Archivo de la etiqueta: Vicente Huidobro

#MiércolesDePoesía Decir el amor con palabras recién nacidas

captura-de-pantalla-2017-01-11-a-las-8-04-25

“Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia […]

Tengo una atmósfera propia en tu aliento.
La fabulosa seguridad de tu mirada con sus constelaciones íntimas […]

Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos del corazón
Esa voz que cae en la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes […]”.

El poeta chileno Vicente Huidobro hubiera cumplido ayer 124 años. Su poema Altazor, a cuyo Canto II pertenecen estos versos, es la experimentación del lenguaje, “un sport de vocablos”, un engranaje perfecto. En otro momento hablaré más de él.

Por hoy dejo estas otras líneas de quien pudo decir el amor con “palabras recién nacidas”:

“Y esa mano que se levanta en ti como si fuera a colgar soles en el aire
Y ese mirar que escribe mundos en el infinito”.

 

Mi Rabia de vida, entre los 10 libros de poesía del año

Captura de pantalla 2015-12-30 a las 9.36.09

La periodista Mónica Maristáin, una de las voces más sólidas de la cultura hecha en México, publica hoy en el periódico Sin Embargo su lista de los 10 libros de poesía de 2015, “por orden de emoción y admiración”.

Mi Rabia de vida aparece en el número 6, junto con este comentario: “La también periodista y editora descose y cose la noción del cuerpo con una sensualidad pasmosa. Son palabras como gotas de miel, hiel y rabia donde como bien marca Mónica Lavín en el prólogo, el lector no sabe dónde acaba uno y comienza el otro ser, el otro cuerpo”.

Mi libro, de por sí amarillo, se puso afónico de algarabía. Agónico de contento. Yo, ni se diga. No hay una coincidencia más feliz que el hecho de que esto ocurra, cómo no, en un #MiércolesDePoesía, trinchera de este blog donde cada semana se habla, se respira, se transpira en versos. No dejes de anotar los nueve nombres de la lista y poner sus libros en el buró, junto a la cama: Xitlalitl Rodríguez Mendoza, Óscar David López, Jesús Ramón Ibarra, Luis Bugarini, Feli Dávalos, Rafael Catana, Javier Medina Bernal, Jorge Fondebrider y Paula Jiménez España. Haré lo propio.

Celebro y agradezco esta celebración del género más vital, porque como dijo Vicente Huidobro: “Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía”.

Da click aquí para ir al artículo completo en Sin Embargo.

Para comprar Rabia de vida en formato digital da click en la esquina superior de esta pantalla, donde dice EBook. También está disponible en versión impresa en librerías Gandhi, El Sótano, El Péndulo y Fondo de Cultura Económica, además de Amazon.com (para EUA y Latinoamérica) y Amazon.es (para Europa).

Cinco razones por las que la poesía es necesaria hoy

Captura de pantalla 2015-03-21 a las 9.12.21

Hoy se celebra el Día Mundial de la Poesía. Desde hace 16 años, la Conferencia General de la UNESCO proclamó el 21 de marzo, equinoccio de primavera, como la fecha para celebrar esa “manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. La poesía contribuye a la diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la manera en que usamos las palabras y las cosas, y nuestros modos de percibir e interpretar la realidad”. Lo suscribo y aprovecho la excusa para compartir las cinco razones por las que la considero artículo de primera necesidad para mí:

1. Enciende las palabras cotidianas, las convierte en una revelación:

“Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía”. -Vicente Huidobro, “Prefacio”, Altazor (REI)

2. Reconcilia los opuestos en este mundo hiperpolarizado, que asegura que sólo existe una cosa o la otra, nunca una cosa y la otra:

“Cada imagen —o cada poema hecho de imágenes— contiene muchos significados contrarios o dispares, a los que abarca o reconcilia sin suprimirlos. Así, San Juan habla de la ‘música callada’ […] Esto es, somete a unidad la pluralidad de lo real”. -Octavio Paz, “La imagen”, El arco y la lira (FCE)

3. Evita que muera la sorpresa al mirar lo cotidiano con ojos frescos, aunque lo contemple por centésima vez:

“[El poeta] escribe poemas que son como petrificaciones de ese extrañamiento, lo que el poeta ve o siente en lugar de, o al lado de, o por debajo de, o en contra de, remitiendo este de a lo que los demás ven tal como creen que es, sin desplazamiento ni crítica interna. Dudo de que exista un solo gran poema que no haya nacido de esa extrañeza o que no la traduzca […]”. -Julio Cortázar, “Del sentimiento de no estar del todo”, La vuelta al día en ochenta mundos (Editorial RM)

4. Mantiene viva la intención de nombrar, que nos hace humanos:

“[…] poeta es aquel hombre
que, como el rojo Adán del Paraíso,
impone a cada cosa su preciso
y verdadero y no sabido nombre”
-Jorge Luis Borges, “La Luna”, El hacedor (DeBolsillo)

5. Congela el tiempo, deseo milenario que en el poema ocurre a diario:

“El deseo secreto de la poesía es detener el tiempo. El poeta quiere recuperar un rostro, un estado de ánimo, una nube en un cielo, un árbol al viento, y tomar una especie de fotografía mental de ese momento en el que como lector uno se reconoce a sí mismo. Los poemas son fotografías de otras gentes en las que nos reconocemos”. -Charles Simic, El flautista en el pozo (Cal y Arena)

Día de celebrar el fuego

Screen shot 2014-11-12 at 11.20.05 AM

Hoy, 12 de noviembre, fecha del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, se celebra en México el Día Nacional del Libro. Y también es #MiércolesDePoesía, con lo que estoy en un aprieto. ¿De qué hablo en este blog, cuaderno de apuntes que me retrata como viciosa de los libros y adicta a la poesía?

Recupero esto, que de alguna forma celebra ambos: “Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía”, escribió Vicente Huidobro en el prefacio de su Altazor. Lo suscribo e incluso extrapolo el concepto: los verdaderos libros son, también, llamas y carbón encendido. Lo dice quien más de una vez se ha visto incendiada por unas líneas y ha disfrutado tanto la combustión que no puede menos que volver a buscarla.