, de ese genio mexicano de la imaginación que se hizo llamar Cri-Cri. Y aquí están también las añadidas por la comunidad desde Twitter y desde el blog. La propuesta es heterogénea y variadita, hay balada, rock, pop y hasta villancicos. Los temas llegan desde México, Colombia, Argentina y España y aunque muchas son canciones netamente infantiles, también están las que oíamos de abuelos, padres o hermanos. Porque así, cantando, nos hicimos niños.

  1. @AdrianoDeLucio Las brujas, de Cri-Cri
  2. @arr1910 Spiderman (OJO: son imperdibles los últimos segundos del video)
  3. @lufepever La abeja Maya (programa de TV)
  4. @gabyamoran En el bosque de la China, de Enrique y Ana
  5. @daniacSant El patio de mi casa, de Tatiana 
  6. @_EduardoMoreno y @Olga_laDescalza El niño robot, de los Hermanos Rincón
  7. @ulisesrodriguez Dreamer, de Supertramp
  8. @miradadelaluna Gypsy, de Fleetwood Mac
  9. @antonioliho El gato viudo, de Chava Flores
  10. @feliciarios Duerme, negrito, recopilada por Atahualpa Yupanqui (versión de Mercedes Sosa)
  11. @grillopez Velo qué bonito, de Choquibtown
  12. @VBoletta Mano a mano, de Julio Sosa
  13. Héctor Emmanuel Doctor psiquiatra, de Gloria Trevi
  14. Luis Hrdz Medina Caminito de la escuela, de Cri-Cri
  15. Flavio Smooth Criminal, de Michael Jackson
  16. @JorgeLuisBorgia Confesiones de invierno, de Sui Generis
  17. Tuztax Rock n’roll All Nite, de Kiss
  18. luthierzebeth Sinfonía inconclusa de la mar, de Piero
  19. May Rovles Adiós, Superman, bye, bye, de Chabelo
  20. Heriberto Los changos, de Luis Pescetti
  21. Shira Shaman Granito de canela, de Liuba María Hevia
  22. Anónimo Los planetas, de Gabriela Rivero
  23. Allidu La maquinita, de Cri-Cri
  24. Rubén García El negrito bailarín, de Cri-Cri
  25. Viramo Il cuore é uno zíngaro, de Nada
  26. JavierJiménez1986 I Got You, de Jack Johnson

#SábadoDeMúsica: “Por esa puta costumbre”

Foto: Cacho Castaña
Foto: Cacho Castaña

Da click aquí para oír la canción:

Para abrir el sábado como gente decente ahí va esta canción del argentino Cacho Castaña. La semana pasada platiqué que intentaría en este espacio los #SábadosDeMúsica colectivos, es decir, con la participación de quienes quieran sumar sus temas preferidos, que yo añadiré a la entrada. La idea es hacer una especie de playlist enriquecido por todos. Hoy propongo el tema: “la canción que más me ha pegado recientemente”. Aquí, la mía: de voz y letra desgarradas, me encanta. Debo ser masoquista.

Por esa puta costumbre
de andar haciéndome el vivo,
el que se las sabe todas
y todas las ha vivido.
El que tuvo mil amores
llorando sobre su almohada.
¡Por esa puta costumbre
al final no tengo nada!

Por esa puta costumbre
de regalar carcajadas,
para mostrarle a la gente
que nunca lloro por nada.
Inventando mil historias
para deslumbrar amigos.
¡Por esa puta costumbre
cuántas cosas he perdido!

Soy Cacho de Buenos Aires
y no hay farol que me alumbre.
¡Mi gran amor lo perdí
por esa puta costumbre!
Soy cacho de Buenos Aires
y tengo un sueño escondido,
cantar igual que Gardel
“¡Mi Buenos Aires querido!”.

