Archivo de la etiqueta: poemas de amor en español

#MiércolesDePoesía Hoy, mis poemas en televisión

 

Captura de pantalla 2015-07-15 a las 9.00.09

A las ocho de la noche se transmite en México, por Canal 22, el capítulo de Triángulo de Letras donde participé. Y verlo no cuesta (ni duele).

Nos reunimos en la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica para hablar de la poesía como un viaje, de lo que nos significa, lo ligera y huidiza que es, lo que implica escribirla. Y en una feliz coincidencia se transmite hoy, miércoles. #MiércolesDePoesía. El entrañabilísimo Eduardo Limón fue el perpetrador de la idea, para su programa semanal de literatura. Estuvimos Cristina Rascón, narradora y poeta mexicana que presentó su traducción al español de Dos mil millones de años luz de soledad (Molinos de viento), libro del japonés Shuntaro Tanikawa, y Saúl Ibargoyen, reconocido poeta uruguayo que habló de su más reciente libro: Maldita mía (Sediento Ediciones). Yo hablé, por supuesto, de mi Rabia de vida/ Rabia debida (Editorial Resistencia) y del nuevo libro que estoy cocinando. Fue un gusto en clave mayor. Espero que se goce tanto como yo disfruté grabándolo. Aquí, algunas imágenes del detrás de cámaras, obra de mi querido José Luis Enciso.

Para ver el programa: si vives en México sintoniza el Canal 22 a las ocho de la noche.
Si vives en el extranjero: me dicen que en esta liga se puede ver la transmisión http://www.canal22.org.mx/p/internacional/index.php?s=int&t=c&h=08:36:13

Y para no perder la sana costumbre de compartir unos versos los #MiércolesDePoesía, dejo aquí un texto de los incluidos en mi libro:

Me inunda el miedo de hallarte una tarde
pechos en cabestrillo
vientre lleno de agua
Julia rota.
Miedo de encontrarte en mi piel
anciana helada.

(Hoy escupo en tu nombre
y te odio en mi vello.)

Miedo de la aridez de tu féretro
de la lujuria marchita
de la saliva inútil.

(Hoy no te conozco y te consagro mucha tinta.
Un día, tu entrepierna desolada ya no merecerá
ni una línea.)

Miedo,
Julia.

Captura de pantalla 2015-07-15 a las 9.00.27

#MiércolesDePoesía La noche oscura del alma

Captura de pantalla 2015-05-12 a las 21.00.30

Un poema me resuena estos días en la cabeza, no sé por qué. Lo aprendí de memoria hace años y luego lo olvidé, pero esta semana estos versos me retumban sin aviso:

“¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.”

Claro, es la “Noche oscura” del místico español Juan de la Cruz (me resisto a llamarlo “San Juan” porque me parece mucho más digno elevarlo como el poeta exquisito que fue, a darle el dudoso privilegio de santo). Nacido en 1542 en la región de Castilla, llevó la poesía a niveles que nunca antes había alcanzado, con el deseo de explicar su experiencia mística. Éste es uno de sus poemas más conocidos, de una belleza y sonoridad espléndidas. En una primera lectura, digamos terrenal, es un poema deliciosamente erótico, pero señalan sus estudiosos que, bajo el sentido evidente, el poeta buscaba expresar la aventura del alma que sale a buscar la unión con Dios. Sea como sea, esta semana Juan de la Cruz es el invitado que llena de luz este #MiércolesDePoesía con versos que no saben hacerse viejos.

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual.

“En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras, y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche, que guiaste,
¡oh noche amable más que el alborada:
oh noche, que juntaste
amado con amada, amada
en el Amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado”.

