Archivo de la categoría: #MiércolesDePoesía

A mediasemana, unos versos ponen el aire de otro color. O del de siempre, pero nítido.

#MiércolesDePoesía De cuando fuegos te pintan las venas (o la escritora suicida)

Tenía 23 años. Se suicidó.

Escribía bien y podía escribir mejor, con la maduración de unos pocos años.

Aquí va un poema de la peruana María Emilia Cornejo (1949-1972), la que decidió incendiarse en los fuegos que traía en las venas, los mismos de estas líneas.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“entro lentamente por tus venas
hasta inundar
todos los rincones de tu cuerpo
rescato tu nombre milenario
en cada arteria
te pierdo y me encuentro
en la profundidad de tu mirada
sin compañía alguna
invado tus pulmones
y vivo
y me recreo
con el aire que respiras
avanzo por debajo de tu piel
y organizo con exactitud
el metabolismo de tus penas
y tu cuerpo se convierte
en la zona sagrada de mi vida.
sin embargo,
hoy es mañana
y mañana será nunca”.

#MiércolesDePoesía Te me antojas tanto como a la licuadora

La querencia devenida pasión devenida obsesión devenida apremio de poseer y chupar hasta el último huesito. Es decir, querría comerte en tu jugo para luego incorporarte a mis tendones. Algo así ocurre cuando la urgencia por otra persona rebasa los límites del decoro.

Fernando Rivera Calderón sabe esa y otras cosas, porque mira de frente cuando compone canciones. También cuando escribe poemas. Lo deja ver su reciente libro Llegamos tarde a todo (Almadía), con diseño del exquisito Alejandro Magallanes. En él, Fernando hurga en los intersticios del ritmo, de la sorpresa de estar aquí y ser uno mismo, del humor y el desamor. No hay rodeos ni timideces, sólo vida a borbotones.

Su poema “Licuadora” le da tono a este #MiércolesDePoesía. Me divierte y me da envidia cómo le pone palabras a las ganas antropófagas que el aparato electrodoméstico y yo conocemos tan bien.

Licuadora

“Poder
licuarte,
batirte,
extraerte.
Cambiar
tu consistencia.
Ablandar
tu ser
para beber
el zumo
que fluye
ácido y dulce
de entre
mis cuchillas”.

#MiércolesDePoesía El amor, esa infección (ay)

Ni avisó. Nomás se hizo presente, el aire de invierno ropas adentro. En esta mitad de semana que con-boca versos, el invitado es Juan Rafael Coronel Rivera, quien en los apellidos narra buena parte de la historia artística del México reciente.

Trae entre manos Las cuatro esquinas del fuego, publicado por Talamontes Editores y que resulta su quinto libro como poeta. La edición es chulísima, desde la portada hasta el pie de imprenta pasaron por las manos de un diseñador. Y el humor jodón de este poema me gusta: si el amor fuera una infección, ¿qué tan mala podría ser?

Voilá, el #MiércolesDePoesía.

Cajita de pastillas

“¿Y si el amor es la infección de todas las cosas?
¿Me contagio?
¿Si en las buenas y en las malas
compartimos suero y antivirales?
¿Estaré más cerca de la comunión afectuosa
si despierto en el hospital afiebrado
pero tomándote de la mano?
¿Será eso acaso parte del locus amoenus?
¿Y si eres el amor de mi vida?
¿En el vómito y los estertores
puede haber pasión desenfrenada?
¿Qué significa perder el instinto por el segundo febril?
¿Qué tan malo puede ser?”

#MiércolesDePoesía Jugar a hacer mundos con las manos

Foto tomada del sitio Tranvías.uy (http://tranvias.uy/media/zoo/images/1-w_MG_6329_b45478192d781d951c47cbb09e7f0735.jpg)

La poesía, ese territorio de lo que no es. Mejor: ese territorio de lo que no era y, a partir de las palabras, ya es. Quien escribe crea algo que no existía, le da consistencia material, deja caer un aliento cálido sobre esas letras y de pronto cobran existencia plena. SON. Escribir se parece tanto a jugar.

