Deseo como un niño pequeño

Como un niño pequeño, el deseo no deja de crecernos. Territorial, el día que llegó se hizo espacio en nuestra casa, la pobló de sus cosas y nos puso a su merced. A meses de distancia, sigue siendo él pero es otro, de ojos asombrados. Cada rincón luce sus colores, no hay ámbito libre, espacio del clóset queSigue leyendo «Deseo como un niño pequeño»

Estoy a merced de las palabras

  En mi mente, selva profusa, crecen palabras que nadie poda. Primero tímidas, en un susurro aparecieron como hierbas, respetaron alguna jerarquía. Poco a poco fueron creciendo, desmesurando, se hicieron altaneras, pintaron de verde el espacio. Hoy en voz alta cubren el suelo, se multiplican, les crecen manos. Excesivas, un día desfallecen. Se fragmentan, se fagocitan, se secan. CreoSigue leyendo «Estoy a merced de las palabras»

Arrancar el amor

Arrancar el amor/ como se arranca un fruto del árbol/ con la misma vehemencia/ en un golpe de calor./ Codiciante, sentir su peso/ en el hueco de la mano/ salivar su aroma./ Convencida de que es mío/ hincarle el diente/ llenarme la boca de su jugo/ dejar que escurra, serpentee./ La boca hinchada de suSigue leyendo «Arrancar el amor»

Salgo de mi guarida

Salgo de mi guarida/ hambrienta./ Lo percibo en el aire,/ el manjar espera./ Húmeda/ avanzo lento en pasto seco/ mientras busco/ la fuente del aroma./ En la oscuridad,/ mi olfato despierto.//   -Julia Santibáñez

Milonga del alucinado/para alucinar

El sábado adquiere otra textura y otra temperatura con los ecos de  este impresionante poema de Jaime Dávalos, con música de Eduardo Falú e interpretación de Liliana Herreros. Es como si la distancia se solidificara en música… «Siento mi pulso en la sombra midiendo tu ausencia/ lento derrumbe del tiempo que corre en mis venas,/Sigue leyendo «Milonga del alucinado/para alucinar»

Como la capilla

Como la capilla espera a sus fieles/ para el rito siempre nuevo/ aunque repetido tantas veces/ me preparo a recibirte./ Bien dispuesta y arreglada/ en paños escarlata, entre velas/ ahuyento a los profanos./ No admito distracción ni irreverencia./ Ante mi palidez de elegida/ el temblor de mis ardores sabe a incienso./ Coronada por murmullos ySigue leyendo «Como la capilla»

En tonos grises y laxo

En tonos grises y laxo/ mi cuerpo anuncia tu partida./ Qué hago con los pechos tontos/ con la cintura demasiado sola/ los labios pálidos de ti./ Por dónde buscarte./ La espalda luce una marca/ el torso siente el peso del tuyo/ en las piernas, tu quedo vibrar./ No los quiero./ Me hacen falta tus manos.//  Sigue leyendo «En tonos grises y laxo»

Mar tormenta

A veces un poema explica el día. Éste, hoy. «Oye, yo era como un mar dormido./ Me despertaste y la tempestad ha estallado./ Saludo mis olas, hundo mis buques, subo al cielo y castigo estrellas, me avergüenzo y me escondo entre mis pliegues, enloquezco y mato mis peces./ No me mires con miedo./ Tú lo has querido». -AlfonsinaSigue leyendo «Mar tormenta»

Cuerpo anidado en los ojos

Llevo conmigo a todas partes ese cuerpo que se me anidó en los ojos, que dominó mi hambre para acrecentarla, que alteró el oleaje de mi pelo, que volvió mis días una fiesta urgente. Lo llevo conmigo y lo miro en todos los cuerpos, babeante.   -Julia Santibáñez

Recordar a un poeta

En el aniversario de su nacimiento, nada mejor que traer a la memoria a Neruda  con este pedacito de su alma, perdón, de sus versos: El futuro es espacio «El futuro es espacio, espacio color de tierra, color de nube, color de agua, de aire, espacio negro para muchos sueños, espacio blanco para toda laSigue leyendo «Recordar a un poeta»

Sí, la eternidad comienza un lunes

«La eternidad por fin comienza un lunes», escribió alguna vez Eliseo Diego. Tras un fin de semana envuelto para regalo, hoy suscribo ese verso mientras resuelvo crucigramas con tu nombre, mientras siento un cosquilleo en el cuello, mientras ensayo conversaciones con el espejo, mientras controlo mi ternura por esa foto, mientras afuera hace sol pero aquí hace lunaSigue leyendo «Sí, la eternidad comienza un lunes»

Un perro cualquiera

Como un perro cualquiera/ amarrado por la pata/ solo y tan solo en el rincón/ gira sobre su eje/ roe la cuerda que lo atrapa/ como un perro sucio/ mirado con lástima/ olfatea en vano la caricia/ anticipa aquella mano/ como ese perro lamentable/ al recordarse siendo amado/ mueve la cola/ rememora ser de alguien/Sigue leyendo «Un perro cualquiera»

La tribu está herida

La tribu está herida,/ airada./ Cayó la peste./ Se pudrió la cosecha./ El enemigo se acerca./ Los ancianos ya no llaman/ al ritual,/ no hay más tambores.//   Por mi parte,/ apuro el licor más hondo,/ el jugo acendrado/ y caliente de vida./ Qué gran alarde.//   -Julia Santibáñez

Como papel rasgado

  Como papel rasgado/ de bordes imprecisos/ contigo va mi medio corazón/ (no quiso estar sintigo)./ Doblado y palpitante/ en tu maleta,/ cómplice de zapatos,/ hilo dental, camisas/ y algún libro/ decidió vivir en tu buró/ besarte por la noche/ dormirse junto a ti./ El problema es que la otra mitad,/ aquí conmigo,/ no meSigue leyendo «Como papel rasgado»

«Hacer algo grande»

Ayer encontré en la librería dueña de mis quincenas este librito de la argentina Alfonsina Storni (la misma cuya automuerte inspiró «Alfonsina y el mar»). Lo compré porque me di con este texto muy breve y hasta poco pulido, seductorsísimo por su mezcla de ingenuidad/fuerza: «Amo y siento deseos de hacer algo extraordinario. No sé loSigue leyendo ««Hacer algo grande»»

A veces

A veces la noche es más oscura entre los brazos. A veces la banda sonora del alma es el lamento de un tango. A veces el cuerpo que fue arado por los labios se siente pequeño, indefenso. A veces, sólo a veces, el aire pierde transparencia y la garganta se llena de arena. A veces.

Letanía

Con la fe de una devota/ que no ve a su dios pero lo invoca/ repito mi cansada letanía:/ «Eco de tu cuerpo/ regusto de tu vientre/ sombra de tus manos/ ceniza de tu aliento/ no me desampares./ Eco de tu cuerpo/ regusto de tu vientre/ sombra de tus manos/ ceniza de tu aliento/ tenSigue leyendo «Letanía»