Archivo de la categoría: humor

Cápsulas para cuando el mundo pinta particularmente cuesta arriba.

Brevísima explicación de mi desajuste con el mundo

Cartón: J. R. Mora www.jrmora.com
Cartón: J. R. Mora http://www.jrmora.com

 

Cómo no voy a estar jodida.

Mi incurable vocación de necedad la explica el horóscopo: soy cabra en el occidental y también en el oriental.

Por otro lado, resulto ser la mezcla de dos sangres: una tehuanísima y otra, implacablemente sajona.

Y, como bien explica este cartón que no me gastaré en explicar, estoy perpetuamente en desfasamiento ontológico.

Es que de veras.

Hoy estrenamos La Hora Elástica, por TVUNAM

De izq. a der.: Luisa Iglesias, Pepe Gordon, Fernando Rivera Calderón, Buda (Marisol Gasé), Analí Sánchez Neri, Rafael Tonatiuh, Óscar de la Borbolla, yo mera

La cultura se consume por disfrute, no por obligación.

La cultura está lejos de poses y pretensiones.

La cultura no es aburrida.

Creemos en estos principios y por eso hoy a las 8:30 pm te invitamos al estreno del nuevo programa de televisión: La Hora Elástica. Lo conducen Fernando Rivera Calderón y Luisa Iglesias y participamos en él Marisol Gasé, Pepe Gordon, Rafael Tonatiuh, Óscar de la Borbolla, Analí Sánchez Neri y yo.

Hablamos de ciencia y de las cosas invisibles, de por qué es un privilegio saber dudar, de qué películas son tan malas que resultan buenas, de cómo la poesía vive en las calles y no sólo en los libros. Además nos reímos de lo reíble , es decir, de todo.

Acompáñanos hoy, 8:30 pm, por TVUNAM (Sky: canal 120; TV abierta: canal 20.1; Izzi: canal 20). Si vives fuera de México, a partir de mañana puedes ver el programa en http://www.tv.unam.mx.

Sé parte de La Hora Elástica. Nos harás felices y tú también lo serás un poquito más.

#LunesDeMonos Yo y mi tragedia mayúscula

Cartón: Tute http://www.tutehumor.ar

Eché a perder un poema largo, el que me iba a consagrar en las alturas más altas del Parnaso mexicano. No guardé copia de la versión previa,  la que iba cuajando bien, como gelatina que se respeta.

Si tuviera sentido del humor me reiría. Me parece más digno proclamar que a partir de ahora mis hordas de lectores no deben esperar más que endechas (y sirve que con la palabrita sueno culta).

#LunesDeMonos La Sontag, mirada de rayos X

Cartón: Rayma Suprani http://www.raymasuprani.com

La caricaturista e ilustradora venezolana Rayma Suprani tiene varios monos de artistas diversos, junto con alguna cita suya.

Éste recupera la frase tremenda de Susan Sontag,  tomada de sus diarios, y en la que vio clarísimo que el desollamiento consciente al que uno se entrega al enamorarse es uno de los rasgos que más fascinan y asustan del amor.

Buen lunes con bouqué de domingo (al menos, en México).

 

Humor negro (no moreno, ni de color)

Cartón de autor cuyo nombre no entiendo, tomado del fanzine Mono Gráfico, 1991 http://www.jrmora.com/blog/fanzinoteca/
Cartón de Natxo, seudónimo de Ignacio Allende, luego conocido como Torbe (gracias, J.R. Mora, por la información). Aquí, más sobre él: https://www.tebeosfera.com/autores/allende_fernandez_ignacio.html

Amanecí ácida y para contagiar mi estado de ánimo estas dos viñetas están que ni pintadas. No sé el nombre del autor, las encontré en el sitio del humorista J. R. Mora y pertenecen al fanzine Mono Gráfico, 1991.

Ahí lo que propongo para un lunes incorrecto.

 

Palabra del día: Hipocondríaco (y lo que dice Woody Allen al respecto)

Escena de Hannah y sus hermanas

El Diccionario de la Real Academia señala que la palabra viene de hipocondría: “Afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud“. Viene del griego y se forma con hypo, debajo y khóndros, cartílago, dice el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas. Y es que antiguamente el hipocondrio era la “región del cuerpo situada debajo de las costillas falsas”, es decir, los costados del abdomen, donde según la creencia de la época se alojaba la tristeza, la angustia.