El nuevo libro del poeta uruguayo Gustavo Wojciechowski “Maca” alude a ese vértice casi alquímico. Además de la narrativa poderosa de cada poema, Ni siquiera (publicado por Editorial Yaugurú) amasa tipografías, músicas. El conjunto es una suerte de paisaje material bien articulado, trazado por la mano de Maca, niño jugador de letras y diseños y acentos: un poema invita a ver el mundo desde una cima, más adelante aparece un valle, luego un pequeño barranco, para volver a la horizontalidad sorpresiva y volver a empezar. Todo esto, sólido y sugerentísimo, no existía antes de Ni siquiera.

Este poema es de mis favoritos. Crea palabras tan lindas como “maldororamente” y “manicomiado”, salta por aquí y por allá, alude al hormigueo de posibilidades de una vida, se regodea en los varios sentidos de “valla / vaya” y pone el foco en los caminos que se abren y bifurcan.

Al #MiércolesDePoesía le sale una sonrisa bien grande de tenerlo en casa.

“La puta madre”

“yo quería ser un peleador
regir maldororamente
tener la impávida mirada del más Arturo iluminado
aullar como beatnik aullar
ser un manicomiado por un rato un rufián
ponerle antiparras a la poesía
valla     que si me hubiera gustado
tener los nudillos siempre sangrantes
de las generaciones precedentes
estar antes que el futuro
sacándole la lengua a los que vengan
que las revoluciones regurgiten en mi garganta
estar en contra de estar a favor de estar en contra
aunque me rompieran la narizota

¿acaso seré un buen tipo?

a uno siempre lo hormiguea
el otro que no es”

#MiércolesDePoesía “La palabra nube quiere decir pez”

Tomado de Internet: http://www.tonterias.com/2010/03/10-increibles-formas-de-nubes/

Tiene voz cubana.
Es poeta.
Es de los buenos.
Suman tres motivos para leer a Orlando González Esteva. Este poema suyo, titulado “Una palabra quisiera”, me está rondando desde hace días, por transparente: atrapa entre letras la aspiración de la poesía, ser lo que dice pero, mucho más todavía, ser lo que se calla.

No tengo una versión impresa del mismo, así que lo transcribo como me suena. Ojalá no cometa una aberración. De todas formas, lo importante no es mi transcripción, sino la sonoridad que Orlando le contagia al leerlo (da click aquí para oírlo en su voz,: busca Orlando Gonzlaez Esteva, es el segundo poema).

Por versos así, el #MiércolesDePoesía se viste de colores y sugerencias.

UNA PALABRA QUISIERA

“Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras.

La palabra nube quiere decir pez,
y el pez se llama flor
y toda flor quisiera ser conocida por alba.
A los cuerpos se les dice cuerpos
pero son aldabas
y las aldabas son olas
y las olas no se cansan
de ser pájaros blanquísimos,
constelaciones,
estatuas que celebran en el viento
bailes, desfiles de máscaras.

Una palabra quisiera ser distinta
a lo que acaba de decir
o ser un poco
todas las demás palabras”.

 

 

 

#MiércolesDePoesía “Ecos que convocan a no soltar la madrugada” #19septiembre

Foto mía

Las palabras son frágiles en apariencia, pero han resultado de una fuerza irrebatible en estos días para los mexicanos. El “gracias”, tan deslavado por el manoseo, cobra nueva dimensión, igual que ese #FuerzaMéxico del que nos aferramos e incluso una expresión que hasta ahora me parecía intrascendente: “héroe”.

Las miro resignificadas y me abrazan, traen calor al ánimo.

José Humberto Montes de Oca Lira es un poeta joven, estudiante en la Escuela de Escritores. Tengo el enorme gusto de que sea mi alumno en la materia Escritura creativa. Ayer conocí este poema suyo, nacido de la inmediatez y pasado por el tamiz de la escritura pulida, del gusto cotidiano por las palabras, del respeto hacia ellas. Le pedí permiso para compartirlo en el #MiércolesDePoesía, porque sin duda esa urgencia de “no soltar la madrugada” está hecha de luz.

Entre las sacudidas que estamos viviendo, un poema como éste se para sobre sus dos pies. Y pule de nuevo la esperanza.

“Hoy gritas los ecos que ha esparcido la tierra
convocados a una comunión
no son los tres niños muertos
que fueron y serán ayer
son los leves aullidos de la vida
en su estado más natural
bajo tierra
los ecos que convocan a no soltar la madrugada
a responder con un mismo gesto
que representa a la vida
pendiente en un puño.

