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#MiércolesDePoesía Cómo escribir de “lo oscuro húmedo”

Foto: Blue Muse Fine Art http://fineartamerica.com/featured/the-warm-and-dark-embrace-blue-muse-fine-art.html
Foto: Blue Muse Fine Art
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Se llamó José Lezama Lima y hoy cumple 40 años de estarse muriendo.

De los autores cubanos más importantes de la historia de la isla, fue también fundador de revistas que compendiaron a los mejores autores de la época, entre ellos, Eliseo Diego, Virgilio Piñera y Gastón Baquero. Concebía la escritura como una “búsqueda verbal de finalidad desconocida”. En este año se conmemoran los 50 años de la aparición de su novela Paradiso, arriesgado salto mortal de estilo que muchas veces me deslumbra y emociona y otras, francamente, me cansa.

Aquí va un fragmento de su poema “El abrazo”, aunque no tan ricamente barroco como fue su sello, sí poderosamente erótico y sonoro, como muchos de sus poemas. Y es que estos versos valen la semana: “Lo oscuro húmedo que desciende/en nuestro cuerpo./ Tiemblan como la llama/ rodeada de un oscilante cuerpo oscuro”.

Buen #MiércolesDePoesía.

“[…] La mano puesta en el hombro de la mujer.
Nace en ellos otro temblor,
el invisible, el intocable, el que está ahí,
grande como la casa, que es otro cuerpo
que contiene y luego se precipita
en un río invisible, intocable.
Las piernas tiemblan, afanosas de llegar
a la tierra descifrada,
están ahora en el cuerpo sellado.
Comienza apoyándose enteramente,
un cuerpo oscuro que penetra
en la otra luz
que se va volviendo oscura
y que es ella ahora la que comienza
a penetrar.
Lo oscuro húmedo que desciende
en nuestro cuerpo.
Tiemblan como la llama
rodeada de un oscilante cuerpo oscuro.
La penetración en lo oscuro,
pero el punto de apoyo es ligeramente incandescente,
después luminoso
como los ojos acabados de nacer,
cuando comienzan su victoriosa aprobación […]”.

 

Lo que es realmente un “beso francés”

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No tengo nada en contra de los besos de nariz (en México los llamamos “esquimales” porque dicen que así besan ellos) ni contra los de piquito. Sin embargo, para mí un b-e-s-o con todas sus letras involucra la lengua, sin ella es un simulacro. Los franceses lo saben y no de balde aquí se llama “beso francés” a aquél en el que las dos lenguas se encuentran, se rozan, se saludan, combaten, se acarician, vibran, se vencen.

Pues a partir de la versión 2014, el célebre diccionario francés Petit Robert incorpora galocher como la voz que describe el besodelengua. Se llame como se llame, me parece que ése y no otro imaginaba Miguel Hernández con esto, de su poema “La boca”:

“[…] He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua […]”

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