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#MiércolesDePoesía También hay malcriados en la cama

“Eres un niño malcriado
que necesita
jugar y chupar los dulces de otras niñas.

Edipo Rey
mi imagen te atormenta.

Quieres pero no quieres
y en la lucha
te gusta desvirgarme diariamente
y demostrarme
—aunque me necesitas—que inflado de soberbia navegas otros
vientres.

Y todo para qué, niño pequeño
si cuando tienes hambre
buscas mi leche”.

Llega sin avisar otro #MiércolesDePoesía. La invitada de hoy es la guatemalteca Ana María Rodas, con estos versos que inquietan, pertenecientes al libro Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial).

Los recordé ayer, cuando subí la entrada sobre el miedo que me dan los niños. En este caso quizá aplicaría: el miedo que algunos niños tienen de mí. Carajo, qué cosa.

Dedicado con cariño a “la otra”

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Ana María Rodas es una poeta guatemalteca contemporánea, que descubrí el año pasado en esa tierra por recomendación de un librero. Su sabroso erotismo ha estado de visita varias veces por el blog y hoy enriquece el #MiércolesDePoesía con este poema breve, que contiene una granada.

Cuando se prende a tu boca/

cuando te lame el sexo/

ella/

encuentra/

mis besos.//

El fin de los mitos y los sueños, en Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial)

 

Da click aquí para leer un poema sorprendente de Rodas 

Da click aquí para ir a su texto “En vez de semen, palabras”

Da click aquí para leer la entrada sobre Rodas: “Iluminación a dos cuerpos”

Mi lista de libros necesarios 2013

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Algún amigo había preguntado al respecto y mi querido Borgeano me dio esta idea lúcida, así que a punto de cerrar este año, aquí está mi selección de libros 2013, los que ricamente poblaron mis días y noches de universos. No son 10, sino 23+1, contra el afán canónico que en estas fechas propone “los 10 mejores…” de todo. Algunos son novedades, otros no. El criterio que los une es que me sacudieron, me impresionaron, los hice propios y hoy son tan míos como mi pie o mi mano.

Se han vuelto amigos queridos Nicanor Parra, los poetas chilenos de la resistencia, Andrés Neuman, Saul Bellow, Patti Smith, Yuri Herrera, Ana Clavel, Alfonsina Storni, Fernando Rivera, Ana María Rodas, Tennessee Williams, Sylvia Molloy, Alfredo Serra, Héctor Abad, Idea Vilariño, Alejandro Hernández, Juan Gelman, Carlos Velázquez, Aurora Venturini, Francisco Hernández, un genial diccionario de intuiciones, Vladimir Nabokov y Álvaro Cepeda. Sin duda, piso más firme con ellos bajo el talón.

Iluminación a dos cuerpos

Foto: Germán Paraire
Foto: Germán Paraire

“Fuerte, mucho más fuerte/

para que de tan fuerte/

yo no distinga/

entre el dolor y el placer/

ni dónde acabas tú/

y yo empiezo.//”

-Ana María Rodas, Cuatro esquinas del juego de una muñeca, en Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial).

Cuando eso pasa, por supuesto, el deslumbramiento es total.

En vez de semen, palabras

Screen shot 2013-07-30 at 1.28.12 PMA veces se convierten en sucedáneo del cuerpo amado, de los besos, de la vida. Colocadas sobre la cama, acompañan. Qué haría uno sin ellas.

“Sin embargo/ no todo está perdido./ Yo sigo viendo tus ojos en el sueño/ y así, te beso/—porque la imaginación es algo serio—/ cada centímetro de piel.// Tu voz me eriza cada vez que la recuerdo.// Me conformo con eso./ Con la memoria de lo que no ha sido/ con la experiencia negativa/ de tu ausencia.// En vez de semen en las piernas y en la cama/ hay una fila interminable de palabras.// No importa/ además de ser mujer, soy poeta”. -Ana María Rodas, Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial)

Celebración de la intensidad

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Coactemalan, palabra indígena que significa ‘lugar de muchos árboles’, es una tierra de naturaleza sorprendente. Ahora mismo, en Antigua Guatemala, el verde inunda sin misericordia. De un lado, montañas cuajadas de árboles. Del otro, el Volcán de Agua y más allá, el Volcán de Fuego. Arriba, un cielo tapizado de nubes que no deciden si llorar o aguantarse. Aquí nada conoce las medias tintas. Tampoco los poetas: sus palabras tienen el deslumbre del sol que se trenza en las plantas de café pero también truenan como el cielo, que en un segundo estalla en tormenta y luego vuelve a sonreír. Este poemita pertenece a esta geografía:

“Asumamos la actitud de vírgenes./ Así/ nos quieren ellos.// Forniquemos mentalmente/ suave, muy suave/ con la piel de algún fantasma.// Sonriamos/ femeninas/ inocentes.// Y a la noche, clavemos el puñal/ y brinquemos al jardín,/ abandonemos/ esto que apesta a muerte”. -Ana María Rodas, Poemas de la izquierda erótica. Trilogía (Piedra Santa Editorial)