Archivo de la categoría: diccionario

Soy una loca de los diccionarios, lo admito.

Decir “fuego” en bonito

captura-de-pantalla-2017-02-21-a-las-9-36-53

Busco información para un libro en el que estoy trabajando y doy con una serie de expresiones o figuras poéticas del náhuatl clásico, en las que se concentra la posibilidad metafórica de esa lengua: para decir lo que nosotros nombramos con una palabra, los aztecas usaban una imagen.

La que sigue me fascina. Ofrezco tanto el original (por desgracia no tengo idea de la pronunciación), como una traducción al español. Pero lo más importante no es la traducción, sino el significado, casi una adivinanza: de esta forma llamaban al fuego. Ahí queda, como un instante de belleza para el día.

“Ayauhtli itzon, poctli itzon”.

Su cabellera es la niebla, su cabellera es el humo.

(Carlos Montemayor (coord.), Diccionario de náhuatl en el español de México, UNAM, p. 354).

 

Palabra del día: Hipocondríaco (y lo que dice Woody Allen al respecto)

Escena de Hannah y sus hermanas

El Diccionario de la Real Academia señala que la palabra viene de hipocondría: “Afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud“. Viene del griego y se forma con hypo, debajo y khóndros, cartílago, dice el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas. Y es que antiguamente el hipocondrio era la “región del cuerpo situada debajo de las costillas falsas”, es decir, los costados del abdomen, donde según la creencia de la época se alojaba la tristeza, la angustia.

Es decir, el hipocondríaco es el sufre de hipocondria, la melancolía que reside en los costados del abdomen. Ya en el siglo XVII denominaba a quienes sufrían depresión y para el XIX la palabra designaba a quienes creían enfermarse por cualquier motivo.

La nota contemporánea la brinda Woody Allen, quien abordó el asunto en Hannah y sus hermanas (entre otras películas) y en 2013 escribió un artículo sobre hipondría para The New York Times, en el que más bien dice ser un alarmista porque sus enfermedades son reales y hace guiños como éste: “Cuando salgo a caminar a Central Park o voy a Starbucks por un latte quizá pase rápidamente a sacarme un electrocardiograma o una tomografía computarizada, como medida precautoria. Mi esposa dice que es un tontería y afirma que al final todo se reduce a la genética. Mis padres fueron longevos pero se rehusaron terminantemente a heredarme esos genes, porque creían que la herencia suele echar a perder a los hijos”.

Vualá.

 

 

De dónde viene “ser un aviador”

captura-de-pantalla-2016-11-25-a-las-8-51-56

Yo quiero en otra vida (si no se puede en ésta) ser un aviador. O una. Da igual. No de los que pilotan aviones y hacen piruetas en el aire, sino de los que cobran sin trabajar, sin aparecerse por la oficina de gobierno en la que dicen estar empleados. Me dedicaría a leer, eso sí, con una chamarra como la de la foto.

Ese uso mexicano del oficio lo consigna el Diccionario de la Real Academia: “Aviador. Honduras y México. Persona que tiene una sinecura” y, a la vez, define Sinecura como “empleo o cargo retribuido que ocasiona poco o ningún trabajo”. ¿De dónde viene, pues, nuestra actual acepción jodida?

En mi necia búsqueda de etimologías encuentro que dice Carmen Galindo en El lenguaje se divierte, publicado por el ISSSTE hace años: “Después de la Segunda Guerra Mundial, las dependencias gubernamentales recibían a nuestros veteranos de guerra (aviadores) y les daban un empleo. Cada oficina debía amparar a algunos (de ellos)”. No ofrece fuentes, pero suena verosímil.

Lo único que quiero en esta vida es aviar. Y vestirme de verde.

Da click aquí para ir al blog de Gerardo Mendive, con otra explicación del origen de la expresión.

A

Ofrezco una disculpa (¿o la pido?)

Captura de pantalla 2016-08-26 a las 12.17.52

Mañana, oh multitudinarios lectores, este cuerpecito mío estará en la Feria del Libro de Pachuca. Ahí hablará de poesía y otras minucias munificentes (linda palabra, ¿qué querrá decir?), por lo cual le será imposible dedicar su amanecer a subir la Playlist colectiva. Así, pide al respetable una disculpa, o más bien muchas, es decir, pide le den sus disculpas, o sea, le otorguen su perdón o, mejor dicho, siempre necia de las palabras y según cree leer en Moreno de Alba (ver más abajo), como ella es la ofensora ofrece las disculpas, que no las toma. En fin, para que todos queden contentos da y recibe las más amplias, más anchas, albures aparte.