*Tomo la versión de ortografía modernizada que avala Gerald Brennan, uno de los mayores estudiosos del poeta español, en el libro Gerald Brennan, San Juan de la Cruz (DeBolsillo)

“Tu recuerdo me viste”: Freire

Foto: Jaime Ibarra www.ibarraphoto.com
Foto: Jaime Ibarra
http://www.ibarraphoto.com

Octavio Paz dijo de ella: “[su escritura es] un continuo volar de imágenes”. Esta semana murió en México la poeta y traductora Isabel Freire, nacida en 1934. Yo no la había leído pero ante la noticia busqué textos suyos y encontré un Material de lectura publicado por la UNAM (en el enlace no dice el año de publicación). Así que el #MiércolesDePoesía se atuenda con estos versos de Freire, que se escapan por la ventana.

“no te deseo
te veo
tu imagen sigue
ocupando el silencio junto a mí

no tengo otra manera de moverme
que envuelta en tu mirada
tu recuerdo me viste

el aire que ocupaban tus palabras
resuena en mis oídos
como un tropel de ángeles

mis dedos sonámbulos
se tropiezan contigo
en cada objeto”

Da click aquí para ir a más poemas de Isabel Freire

Captura de pantalla 2015-04-07 a las 22.32.08

“Me lo explicas con las manos”: Ruy Sánchez

Foto: Jaime Ibarra
Foto: Jaime Ibarra http://www.ibarraphoto.com

Otro #MiércolesDePoesía se nos entrega, para cubrirlo de versos necesarios. Esta vez el protagonista es Alberto Ruy Sánchez, poeta, narrador, ensayista y, junto con su esposa Margarita de Orellana, director de la casa editorial que publica Artes de México, referente absoluto de la cultura nacional. También, amable a morir, es mi amigo. Este pasaje de En los labios del agua (Alfaguara) saluda como novela pero tiene alma de poesía narrativa. Segunda entrega del ciclo ubicado en el puerto de Mogador, Marruecos, persigue las huellas del deseo. Aquí está, porque lo dice mejor que nadie:

“La noche que guardas en la mano, la noche que abres para acariciarme, me cubre como un manto navegable.*

Voy hacia ti, lentamente. En la noche, el brillo de tus ojos me conduce. Veo tu rostro en ese sueño. Veo tu sonrisa. Me dices algo que no entiendo. Te ríes. Entonces me lo explicas con las manos, tocándome. Dibujas tu nombre en mi vientre, como un tatuaje, con letras por ti inventadas, que son caricias. Voy hacia ti, con infinita paciencia, como si un inmenso mar entero fuera la medida de este viaje. Voy de la orilla de mi cuerpo al tuyo. Tu sonrisa es mi viento favorable”.

La urgencia de Neruda, a 3000 metros de alto

Screen shot 2015-01-15 at 10.51.30 AM

Neruda no renuncia a su vocación escritora, a más de 40 años de muerto sigue jugando con versos. Y qué bueno. Acaba de salir a la venta en México Tus pies toco en la sombra y otros poemas inéditos (Seix Barral), libro con 21 textos desconocidos del chileno. Entresacados de los miles de papeles de su archivo, y por alguna razón no incluidos por el autor en su recapitulación Memorial de Isla Negra (1964), fueron escritos en cuadernos, hojas sueltas, menús y hasta en el programa musical de un barco en el que viajaba. Descubiertos recientemente, son ahora dados a conocer en una edición que incluye algunas páginas facsimilares de su puño y letra, además de una introducción de Darío Oses, director de Archivos de la Fundación Pablo Neruda.

Ahí están los temas a los que siempre acudió: el amor, su vocación, el mundo, Chile. Me gusta el poema en el que el escritor reconocido recomienda modestia al Neruda joven que se inicia en las letras: “[…] alarga tu silencio/ hasta que en ti/ maduren/ las palabras […] no te metas/ a presumir de pluma,/ de argonauta,/ de cisne,/ de trapecista entre las frases altas […] tienes/ que ensuciarte las manos/ con aceite quemado,/ con humo/ de caldera”. Y el texto en el que se queja de la “prostitución de cada día” que implica el teléfono: “[…] Pasé a ser telefín, telefonino,/ telefante sagrado,/ me prosternaba cuando la espantosa/ campanilla del déspota pedía/ mi atención, mis orejas y mi sangre,/ cuando una voz equivocadamente/ preguntaba por técnicos o putas/ o era un pariente que yo detestaba/ una tía olvidada, inaceptable”.

Otro, de tono erótico, lo escribió sobre un menú, como deja ver la imagen facsimilar del libro y además anotó en la esquina de la hoja: “Día 29 diciembre 1952. 11 de la mañana. Volando a 3.500 metros de altura, entre Recife y Río de Janeiro”. Es decir que los versos le asaltaron, apremiantes, en pleno vuelo, igual que pasa con el deseo. Y a más de 3,000 metros de alto convirtió la urgencia en este poema terrestre:

“Por el cielo me acerco

al rayo rojo de tu cabellera.

De tierra y trigo soy y al acercarme

tu fuego se prepara

dentro de mí y enciende

las piedras y la harina.

Por eso crece y sube

mi corazón haciéndose

pan para que tu boca lo devore

y mi sangre es el vino que te aguarda.

Tú y yo somos la tierra con sus frutos.

Pan, fuego, sangre y vino

es el terrestre amor que nos abrasa”.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios en el sitio web de la revista SoHo).

 

Te maldigo con ganas

Dibujo: Jean Paul Zapata
Dibujo: Jean Paul Zapata

Te maldigo como mujer que odia

y no piensa en otra cosa.

Imagino que te beso hasta dejarte herido

y pequeño

para que no huyas

para que busques refugio en mis pechos

infame

y pueda negártelo.

Pero luego soy dócil en tu cama

escondo bien mi rabia

y me abro a ti

benigna

casi agradecida

de que me hagas el favor.

 

Cuando te vas recobro el aplomo

y vuelvo a odiarte.

Ahora con más ganas.

 

-Julia Santibáñez

Codiciar la nuez de Adán

Imagen 3

 

Aquí va un pequeño poema mío que celebra esa delicia de la geografía masculina, con frecuencia pasada por alto cuando se habla de sexo, pero en el juego del deseo exquisita de imaginar, acariciar, chupar, morder, besar. Si Adán hubiera sabido cuánto iba a estar presente en mis fantasías…

 

Quiero tu cuello

ahora

grueso

lamerle la nuez

como áspera es la noche.

Quiero tu cuello

quiero

grueso

lamerle la nuez.

 

-Julia Santibáñez

Me desordeno, amor, me desordeno

Foto: Andreas Bitesnich
Foto: Andreas Bitesnich

Ayer quise retomar la sanísima costumbre de los #MiércolesDePoesía, pero me fue imposible. Tuve que hablar del libro de Martín Caparros, El hambre, porque su crudeza no me dejó opción, de modo que por esta vez celebraré el #JuevesDePoesía. Para ello invito a la poeta cubana Carilda Oliver Labra, nacida en 1924 y que con este poema resume la exquisita confusión del deseo.

Me desordeno, amor, me desordeno/
cuando voy en tu boca, demorada;/
y casi sin por qué, casi por nada,/
te toco con la punta de mi seno.//

Te toco con la punta de mi seno/
y con mi soledad desamparada;/
y acaso sin estar enamorada;/
me desordeno, amor, me desordeno.//

Y mi suerte de fruta respetada/
arde en tu mano lúbrica y turbada/
como una mal promesa de veneno;//

y aunque quiero besarte arrodillada,/
cuando voy en tu boca, demorada,/
me desordeno, amor, me desordeno.

Este deseo es nuestro hijo

Imagen: www.mariefindlay.com
Imagen: http://www.mariefindlay.com

Por Fortuna, otro #MiércolesDePoesía está aquí (celebro que cada vez somos más en esta fiesta semanal con intercambio de versos). Hoy, me atrevo a compartir un texto mío que tanto al escribirlo como al releerlo me deja un sabor a cal.

 

Este deseo es nuestro hijo,/

el que pedías./

Hoy nos duele por inmenso,/

por sin piernas.//

 

No recibió bendiciones/

pero va en nuestros brazos/

porque es nuestro./

Nos mira con ojos desvalidos./

Intenta una sonrisa,/

el rostro se nos dobla./

Luego duerme;/

hacemos otras cosas.//

 

Cuando despierta/

nos rozamos las manos./

Y nos vuelve a mirar.//

 

-Julia Santibáñez

 

(publicado en revista Salto al reverso)

Imagen 4

Balbuceos de ti por la tarde

Foto: Didi Andreeva
Foto: Didi Andreeva

Aquí un breve poema en prosa, para celebrar otro #MiércolesDePoesía:

El eco de tu caricia me acompaña en el sillón de las seis de la tarde. Tu fantasma que sólo yo siento me respira el cuello, me lame los dedos con balbuceos de ti y es como un rumor quedo pero insistente que socava el centro del mundo para hallarle sentido a esta tarde, en que tu sombra mancha de sangre mi ropa (y sólo yo la veo).

-Julia Santibáñez

En mil en mí

 

Foto: Ilker Goksen
Foto: Ilker Goksen

Otro #MiércolesDePoesía está aquí. Con él llega este poema en prosa, que espero le diga algo a cada lector:

“soy penetrada muchas veces simultáneas primero por tu voz dice lo que me quieres de par en par hendir la grieta y hacerla más y luego tus manos me entreabren la carne sacan sus jugos para así la lengua entre los muslos les busca el alma y me ay también tu sexo tieso como tieso y duro come de mí se alimenta de zanjarla taladra la agrandar y me ay de tanto penetrada se ha en mil en mí”

-Julia Santibáñez

Los que se encuentran bajo un puente

Foto: Ken Hegan
Foto: Ken Hegan

Los que se encuentran bajo un puente/

son nosotros./

Toman prestado nuestro idioma/

rechinan la hamaca vencida/

estallan en un cine/

o junto a la iglesia;/

en el baño de la tienda se lucen/

como si los vieran multitudes./

Manchan otra vez la alfombra/

taladran escritorios/

encienden bares/

aquel coche/

esa bodega…//

 

Cómo se inflama el aire de bramidos.

 

-Julia Santibáñez

 

 

El deseo, ese huracán

Imagen 1

Hace poco terminé de leer Yo recibiría las peores noticias de tus lindos labios, novela del brasileño Marçal Aquino (Océano), cuya lamentable portada no me apetecía nada. Es lo primero que conozco de él y disfruté pasajes deliciosos como estos:

“Valió la pena ser invadido por una oleada de felicidad, ser tocado por la tormenta. Una vez, en el interior de los Estados Unidos, fotografié un letrero que decía: No one forgets a hurricane. ¿Quién podría olvidarlo? Yo no olvido el mío. Lavinia desnuda, caminando por mi casa en una tarde interminable […]”.

Y sí, hay deseos como tormenta, que dejan marcas en todo alrededor. Qué bien que Aquino lo ponga en palabras.

 

 

El día es una hoja en blanco tomada por palabras

Imagen 1
Foto: Wingate Paine

Llega otro #MiércolesDePoesía y, con él, la posibilidad de sacar del cajón versos que contengan atmósferas y en los que resuenen ecos, como este suculento poema en prosa del mexicano Vicente Quirarte. Provecho.

“Cuando te tiendes desnuda y bocabajo, tu espalda me mira aunque tú duermas: tranquilo mar con su rebaño de islas que, a pesar de la poesía, bautizamos pecas. Nadie sabe que allí late un sueño no realizado de Dios: el ritmo de tus pechos, la última gota de sudor, el cabello vertido en las almohadas, como si, aun dormida, construyeras un mundo de nombre tan real como tu ropa que levanto en mi camino al baño. Más allá del deseo de besarte y confirmar en la caricia — inútilmente— mi pasión, siento el cansancio de Dios tras concebirte, esa fatiga que sólo es privilegio de quien ha ocupado el día de sur a norte, seguro de que mañana es una hoja en blanco invadida por palabras que, si antiguas, cobran nuevo sentido en cada acto”. -Vicente Quirarte, “Cuerpo encarcelado”, Bahía Magdalena.

Te quiero dentro de mi existencia

Ilustración: Ilisa Millermoon
Ilustración: Ilisa Millermoon

Llega el viernes pero no cualquiera, sino EL viernes cuando quien más me quiere regresa a vivir a México. Fueron dos años de una relación a distancia, macerada a fuerza de entusiasmo y compromiso, con ganas de cuestionar la lógica porque cuando nos veíamos sabíamos que sí, valía la pena cocinar esta locura.

Encontrando días al mes para coincidir en el D.F. o Buenos Aires pero también en Milán, Bogotá, Chiapas, Guatemala, San Luis Potosí o Cartagena de Indias, nos hundíamos en un adictivo coctel de amores y deseo. Así, en este viernes de fiesta más que ningún otro, termina una etapa e inicia otra, igualmente desafiante y rica. Kevin Johansen y Jorge Drexler me acompañan a celebrar con este tema delicioso que escribieron para mí, una declaración de amor que canto a voz en cuello. Salud…

“El que se quede sin dar el paso, no voy a ser yo./
Quien se canse de tus abrazos, no voy a ser yo./
No voy a ser yo, no voy a ser yo./
Tengo tiempo y tengo paciencia, y sobre todo/
Te quiero dentro de mi existencia de cualquier modo,/
Y aunque falte tal vez bastante, no voy a ser yo/
El que se canse antes, no voy a ser yo […]”

 

Estado de mujer

Kurt Van Wagner

Mañana de sábado, afuera hace frío mientras yo leo en la cama (¿para qué es la vida sino para estos momentos?). Me acompaña una extraordinaria compilación de cuento brasileño y tropiezo con este pasaje, quizá políticamente incorrecto, seguramente criticable desde una óptica feminista, pero que puedo suscribir una y mil veces:

“[…] Se percató de que se había construido una escena animal, como si un animal rozara la carne que mimaba, como si un animal se lanzara contra el rostro del otro, un animal fermentando el deseo en la piel de los dos dedos y en la dureza de las uñas del hombre, un animal que quería arder […] Se enteraba de su estado de mujer estando con un hombre, ya no un niño, un hombre realmente, de puños duros, venas salientes, vellos gruesos, como si fuera esa la gran generosidad. […]”.

Cíntia Moscovich, “Un hueco y un vacío”, en Paula Parisot (compiladora), La invención de la realidad. Antología de cuentos brasileños (Cal y Arena)

Alegoría de selvas

Imagen 3

En la espesura, un rumor de presa despierta a la hembra. Dos puntos de luz rasgan la noche, acarician la sombra ágil, las patas quebradizas.

Como marea creciente, ojos y más ojos se multiplican, se delirian hasta ser manada que codicia, pupilas legión, una y muchas, observando desde el hambre de una sola.

Cuán similar es mi apetencia. Bestia incontable que me urge las entrañas.

 

-Julia Santibáñez

Huellas de haber gustado

Imagen 12

Como un perro cualquiera/

amarrado por el cuello/

solo y tan solo en el rincón/

gira sobre su eje/

roe la cuerda que lo atrapa//

Seguir leyendo Huellas de haber gustado

Me da celos que fumes

Imagen 2

“Tengo celos de ese cigarillo que fumás

Tan distraídamente”.

Ana Cristina César, “Celos”, Guantes de gamuza y otros poemas (Ediciones Bajo la Luna).

Carajo, qué manera de plasmar en dos líneas el profundo erotismo que implica ver fumar a alguien y derretirse de deseo por esos labios.

