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Leí las Cincuenta sombras de Grey para criticarla a gusto

Captura de pantalla 2015-02-21 a las 8.54.16No me imaginé que la entrada 10 novelas eróticas que sí valen la pena (y NO se llaman 50 sombras) iba a generar tantos comentarios (¡más de 500!). Unos son a favor del libro, pero la mayoría añade novelas que faltaban en la lista o se declara en contra del libro. La interacción ha sido muy rica, porque pone sobre la mesa muchos títulos que no incluí, como Fanny Hill, Memorias de una pulga, El amante de Lady Chatterley, El amante, Justine y la trilogía de Anne Rice. Dado que se trata de una lista totalmente personal es también, claro, parcial (no se llama “las 10 mejores novelas eróticas”, aunque debería).

Varios me han preguntado por qué 50 sombras de Grey (Grijalbo) es una mala novela. Como esto es un diálogo y no un monólogo, aquí algunas razones por las que me doy permiso de pitorrearme con elegancia de la historia de Christian y Anastasia. Aclaro que ofrezco 20 ejemplos tomados hasta la mitad de la novela, cuando abandoné la lectura. Me obligué a llegar hasta ahí. Con eso fue suficiente.

LENGUAJE MANOSEADO
Los personajes hablan con frases cursilísimas, como el recurso repetitivo de Anastasia: “La diosa que llevo dentro me observa” p. 76, “La diosa que llevo dentro baila merengue con algunos pasos de salsa” (por practicar sexo oral) p. 118, “La diosa que llevo dentro está sentada en la postura del loto y parece serena” p. 134.
Aquí algunos de los muchos otros ejemplos de fórmulas gastadísimas:
1. “No he conocido a nadie que… bueno, alguien que me atraiga, aunque una parte de mí desea que me tiemblen las piernas, se me dispare el corazón y sienta mariposas en el estómago”. p. 24
2. “Su voz es cálida y ronca como un bombón de chocolate y caramelo”. p. 25
3. “Se frota la barbilla con el índice y el pulgar considerando mi respuesta”. p. 28
4. “[…] dejándome como una masa temblorosa de embravecidas hormonas femeninas. […] me descubro a mí misma sonriendo como una colegiala”. p. 31
5. “Creo que se ha sorprendido, y suena muy cálido. Incluso seductor. Se me corta la respiración y me ruborizo”. p. 34 (Qué pieza de originalidad).
6. “Anastasia, deberías mantenerte alejada de mí. No soy un hombre para ti —suspira”. p. 45
7. “Te deseo con locura, especialmente ahora, cuando vuelves a morderte el labio”. p. 92
8. “ ‘Eres mía, sólo mía. No lo olvides’. Su voz es embriagadora”. p. 104
9. “Tienes un sobresaliente en técnicas orales. Te debo un orgasmo”. p. 119
10. “Ha sido realmente agradable”. p. 160 Lo dice ella luego de un revolcón. Así de excitante habrá estado.

LUGARES COMUNES
No hay propuesta, sólo reciclaje de fantasías y estereotipos.
1. Ella se enamora de un guapo y sexy multimillonario, “un dios griego”. ¿Cuál es la sorpresa?
2. El primer contacto entre ellos se da cuando ella va a cruzar la calle sin fijarse que viene una bicicleta, él la jala para protegerla y ella cae sobre él. p. 44ss
3. Ella le llama cuando está borracha y él viene a rescatarla. p. 52ss
4. En el ascensor, él la besa por primera vez. ¿Hay algún lugar más predecible?
5. La cama del “cuarto de juegos” tiene esposas y cojines “de satén rojo”. p. 86 Bendito derroche de creatividad.

INVEROSÍMIL
Muchos momentos y escenas parecen forzadas, no-creíbles.
1. Él le dice que no la va a tocar sino hasta que tenga su consentimiento por escrito, tanto del contrato de confidencialidad como de los límites que deben respetar. p. 68
2. Cuando descubre que ella es virgen, el buen hombre le pide permiso para “no cogerla” sino “hacerle el amor”. p. 97 ¿En serio?
3. El primer orgasmo de Anastasia sucede cuando él le chupa los pechos. Y luego de que él la penetra por primera vez, ella describe la sensación como “muy agradable” p. 101ss ¿Y el dolor de la primera vez? Claro, luego se acuerda de él.
4. “Como estás adolorida, he pensado que podríamos dedicarnos a las técnicas orales”. p. 112 ¿Hablaría así el “perverso” Christian?
5. Cuando están en la tina, antes de que él le pida que le haga sexo oral, este hombre que propone látigos le pide que espere porque “Yo también tengo que lavarme”. p. 117. Pulcro, el corruptor.