Da click aquí para ir al artículo “Pedir y dar disculpas”, de José G. Moreno de Alba, en el libro Minucias del lenguaje, FCE

Y para compensar un poco el desencuentro musical que el viernes próximo reparará, hoy comparte esta canción que le zumba las ideas: “Simply falling”, de Iyeoka, cantante estadounidense de origen nigeriano que no tiene madre, la pobrecita. La conocí gracias a los buenos oficios de mi querida Inés López de Arriaga. Vaya, pues, con su voz, esa música y el “now I can’t break away from this fire that we started”. Ea.

Mi nueva palabra favorita: barahúnda

Captura de pantalla 2016-07-29 a las 10.06.31

Me tropiezo con ella y, como pasa en las películas, el accidente detona una inmediata historia de amor. Le veo todas las virtudes y ningún defecto, me sorprendo repitiendo su nombre por el deleite de saberlo mío, quiero contarle a todos lo que me pasa, como si fuera yo la primera enamorada que habita el mundo.

Barahúnda significa “desorden, confusión, griterío”, dice el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana de Joan Corominas. Añade que su primer uso se registra en 1330 y es de origen incierto. “Sólo consta que es palabra oriunda de la Península”, similar al portugués barafunda, y que pasó al italiano: baraonda. Y el Diccionario de la Real Academia apunta que también puede escribirse sin “h”, es decir, baraúnda, y que significa“confusión grande, con estrépito y notable desorden”. Confieso que me gusta de todas formas, pero la prefiero con esa “h” que la adorna como una flor en el pelo. Es decir, no sólo suena bellísimo ba-ra-ún-da sino que también refiere a algo muy parecido el amor por el que vale la pena estar de paso: desordena, implica agitación y caos.

Lo dicho: estoy enamorada.

El escritor y poeta y querido tocayo Julio Trujillo me comparte este texto suyo publicado en Letras Libres, a propósito de los baraúndos. Háganse en favor de leerlo.

Da click aquí para ir a la entrada sobre la palabra Apocatástasis, que fue mi amor por un tiempo.

Da click aquí para ir a la entrada sobre Despampanante, otro de mis amores (yo, tan promiscua).

 

Por sus glúteos los conoceréis

Foto: Klaus Kampert www.kaluskampert.com
Foto: Klaus Kampert http://www.kaluskampert.com

Algunas nalgas provocan sofoco. Ahogo, pues. Poco puede hacerse ante ellas. Es decir, mucho, pero poco a nivel de resistirse, de encontrar motivos para no sucumbir. ¿A qué empujan (ejem)? A exprimir, acariciar, besar, sobar, mordisquear y, tras una mínima pausa, ceder de nuevo a la devoción que inspiran.

En general hablan un lenguaje contundente. Ese par de pedazos de carne que las manos no pueden contener (porque si los contienen, qué chiste), esos que uno mismo sólo puede verse por interpósito espejo, las nalgas, digo, bien pueden ser el rostro más inequívoco. Respingonas, tímidas, aplastadas o redonditas, en forma de manzana o de pera a punto, revelan el carácter de su poseedor. En realidad, no sé si lo revelan pero cómo se antojan. Si bien no recuerdo el rostro de varios seres que han pasado por mi vida, sus nalgas me quedaron como tatuadas.

Por cierto, odio decirles pompis y glúteos, la primera por ñoña y la segunda, por anatómica. Aunque “por sus glúteos los conoceréis” juega mejor, nada como decir: “Por sus nalgas los conoceréis”.

Que los calipigios reinen el mundo, cómo no.

“Antología” es, en realidad, una palabra muy cursi

Captura de pantalla 2016-05-20 a las 10.52.02

Pues sí, qué remedio querer darle una pátina de rudeza.

Antología viene del griego anthos, flor y logeia, colectar. Es decir que una antología era, en principio, una colección de flores. Luego el sentido se amplió para abarcar una colección de poemas y, finalmente, una colección de obras literarias. Por cierto, la misma raíz se encuentra en la palabra krysanthemon, cristantemo, que se forma con anthemon khrysos, oro, es decir, crisantemo significa “flor de oro“.

Como adoro la etimología de las palabritas ahí van esas dos, cursis a morir, para alegrar el viernes.