Hoy fundamos una ciudad
sobre la memoria insaciable
de los que exhalaron
los cimientos
y otorgaron su voz última
para tu reconstrucción
México
en tu sangre va el golpe que cimbrará
el centro tu historia”.

-José Humberto Montes de Oca Lira

PD Abriré una pestaña en este blog para compartir con ustedes algunos textos de maestros y de alumnos de la Escuela de Escritores, como el propio José Humberto, así como de amigos (sean escritores o no): lo que todos buscamos es traducir en palabras lo que nos escuece los adentros.

Tenemos certeza de que las palabras curan.

#MiércolesDePoesía De cuando tu casa no aparece en Google Maps

Llevo cuerpo adentro una orfandad, algún bramido. No sólo la indefensión de perder a mi padre apenas cumplí los 17, sino las de ausencias que me dejaron la guardia fracturada.

La poeta venezolana Karla Castro (1985) parece saber de lo que hablo, creo que me ha oído en noches de llanto indefinido. Hoy, #MiércolesDePoesía, saboreo estos versos de su libro Tiempo Añil (Oscar Todtmann editores), que me hizo llegar mi querido Marlo Ovalles. Sirvan para palabrear el hueco que se lleva a cuestas, el que no dejamos de buscar y algunos llaman “casa”.

 

Homeless

“Mi casa
no aparece en los mapas de Google
nadie sabe cómo llegar

Esta casa juega conmigo a la gallinita ciega
esconde la ropa         mueve las paredes
pierde las llaves

Es un feudo que se resiste
me odia
confina a esta grulla a no tener nido”.

Foto: Claudia Noguera

#MiércolesDePoesía Adónde se van los besos que no damos

I

Mariel Damián ya había visitado este espacio. Es una escritora mexicana de corta edad y largas ambiciones poéticas. Ganó el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Almuñécar, en España, con La chica que se ha quedado sola, que ya fue publicado por Valparaíso Ediciones tanto en México como en España.

De él tomo este pequeño poema, sólido como una roca con los cantos pulidos. Y sí, Mariel pule los cantos, los hace sonar en estos cuatro versos que parecen dialogar con aquello de adónde se van los besos no dados.

Sea el #MiércolesDePoesía.

Mi mente en una cita

“Tú miras mis ojos mientras hablas,
yo miro tus labios moverse.

Cada palabra que nace en tu boca
es un beso que he perdido”.

#MIércolesDePoesía El amor es una oscura mariposa (creo)

El próximo miércoles, el clima va a ser espléndido, haya o no huracán en camino: se pronostica sol, cielo despejado, temperatura amable con la piel y los adentros (cada uno decida cuál).

Es que justo el miércoles 6 de septiembre presento mi libro de poesía Eros una vez, el que recientemente ganó el Premio Internacional Benedetti, en Uruguay. Lo presenta el poeta Arturo Córdova Just y el evento será en la Librería Icaria, dentro del edificio de la Escuela de Escritores (Pitágoras 446, Colonia Narvarte, Ciudad de México), a las 7 pm.

Dispensen, entonces, que hoy dedique el #MiércolesDePoesía a celebrar con ustedes la confluencia planetaria de este libro, en el que abordo el amor, el desamor y todos los estadios intermedios desde ópticas que lo comparan con una canción de Patxi Andión, una botella de vino añejo, un tumulto ancho y una mariposa negra sobre pared blanca.

Si deciden acompañarme esa noche, hordas sacrosantas de poéticos lectores, entonces el clima será como para el Récord Ginés. Ese día estará a la venta Eros una vez, que aún no se consigue en México, así que aprovecen para hacerse de él con todo y firma de la autora, para pasar a la posteridad con el pie derecho.

El libro es de veras buenísimo, aseguran mi hija y mi madre. Aquí va una probada.

AMÉN
En lo próspero y en lo adverso,
en la salud y en la enfermedad
prometo serte hiel
hasta que la muerte nos separe.

 

DRÁSTICA
Bésame donde tengo el miedo,
donde por dentro una oscura mariposa
tiembla y observa
con los lúgubres ojos de sus alas.