En fin, ahí están algunas razones. Espero sirvan para que muchos se ahorren la molestia.

Cuarta parte de las 50 sombras de Grey: la página faltante y mis preguntas existenciales

Captura de pantalla 2015-07-16 a las 7.42.54 LA PÁGINA FALTANTE

Aquí, los hechos puntuales:

  1. El 18 de junio se publicó en inglés la cuarta parte de la saga 50 sombras de Grey, de la que he hablado gozosamente antes. Da click aquí para leer “10 novelas eróticas que valen la pena y NO se llaman 50 sombras”.
  2. En esta nueva entrega, la narración la hace Christian, no Anastasia. Cambio de narrador, le llaman quienes saben de sutilezas.
  3. En un derroche de ingenio y sobriedad, la nueva novela se titula Grey.
  4. Ayer salió a la venta en España en formato digital e impreso.
  5. La edición impresa tuvo un tiro de 500,000 ejemplares para igual número de lectores(as) que se empaparán las ganas con el sublime erotismo que los mezquinos acusan de quedarse con las ídem.
  6. En la edición española, los libros salieron con la página 421 en blanco, “por un error informático en la imprenta”. Ay, si hasta las rotativas se ponen conspiracionistas.
  7. Para evitar suicidios en masa y un Apocalipsis adelantado, ya es posible leer la página de marras en el sitio que ofrece Grijalbo: http://www.megustaleer.com/Grey421.pdf (Noten nomás la musicalidad de la primera frase: “Por favor, no te cortes si te apetece utilizar mi cepillo de dientes —digo con ironía”. Carajo, ESO es literatura).
  8. Desde 2012, la trilogía ha vendido 125 millones de ejemplares en el mundo, de los cuales siete millones se han desplazado en España y América Latina. Para que digan los obtusos que no leemos.
  9. Se ha traducido a 52 idiomas.
  10. Hoy sale a la venta en México (#OhHados, compensen la fuga del Chapo: que la edición mexicana venga sin página en blanco, albur involuntario aparte).

Bonus track: Albricias, la creatividad de E. L. James aún da para rato, quizá incluso para una vigésimoséptima entrega (o sea, 27).

MIS PREGUNTAS EXISTENCIALES

Ante el hecho, mi alma regurgita cuestionamientos sesudos, a los que irresponsablemente doy paso:

¿Por qué E. L. James es ella y no es yo #FaltabaMás?

¿Por qué el destino chingaquedito se ensaña conmigo y no me pone en el camino de un Christian Grey potabilísimo y doblemente riquísimo?

¿Por qué en este mundo tan descreído, tan falto de misticismo, nadie ha propuesto canonizar a E. L. James, a quien debemos la esperanza de la sorpresa, la ilusión de lo por venir?

(Se va tarareando, con ritmo allegro: “Qué bonito que existan las 50 sombras. Si no, la vida sería harto aburrida).

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, dentro del sitio web de la revista SoHo).

Por qué un best seller no es un clásico

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No he leído Fifty Shades of Grey ni lo leeré. Llámenlo esnobismo, soberbia lectora o escasez de tiempo, lo cierto es que lo hojeé en una librería y no me apeteció ni un poco. Hoy me entero que su autora ingresó al puesto #1 de Forbes entre los escritores que más venden y más dinero tienen: la fortuna de E.L. James es de 95 millones de dólares. Bien por ella pero me pregunto qué tanto se recordará su obra en unos 100 años. Y no me refiero sólo a su trabajo sino a los best sellers que obedecen intereses mercadológicos, siempre tan cambiantes. Me parece que, en contraste, las obras que se vuelven clásicas obedecen un propósito artístico y de tocar el alma de otros (y ésa, ya se sabe, no ha cambiado mucho a través de los siglos).

Italo Calvino dijo: “Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”. ¿Será Fifty Shades of Grey capaz de tener múltiples lecturas a lo largo de los años? Tengo mi propia hipótesis.

Nota de revista Ñ: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/E-L-James-la-mas-rica-entre-los-escritores_0_973103120.html