 

Fuente: Krystyna M. Libura y Gabriel López Garza, Sorpresas en palabras, Ediciones Tecolote, 2006.

¿Cómo es un dolor lancinante?

Imagen: Kimded http://kimded.deviantart.com/art/Pain-from-within-168500190
Imagen: Kimded
http://kimded.deviantart.com/art/Pain-from-within-168500190

Estoy corriendo, tapada de trabajo, sin casi tiempo para subir alguna entrada, pero no puedo dejar de compartir esta belleza de adjetivo que descubrí mientras leía de madrugada (ay, mi querido insomnio) La velocidad de la luz, tremenda novela del español Javier Cercas publicada por DeBolsillo:

“lancinante: Dicho de un dolor muy agudo” (DRAE). El pasaje en cuestión en la novela dice: “… desplazada a un segundo plano por la lancinante ignominia…” (p. 109). Y sí, la conclusión a la que llega el personaje de Rodney es como la hoja de un cuchillo recién afilado.

*Se va dando saltitos, llevando entre las manos su nueva palabra, cursimente feliz por el hallazgo.

¿De dónde viene la palabra “bikini”?

Raquel Welch, cartel de la película Hace un millón de años (1966)
Raquel Welch, cartel de la película Hace un millón de años (1966)

Me encanta la ociosidad de conocer el origen de las palabras, así que aquí va ésta.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos continuó haciendo experimentos con bombas atómicas, ahora en el atolón Bikini de las Islas Marshall, en el Océano Pacífico. El sitio estuvo bajo poderío japonés por años, pero en 1944 fue conquistado por los estadounidenses, básicamente porque estaba alejado de rutas de aire y agua. Así, previo desalojo de los pobladores, en 1946 se dejaron caer sobre Bikini dos bombas del tamaño de la arrojada en Nagasaki. La condena mundial fue importante, dado que no había pasado ni un año desde las dos bombas lanzadas sobre Japón.

En ese mismo año, el ingeniero francés Louis Réard creó un traje de baño femenino de dos piezas que ofendió a las buenas conciencias (siempre dispuestas a ello) porque mostraba el ombligo. Fue tal el escándalo que ninguna modelo quiso lucirlo en la presentación en París, de modo que Réard tuvo que contratar a una bailarina de cabaret para ello.

Le llamó, irónicamente, bikini.

(Con información tomada del libro La fascinante historia de las palabras, de Ricardo Soca).

Completa: Mi palabra favorita es _______

Captura de pantalla 2016-03-24 a las 9.34.55

Hace unos días, en Twitter @Tania_Tagle mencionó que sus palabras preferidas son escarlata y carmesí. Contesté que la mía es burbuja, porque es juguetona y ligera, muy como lo que nombra. Y mi querida Sandra Lorenzano añadió que su favorita es apapacho. Luego se sumaron algunos más, aportando las suyas. Sugerí entonces que deberíamos hacer un “diccionario” de palabras que amamos. Es decir, en principio no se trata de que me guste el significado de una voz (predecibles como somos, seguro amor, mamá y amistad tendrían hartos votos), sino que disfrute la palabra en sí, su sonoridad.

Para echar a andar el proyecto, lanzo desde aquí la pregunta abierta: ¿cuál es tu palabra preferida? Aquí abajo, la lista que vamos armando entre todos.