Besa donde mi costado transparenta
su mancha como una sombra espesa,
toda ella un pálpito que aguarda.

Bésame un beso suave,
un beso bálsamo que la apacigüe,
porque si empieza a aletear bajo mi piel
será inminente la catástrofe.

Mis poemas caminan hoy por Venezuela

Ando de plácemes. Y de gústame. Y de bríndemos.

La revista venezolana Letralia me publica una extensa selección de poemas, que viene acompañada de una presentación más que amable de Fernando Salazar Torres. Es de esas cosas que si pasaran seguido harían que mi planeta girara más deprisa, así que aunque no sea precisamente #MiércolesDePoesía dejo aquí un texto pequeño y la invitación a pasar por allá.

Celebro y agradezco. Mucho.

Da click aquí para ir a mis poemas en Letralia.

Inminencia

“Estoy sangrando.
Ellos me rondan,
tiburones hambrientos”.

 

#MiércolesDePoesía Nosotros no sabemos sino besarnos adentro del sol


Es de nuevo día de versos. Y me apetece convocar a un necesario mío: Gelman.

Resulta inútil todo comentario que se me ocurre, así que dejo esto y me voy de puntitas.

“lo que me diste
es palabra que tiembla
en la mano del tiempo
abierta para beber

callada
está la casa
donde nos besamos
adentro del sol/”.

#MiércolesDePoesía “De qué sirven las olas”

Algunas personas te abren mucho más que los ojos: literalmente despiertan los poros de tu piel a nuevas temperaturas.

Me pasó con Marlo Ovalles, venezolano que abraza la poesía desde los hipocondrios. Marlo es creador de @TeamPoetero, cuenta de Twitter con casi 25 mil seguidores que varias veces al día comparte poemas de gran calado. Él es también el culpable de que yo me haya aficionado a Eleonora Requena  (1968) a partir de su libro Nido de tordos y a María Antonieta Flores (1960), con su Deletérea, ambos publicados recientemente en Venezuela por Kalathos Ediciones. Hace meses Marlo me regaló esos y otros libros por el puro gusto de difundir los versos de su país, que se duele en estos tiempos.

Ahora Marlo me manda desde Caracas otro puñado de buenos libros de poesía, varios de ellos bajo el sello Óscar Todtmann editores, iniciativa editorial del incansable Team Poetero. Me da muchísimo gusto que Marlo se embarque en este proyecto casi heroico. Y me hace llegar también Daño oculto, que me envía su autora, Georgina Ramírez (1972), poeta que está  al frente de la cuenta de Twitter @laparadapoetica, con más de 17 mil seguidores (encontrar sus versos a la mitad del tráfico es chupar una pastilla de menta inesperada; no te pierdas el gusto de seguirla).

El texto que da sentido a este #MiércolesDePoesía es, justamente, de Georgina. Sutil como el vaho, le pone palabras a la soledad que castiga por ausencia y hace que ni el mar interior tenga sentido. Vaya un abrazo fuerte para Georgina, Marlo y los demás venezolanos que apuestan por la poesía necesaria para vivir.

Los abrazo de veras, apretadamente.

 

El viaje que habito

“He sido extranjera en todas mis playas

Aún vacía de sal
sigue el mar dentro

de qué me sirven las olas
entonces
de qué la orilla

si el naufragio me habita
cuando no tengo cuerpo para anclar”.

#MiércolesDePoesía Dicen que es eficaz, pero no sirve

Imagen tomada de Internet: http://pre08.deviantart.net/367d/th/pre/i/2010/132/9/3/closed_window_by_amg.jpg

El poeta mexicano Eduardo Casar es viejo conocido de este blog y de quienes pasean por sus rincones.

Hoy le da tono al #MiércolesDePoesía un texto suyo, incluido en el libro Son cerca de cien años; también aparece en el CD Unos poemas envozados, parte de la colección Voz Viva de México, de la UNAM.

Le pone palabras al estremecimiento de saber que uno es de alguien, que lleva sus iniciales en el pecho.  Y por más que intenta bloquear las ventanas para ponerse a salvo de ese viento, nada funciona.

