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Lectura crítica de mis poemas desde Venezuela

Me gusta la poesía de la venezolana María Antonieta Flores. Aunque no la conozco en persona, hace meses trabé contacto con sus versos y me emocionaron. Es todo lo que sé de ella; recientemente me pidió por Facebook permiso para publicar algunos poemas míos. Ahora me encuentro con que los textos en efecto salieron en la revista venezolana El Cautivo, pero además ella consiguió prestado mi Eros una vez y escribió algo muy conmovedor sobre él.

Leer su texto me toca los adentros. Lo que uno busca, lo que yo busco cuando escribo, es entrar en diálogo con alguien, que se dé una comunicación a partir de algo tan etéreo como las palabras. Bueno, pues el texto de María Antonieta me dice que sí, que a veces ocurre eso.

No sé a qué dios agradecerlo y como no creo en ninguno estoy pensando en fabricarme uno a medida,  para este propósito. Aquí va, con mi agradecimiento, la mirada crítica de María Antonieta.

Da click aquí para ir directamente al sitio de El Cautivo.

“El tejido cultural del que emerge Eros como manifestación de las vivencias colectivas tanto en el plano histórico como en el mítico, da a luz una sensibilidad erótica correspondiente a un determinado momento o época. Esto queda evidenciado en este poemario que obtuvo el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti 2016.

Julia Santibáñez escribe un libro vinculado a la dinámica interactiva que incluye al espectador, lector o público en el entramado de la obra; despliega las estrategias para atrapar al lector en su telaraña, en su juego. En fin, la seducción es inevitable en los asuntos donde Eros se manifiesta. En este caso, se nos advierte que dos textos, “Drástica” y “Génesis”, cuentan con versión digital interactiva. En esta propuesta de la autora, lo lúdico es fundamental, siempre lo ha sido en la palabra poética.

La suma de significantes, símbolos, imágenes que a través de los siglos conforman el imaginario son aquí condensados abarcando desde lo más antiguo hasta lo más reciente, todo integrado en un discurso coherente, depurado.

En “Hotel Otelo”, la ironía finamente urdida remite a los celos, el clásico motivo de la tragedia. “Sommelear” es la resignificación del beso con coordenadas vitícolas: el procesamiento y añejamiento del vino ofrecieron las imágenes para recrear la emoción del beso. “El pequeño saltamontes” del poema “Fábula para niños” es una referencia a la mítica serie Kung fu, mientras que en “Eternidad de paso” el Paraíso existe en un motel destinado a encuentros fugaces. “Hoja de diario” constituye una muestra de la síntesis que la autora ha manejado en su breve libro y es, al mismo tiempo, un reflejo de lo instantáneo como característica de la conducta amorosa del siglo XXI. “Estado de tango” es una clara referencia a El día que me quieras, el más clásico y el menos tango dentro de la tradición arrabalera y el más en deuda con la poesía, gracias a Amado Nervo, la fuente primaria. “Piso de tierra” mueve el Eros hacia la zona rural bajo las coordenadas que rigen una hacienda cualquiera: asoma el deseo, la inminencia de un suceso, “la yegua se alebresta en el corral”, y es inevitable, al leer el poema, rememorar esa joya del cine de oro mexicano, El rebozo de soledad (1952), adaptación cinematográfica de la novela de Javier López Ferrer dirigida por Roberto Gavaldón.

Hay referencias muy obvias, casi fáciles, —un ejemplo de eso es “Amén”— pero engranan perfectamente con la estética que propone este trabajo en el que el lenguaje directo es protagonista, los misterios se esconden detrás de esa sencillez. Lo evidente es diciente y esconde la tensión erótica tal como ocurre en la vida cotidiana: un gesto o un roce puede ser un accidente o una provocación. Reelaboraciones del discurso del Cortázar de Rayuela y de los poemas de Girondo se manifiestan en un par de poemas. “Sarcasmo” se limita a un juego de palabras con dos famosos versos de Rubén Darío.