  1. @MuyRelaxMX A
  2. Gerardo Cardenas Abrevadero
  3. Gilberto Cadena Agua
  4. Alejandro Gustavo Aguamanil
  5. Liliana Espinoza Alborada
  6. Vic Guanajuato Alférez
  7. Carlos Carranza Alhelí
  8. @addypalval Alegría
  9. Poetas Nuevos Amor
  10. @F4U_4 Amor
  11. David Miklos Anábasis
  12. @Josdamet Andariego
  13. Inés Lara Recamier Antojo
  14. @cantusinmas Apachurro
  15. Sandra Lorenzano Apapacho
  16. María Spazzia Aquelarre
  17. Nat Arándano
  18. José Árbol
  19. Alfonso Argüelles Arrebato
  20. @SoyUnAxolotl Astrolabio
  21. @65Murillo Aura
  22. @LaLore04 Bermejo
  23. @tintaguinda Besable
  24. @sesucraiz Bingo
  25. @YoLaMerita Borbotón
  26. Ricardo Ruiz Brisa
  27. María Teresa Hernández Buganvilla
  28. @LaMozquitaZurda Buganvilia
  29. Julia Santibáñez Burbuja
  30. @miradadelaluna Burdel
  31. @padron_lupita Caleidoscopio 
  32. @AdrianoDeLucio Canela
  33. Maru Moreno Carajo
  34. @AdrianoDeLucio Caramelo
  35. @Tania_Tagle Carmesí
  36. Nieves As Charola
  37. @michrade Chiquear
  38. Ana Victoria Taché Chocolate
  39. José de Jesús Montoya Chulada
  40. @ulisesrodriguez Cómplice
  41. Rriveramelo Concomitancia
  42. RafaUniversidad Crisálida
  43. Sandra Frid y Camarero Cristal
  44. Cristina Liceaga Cuentagotas
  45. @danielabr3 Desasosiego
  46. @gruelik Duermevela
  47. Mar Entropía
  48. Andrés Grillo Epifanía
  49. Rafael Carballo Esdrújula
  50. @losamorososleen Fandango
  51. Alejandro Romero Fascinación
  52. @mechediazortega Felicidad
  53. @Gurudaskaur Fruición
  54. Alberto Diéguez Hojarasca
  55. @GabrielaVGE Imaginación
  56. @antonioliho Impermanente
  57. @ursulacamba Imponderable
  58. @LocutoraSexy Irreductible
  59. Borgeano Jade
  60. @gruelik Jacaranda 
  61. José (no tengo tu apellido) Lapislázuli
  62. @SansSobriquet Libélula
  63. Heidi Montenegro Locomotora
  64. Carolina Enríquez Lontananza
  65. Dulce Villaseñor Luciérnaga
  66. Sylvanna Barona Luego
  67. Ligia Urroz Magnanimidad
  68. Dania Castañón Mandrágora
  69. @merodeadormty Meliflua
  70. Mónica Soto Niebla
  71. Carlos Herrera Nigromante
  72. Gabriela Cervera Paradigma
  73. Javier Martinez Staines Parteaguas
  74. Laura García Arroyo Parvada
  75. Patricia Bremauntz Paupérrimo
  76. @quico70 Pirueta
  77. Maite Valle Pluscuamperfecto
  78. @miguelangeljg10 Poesía
  79. Pedro Ernesto Vargas Prosopopoeya
  80. @bohemiankid_16 Púrpura
  81. Betty Villicaña Quimera
  82. @artpliz Reconocer
  83. @hmatuk Reconocer
  84. Paulo Montesco Reminiscencia
  85. @dmorenochavez Revuelo
  86. @LOMMX Serendipia
  87. Julieta Cardona Sicalipsis
  88. @fdvg Siesta
  89. Gabriella Morales-Casas Suave
  90. Marcela Sánchez Greene Tajador
  91. Carla Érika Ureña Tapioca
  92. @yazeruk Turgente
  93. Alejandro Rosas Ungüento
  94. Susana Salazar Uva
  95. @CaroPloutarxos Variopinto

Lo defectuoso vale más que lo perfecto

Captura de pantalla 2016-01-26 a las 8.53.37

Abrazar lo endeble. Subrayar la fragilidad.

El pensamiento japonés no deja de deslumbrarme. Hace unos meses compartí aquí varias entradas sobre lo fascinante de su cultura, la práctica cotidiana de la poesía, su respeto por el otro. Hablé también sobre el Wabi-sabi, ese gesto japonés que encuentra perfección en lo imperfecto. Hoy me encuentro con esta belleza de palabra: Kintsukuroi. 

Se llama así al arte de reparar con polvo de oro un objeto de cerámica roto. En Occidente, un jarro que se fractura pierde todo su valor. En cambio, los japoneses aprecian más aquél cuyas piezas fueron unidas de nuevo, de manera muy visible, con el metal precioso: el jarrón restaurado es más caro porque tiene una historia. Es decir, el kintsukuroi valora la fragilidad intrínseca de las cosas, la belleza de sus defectos. Otro tanto, creo, pasa con la gente: ayer platicaba con una amiga muy querida sobre cómo cuando el otro se atreve a exponer su debilidad, entonces puedo conectar con él y lo valoro más en su coraje de seguir adnando. Al final, yo misma quiero no esconder mis cicatrices de vida porque entiendo que en ellas descansa mi valor.

Da click aquí para ir a un artículo sobre el Kintsukuroi y la resiliencia.

Da click aquí para ir a la entrada Ocho palabras que le urgen al español.

Palabra del día: Apocatástasis

Captura de pantalla 2015-09-29 a las 9.39.54

Dice el DRAE que la palabrita viene del griego y significa “Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida”. O sea, borrón y cuenta nueva. Como la pizarra cubierta de cera en la que los romanos escribían con un punzón: para borrar lo escrito, calentaban la cera o la raspaban hasta dejarla lisa de nuevo. Luego, en el siglo XVII, John Locke dijo que la mente de un recién nacido es una Tabula Rasa, una tablilla vacía en la que escribir. Algo así, la apocatástasis.

Bueno, pues digo que me parece una ilusión total. Nada regresa exactamente a su punto de partida, todo está enriquecido (¿contaminado?) por experiencias. Por supuesto, en especial yo, que voy de aquí para allá con mi bagaje de vivencias, recuerdos felices, cicatrices, expectativas. Así, aunque me gusta el sonido de apocatástasis, descreo de su significado. Yo, tan complicadita para eso de creer.

Palabra del día: Despampanante

Foto: José Luis Escobedo
Foto: José Luis Escobedo

Dicen los rumores (y nadie puede desmentirlos, porque no hay testigos), que Adán y Eva se paseaban desnudos por el Edén y todo era sublimemente perfecto, como en película de Disney antes de que aparezca el malo. Pero como dijo José José: “Hasta la belleza cansa”. Entonces, un día inventaron el pecado y ahí se jodió la cosa: el Mismísimo los expulsó del Paraíso y cubrió sus partes innobles con hojas de parra (pampinus, en latín).

Justo de ahí deriva el significado primario de des-pampanante, que se forma con el prefijo negativo des- y el sustantivo pampinus: una persona despampanante es la que sorprende y desconcierta porque está desnuda, es decir, carece de hojas de parra para cubrirse. Entonces, la atenta señorita que ilustra esta entrada es, sí, despampanante. A ver quién me contradice.

Fuente: Joan Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, Gredos.

Da click aquí para ir a la entrada sobre Supérstite.

 

Palabra del día: Supérstite

Captura de pantalla 2015-09-24 a las 10.14.15

Me la topo por accidente (¿hay algo que no lo sea?). Me atrae su elegancia esdrújula, el cuello largo, las facciones finas. Busco qué significa y me parece más guapa: “supérstite. adj. Que sobrevive” (DRAE). Se usa en derecho para referirse al cónyuge viudo. No me interesa la acepción jurídica, sino la que alude a la supervivencia de amor, porque sí, a veces en el amor también se sobrevive apenas. A penas.

Añado la palabrita al Diccionario Daniosko de la Lengua: “supérstite adj. Que aguanta la respiración bajo el agua y llega a la otra orilla, aunque luego se dé cuenta de que no valía la pena, que era mejor morir a mitad del río caudaloso”.

Da click aquí para ir a la entrada sobre la palabra Azar.

 

 

 

El ateo que se fue al cielo

Historieta: Trino
Historieta: Trino

(Da cilck sobre la imagen para ampliarla)

Hace unas semanas les pedí a los seguidores de este blog que me recomendaran a sus humoristas gráficos preferidos, para compartirlos con la comunidad en los lunes “de monos”. Tenía tiempo de no revisar el trabajo del mexicano Trino, pero gracias a que Josdamet lo puso sobre la mesa me asomé al blog del ilustrador de Guadalajara y me divertí mucho. Para arrancar la semana aquí va un cartón suyo, a propósito de estos días en los que la religiosidad de unos se desborda y la de otros, que no tenemos, se sienta en la banca a mirar. Según Trino, uno igual puede irse al cielo.

Esta palabra le urge al español (y a mí)

Captura de pantalla 2015-02-10 a las 7.24.03

Me pasó de nuevo: encontrarme con alguien cuyo rostro me resulta conocido pero no sé su nombre. Estaba en el salón de belleza cortándome el cabello y entró una mujer alta, de miembros delgados y ojos tristes. En cuanto me vio se acercó a mí: “¡Julia, qué gusto verte!”. Es incómodo saludar a alguien teniendo el pelo recogido con pinzas, envuelta en una bata de plástico, pero lo fue más porque no tenía idea de quién era. Me preguntó por mi hija y por mi trabajo en la editorial. No supe si hacer evidente mi torpeza y preguntar de dónde nos conocíamos, o fingir que sabía perfecto de quién se trataba. Al final opté por lo segundo (luego me arrepentí): contesté, le pregunté vaguedades y nos despedimos.

