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Garcilaso pop

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(da click en el enlace para oír la canción)

Para celebrar el viernes, como de costumbre, mi apuesta es musical. En este caso propongo el “Soneto V” del español Garcilaso de la Vega, en versión pop del también hispano Miguel Bosé, incluida en el disco Por vos muero (2004).  Bosé sólo retoma los tercetos finales pero aquí está el poema entero, que es un lujo.

Aunque a ambos personajes los separan unos cuantos cinco siglos, la amistad funciona.

*se va tarareando “por vos he de morir y por vos muero”…

“Escrito está en mi alma vuestro gesto,/
y cuanto yo escribir de vos deseo;/
vos sola lo escribisteis, yo lo leo/
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.//

En esto estoy y estaré siempre puesto,/
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,/
de tanto bien lo que no entiendo creo,/
tomando ya la fe por presupuesto.//

Yo no nací sino para quereros;/
mi alma os ha cortado a su medida;/
por hábito del alma misma os quiero.//

Cuanto tengo confieso yo deberos;/
por vos nací, por vos tengo la vida,/
por vos he de morir y por vos muero”.

 

¿Qué poema te sabes de memoria?

 

Imagen 1

“Me acuerdo de ‘El canto de Ulises’, el capítulo de Si esto es un hombre en el que Primo Levi rememora la plenitud que le procuraba en Auschwitz traducirle unos versos de Dante a Jean, el Pikolo, un muchacho alsaciano que guarda turno junto a él en la fila del rancho. En ese instante, nos cuenta Primo Levi, habría dado su ración de potaje a cambio de recordar el final de unos versos”. Invitada por un excelente artículo de El País, del cual tomo el título de este post, busco en mis estantes Si esto es un hombre y releo el capítulo mencionado. Levi le está traduciendo al chico un fragmento memorizado de la Divina Comedia y le dice: “Mira, atento Pikolo, abre los oídos y la mente, necesito que entiendas: ‘Considerad vuestra ascendencia:/ para vida animal no habéis nacido, sino para adquirir virtud y ciencia’. Como si yo lo sintiese también por vez primera; como un toque de clarín, como la voz de Dios. Por un momento, he olvidado quién soy y dónde estoy”. Así pasa a ratos con la poesía.

Relaciono lo anterior con mi propia historia. No sé a qué edad “descubrí” el primer poema, pero cuando tenía unos diez años ya algunos eran parte de mi paisaje. Lo sé porque un recuerdo de esa época me presenta diciendo de memoria el largo Nocturno a Rosario, de Manuel Acuña: “¡Pues bien!, yo necesito decirte que te adoro,/ decirte que te quiero con todo el corazón” (aún hoy puedo recitar de corrido sus 50 versos). También memoricé algo de Nervo y de Díaz Mirón. Ni eran los mejores textos ni la niña Julia los entendía del todo, pero le fascinaba la música de la rima.

En secundaria me inscribí a un concurso de declamación, con todo y voz engolada, ademanes tiesos (abajo, una foto que no me deja mentir). Ya en la universidad retomé el hábito de aprenderme poemas. Me sé varios: figuran Miguel Hernández, John Donne, varios de Sor Juana, Thomas Wyatt, Fernando del Paso, un par de Garcilaso de la Vega, varios de Quevedo. Los atesoro con cariño, los repaso, me acompañan. Y todo este gran discurso surge en respuesta a la sencilla pregunta: “¿qué poema te sabes de memoria?”, misma que planteo a quienes pasen por este blog…

http://blogs.elpais.com/letra-pequena/2013/02/que-poema-sabes-de-memoria-1.html

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