En este espectro de lo erótico que plantea Santibáñez, aparece el tema de la niñez y el abuso sexual en “Esas y no otras”: “A las niñas que viven dentro/ nada las defiende en sus camitas,”, casi un imperativo de época, tocar ese lado oscuro que también se muestra en “Historia de una herida”.

Momentos luminosos con la palabra los hay, como éste: “Bésame donde tengo el miedo,/ donde por dentro una oscura mariposa/ tiembla y observa/ con los lúgubres ojos de sus alas.” o en ese poema lento titulado “Oscure siendo”.

En cuanto al título, es una rotación de sentido obtenida gracias al juego de la sustitución: érase una vez migra a Eros una vez, entonces —sabemos— nos esperan varios cuentos, fábulas, historias reducidas a imágenes que, valga el lugar común, dicen más que mil palabras. Así, todo el universo cultural que gravita en las palabras de Santibáñez, con Caperucita roja incluida, nos ha sido entregado con la síntesis que caracteriza a su discurso para invitarnos a dialogar con nuestros propios referentes culturales imaginativos y emocionales, para hacer de Eros una vez un libro representativo de una sensibilidad erótica que se manifiesta a través de la ironía y la distancia con eficiente seducción”.

#MiércolesDePoesía Al cierre del año, el amor me tiene frágil

Soy de piel delgada, tremendamente impresionable.

Cuando era niña, a mi hermano le divertía escribir con la uña en mi espalda. Ambos sabíamos que, a los pocos segundos, aparecería la palabra enrojecida, como una suerte de pizarra en carne viva.

También es delicada mi otra piel, la de puertas adentro. Enrojece a la menor provocación. Se termina el año y retomo este poema que escribí hace tiempo para el hombre que está en el centro de mi querer, porque sigue siendo exacto: cuando él roza ambas epidermis con esa ternura que desarma, me provoca una fragilidad intolerable, porque no sé dónde esconderme del sol. Así me encuentra el cierre de 2017: vulnerable a morir. Y es un privilegio.

Celebro así este último #MiércolesDePoesía del año. Aprovecho para agradecerte de corazón tu compañía en este blog, tu lealtad a la poesía de cada semana, los comentarios, las visitas. Gracias por hacer que tengan sentido los seis años de mantener este espacio de letras.

Deseo que tu año cierre por todo lo alto y que 2018 arranque bien y de buenas, con proyectos que te emocionen, con besos que valgan por cien. Por aquí seguimos, hasta que decidas otra cosa. Va un abrazo fuerte, donde estés.

Apenas penumbra

“Si un día dijeras te quiero
me iría a la sombra,
me iría a sentar en la hierba
detrás de la casa,
para abrazar mis piernas
y que el rocío mojara mi falda”.

Julia Santibáñez, “Apenas penumbra”, Eros una vez (Seix Barral, 2017).

Noche de poesía y buen contento

Foto: Alma Delia Murillo

Anoche fue la presentación de mi libro Eros una vez (Seix Barral), que recibió el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti. El evento fue en la Librería Icaria, parte de la Escuela de Escritores y que es también mi casa (doy clases de Escritura Creativa).

Arturo Córdova Just, poeta, ensayista y director de la Escuela, fue el presentador. No sé si alguien había leído con tanto rigor mis versos, si los había exprimido hasta sacarles el jugo oculto, pero de verdad me emocionó en los adentros su lectura. Espero poder compartir por aquí el texto que Arturo escribió, se antoja estamparlo en billetes de cien mil pesos. Luego de leer su escrito platicamos, la gente hizo preguntas, nos reímos, leímos poemas. Hubo venta de Eros y rematamos la noche con un consistente mezcal Xicarú.

Aquí van algunas fotos. Gracias a todos los que sortearon el cuasi diluvio universal que cayó en la ciudad, a quienes lo intentaron pero no lograron sacar a tiempo el velero, a quienes desde otros países me abrazaron con palabras.

Muy pronto, Eros una vez va a estar a la venta en Gandhi y El Péndulo, Ciudad de México. Avisaré con tiempo en qué sucursales.

Las gracias no se me cansan en la voz.

 

#MIércolesDePoesía El amor es una oscura mariposa (creo)

El próximo miércoles, el clima va a ser espléndido, haya o no huracán en camino: se pronostica sol, cielo despejado, temperatura amable con la piel y los adentros (cada uno decida cuál).