Aunque la experiencia pudiera dispararme hondas reflexiones sobre mi torpeza social, salí del salón de belleza con menos cabello y pensando una de esas minucias lingüísticas que amo: necesito una palabra que describa esa sensación de duda. Me puse a buscar y no encontré nada en español, pero sí en lengua escocesa: Tartle nombra “el momento de vacilación al saludar a alguien, porque uno no recuerda su nombre.” No tengo remedio.

Andrés Neuman, peligroso autor de un diccionario salvaje

Foto: EFE
Foto: EFE

Quien va por la vida definiendo beso como “Palabra articulada simultáneamente entre dos hablantes” debe alarmarnos. El que reformula autoestima como “Montaña rusa de un solo pasajero” y libro como “Soledad plural” revela su amenaza en esos gestos mínimos, el riesgo que supone para quien lo frecuente.

Ahí se muestra como un ser concebido en noches de juego y de orgía de palabras. Indica haber crecido con amigos irreverentes, agudos e intuitivos, antisociales que buscan la amistad de los lenguajes que viven en el habla cotidiana. Ama las metáforas y habla en versos, pero sobre todo lleva un bárbaro escondido bajo la piel. Ese individuo inquietante se llama Andrés Neuman y es escritor. Nacido en Argentina y radicado en España hace décadas, presentó hace no mucho ni poco su libro Barbarismos.

Se trata de un diccionario personal, subjetivo, divertido a ratos, en el que las palabras se sueltan el pelo y salen de juerga. El problema es que, sin tenerlo todavía en mis manos y enterándome de él por fragmentos (que Neuman publicó en su blog Microrréplicas y la editorial Páginas de Espuma, en su sitio), ya me enciende las alarmas. Me asusta que, al leerlo, la gente crea que el lenguaje puede ser divertido, que resulta liberador repensar las voces diarias y sacarlas a bailar, que hasta puede enamorarse de nuevo de alguna, como es inminente en estos casos:

abecedario. Pensamiento muy poco a poco.

biblioteca. Muchedumbre que espera su turno de palabra.

escritor. Individuo que fracasa en el intento de ser exclusivamente lector.

goleador. Individuo que celebra lo que merecieron otros.

leer. 1. Acción de viajar hasta donde uno se encuentra. || 2. Acción y efecto de vivir dos veces.

noviazgo. Período durante el cual dos enamorados hacen todo lo posible por no conocerse.

querer. Extraño afecto hacia alguien que no es uno mismo.

zoofilia. Doctrina que predica el amor entre semejantes.

Su propuesta (la del libro) lleva el germen maldito de la poesía cotidiana. Su sonrisa (la del autor) es capaz de contagiar a otros el vicio por la paradoja. Su mala compañía (la de ambos) puede arrastrar ingenuos a los sótanos del microrrelato. Sin duda se trata de un libro amenazante.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo)

 

Lo que significa “compañero” según el Diccionario Daniosko de la Lengua

Imagen 1La etimología oficial de compañero significa “el que come del mismo pan”, según el Diccionario Etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas (Gredos). Es el que parte su pan, símbolo de comunión física y espiritual: es el que cree que comerse la hogaza completa no lo hace más feliz ni lo sacia más.

No me disgusta comer sola, es más, a veces busco hacerlo para leer mientras tanto, pero celebro poder acompañarme de mi gente querida: compartir antier la mesa con mi casi-hermana Rocío, ayer con mi hermosa adolescenta, hoy con mi amiga Fabiola y mañana con quien más me quiere es todo un lujo. Es decir que según mi glosario subjetivo, el Diccionario Daniosko de la Lengua, ser compañera significa “tener toda la Fortuna en los tiempos que corren, de soledades impuestas, de divorcio de los hijos, de parejas que no se encuentran las manos, de cojera de amigos”.

La manera más hermosa de decir “hija”

Imagen 2 Estoy fascinada con un libro nuevo: Diccionario del náhuatl en el español de México, coordinado por Carlos Montemayor (UNAM/ GDF). Además de abarcar palabras generales, herbolaria, toponimias y refranes, incluye el apartado fascinante “Figuras poéticas del náhuatl clásico”. Me lo estoy saboreando y no puedo dejar de compartir algunos hallazgos. Resulta que la lengua náhuatl, hablada por los antiguos mexicanos, es una cantera riquísima de figuras poéticas. Muchas frases usadas cotidianamente en el mundo azteca tenían dos significados, uno literal y otro más amplio o simbólico, que en muchos casos revela la cosmovisión de ese pueblo. Es el caso más o menos conocido de la expresión In xochitl, in cuicatl, que literalmente es “la flor y el canto”, pero de forma figurada se usaba para referirse a un poema. Aquí otros ejemplos notables:

Náhuatl                               Significado literal                               Significado simbólico

In ayahuitl, in poctli             niebla y humo                                        la fama

In cueitl, in huipilli               la falda, el huipil                                    la mujer

In mitl, in chimalli               dardo y escudo                                       la guerra

Pero la que me gana por completo es ésta:

Nocozque, noquetzale           mi collar, mi pluma preciosa               mi hija, mi hijo

Desde esta delicadeza que desarma sostengo que mi hija es, sin duda, mi pluma más preciosa.

Ocho palabras que le urgen al español

Ilustraciones: Anjana Lyer
Ilustraciones: Anjana Lyer. Iktsuarpok (inuit): La frustración de esperar a alguien que no llega.

¿Una voz que signifique “comprar libros y luego dejarlos apilados por ahí”? ¿Otra que describa la mirada de deseo de dos que no se atreven a dar el primer paso? ¿Y qué tal otra que comunique la sensación de estar solo en el bosque?

Sí, estas joyas existen en otras lenguas y la artista neozelandesa Anjana Lyer se dio a la tarea de ilustrar varias de ellas. Aquí está una selección de las que considero mejores, con su traducción y el idioma de origen. Voto por incorporarlas al diccionario del español, lo enriquecerían. Ahora mismo, por ejemplo, tengo Fernweh: extraño esa cabaña remota en la selva del Congo en la que nunca he puesto un pie.

Tsundoku (del japonés): comprar un libro y luego apilarlo con otros, igualmente no leídos
Tsundoku (japonés): El acto de comprar un libro y luego apilarlo con otros, igualmente no leídos.
Fernweh (alemán): Sentir nostalgia por un lugar en el que nunca se ha estado
Fernweh (alemán): Sentir nostalgia por un lugar en el que nunca se ha estado.
Waldeinsamkeit (alemán): La sensación de estar a solas en el bosque
Waldeinsamkeit (alemán): La sensación de estar a solas                en el bosque.
Shlimazl (yiddish): Tener una eterna mala suerte.
Shlimazl (yiddish): La persona que tiene una mala suerte crónica.
Mamihlapinatapei (yaghan): La mirada de deseo de dos personas, que no se atreven a dar el primer paso.
Mamihlapinatapei (yagán): La mirada de deseo de dos personas, ninguna de las cuales se atreve a dar el primer paso.
Wabi Sabi (japonés): El arte de aceptar el proceso natural de crecimiento y decadencia.
Wabi-Sabi (japonés): El hecho de aceptar el proceso natural de crecimiento y decadencia.
Bakkushan (japonés): La mujer que es atractiva de espaldas... sólo de espaldas.
Bakku-shan (japonés): La mujer que es atractiva de espaldas… sólo de espaldas.

Da click aquí para ir aquí a otra entrada sobre expresiones intraducibles.

“Amorar” según el Diccionario Daniosko de la Lengua

Imagen 2

Varios famosos figuran en los diccionarios por adjetivos ligados a su nombre:

  • Dante Alighieri: dantesco
  • Nicolás Maquiavelo: maquiavélico
  • Jorge Luis Borges: borgeano
  • Karl Marx: marxista
  • Hugo Chávez: chavista

No es mi culpa, válgameDios, que de este avatar deriven no sólo expresiones de uso común, como “adjetivo daniosko” y “opinión danioskista”, sino también el muy aclamado Diccionario Daniosko de la Lengua (DDL). Y justo hoy, cuando me percato de que al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) le falta una definición, acudo al DDL. Como era de esperarse, ahí la encuentro:

Amorar 1. tr. Sentir amor por la pareja de Danioska. 2. tr. Aficionarse de manera especial a la pareja de Danioska. 3. tr. Sentir acusada apetencia sexual por la pareja de Danioska”.

Este volumen es obra de la Providencia, no cabe duda.

Lo que es realmente un “beso francés”

Screen shot 2013-09-12 at 9.58.01 AM

No tengo nada en contra de los besos de nariz (en México los llamamos “esquimales” porque dicen que así besan ellos) ni contra los de piquito. Sin embargo, para mí un b-e-s-o con todas sus letras involucra la lengua, sin ella es un simulacro. Los franceses lo saben y no de balde aquí se llama “beso francés” a aquél en el que las dos lenguas se encuentran, se rozan, se saludan, combaten, se acarician, vibran, se vencen.