Es decir, el hipocondríaco es el sufre de hipocondria, la melancolía que reside en los costados del abdomen. Ya en el siglo XVII denominaba a quienes sufrían depresión y para el XIX la palabra designaba a quienes creían enfermarse por cualquier motivo.

La nota contemporánea la brinda Woody Allen, quien abordó el asunto en Hannah y sus hermanas (entre otras películas) y en 2013 escribió un artículo sobre hipondría para The New York Times, en el que más bien dice ser un alarmista porque sus enfermedades son reales y hace guiños como éste: “Cuando salgo a caminar a Central Park o voy a Starbucks por un latte quizá pase rápidamente a sacarme un electrocardiograma o una tomografía computarizada, como medida precautoria. Mi esposa dice que es un tontería y afirma que al final todo se reduce a la genética. Mis padres fueron longevos pero se rehusaron terminantemente a heredarme esos genes, porque creían que la herencia suele echar a perder a los hijos”.

Vualá.

 

 

#MiércolesDeMúsica Mi canción para Trump es…

Cartón: Patrick Chappatte, The New York Times https://www.nytimes.com/2015/12/11/opinion/cartoon-the-world-according-to-donald-trump.html?_r=0
Cartón: Patrick Chappatte, The New York Times
https://www.nytimes.com/2015/12/11/opinion/cartoon-the-world-according-to-donald-trump.html?_r=0

Mañana toma posesión el poseso Trump. Para celebrar desde aquí propongo una variante a los #MiércolesDePoesía. Por esta vez será #MiércolesDeMúsica de Playlist colectiva: ¿qué canción le dedicas al Orange Man?

Puede ser un tema completo o las líneas de alguna rola que le quede como buen saco, a la medida. Subiré mañana la Playlist.

Vamos a cantarle a esa fina persona.

Así, mi súplica a la mosca

Cartón: Jis www.facebook.com/lachora
Cartón: Jis
http://www.facebook.com/lachora

Estoy revisando textos míos, tanto poesía como traducción. Y me cuesta decidir dónde va la coma, si el verso equis se sostiene o si el poema entero pertenece a la basura. Entonces quiero que aparezca una mosca, que ayude a resolver el entuerto.

Aquí va un cartón del mexicano Jis, sobre el proceso creativo y sus muchos entresijos. Que el nuevo año me reciba con tino. Por favor.

#LunesDeMonos Las flores también se estriñen

Cartón: Rius en pedacitos (Almadía)
Cartón: Rius en pedacitos (Almadía)

Porque sí, la constipación es sublime, hondamente espiritual (qué digo, es un portento seráfico). A veces a uno se le hacen nudo las tripas físicas o emocionales y, sobre todo, las incorpóreas. Metáfora vital en más de un sentido. En cualquier caso, también a las flores les pasa: presentan carencias de fibra. Como es arriba es abajo, decían los antiguos.

Mejor #LunesDeMonos del que está pasando la flor.

Al son que me toquen bailo (si me lo tocan bien)

Foto: Guillermo, para Firefish Gallery
Foto: Guillermo, para Firefish Gallery

Este texto mío, sobre la delgadísima línea entre danza y sexo, acaba de salir publicado en el fanzín de danza El lago de los chismes, el mismo que presume: “plagiamos la tipografía de publicaciones importantes, plagiamos los derechos de licitud, plagiamos el copyright y la marca registrada”. Me invitó a participar José Eugenio Sánchez, poeta que sabe como nadie hacer de las palabras algo nuevo y antisolemne, es decir, chingón. 

Aquí va. Lo subtitulé “Historia en cinco alientos con ensayito intercambiable”.

Uno

Tenía 15 años. Era una intelectual que amaba la foto de Korda que amaba al Che Guevara y que tomaba clases de danza seis días de la semana en Jitanjáfora, poética y esdrújula escuela de técnica rusa. Estos tres apuntes basten para decir que, en un afán de congruencia, quería bailar revolucionariamente. Mi fervor me proyectaba como un ingrávido cuerpo despechado (nunca mejor dicho) que se movía rutilante por el escenario, comunicando un mensaje muy de izquierdas. Estaba decidida a resolver en mis extremidades vicarias, vibrantes de compromiso, la polaridad entre ideal estético y político. En mis mallas de marca Capezio compradas en Aurrerá sería la bailarina lumpen que proyectara a pie descalzo una arenga del tipo “Hasta siempre, comandante”.

Pero el imperativo guevarista no pasó de ser una broma, porque ni mi torso adolescente fue modelado tan sin rubicundeces ni la revolución Made in Cuba me hizo justicia. Para ser franca, tampoco bailaba gran cosa. Tal vez por eso, aunque me presenté en una veintena de funciones, mi nombre nunca salió en el Granma en el periódico. Y la causa me perdió pronto: a los 19 años dejé la danza porque me jodí las rodillas porque mis afanes agitadores querían trascender el escenario. Necesitaba cambiar el mundo, al menos, el mío. Así que colgué las zapatillas y decidí cobrar venganza. Y que me vengo.

Dos

A los 10 había empezado a hacer ballet. Claro, es un decir, porque pasaban los meses de chongo-bien-peinado-zapatillas-limpias y yo seguía en la barra, primera, segunda, pliés, relevés. Luego, tontas vueltas alrededor del salón simulando ser mariposa. ¿A qué hora iba a cruzar el proscenio en brazos de un hermoso Baryshnikov de la musa? ¿A qué hora meterme en las tripas de la música?

Entonces nos pusieron una pequeña coreografía y me g­ustó sentir que, poquiteada pero con ganas, que mi talento avasallante podía decir algo sin palabras. Subrayar. Poner puntos suspensivos. Así se despertó la adicción por hablar a cuerpo entero, que tres años después desembocó en clases tanto con el Taller Coreográfico de la UNAM como con Vera Larrosa, bailarina y escritora infrarrealista que entre arabesques nos recitaba poemas y nos enseñaba a res-pi-rar-los. Yo, que me tomaba muy en serio lo de ser adolescente la mayor parte del tiempo, mientras borroneaba versos y ensayaba pasos encontraba hermanadas dos disciplinas que amaba: danza + poesía. Y ambas partían de la inhalación.

Tres

Tenía 17 años. Seguía haciendo piruetas y escribiendo. Faltaban más de 15 años muchísimos para que se estrenara en México en 2001 Billy Elliot, película sobre el niño-irlandés-devenido-bailarín, y todavía más para que apareciera la obra de teatro, con canciones de Elton John y Lee Hall. Pero sin duda yo habría querido cantar como el protagonistito o, mejor, escribir: “¿Qué siento al bailar? No sé explicarlo. Es olvidarme de quién soy, pero sentirme completa. Es un fuego por dentro, electricidad en cada miembro”.

Lo cierto es que tanto para Billy Elliot como para mí la experiencia se parecía bastante a un orgasmo de cuerpo completo, uno muy largo, aspirado, rumor y estallido, capaz de dar volumen al aire. Mejor que mi tórrida relación con el cepillo de pelo. Cómo no hacerse junkie de la seducción aceptada.

Cuatro

Acabo de cumplir 44 años y lo mío sigue siendo el intenseo. Aunque el contexto merecería mejor pretexto estoy en poca ropa, frente a un espejo de piso a techo, sudando a cubetadas mientras las piernas me tiemblan y el corazón, algo más. Pero no, si bien soy cliente distinguida de hoteles decadentes, hoy no me estoy entrenando en la lujosa lujuria. Más bien estoy comenzando a aprender yoga con los mismos muslos con los que hace años intentaba grand jetés. Es decir, sigo intentando deletrear a boca cerrada.

Una de las revelaciones que se volvieron eje de mi escritura y que más celebré en mis veinte, mientras cogía desaforadamente mientras me curaba la cruda de no bailar, fue entender que mi cuerpo no perdía el papel central. Que el sexo y la danza se parecen porque en ambos se dice con el gesto. Porque soy yo misma vuelta vapor y, más que nunca, carne. Porque trascienden los límites. Porque en los dos bailo al son que me toquen, pero cómo agradezco que me lo toquen bien. Porque son cuestión de cadencia. Porque le dan sentido a los sentidos y goce a las junturas. Porque implican salir de mí para mirarme en otro. Porque ambos, sin duda, se aprenden.

Cinco

Si la adolescenta que dejó el baile hubiera sabido que unos 30 años después seguiría fascinada por hablar con los músculos, seguro habría pensado: “Qué viejita tan atascada” “Qué sublime fue su vocación”.

MINIENSAYO DE IDEAS INTERCAMBIABLES

  1. En la danza, el cuerpo es la obsesión. O, mejor, el foco de latensión (latención). Sin él, no hay yo ni tú ni (nos)otros ni magias ni h(n)adas. A partir de él construyo la relación de mí, conmigo, y la mía, contigo.
  2. En la danza, el cuerpo se mete en las entretelas de una música interior y (re)cobra su soplo antiguo, el que no pasa por la voz. O la trasciende. Porque si algo se puede expresar con tinta (tanta) palabra, para qué lo demás.
  3. En la danza, el cuerpo requiere una mínima técnica, porque sin ella sólo hay (tarta)mudez. Así genera una memoria de aciertos y descalabros, a partir de la cual articula frases en movimiento.
  4. En la danza, el cuerpo establece una narrativa a partir de (contr)acciones, relajaciones e insistencias. Estiramientos y (genu)flexiones. Signos e(x)ternos del alma desparramada por los miembros.
  5. En la danza, el cuerpo es (t)urgencia que entre tambores y temblores se busca en el (escalo)frío del otro, el que no es suyo, pero lo es. Se empeña en dar y tomar aliento porque sin ese intercambio de adentros, todo es nada.

Nota a(l) pie
Si le da la gana, el lector puede sustituir las palabras “En la danza” por “En el sexo”. Si no le da la gana, no.

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#LunesDeMonos El termitero que descubrí bajo mi cama

Cartón: Francisco Javier Olea www.oleismos.blogspot,mx
Cartón: Francisco Javier Olea http://www.oleismos.blogspot,mx

Este cartón del humorista chileno Olea no merece que lo eche a perder con un comentario vano, de modo que lo dejo por aquí y me voy en silencio, tratando de no despertar a los encantadores bichos hijos de la chingada que hicieron su hogar bajo mi colchón.

Que el lunes no sea tan descaradamente lunes.

#LunesDeMonos ¿Alguien, unas muletas para el alma?

Cartón: Quino
Cartón: Quino

Ayer Colombia votó por el “No” a la paz. Tengo muy queridos amigos colombianos y me lastima su dolor hondo. El mundo está de veras de cabeza, así que no dudo que en unos meses el discurso lacerante de Trump gane las elecciones en EUA. ¿Cómo alimentar el optimismo en un mundo tan desquiciado? Carajo, ¿dónde se consiguen las muletas que pedía la Mafalda del imprescindible Quino?

Perdón por lo negro de este #LunesDeMonos. Si alguien puede documentar mi optimismo se lo voy a agradecer de veras.

Cuando Borges fue cursi

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Y no poco. Mucho muy. Y también García Márquez. Y Lispector. Quien esté libre de melcocha que tire la primera piedra. Es que por más afanes invertidos en pulir la prosa, en lustrar el verso, a los grandes se les colaron líneas infames. Borges, por ejemplo, escribió esta vergüencita: “Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos puede brindarte toda la felicidad”, mientras Cortázar firmó este pequeño engendro: “Tu pecho me parece el paraíso”.

1.

“Todavía no lo leo. Pero es mi favorito”. Así piensan miles que aunque jamás posaron los ojos en un cuento de Jorge Luis Borges, lo consideran su autor “preferidisísimo”. Que no entendieron la Rayuela de Julio Cortázar y mejor dicen que es malísima. Desean ser admirados por las hondas circunvoluciones de su cerebro, ah, pero la vida es tan cuestarriba que mejor se compran Cómo hablar de los libros que no se han leído: pagan 150 pesos y se ahorran miles.

Para ellos, la amorosa Madre Natura engendró un SerDePro. A través de las redes sociales, él les acerca las plumas celebradas por medio de poemas y “pensamientos”. Son textos baldíos que parecen escritos por cualquiera, pero cuyo nombre al calce añade prestigio al Facebook. Y las masas se derriten.

Hace años, la mano del prócer de la imputación decidió que el poema “Instantes” fuera de Borges, por qué no:

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico […]”.

Seguramente lo posteó en un blog y de ahí en adelante todo fue reproducirlo. Hoy, al teclear en Google “Jorge Luis Borges Instantes”, la búsqueda arroja 253 mil resultados.

Me imagino al gladiador de la creatividad como un tipo de peluquín elegante, traje verde botella, orgullosamente miope, rasgo que da cuenta de las horas gastadas en buscar líneas atribuibles. Su innegable talento pasó incluso el filtro de la revista Plural, fundada por Octavio Paz. Según apunta Iván Almeida en el sitio del Borges Center de la Universidad de Pittsburgh, “Instantes” fue atribuido al escritor argentino en la edición de mayo de 1989 de Plural, junto con un comentario de Mauricio Ciechanower, quien subrayaba: “Pieza preñada de un poder de síntesis magistral, ‘Instantes’ refleja los pensamientos más íntimos del gestor de Elogio de la sombra a propósito del trayecto de vida que le tocara en suerte recorrer […]”. Ay.

Luego, el prócer de las letras secundarias confundió a funcionarios de la Secretaría de Cultura de Córdoba, en Argentina. En 2008, en un evento en homenaje a Leopoldo Lugones y a Borges, alguien leyó “Instantes”: el corazón se les desbordaba a todos recordando al querido ciego, al centro de su laberinto. Pero en la ceremonia estaba presente María Kodama, viuda de Borges, quien aclaró destemplada que los versos de marras no los había escrito su marido.

Y Elena, nuestra Elenita Poniatowska, también le rindió honores al héroe anónimo. En 2012, la editorial Random House tuvo que retirar de circulación el tiro completo del libro Borges y México, porque en él aparecía un texto de la periodista, en el que aseguraba haberle recitado al argentino el conspicuo “Instantes”. Luego refería la reacción del escritor ante “su” texto: “–¿Qué puede importarme ser desdichado o ser feliz? Eso pasó hace ya tanto tiempo… Estos poemas son demasiado inmediatos, autobiográficos, son remordimientos”. De nuevo María Kodama, como viuda en celo, exigió que el libro no se vendiera. Y Elena pidió disculpas.

La misma mente sagaz dispuso que García Márquez escribió el ¿poema? “La marioneta”:

“Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo […]”.

El Nobel de Literatura dijo al respecto en el 2000 que lo mataba la vergüenza de que alguien creyera que él había escrito algo tan cursi.

Otro caso. La Fundación Pablo Neruda ha contratado personal para aclarar en redes que el poema “Muere lentamente” no es del escritor chileno.

“Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo”,

empieza. Resulta tan conmovedor que en 2008 el político italiano Clemente Mastella leyó en el Senado de su país el poema entero “de Neruda”. La prensa aclaró luego que la verdadera autora es la brasileña Martha Medeiros. Al buscar el tema en Google hoy aparecen 80,800 resultados.

Luego, el paladín del trasvase quiso que Clarice Lispector “escribiera”: “Sueña con aquello que tú quieres. Sé lo que quieras ser, porque tú posees apenas una vida y en ella sólo se tiene una chance (sic) de hacer aquello que se quiere”. Y que José Saramago signara: “Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos”.

Como se ve, la mano incógnita es experta en crear Frankensteins literarios, en hilvanar la cabeza de un genio como Borges o Lispector y el cuerpo de un enano de circo. O un tronco promedio con una encantadora cabecita de alfiler. Mejor dicho, es algo así como el gurú de aquel juego de mesa “¿Quién es el asesino?”. Allá había que adivinar quién mató al millonario y apostar por una respuesta del tipo: el mayordomo con el cuchillo en la sala. Algo así, pero en poesía: Borges con “Instantes” en el libro de Elenita.

A los enemigos del paladín sensiblero hay que hacerles notar que no lo mueve el afán de lucro. Su interés es sólo estético, poético: nada gana al unir la frase vacía con la firma incandescente. Más bien brinda una pequeña lección de democracia creativa: si Gabo fue tan irrefrenablemente ñoño, si Cortázar escribió algo tan malo, qué tienen ellos que no tenga yo. Así dignifica el trabajo de los poetas que perpetran rimas atroces, de los narradores fallidos: hace que el mundo los venere porque los rubrica un grande.