 

Conjuro y contigo

“Hoy me toca ser viento. Ten cuidado.
Refuerza tus ventanas con maderas y con golpes firmes.
Con las maderas dibuja la inicial de mi nombre.
Dicen que si lo haces arrojarás hacia la paz,
lejos del estremecimiento,
al portador del nombre que dibujas
con maderas apuntalando tus ventanas.
Dicen que no hay más eficaz conjuro
que enfrentar consigo mismo a quien ataca.

Dicen que es eficaz, pero no sirve.

Sabré encontrar resquicios
para llegar hasta tu pecho.
Y mañana me tocará ser agua.
Ten cuidado.
Porque mañana es muy probable
que nazca dentro de ti
una sed peligrosa y es verano”.

Da click aquí abajo, para escucharlo en la propia voz de Eduardo, que es una ricura.

 

#MiércolesDePoesía Los labios, desnudos como cuerpos

Imagen: Tamara de Lempicka, “Abrazo”  http://www.delempicka.org/artwork/1927-1929.html

Xavier Villaurrutia, escritor mexicano que escondía en su pluma granadas de mano, manchas de sangre y hasta algún cañón de palabras, visita hoy el #MiércolesDePoesía.

Aquí dejo su poema “Nuestro amor”, hondo como un pozo. Describe una relación que es igual a un sueño doloroso y un desvelo, en el que los labios están desnudos como cuerpos, en el que los cuerpos también están juntos como labios desnudos.

Sea.

“Si nuestro amor no fuera,
al tiempo que un secreto,
un tormento, una duda,
una interrogación;

si no fuera una larga
espera interminable,
un vacío en el pecho
donde el corazón llama
como un puño cerrado
a una puerta impasible;

si nuestro amor no fuera
el sueño doloroso
en que vives sin mí,
dentro de mí, una vida
que me llena de espanto;

si no fuera un desvelo,
un grito iluminado
en la noche profunda;

si nuestro amor no fuera
como un hilo tendido
en que vamos los dos
sin red sobre el vacío;

si tus palabras fueran
sólo palabras para
nombrar con ellas cosas
tuyas, no más, y mías;

si no resucitaran,
si no evocaran trágicas
distancias y rencores
traspuestos, olvidados;

si tu mirada fuera
siempre la que un instante
—¡pero un instante eterno!—
es tu más honda entrega;

si tus besos no fueran
sino para mis labios
trémulos y sumisos;

si tu lenta saliva
no fundiera en mi boca
su sabor infinito;

si juntos nuestros labios
desnudos como cuerpos,
y nuestros cuerpos juntos
como labios desnudos
no formaran un cuerpo
y una respiración,
¡no fuera amor el nuestro,
no fuera nuestro amor!”.

Xavier Villaurrutia, “Nuestro amor”, Canto a la primavera y otros poemas, en Nostalgia de la muerte. Poemas y teatro, Fondo de Cultura Económica, Colección Lecturas Mexicanas 36.

 

#MiércolesDePoesía ¿Versos a una vaca? Sí. Estos.

De nuevo es día de versos. Y si la poesía es asomarse a ver las cosas de siempre a través de nuevos hoyos en la pared, por qué los rumiantes habrían de ser excluidos de esa mirada de extrañamiento.

Se ve que el uruguayo Juan Pablo Moresco pensó algo similar, porque su libro animales domésticos aborda, justamente, los muchos hilos de pensamiento que puede generar una vaca. Aquí abajo va uno de mis poemas favoritos del libro, irónico y con hondura: las hemos vuelto un animal doméstico a contrapelo.

Y el libro no sólo es rico por los poemas, sino también por su factura: publicado por uruguaya editorial Yaugurú, es una edición divertida, rica, propositiva. La tipografía es precisa y los juegos de color subrayan la intención irónica de varios poemas. Porque los buenos versos merecen un diseño a la altura. Como éste.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“Las vacas no piensan. Se reproducen por una inercia vacía, sin razón, bichos esclavos para servir al ser humano. Si se dejaran libres morirían, torpes, inútiles, no sabrían sobrevivir porque su vida es un trance, un breve estado por el que pasan para llegar al plato del hombre. Arruinadas en su esencia no sabrían subsistir como animales salvajes. La costumbre las degradó; el hombre las cultiva, semianimal. Las vacas son animales domésticos.
Cuando los helechos entristecen mi abuela les habla y ellos responden.
La desesperación de ser vaca.
Perverso.
Pero las vacas no piensan”.

Juan Pablo Moresco, animales domésticos, Yaugurú

#MiércolesDePoesía Nos hacemos otros sin dejar de ser nosotros

De nuevo es día de regalar versos, ¿bersos?

El librero y poeta mexicano Max Ramos confronta la tibieza de la mañana con esto, de su libro Otra forma de bolero, publicado por Ediciones y punto. El libro es de factura poderosa y se divide en tres partes: Matinela, Tardería, Sombral. Lo que transcribo abajo es la introducción de la tercera parte y el primer poema.

Es brutal cómo Ramos rompe la punta de las palabras o las modifica con plastilina y así las mira distinto. Me recuerda aquello de T. S. Eliot: la poesía genuina puede comunicar incluso antes de ser comprensible. Sí, porque encuentro preciso el “Experiencia y frote oscurandamos”, el “copos de lúgubra abaten mi solor”: aunque las palabras sean nuevas, me tocan porque dicen lo indecible.

Sea el #MiércolesDePoesía.

“(El hombre en su noche es llamado a cuentas. En su libreta la escritura exige. Lenguaje e idea lo tienen por amante feo. Fiebre la noche del pensamiento donde la inspiración es tabla en mar picado. La madre reaparece para morder los restos de la paz. No se es ni con la verdad. El hombre, sonámbulo de su propia historia. El hogar su cráneo. La noche, sombra generada por la humanidad ida. Se es casa sin muros).

La primera noche fuimos día.
Experiencia y frote oscurandamos.
El ti en mí, amarre desanudo,
trasterramos sin irnos de nosotros;
tu, geográfira claridias
copos de lúgubra abaten mi solor”.

Max Ramos, Otra forma de bolero, Ediciones y punto

#MiércolesDePoesía El cielo pasó una noche demasiado buena

Tomé esta foto en la Rambla de Montevideo.

Uruguay me sigue caminando las junturas.

Avanzo de a poco los pasillos de los muchos libros que me traje de allá, poesía y narrativa fundamentalmente. Hoy traigo pegado a las pestañas a Eduardo Nogareda, poeta montevideano que calibra las palabras con un tino que parece de químico avezado en reacciones y alquimias y maceramientos. Este poema de su libro Acá no es, publicado por Editorial Yaugurú, tiene la culpa de que yo no pueda ver impune la mañana de hoy, que le adivine un desgarrón en el ruedo de la camisa. Y un cara de desvelo que se antoja.

Con esta imagen llega el #MiércolesDePoesía.

El cielo

“Se le nota al cielo que hoy se vistió de apuro ante los apremios solares. Su ropa luce descuidada, mal combinada, impropia para un cielo adulto que como tal adusto debería ser. Se diría que pasó mala noche. O una noche que fue demasiado buena.

Hoy el cielo viene tropezando sin ruido sobre chapas controladas por gatos quejosos. No se centra ni se concentra. Me parece que no se afeitó y no sé si se habrá duchado. Tiene un aire desdichado. Pero igual hoy otra vez sonarán tambores por Isla de Flores cuando se haga la noche y no habrá drama. Aunque caigan celestiales botones, hilos sueltos del traje descosido de este cielo. Ni así”.

Eduardo Nogareda, Acá no es, Editorial Yaugurú

#MiércolesDePoesía Robarse un minuto y luego ponerlo en la página

Es #MiércolesDePoesía porque los dioses que no existen lo dispusieron así. Les agradezco, cómo no.

Este día de versos se viste de la uruguaya Tatiana Oroño, poeta de muchas luces, con las cuales alumbra las grietas de cada día. Este poema se teje sobre la imagen de un vapor que se va por la ventana. Y es que los muchos ojos de su pluma observan todo y luego se roban un minuto para plasmarlo en la página, como si nada. Chapó.

el vapor es rasgado en el marco de la ventana abierta

se arroja hacia lo alto se deshace de sí
escapa del hervor cuerpo en harapos
se suelta se suicida inconsútil desmembrado
arrojándose al aire

libre

que de un tirón
disipa

el vuelo errátil trazo / triza su fuga”.

Tatiana Oroño, Estuario, Estuario Editora

#MiércolesDePoesía Lo que pasó cuando Dios se puso a descansar

Imagen: Magma de Csoccio

Se llama Jorge Castro Vega, es uruguayo. Su libro el mismo río fue publicado por Editorial Yaugurú, en aquel país. Me lo regaló Maca, director de la editorial, diseñador, poeta. Qué gusto toparme con un título tan rico en forma y fondo, en bellezura y corazón.

Aquí va un poema de Jorge, sutil pero con un giro que desarma. El #MiércolesDePoesía se pone contento con esta presencia del querido Cono Sur.

Séptimo día

“La rama quiere volar
y el pájaro sueña con ser árbol.

Dios los mira, maravillado
con las manos chorreando cielo
como un poeta al que las palabras
le hacen decir lo que quieren”.

Jorge Castro Vega, “Séptimo día”, el mismo río, Editorial Yaugurú

 

#MiércolesDePoesía En estos versos cupieron muchos años

De nuevo es día de poemas, debilidad de esta casa. Esta vez, el invitado es un escritor al que debo cosas necesarísimas:

Palabras para ausenciar a mi muerto más querido

Versos que permiten entender cómo el sentido último de la vida es el placer

La idea de que quiero que me entierren con un bolígrafo, por si puedo escribir a donde vaya

Y, cómo no, el Premio Internacional de Poesía convocado en su nombre

Hablo, claro, de Benedetti. La próxima semana estaré en Montevideo, Uruguay, para recibir el premio que me otorga la Fundación Mario Benedetti y para presentar mi libro Eros una vez, publicado por Seix Barral.

Hoy celebro todas las razones anteriores pero, sobre todo, celebro éste, su poema enorme que pone FFWD a la película personal y abarca en pocas líneas varios lustros, que invita soberbiamente a no dejar amores en el cajón.

Todo el instante

“Varón urgente
hembra repentina

no pierdan tiempo
quiéranse

dejen todo en el beso
palpen la carne nueva
gasten el coito único
destrúyanse

sabiendo

que el tiempo pasará
que está pasando

que ya ha pasado para
los dos
urgente viejo
anciana repentina”.

-Mario Benedetti, “Todo el instante”, El amor, las mujeres y la vida, Punto de Lectura

#MiércolesDePoesía “La piel del tiempo es cálida”

A veces, unos versos se asoman dentro de sí mismos, hurgan hasta que encuentran la veta no sabida y la iluminan. Entonces el instante deja de serlo, se estira para abarcar el mundo (nosotros, incluidos).

Es el caso del poema de hoy, de mi querido Julio Trujillo. Forma parte de El acelerador de partículas, volumen publicado recientemente por Almadía. Así, este #MiércolesDePoesía a media voz.

Íncipit

“El tiempo es menos cruel en marzo
porque brilla
y se deja tocar.
Mira,
hunde tu mano en el fulgor del día
que se alza como un arco
sobre el mundo,
palpa con las pupilas el amanecer.
Todo es comienzo en marzo,
brote,
y el mismo tiempo está naciendo
sin noche y sin memoria.
¿Qué hay detrás?
Una fecunda voluntad sin rostro,
una ansia pura de existir y abrirse,
de ser hoy.
Ingresa en el presente,
la piel del tiempo es cálida y ansía
aquel primer contacto que la encenderá”.

Julio Trujillo, “Íncipit”, El acelerador de partículas, Almadía

 

#JuevesDePoesía Lo que pasa cuando la primavera deriva en primaverano

Mil disculpas, hordas de lectores de este blog. Sé que al no haber posteado ayer el #MiércolesDePoesía puse al cosmos en riesgo de fractura (¿cómo podría el universo expandirse sin versos?).

Lo lamento, tuve un día enloquecido, con apenas tiempo para respirar y ni siquiera con la frecuencia acostumbrada. En compensación aquí va un poema del enorme Tomás Segovia, el español más mexicano, para ponerle palabras a estas noches de primavera tan verano anticipado, donde él y yo nos naufragamos.

Sea el #JuevesDePoesía.