Y aquí van las sugerencias de la comunidad:

  1. @adrianodelucio “Cuando estoy contigo”, de Armando Manzanero
  2. @cherrera313 “Amiga”, de Denise de Kalafe y María José
  3. @arr1910 “Lost Stars”, de Adam Levine
  4. @cobixreyes “Sorry Seems To Be The Hardest Word, de Joe Cocker
  5. @JorgeLuisBorgia “Enjoy The Ride”, de Morcheeba
  6. @vboletta “Milonga del pelo largo”, de Adriana Varela
  7. Viramo Spiro “Las cosas que no se tocan”, de Intoxicados

No hacemos el amor igual (ni leemos igual)

Fotos: Álvaro Alejandro
Fotos: Álvaro Alejandro

“Sabemos que en un rincón secreto de la biblioteca nos espera el libro verdadero, escrito sólo para cada uno de nosotros”, dice Alberto Manguel en Para cada tiempo hay un libro, el espléndido título que recientemente publicó Sexto Piso. Subrayé el pasaje porque como adicta a la lectura tengo más de un libro que es MÍO, no sólo en el sentido de que lleva mi nombre sino que fue escrito para mí nada más. Así de necio es el sentido de pertenencia que generan algunas líneas. Supongo que quien no es lector desaforado pensará que es una estupidez, me da igual.

Nacido en Buenos Aires, Manguel ha escrito varios volúmenes sobre el placer de leer, lo emocionante de meterse en otra piel, lo único de sentirse uno mismo personaje de ficción. Este título va en la misma línea: es una compilación de 12 textos breves sobre la lectura. Incluye experiencias, reflexiones, anécdotas de escritores y lectores, como ésta: “En el siglo V a.C., el joven Alcibíades, visitando un lejano pueblo durante sus periplos en las colonias griegas, dio un puñetazo en la nariz a un maestro en cuya escuela no encontró ni un solo ejemplar de Homero, porque juzgó que el hombre había faltado a su deber intelectual”. Qué joya. Y luego están las preciosas fotografías del mexicano Álvaro Alejandro, que dialogan con los textos. En ellas, el libro es cerradura por la cual asomarse, la casa que el caracol lleva a cuestas, el cebo de una ratonera, la sopa que se lleva uno a la boca. Las fotos son creativas pero no sólo: también dicen cosas, construyen realidades en torno a la experiencia lectora.

Total, que Para cada tiempo hay un libro se saborea. Ahí va otro subrayado: “Quienes descubrimos que somos lectores, descubrimos que lo somos cada uno de manera individual y distinta. No hay una unánime historia de la lectura, sino tantas historias como lectores. Compartimos ciertos rasgos, ciertas costumbres y formalidades, pero la lectura es un acto singular. No soñamos todos de la misma manera, no hacemos el amor de la misma manera, tampoco leemos de la misma manera”. Y sí, pocos actos tan netamente individuales y con tan clara huella digital como hacer el amor y leer.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo).

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La felicidad de la barbarie: Fontanarrosa

Cartón: Fontanarrosa
Cartón: Fontanarrosa

Para abrir esta semana infausta en la que hay que regresar al trabajo después de vacaciones, aquí va un cartón “literario”. Es de Inodoro Pereyra, personaje del genial argentino Fontanarrosa. Me parece la mejor opción para aceitar este #LunesDeMonos, en el que cómo cuesta salir de la cama para ser productivos y hacer dinero. Yo suscribo el exabrupto de Inodoro.

Nota importante: Por si alguien está de veras hundido en la barbarie y no entiende el chiste: Domingo Faustino Sarmiento, político y pensador argentino del siglo XIX, escribió Facundo o Civilización o barbarie, en el que plantea el conflicto entre la “civilización” y la “barbarie”, representadas por los medios urbano y rural respectivamente, y se inclina por la primera.

Cómo nació la primera Mac

Dibujo: Daniel Paz www.danielpaz.com.ar
Dibujo: Daniel Paz http://www.danielpaz.com.ar

Hace unos días pedí en este espacio recomendaciones de caricaturistas y humoristas gráficos, tema que me encanta. Mi querido Borgeano, maestro en muchas cosas, me “presentó” al argentino Daniel Paz. Aquí un cartón suyo con ángulo crítico que aplaudo. Aunque me gustan mucho los productos Mac, asumo que el discurso mercadológico y de pertenencia es quizá más relevante que la propia diferencia de producto, como aprendió el tatarabuelo de Steve Jobs.

“La campana está llena de viento”: Juarroz

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Me gusta la poesía del argentino Roberto Juarroz. Y me gusta que muchos también la disfruten. Por eso es motivo de doble celebración (digna de este #MiércolesDePoesía) que un sitio en internet ofrezca, gratis, una antología de su obra. Preparada por Sandra Santana y Beatriz San Vicente, incluye poemas desde Poesía vertical (1958) hasta Decimocuarta Poesía vertical (1994). Aquí va, para brindar, un poemita suyo que me encanta por delicado y contundente. Y no, no es una contradicción.

“La campana está llena de viento,
aunque no suene.
El pájaro está lleno de vuelo,
aunque esté quieto.
El cielo está lleno de nubes,
aunque esté solo.
La palabra está llena de voz,
aunque nadie la diga.
Toda cosa está llena de fugas,
aunque no haya caminos.

Todas las cosas huyen
hacia su presencia”.

-Roberto Juarroz, “26”, Sexta Poesía Vertical

Da click aquí para ir a la antología

Poemas míos, publicados en diario argentino

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El periódico MDZ, de Mendoza, Argentina, publica hoy tres poemas tomados de mi libro Rabia de vida/ Rabia debida. Es un gusto que suceda, que mis letras viajen hasta allá y se comuniquen con otros acentos. Gracias a Alejandro Frías por la invitación.

Da click aquí para ir a los poemas en MDZ.

 

Montt + Liniers, en México

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El próximo viernes estaré en Oaxaca, pero si estuviera en la Ciudad de México no querría ninguna otra cosa que ir a este evento. El argentino Liniers y el chileno Montt son dos genialidades que disfruto con frecuencia en libros y en sus respectivas páginas web: www.porliniers.com y www.dosisdiarias. com. Además tengo la suerte de conocerlos y atestiguar que son seriamente inteligentes y ágiles, divertidos a morir. Así que tenerlos juntos, en vivo, es como para no aguantar la felicidad. Los presenta Editorial Sexto Piso, que los ha publicado a ambos, y Librerías Gandhi. Si puedes ir, no te lo pierdas por nada del mundo.

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Adán sigue teniendo la culpa

Cartón: Quino
Cartón: Quino

Para aceitar el arranque de semana aquí va un cartón del genial Quino, papá de Mafalda y de otros hijos brillantes, además de profeta de la sociología. La fuerza incontestable del dibujo me obliga a añadir un par de notas explicativas, a leer según el caso.

Si eres hombre: Por favor no te sientas aludido. El cartón se refiere a tu amigo, tu primo y tu compadre, jamás a ti.

Si eres mujer: Ésta es la razón bíblica por la que muchos hombres dicen buscar pareja pero en realidad quieren una mamá, es decir, alguien que cocine, aguante pataletas, levante la ropa, consienta y cure raspones. Si tienes quejas puedes hacerlas llegar a PrimerAdán@gmail.com.

Si eres Dios: Hubieras empezado todo de nuevo. De veras.

Cuando te amo, te pongo en un altar

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Macky Corbalán, poeta argentina que murió el año pasado, dejó versos inacabables en su concreción. Admiro su capacidad de crear algo nuevo con las mismas palabras gastadas con las que se dice “no hay dinero”.

Es #MiércolesDePoesía y este breve poema suyo queda vibrando en el aire, diciéndome algo que sabía, sin saberlo: si hablo de amor, sin duda hablo de crear dioses.

MÍNIMA,

en el descanso de

la fe, tallé

un dios justo

a mi medida.

 

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Ser Charles Dickens por una semana

Dibujo: Liniers www.porliniers.com
Dibujo: Liniers
http://www.porliniers.com

Quien ama obsesivamente los libros sabe que es cierto esto que dice el genial Liniers: leer es meterte en la piel de otro y ver el mundo desde ahí. Por eso es tan adictivo, porque da la posibilidad de vivir muchas vidas. Con este cartón intento que el lunes sea menos lunes.