Borges, quien (sí) escribió “Ser cursi inmortalmente es una manera de sobrevivir como las demás”, quizá le aplaudiría.

(Originalmente publicado en www.thinktankmedia.mx el 6 de septiembre de 2016 con el título Frankensteins literarios: la triste costumbre de atribuir citas erróneas).

 

#LunesDeMonos Cómo hacer que el lunes pese menos

Cartón: Alberto Montt www.dosisdiarias.com
Cartón: Alberto Montt http://www.dosisdiarias.com

Ayer estuve trabajando toda la mañana y la llegada de este lunes me resultó menos terrorífica, de modo que doy fe de que es como lo señala Laura, el personaje de Montt que sospechosamente guarda parecido con su hija (la sonrisa de la hija arroja más watts de luz, ver abajo). Por cierto que el ilustrador anunció en Instagram, con hija incluida, la salida del nuevo libro de estos dos: Laura y Dino. La noticia hizo que el sol hoy saliera un poco más temprano.

Buen #LunesDeMonos.

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“Salidito del horno”.
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“Nos llegó”, escribió Montt en esta foto tomada de su Instagram.

Lo que Sophia Loren se dijo del pezón de Jayne Mansfield (según Lenny Bruce)

La Loren y la Mansfield (y lo que la primera pensaba).
La Loren y la Mansfield (y lo que la primera pensaba del escote de la segunda).

Estoy leyendo la Biblia de lo que ahora se conoce como standup, pero en los 50 era comedia escénica y, más aún, sátira social de primera: las memorias de Lenny Bruce, tituladas Cómo ser grosero e influir en los demás, recién publicadas en español por Malpaso Ediciones.

Apenas conozco a Bruce y me tiene hipnotizada. De tono ácido y punzante, fue un auténtico humorista sin autocensura y conste que eso no era poca cosa en el Estados Unidos de posguerra, macartista, asustado de la indecencia de su sombra. Bueno, pues en el libro cuenta su vida e intercala opiniones sobre la hipocresía norteamericana de entonces (¿de ahora?), que se asustaba de las malas palabras y ante los demás barría bajo la alfombra sus pecados, para al día siguiente volver a ellos gozosamente mientras señalaba, escandalizada, los ajenos. Extraigo este pasaje relativo a escotes y pezones, ligero en apariencia pero con doble filo, que da una idea del tono del libro. Sólo añado, para el récord del martirologio: Bruce escribió sus memorias entre 1963 y 1965 y fueron publicadas por entregas en Playboy. Luego de ser arrestado varias veces por gravísimas faltas a la moral (como decir públicamente mamada) y esperar una condena de ir a la cárcel, en 1966 fue encontrado muerto de una sobredosis de morfina. Iba a cumplir 41 años. Póstumamente fue declarado inocente. No añado moraleja. El chiste se cuenta solo. Aquí, su voz:

“Honey y yo nos casamos… ¡Me había casado con una stripper! Las strippers estaban sólo un nivel por encima de las putas, incluso en 1951. El primer paso (o traspiés) para arremeter contra la ‘culpa por asociación’ entre desnudo y lascivia fue el ya famoso calendario de Marilyn Monroe. La respetabilidad de Marilyn cuando murió se basaba principalmente en su posición económica, que es, en último término, lo único que goza de verdadero respeto en la sociedad. […] Otras damiselas bien dotadas comenzaron a desnudar sus pechos en busca de una franca y honesta evaluación de sus cualidades espirituales interiores. Tengo en mente esa foto de Sophia Loren sentada en un restaurante público, enseñando bastante con su delicado décolleté pero con la vista puesta en el pezón desnudo de Jayne Mansfield, que asoma de su escotado vestido de tubo, como diciendo: ‘¿Cómo no se me ocurrió a mí?'”.

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#LunesDeMonos Qué tanto es tantito

Cartón: Voutch www.voutch.com
Traducción: “Michel me trataba siempre de igual a igual. Eso no podía funcionar: era demasiado o insuficiente”.                                      Cartón: Voutch http://www.voutch.com

El ilustrador francés Voutch es de mis moneros favoritos. Hace años tuve que tratar con él y el tipo es realmente difícil a nivel personal, pero  sobresaliente cuando se pone a dibujar y condensa en una o dos frases una situación sensible, como ésta: un tratamiento totalmente igualitario entre dos suele ser un exceso o muy poco, sobre todo en lo que toca a las relaciones de pareja.

Le viene bien ese enunciado iluminador tan mexicano: “qué tanto es tantito”, que quiere decir juguetonamente algo así como todo es absolutamente relativo. O quizá, con Voutch, habría que decir: “combien es tantito”.

Ahí está, para que el lunes deje de serlo tanto y se convierta en #LunesDeMonos.

#LunesDeMonos El cigarrito en la cama

Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)
Cartón: Ros, Cual para tal (Almadía)

Me gusta su humor de arco y flecha, sin arrugas ni rebuscamientos. Es lo más parecido al trabajo del arquero: desde que tira sabe bien dónde quiere pegar y no desperdicia tiempo ni energía en nada más. Es el cartonista mexicano Ros, quien en su trazo limpiecito no distrae con personajes ni detalles que no apunten directo al blanco.

Publica diariamente en El País, de España, y está estrenando libro. Se llama Cual para tal y lo publica Almadía, con prólogo de Abraham Cruzvillegas y un pequeño texto de Alejandro Magallanes. Estaré compartiendo algunos cartones suyos en los #LunesDeMonos. Aquí va éste, sobre lo nerviosos que nos ponemos si se rompen los rituales de pareja. Por supuesto, me veo en ese espejo.

 

Ofrezco una disculpa (¿o la pido?)

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Mañana, oh multitudinarios lectores, este cuerpecito mío estará en la Feria del Libro de Pachuca. Ahí hablará de poesía y otras minucias munificentes (linda palabra, ¿qué querrá decir?), por lo cual le será imposible dedicar su amanecer a subir la Playlist colectiva. Así, pide al respetable una disculpa, o más bien muchas, es decir, pide le den sus disculpas, o sea, le otorguen su perdón o, mejor dicho, siempre necia de las palabras y según cree leer en Moreno de Alba (ver más abajo), como ella es la ofensora ofrece las disculpas, que no las toma. En fin, para que todos queden contentos da y recibe las más amplias, más anchas, albures aparte.

Da click aquí para ir al artículo “Pedir y dar disculpas”, de José G. Moreno de Alba, en el libro Minucias del lenguaje, FCE

Y para compensar un poco el desencuentro musical que el viernes próximo reparará, hoy comparte esta canción que le zumba las ideas: “Simply falling”, de Iyeoka, cantante estadounidense de origen nigeriano que no tiene madre, la pobrecita. La conocí gracias a los buenos oficios de mi querida Inés López de Arriaga. Vaya, pues, con su voz, esa música y el “now I can’t break away from this fire that we started”. Ea.

#LunesDeMonos ¿Sin Spotify?

Cartón: Rep www.miguel.rep.blogspot.mx
Cartón: Rep
http://www.miguel.rep.blogspot.mx

Me ha pasado: ponerme de malitas porque el Spotify falla (o la computadora no está cargada) y no hay manera de oír música. Como mi hipermoderna Mac no tiene ranura para CD, como ya no tengo casettes ni dónde oírlos y como a uno de los audífonos se le acaba de caer la gomita y sin ella me lastima, de pronto me veo sin poder oír nada.

Este cartón de Rep me encantó porque hace unos meses me encontraba en unos de esos trances y un pájaro lejano me hizo el favor de alegrarme el rato de regada y podada de mis plantas-hijas (tengo más de 30). Y no se le fue la luz, ni se descompuso, ni se desconfiguró, ni le atacó un virus, ni un malware. Así nomás, estuvo cantando la que por siglos fue la mejor música del mundo. Me hizo recordar a mi sobrino, que hace años vio pasar un pájaro cerca de nosotros, se le quedó mirando y dijo, con toda la convicción de sus cinco años: “Mira, tía, vuela como un avión”. En vez de decir que el avión vuela como pájaro, sus referencias estaban invertidas. Igual yo, sorprendida de que aquel pájaro fuera la música de mi mañana.

A él y a sus congéneres, la música primera, vaya este #LunesDeMonos.

