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El bautizo del libro (o por qué me sentí García Márquez)

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(de izq. a der.) Mónica Lavín, yo, Josefina Larragoiti

Pues sí, la presentación de mi libro de poesía Rabia de vida fue todo lo rica que imaginaba. Estuvo mi gente entrañable: mi adolescenta, quien más me quiere, mi mamá, mis hermanos y sobrinas, los amigos que son hermanos por elección. Además estuvieron amigos recientes y añejos, gente que no conozco pero que compró el poemario, entusiastas de la poesía, periodistas, el conductor de un programa de radio de rock y libros. El Auditorio 4 de la Feria Internacional del Libro de Minería, con cupo para 100 personas, estaba prácticamente lleno.  Y también me acompañaron, a la distancia, los lectores de este blog que han comprado el libro en México, Argentina, España, Estados Unidos e Italia, y me han abrazado desde allá.

Presidimos el evento Josefina Larragoiti, directora de Editorial Resistencia (casa que publica Rabia de vida), Mónica Lavín, reconocida autora mexicana de novela y cuento, y yo. Hablamos del libro, de por qué la poesía es una apuesta necesaria, de cómo la escritura es un oficio solitario y lleno de dudas pero inescapable para quien no puede evitar escribir, de cómo erotismo y poesía son experiencias cercanas en lo inefable, de por qué escribir es poner las tripas en una mesa y esperar que a los demás les gusten. Al final hubo preguntas del público: qué tanto de imaginación hay en los textos, qué poema costó más trabajo, cuáles son mis planes como escritora. De pronto mi hermano pidió el micrófono y dijo: “Conozco a Julia como hermano y quiero decir que la veo en estas páginas: intensa, pasional, fuerte y tierna. Este libro es ella”. El público aplaudió su espontaneidad. Al terminar el acto, ya abajo del estrado, mi adolescenta me sacudió las fibras más hondas al estrujarme mientras me decía, con ojos húmedos, que está orgullosa de mí. Venía otra presentación en ese salón, así que nos movimos al stand de Resistencia para la firma de libros, las fotos, los abrazos.

Soy cursi por naturaleza, de modo que disculparán si digo que tengo emocionado hasta el tuétano por la buena recepción de esta Rabia de vida en la que estoy desnuda, con todas mis certezas, dudas y fragilidades. Recordé aquello que dijo García Márquez, “Escribo para que me quieran”, y por un segundo me sentí él. En el fondo, yo escribo por la misma razón. Y parece que esta vez lo logré.

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HOY, bautizo de mi Rabia de vida

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Llegó el día de la presentación de mi libro de poesía erótica. ¿Tengo que decir que estoy nerviosa y emocionada, como la mamá del crío que van a bautizar? Creo que no. El niño y yo estamos bien peinados y vestidos, los invitados vienen de camino, el lugar está bonito, así que sólo me queda sentirme esperanzada de que la criatura se porte bien y guste a todos.

El evento que me tiene tronándome los dedos ocurrirá este tarde, a las 4 p.m. en el Auditorio 4 de la Feria Internacional del Libro de Minería, en Tacuba 5, Centro, Ciudad de México. Lo presentan la escritora Mónica Lavín y mi editora, Josefina Larragoiti. Si pueden, ahí estaré esperándolos. (Y mi niño, también).

Mi primera vez con un libro

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“Uno se puede profesionalizar como lector, pero ante la lectura uno siempre es principiante”, dice la escritora mexicana Mónica Lavín que dijo Susan Sontag. Y sí, ante un nuevo libro uno empieza de cero. Ahora arranco la lectura de The Professor of Desire, de Philip Roth. Y me siento virgen, lista para estrenarme.

La deliciosa incertidumbre de escribir

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“No temo a la falta de ideas, sí a la del espacio personal, donde a veces es más importante el artículo que hay que entregar, el trabajo por el que nos pagan, que la deliciosa incertidumbre del destino de ese cuento que es nuestro y que nos incita a darle vida”, dice Mónica Lavín en su nuevo libro Cuento sobre cuento (Lectorum).

Me pasa siempre: quiero tiempo para escribir sin ver el reloj. Tengo que buscarlo tarde en las noches, después del trabajo y de conversar con mi hija sobre el día o cenar con quien más me quiere. A esas horas borroneo poemas, escribo una entrada para este blog o pulo aquel texto, pero estoy cansada, aguanto poco. No sé si un día me atreveré a darle más prioridad de tiempo a lo que tiene prioridad en mis intereses: la “deliciosa incertidumbre de escribir”, como la llama Mónica. Me pregunto si cuando por fin pueda bajar el ritmo de trabajo me inventaré otra excusa para no escribir más y así seguir anclada en un mundo de certidumbres.

La pluma de doble filo de Mónica Lavín

 

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En pocas horas empiezo y termino de leer Doble filo (Lumen), nueva novela de la escritora mexicana Mónica Lavín. Íntima, escrita a partir de las vísceras, con humedades que incluyen lágrimas y ardores, explora las entretelas del enamoramiento, busca hacer las paces con lo vivido. Narra la historia de dos mujeres unidas por el recuerdo del amor: una terapeuta intuitiva (“la bruja” le llaman en el pueblo) y su paciente, Antonia, deseosa de olvidar para poder seguir viviendo. El nudo se da cuando la terapeuta, buscando ayudar a Antonia, empieza a recordar su propia historia.