Sé demasiado de tu cuerpo

Orazio Centaro
Orazio Centaro

Sé demasiado de tu cuerpo,/

de cómo crece en mí/

y trae el amanecer,/

de por qué sonríe en la noche mutilada,/

de cómo vive a unos pasos de sí mismo,/

de ante qué bulle y se agita./

Lo que me asombra/

es su manera peculiar de dejar rastro:/

derramándose.//

 

-Julia Santibáñez

Las venas del placer

Imagen 2

Hace unos días murió, aquí en México, el escritor colombiano Álvaro Mutis. A golpe de palabras, estos versos suyos conjuran un poco su muerte (y la de quienes lo leemos):

“Hay que inventar una nueva soledad para el deseo. Una vasta soledad de delgadas orillas/
en donde se extienda a sus anchas el ronco sonido del deseo. Abramos de nuevo todas las/
venas del placer. Que salten los altos surtidores no importa hacia dónde. […]”

 

A veces el sexo es casi puro

Foto: Stefan Kuhn
Foto: Stefan Kuhn

“[…] Hicimos el amor. Lo hemos hecho tantas veces […] Hasta el deseo se vuelve puro, hasta el acto más definitivamente consagrado al sexo se vuelve casi inmaculado. Pero esa pureza no es mojigatería, no es afectación, no es pretender que sólo apunto al alma. Esa pureza es querer cada centímetro de su piel, es aspirar su olor, es recorrer su vientre poro a poco. Es llevar el deseo hasta la cumbre”. -Mario Benedetti, La tregua (Alfaguara)

El uruguayo se metió anoche entre las sábanas. Sólo así me explico que tan bien pueda hablar de nosotros.

De cara a la pared

Screen shot 2013-08-13 at 4.50.36 PM

Encerrada en mi cuerpo/

apenas recuerdo la confianza que tenía/

en mis piernas/

mi rostro/

antes de tu nombre./

Ahora no sé/

ando temblorosa/

con un hueco en el vientre/

a desagusto en mi piel/

como un adicto que sin droga/

no se conoce./

De cara a la pared/

tengo abstinencia de ti.//

 

-Julia Santibáñez

(Imagen tomada de http://rigatitonemesis.wordpress.com/ . No pude localizar qué fotógrafo la realizó, pero si alguien la reconoce como suya, con gusto corrijo la omisión).

 

A veces, el amor se pone a coser

Screen shot 2013-08-12 at 5.29.38 PM

“La mano del amor nos ensartó para la alegría:

nosotros éramos las perlas, y el deseo era el hilo”.

Poemita árabe antiguo citado por Antonio Gala en El manuscrito carmesí (Planeta)

De una sencillez increíble, los versitos sugieren, son plásticos. Cuando sea grande quiero escribir así.

PD Y sí, celebro con trompetas, bocinas y alharaca que la mano del amor nos ensartara…

Condenarse por una mirada

Imagen 3Noche calma. Metida en cama, releo Las Violetas son flores del deseo, novela de la autora mexicana Clavel cuya primera línea establece el tono visual de la misma: “La violación comienza con la mirada”. Ricamente escrita, a ratos ilumina, otras veces desgarra. Así llego al capítulo XII, que de nuevo me sorprende: “Para que dos se condenen basta una mirada. Para que se reconozcan y se palpen, para que sepan santo y seña, para que dialoguen, acallen, vociferen en el idioma sin palabras del pecado. Para que lo compartan con ese lazo indisoluble e irrenunciable de la culpa gloriosa, la que proviene del pozo sin fondo del deseo que sólo es hambre e instinto. Una mirada sola. No hace falta más. Para perderse y —¿por qué no reconocerlo de una vez?— también para salvarse, irrevocablemente”. -Ana Clavel, Las Violetas son flores del deseo (Alfaguara)

Me pregunto si por eso la vista es tan relevante. No sé, pero me parece que entre los sentidos, sólo la mirada tiene el poder de condenar.