Es que justo el miércoles 6 de septiembre presento mi libro de poesía Eros una vez, el que recientemente ganó el Premio Internacional Benedetti, en Uruguay. Lo presenta el poeta Arturo Córdova Just y el evento será en la Librería Icaria, dentro del edificio de la Escuela de Escritores (Pitágoras 446, Colonia Narvarte, Ciudad de México), a las 7 pm.

Dispensen, entonces, que hoy dedique el #MiércolesDePoesía a celebrar con ustedes la confluencia planetaria de este libro, en el que abordo el amor, el desamor y todos los estadios intermedios desde ópticas que lo comparan con una canción de Patxi Andión, una botella de vino añejo, un tumulto ancho y una mariposa negra sobre pared blanca.

Si deciden acompañarme esa noche, hordas sacrosantas de poéticos lectores, entonces el clima será como para el Récord Ginés. Ese día estará a la venta Eros una vez, que aún no se consigue en México, así que aprovecen para hacerse de él con todo y firma de la autora, para pasar a la posteridad con el pie derecho.

El libro es de veras buenísimo, aseguran mi hija y mi madre. Aquí va una probada.

AMÉN
En lo próspero y en lo adverso,
en la salud y en la enfermedad
prometo serte hiel
hasta que la muerte nos separe.

 

DRÁSTICA
Bésame donde tengo el miedo,
donde por dentro una oscura mariposa
tiembla y observa
con los lúgubres ojos de sus alas.

Besa donde mi costado transparenta
su mancha como una sombra espesa,
toda ella un pálpito que aguarda.

Bésame un beso suave,
un beso bálsamo que la apacigüe,
porque si empieza a aletear bajo mi piel
será inminente la catástrofe.

Mis poemas caminan hoy por Venezuela

Ando de plácemes. Y de gústame. Y de bríndemos.

La revista venezolana Letralia me publica una extensa selección de poemas, que viene acompañada de una presentación más que amable de Fernando Salazar Torres. Es de esas cosas que si pasaran seguido harían que mi planeta girara más deprisa, así que aunque no sea precisamente #MiércolesDePoesía dejo aquí un texto pequeño y la invitación a pasar por allá.

Celebro y agradezco. Mucho.

Da click aquí para ir a mis poemas en Letralia.

Inminencia

“Estoy sangrando.
Ellos me rondan,
tiburones hambrientos”.

 

Por qué amo las burbujas (y la poesía)

Hoy se publica a dos páginas, en la revista R del periódico mexicano Reforma, la entrevista que me hizo el periodista Miguel de la Vega.

La conversa con él fue una gozada de las que se tienen que agradecer en voz alta. Un lujo.

Da click aquí para leerla.

Ese cuerpo mío, tan sin sombra, en Blanco Móvil

Cómo da gusto que el nombre de una de pronto se relacione con una publicación leída y admirada. Así estoy: la revista mexicana de literatura Blanco Móvil, bajo la atinada dirección del poeta Eduardo Mosches, incluye varios poemas míos en su sitio web. Me pone de veras muy de buenas.

Aquí van tres, como bocadillo:

Ubicua
Con frecuencia me acerco a esa niña tan fuera de lugar y le acomodo el mechón de pelo que le cae sobre la frente a esa niña frágil de asombro ante unos versos que no entiende.

A veces le digo que sigo siendo ella.

Sofoco
Adolorarse
el cuerpo de estar solo

de andar hecho una mueca
exprimido por dentro
harto de llevarse puesto

y sobrarse

tan poquito de alma

tan sin sombra.

Urbanita
La lombriz se arquea
en la grava de la avenida,
como que busca.
Le lastima la sombra
y mucho más en la entraña,
escalofrío tan nocláxon noamenaza,
uno como mareo del alma expuesta.
Ahí fingimenta, se casiarrastra
cual si no le inminenciara
que su suave toda pulpa
es la más despanzurrable alarma.
El suyo es un amor muy insensato.

Da click aquí para echarle ojo a todos.