Luna de verano

“En esta calle a oscuras que boquea amordazada
Bajo el negro sofoco
Sólo la luna y yo

Marcho hacia ella y retrocede
Me quedo quieto y se detiene
Atónita y curiosa

Tan blanca tan redonda tan grande tan de hielo
En la espesa negrura amoratada
No sería creíble fuera de este momento

Pero en este rincón confuso
Tan ardorosamente extraviado
Naufragados de un mundo irrecordable
Espiando mutuamente nuestros cursos
Tan lejos ella y yo de todos y de todo
No pensamos en eso”

Tomás Segovia, “Luna de verano”, Lo inmortal y otros poemas, Ediciones Sin Nombre

 

#MiércolesDePoesía Presienten tus dedos mis antojos

Pintura: Jack Jeffers

Lucía Rivadeneyra, poeta mexicana que celebra el lenguaje y lo masajea y lo vuelve del revés, está estrenando plaquette de poemas. Se titula De culpa y expiación, la publica Parentalia Ediciones. Hoy es la invitada a este #MiércolesDePoesía que se resiste a incluir versos a las madrecitas, a las silenciosas practicantes del saragarciísmo (lectores extranjeros: dispensen el exabrupto y acudan a la nota al pie de página).

Aquí está “Mareo”, qué lujo de poema.

“Dan ganas de aplaudir con sólo verte
entrar en las caderas de mis sueños.

Dan ganas de comer algo salado
cuando tu piel absorbe mis deseos.

Dan ganas de tomar, de fuego, un trago
si tu sudor resbala por mis muslos.

Dan ganas de llorar de pura dicha
cuando presienten tus dedos mis antojos.

Dan ganas, muchas ganas, de hacer lumbre
para que no se enfríen las caricias,
para que no se acabe
el mareo de tierra que generas”.

Lucía Rivadeneyra, “Mareo”,  De culpa y expiación (Parentalia Ediciones)

______________
*Sara García fue una actriz mexicana, perfecta en papeles de madres abnegadas y sufrientes, miradoras del cielo mientras suspiran, y es también responsable de que el 99.9 % de las mamás de mi país encarnemos en ella varias veces al día.

 

#MiércolesDePoesía Tú, mi líquido de antiguo sabor

Se dice de tantas formas, el amor. Habita verbos y sustantivos que son moneda corriente, pero por un pase innombrable se estrenan de nuevo al hablar de ti, de ese que es tan mío. Te conviertes así en un líquido de sabor antiguo, como el aroma a casa.

Este #MiércolesDePoesía, la invitada es la poeta venezolana María Antonieta Flores y el poema de hoy pertenece a su libro Deletérea, publicado por Kalathos Editorial  (gracias a mi querido Marlo Ovalle por ponerlo en mis manos). Vaya un abrazo sentido para ambos, en estos días en los que la poesía es aún más necesaria.

El poema me dice tan bien que me hubiera gustado escribirlo.

“como he impregnado mi piel con el sabor angosto del pánace
no entiendes a dónde te conduce este olor que emano
como una cueva distraída en sus aguas subterráneas
te cuento rodeado por mis deseos
para hacerte líquido dócil de antiguo sabor
que incendie los huesos de mi boca
y subir hacia tu rostro este grácil manojo
de hierbas frescas que soy
un día después de haber llegado el creciente”.

#MiércolesDePoesía De cuando la prisa se cuela en la cama

Foto tomada de Internet: https://contrastly.com/abstract-photography-walkthrough-what-it-is-how-to-make-the-most-of-it/

Llegó de puntillas otra entrada que se ocupa de versos necesarios. Esta vez la invitada es Ingrid Bringas, poeta de Monterrey con varios libros publicados, entre ellos La edad de los salvajes (2015) y Jardín botánico (2016).

El poema que comparto hoy pertenece a su libro más reciente, Nostalgia de la luz, publicado el año pasado por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Disfruto su humor negrito, sus ganas de jugar con una expresión común, para resignificarla. Al final, de eso se trata el oficio de escribir: dar a las palabras un sentido nuevo. Que Ingrid siga escribiendo. Y que la sigamos leyendo.

Sea este #MiércolesDePoesía.

Por favor sea breve

En esta vida condenada le suplico sea breve
como telegrama
como brizna cualquiera
vórtice devorador el tiempo
que nos pide que conjuremos el acto del amor
la breve cobardía
la rabia también desgárrela pero le suplico sea breve
que la brevedad no le impida jadear con desesperanza
deje que el sexo palpite y arda
déjelo correr entre sus piernas
pero por favor sea breve.