Pues a partir de la versión 2014, el célebre diccionario francés Petit Robert incorpora galocher como la voz que describe el besodelengua. Se llame como se llame, me parece que ése y no otro imaginaba Miguel Hernández con esto, de su poema “La boca”:

“[…] He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua […]”

Enlace al artículo: http://alturl.com/3irwm

“Pene” vs “pepino” según el diccionario

Imagen 1Raúl Prieto, periodista mexicano conocido como Nikito Nipongo, publicó por años la columna “Perlas japonesas”, en la que abordaba incorrecciones del lenguaje. Nacido en 1918 y crítico acérrimo de la Real Academia, en 2003 dijo: “[…] el diccionario [de la Real Academia] se presenta como algo muy moderno y es pura pedantería grosera [… Ahí está] la definición que trae de dos palabras, ‘pepino’ y ‘pene’. Para ‘pepino’, la academia da todos los pelos y señales al definirlo y de ‘pene’ sólo dice: ‘órgano masculino del hombre (sic) que sirve para miccionar y fecundar’ y se acabó, no hay más. Esa es la Real Academia. Lo malo es que muchos le creen”.

Hoy, 10 años después, ésta es la definición del DRAE para ‘pepino’: “1. m. Planta herbácea anual, de la familia de las Cucurbitáceas, con tallos blandos, rastreros, vellosos y de dos a tres metros de longitud, hojas pecioladas, pelosas, partidas en lóbulos agudos, flores amarillas, separadas las masculinas de las femeninas, y fruto pulposo, cilíndrico, de seis a doce centímetros de largo y dos a cinco de grueso, amarillo cuando está maduro, y antes verde más o menos claro por la parte exterior, interiormente blanco y con multitud de semillas ovaladas y puntiagudas por uno de sus extremos, chatas y pequeñas. Es comestible”. En cambio, ésta es la de ‘pene’: “1. m. Anat. Órgano masculino del hombre y de algunos animales que sirve para miccionar y copular”.

Incluso en algo que se pretende objetivo, como un diccionario, se cuela la mojigatería más burda.

Entrevista a Raúl Prieto: http://goo.gl/EGytqJ

Palabra del día: borborigmo

Imagen 2

Palabra con orígenes griegos, se refiere al “ruido de tripas producido por el movimiento de los gases en la cavidad intestinal” (DRAE). En otras palabras, denota ese elegante sonido que suele presentarse en momentos oportunos, como una primera cita romántica o una junta con el presidente de la empresa. Aunque el hecho en sí no es mi fascinación, la palabra me encanta por ser casi una onomatopeya: “borborigmo” suena parecido al ruido intestinal. Cosa bonita.

‘Go you to know’ y otras intraducibles

Imagen 2

  • ‘For if the flies’
  • ‘You left me whistling in the hill’
  • ‘Here only my fried pigskins crackle!’

Cada idioma tiene expresiones intraducibles, que resultan divertidas en otra lengua. Las primeras dos las conozco hace años mientras “You left me whistling…” y “Here only my pigskins…” son de Carlos Fuentes, dice Carmen Galindo en El lenguaje se divierte (ISSSTE). Según el Diccionario de Mexicanismos significan:

  • Go you to know = Ve tú a saber: Tener dificultad para averiguar algo. ‘Ve tú a saber cuándo me pagan’.
  • For if the flies = Por si las moscas: Por si acaso. ‘Guardé el dinero bajo llave, por si las moscas‘.
  • You left me whistling in the hill = Me dejaste chiflando en la loma: Quedarse esperando. ‘Mi novio no llegó por mí, me dejó chiflando en la loma‘.
  • Here only my fried pigskins crackle! = Aquí sólo mis chicharrones truenan: Imponerse sobre otros. ‘Aquí, nena, yo mando. Sólo mis chicharrones truenan‘.

Me gustan esos juegos entre idiomas, que en México suelen hacerse con el inglés dada la cercanía con EUA y la prevalencia de esa lengua. Son otra variante del riquísimo Spanglish, pero no tienen que limitarse a él. Va este ejemplo de Carlos Fuentes con el francés:

  • Faute de baguette, mangez des tortillas: A falta de pan, tortillas: Si no se tiene lo deseado hay que conformarse con lo que está a la mano.

¿Más aportaciones?