#LunesDeHumor Chiste poético

Cartón: Guillo www.guillo.cl
Cartón: Guillo http://www.guillo.cl

Luego de una estancia espléndida en Morelia, ayer en la noche volví a casa. Los cuatro días allá fueron de lo mejor. Presenté mi libro en dos eventos organizados por la Sociedad de Escritores Michoacanos, acompañada por gente de primera en todas las acepciones de la palabra: Maritza, José Agustín, Roberto. Con ellos celebré la poesía, hablamos del proceso creativo y de Leonor de Aquitania, de la pasión por jugar con las palabras y de si es “sano” que uno encuentre su propia voz al escribir. También tuve contacto con más de 10 medios, gracias a los buenos oficios de Salvador. Acompañada por mi hija (fotógrafa oficial y mánager) abracé mucho, me reí, firmé libros, me sentí muy muy cercana de gente que ya es parte de mi mapa personal. Y, por supuesto, caminé las preciosas calles de la ciudad y comí dulces al mayoreo: gomitas de rompope, ate, morelianas, cocada, pulpa de tamarindo, rollo de guayaba con cajeta y otros que ya no menciono, por conservar un poco el pudor. De verdad, fueron días soberbios, agradecibles en todos los sentidos y con todos los sentidos.

A pesar de todo no se me olvida que es #LunesDeMonos, así que dejo aquí este cartón del chileno Guillo. Lo puedo laxamente denominar “Humor poético” porque alude a los versos de Neruda “Me gusta cuando callas porque estás como ausente”. Con él me voy, contenta y silbando bajito.

Da click aquí para ir a otro cartón sobre los mismos versos de Neruda, que me recordó el comentario de paumjv.

#MiércolesDePoesía Versos de ¡nálgame, Dios!

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Esta bonitanoticiabonita que ayer compartieron los amigos del Weso (@elwesomx) me deparó una tarde-noche de lo más enriquecedora. Resulta que retuiteé las palabras del prócer de la fe y de inmediato David Miklos (@dmiklos) se puso en sintonía. Y así venga un intercambio de tuits luminosísimos sobre el asunto. Con permiso del respetable (cada vez más escaso dados los tiempos que corren, insisto), al amparo del Cardenal surgió un lujo de frases sobre el pagano ano y sobre la importancia de mantenerlo republicano. Se sumaron también @ÚrsulaCamba y Daniel Sánchez (@danywino), todos igualmente paganos que los de marras.

Ya en la noche tuve una visita de la musa y como resultado di a luz (no, perdón, que no fue por ahí) el siguiente sonetito soberano. Va con dedicatoria especial a los veteranos amigos de este blog. Sea el #MiércolesDePoesía.

SOBRE EL ANILLO DE LA PUREZA

El Cardenal, probo en amor mariano,
por el tema se interesa del ano.
Afirma que lo hizo Dios, ufano,
para dar sin recibir, buen cristiano.

Pero el fiel, mezcla de infiel y gusano
“Amaos los anos a los otros”, vano,
obedece con fervor franciscano
cual si fuera instrucción del Vaticano.

Así todos gozan del ano sano
que el Creador confirió a cada paisano
(celebran botaneando Gran Padano)

y el Cardenal le ruega a San Susano
conservar su cuerpo casto y lozano
aunque se diga que le cabe un piano.

#LunesDeMonos Pobre de quien se llame así

Cartón: Patricio www.patriciomonero.com
Cartón: Patricio http://www.patriciomonero.com

Los deportes no son muy lo mío. La televisión, tampoco. Así que ahora que van a empezar los Juegos Olímpicos no creo que vaya a tener mucho que aportar sobre el tema, lo siento. Pero como no soy una insensible, ¡no, señor!, aquí va un cartón del mexicano Patricio para poner el lunes a tono con el asunto.

Debo decir que si bien no conozco a ningún Sico, estoy segura de que a algún creativo ya se le ocurrió la puntada. Y en cambio sí tuve el gusto con una chica de nombre América (por el equipo de fútbol) y me acaban de contar de un bebé Neymar (ayDió). Y si a nombres excesivos vamos, también conocí a una Cessna (como las avionetas) y a un Ericssson (como aquellos celulares).

Perdón de antemano, pero el #LunesDeHumor va dedicado a ellos, con toda mi solidaridad.