El microrrelato, esa criatura híbrida. Y concupiscente.

Algo así como la Angelina Jolie de la literatura, este subgénero libertino no tiene honor. Pero qué bien te la pasas cuando te monta. Es lasciva y subversiva. A veces abusiva, te coge por sorpresa. Apenas se asoma un par de renglones y es plenamente alguien. La mirada oblicua. La sonrisa que desarma. Cuando te das cuenta, yaSigue leyendo «El microrrelato, esa criatura híbrida. Y concupiscente.»

El raro del salón se apellida Chimal

Me cae bien, no sólo porque me gusta lo que escribe. Alberto Chimal me cae bien por loco. Es el excéntrico del salón, el despeinado que lleva en la mochila canicas de colores y ningún compás, el que se divierte como enano, rompe las reglas y al final se sabe sólo las respuestas que le interesan, peroSigue leyendo «El raro del salón se apellida Chimal»

Jugar con los minutos

Qué travesura más antojable: subirme al auto del tiempo, avanzar a voluntad, planear escalas en el camino o detenerme al primer impulso, volver los minutos o los años. En El Viajero del Tiempo (Hormiga Iracunda), el escritor mexicano Alberto Chimal cumple la fantasía y juega con los planos en microficciones ingeniosas, como ésta que da tono al sábado. «ElSigue leyendo «Jugar con los minutos»