Dos cosas me encantan: por un lado, los sugerentes ritos que la terapeuta propone a Antonia para romper el dolor, en algo cercanos a la psicomagia (por ejemplo, hablarle al paliacate del amante ido, despedirse de él y arrojarlo al río para verlo desaparecer); por otro, su prosa exquisita, cuidada, veloz y compacta, que deja la piel sensible. Aquí uno de los pasajes que me quedo rumiando:

“Habíamos puesto una tienda de campaña en lo alto de la montaña, en un bosque cerrado […] Estar ahí solos y lejos de todo resultaba voluptuoso. Como si estuviéramos haciendo algo prohibido. Sin desvestirnos por el frío, nos besamos con energía. Era como una revelación, como si algo malo saliera de nuestra piel […] Nuestras caricias fueron distintas. Me mordió los pies, el cuello. Nos lanzamos a una danza de atrevimientos, embestidas, arrumacos; medio desnudos hicimos el amor con fiereza. Pero entre los sonidos del placer que liberábamos sin miramientos, nos pareció escuchar algo más. Nos detuvimos y quisimos arrancarle al silencio aquel sonido […] Era un ruido animal. Con la respiración amainada, lo escuchamos de nuevo nítido y agudo. El aullido de un lobo […] aquella noche habíamos sido lobos, nuestro deseo había convidado a otro de los nuestros […] No sé qué hacer con las noches animales que a veces me visitan. Quisiera volver a convocar el aullido de un lobo. Y saber si acaso él recuerda la fiereza que ese día nos descubrimos”.

Si bien el “doble filo” del título alude al riesgo de explorar/ olvidar los sentimientos,  la pluma de Lavín se muestra aquí vigorosa, desarmante, como una espada agridulce de palabras que abre las entrañas del deseo. Un lujo.

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Un minuto con 10 escritores

Hernán Lara, Mónica Lavín, Alberto Ruy Sánchez, Xavier Velasco, José Alberto Gudiño, Fernando Vallejo, Jorge Volpi, Homero Aridjis, Ana Clavel, Jaime Mesa
De arriba abajo, de izq. a der.: Hernán Lara Zavala, Mónica Lavín, Alberto Ruy Sánchez, Xavier Velasco, Jorge Alberto Gudiño, Fernando Vallejo, Jorge Volpi, Homero Aridjis, Ana Clavel, Jaime Mesa

Piso 51 de la Torre Mayor, México, D.F.  7 p.m.

Coctel de presentación de las novedades de Grupo Santillana para 2014 y, de paso, celebración por los 50 años de Editorial Alfaguara. Es una fiesta de libros, tan colorida y diversa como sus portadas. Nada más natural, entonces, que ver escritores entre la concurrencia. No lo pensé antes, pero ya aquí aprovecho para lanzar #TuitEntrevistas al estilo de la revista SoHo. Me acerco a 10 de ellos, entre vino y conversa les formulo una sola pregunta desde la cuenta de Twitter de SoHo. Aquí, preguntas y respuestas.

1. Xavier Velasco @XavierVelasc0
P. ¿Qué prefieres: pechos o nalgas?
R. ¡Piernas!

2. Mónica Lavín @mlavinm
P. ¿Cuál es la palabra que más odias?
R. Inmarcesible, por pretenciosa.

3. Homero Aridjis @HomeroAridjis
P. ¿A dónde se van los besos no dados?
R. A la poesía, a la imaginación o a la musa dormida.

4. Alberto Ruy Sánchez @AlbertoRuy
P. ¿A qué alimento se parece un orgasmo?
R. Al pez japonés que vive bajo el agua todo el año, con cuyo hígado se hace foie gras. Es único, de un sabor que nadie conoce.

5. Jaime Mesa @jmesa77
P. ¿Los pechos operados son un deleite o un desengaño?
R. Un total desengaño, un despropósito visual y táctil.

6. Ana Clavel @anaclavel99
P. ¿Qué te indicaría que viene el Apocalipsis?
R. ¿Que no ya llegó? ¿Que no ya estamos ahí?

7. Jorge Alberto Gudiño @latertuliared
P. ¿Veintañeras o cuarentonas?
R. Depende. Con la de 20 necesitas platicar ‘antes de’. Con la de 40, después.

8. Jorge Volpi @jvolpi
P. ¿Cuál es tu placer culpable?
R. Los videojuegos.

9. Hernán Lara Zavala @Hernanlaraz
P. ¿Quién es el antihéroe contemporáneo?
R. Philip Roth, escritor muy sobrevaluado frente a John Updike, por ejemplo. Lo mismo sucede con Martin Amis.

10. Fernando Vallejo @Fer_Vallejo
P. ¿Cómo se festeja el cumpleaños de un libro?
R. Perdón, perdón, pero no contesto preguntas. No vuelvo a contestar una sola hasta que me muera…

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo)