Neruda y sus poemas peligrosos

Está en marcha la exhumación de los restos del poeta chileno Pablo Neruda, muerto en 1973. Se busca determinar si murió a causa del cáncer de próstata o si, como señala su chofer, fue a consecuencia de una inyección letal aplicada por los militares que días antes habían dado el golpe de Estado en elSigue leyendo «Neruda y sus poemas peligrosos»

Me sentí reina del ajedrez

Este poema sale de la pluma de Diana Ivonne Martínez, una joven nacida en Chiapas (1982), y resulta un gran acompañamiento para esta tarde deslavada: Desterrada Quise jugar a ser reina/ y dar jaque-mate a todo./ Al primer movimiento,/ un peón se burló de mí./ Las torres se derrumbaron./ Me abandonaron los caballos/ dejando unSigue leyendo «Me sentí reina del ajedrez»

Escritores suicidas: palabras póstumas (2)

Hace un par de meses subí el post: «Escritores suicidas: palabras póstumas» (para leerlo da click aquí: http://wp.me/p1POGd-yh). Aquí van otros nombres/casos de autores que no sólo se quitaron la vida sino dejaron algo escrito sobre el tema. Es decir, sigo con mi curiosidad morbosa por quienes no sólo se asomaron al abismo por voluntadSigue leyendo «Escritores suicidas: palabras póstumas (2)»

Mujer caliente de sol

Seguro, segurísimo, De Moraes pensaba en una mujer de Copacabana cuando escribió esto tan deliciosamente erótico: Un mujer al sol es todo mi deseo,/ viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz/ y la flor de los labios abierta para el beso/ y en la piel refulgente el polen de la luz.// Una hermosaSigue leyendo «Mujer caliente de sol»

Puedo entregarlo todo por un beso

Por un beso/ apostar la piel en cada espina/ prometer las horas todas/ el mar en su conjunto/ Por esa boca infinita/ ceder la espesura/ regalar siglos a buen precio/ verter el recuerdo por la borda/ Por la lengua imaginada/ (urgencia de bálsamo)/ malversar el rocío y la canela/ transigir la fortaleza, el precipicio/ arrancarleSigue leyendo «Puedo entregarlo todo por un beso»

Lo que le pasa a mi mesa

Los poetas parecen saberlo todo, estar en todas partes, hablar con todas las personas y cosas. Por ejemplo, hace rato crujió mi mesa de madera. Juraría que Fabio Morábito, poeta, estaba aquí a mi lado y la oyó quejarse, porque radiografió lo sucedido: A veces la madera de mi mesa tiene un crujido oscuro, unSigue leyendo «Lo que le pasa a mi mesa»

Quiénes son los ángeles…

Italia es tierra de ángeles. Debe haber más por kilómetro cuadrado que en ninguna otra ciudad del mundo, o al menos así me lo parece. En cada calle uno se topa con una iglesia, una escultura, un monumento o un museo: ahí los seres alados asoman por cualquier parte. A veces adultos claramente andróginos ySigue leyendo «Quiénes son los ángeles…»

¿Qué poema te sabes de memoria?

  «Me acuerdo de ‘El canto de Ulises’, el capítulo de Si esto es un hombre en el que Primo Levi rememora la plenitud que le procuraba en Auschwitz traducirle unos versos de Dante a Jean, el Pikolo, un muchacho alsaciano que guarda turno junto a él en la fila del rancho. En ese instante, nos cuenta Primo Levi, habríaSigue leyendo «¿Qué poema te sabes de memoria?»

A veces los poetas se mueren

Aunque no deberían, a veces los poetas se mueren (qué falta de empatía con sus lectores, que los necesitan). Ayer se fue sin despedirse el autor mexicano Rubén Bonifaz Nuño, de 89 años. Me produce una gran tristeza que se murieran también sus dedos. Escribían versos llenitos de aire, de música, de perfumes, como estos:Sigue leyendo «A veces los poetas se mueren»

Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio

Por cortesía de Eugenio Montale, una poderosa cátedra de dinamita en pocas líneas: «Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio, árido, al volverme veré cumplirse el milagro: la nada a mis espaldas, el vacío detrás de mí, con un terror de borracho. Luego, como en una pantalla, acamparán de pronto árboles, casasSigue leyendo «Tal vez una mañana, andando en un aire de vidrio»

Palabras donde sentarnos y sonreír

A veces pasa: el día no amanece como esperamos, nos asesta un golpe de frío, el té no sabe tan rico, el zapato aprieta un poco más. Entonces pedimos ayuda a algún poeta y de su mano recorremos un mundo alterno, poblado de voces de colores en las que pasar el tiempo… «Hemos dicho palabras,/Sigue leyendo «Palabras donde sentarnos y sonreír»

El alto nombre de tu piel

descubrir el alto nombre de tu piel/ rumiar su balbuceo/ deletrearlo/ ante una vela a medianoche insistir/ lamerle la cadencia/ poco a poco/ saborear cada silencio/ que su acento tibio se me hunda/ que su ronco estertor se me taladre/ hasta vencer de ecos la mañana//   -Julia Santibáñez

Lo que dijo el amante

Acercarme como la vez primera,/ con el azoro del conquistador bruto/ como desconociendo./ Al romper el alba/ tomar los montes de tu pecho,/ luego andar la cintura a paso quedo,/ codiciar el botín de tu vientre/ y, tras mil despojos e incursiones,/ hallar el paraje virgen de tus muslos./ Hincarme a besarlo/ y en unSigue leyendo «Lo que dijo el amante»

Bendita extranjería

Otra vez pasó: una muy querida amiga nacida en otros lares me recuerda, desde sus ojos extrañados, la seducción de esta tierra. Enamorada de México desde que llegó de Colombia, cuenta que estuvo el pasado 21 de diciembre en las pirámides de Teotihuacán, en un ritual de cierre de ciclo e inicio de uno nuevo. SeSigue leyendo «Bendita extranjería»

«Todas las noches nos salvamos de la muerte»

En algunos días saldré de viaje de amor a Chiapas, tierra mágica a la cual no he vuelto en muchos años. Como un buen augurio, recibiré ahí el año nuevo. Para viajar antes de viajar me empapo de dos de sus hijos predilectos: leo por vez primera Oficio de tinieblas, impactante novela de Rosario Castellanos,Sigue leyendo ««Todas las noches nos salvamos de la muerte»»

Inconveniencias del amor

    El amor no goza de buena prensa en estos días. Cada vez más personas están sin pareja o deseando estar sin ella, como el colega que confesaba: «Si no fuera por mis hijas, hace muchos años me habría divorciado». Hoy mismo escucho decir a una amiga que tras algunos desengaños ya no piensaSigue leyendo «Inconveniencias del amor»

Efigie caída del nicho

Creí pasar mi tiempo/ amando/ y siendo amada/ comienzo a darme cuenta/ que lo pasé despedazando/ mientras era a mi vez/ des/ pe/ da/ za/ da/ -Claribel Alegría como una efigie caída del nicho/ virgen de un credo en desuso/ nariz rota/ sin un brazo/ arrumbada/ polvorienta/ sin devotos que prometan incienso/ sin homenajes/ niSigue leyendo «Efigie caída del nicho»

Algunas posibilidades del silencio

Silencio gris que se hurga el ombligo/ Silencio como un mueble, pesado y sólido/ Silencio-mariposa que se agita, sale volando/ Silencio ensangrentado, con muertos en el camino/ Silencio pequeñito, castigado de cara a la pared/ Silencio-eructo, fétido y caliente/ Silencio que no se aguanta a sí mismo/ Silencio-veda, en espera de tiempos mejores/ Silencio queSigue leyendo «Algunas posibilidades del silencio»

Fijar en líneas el estertor

Me escribo a través del deseo de fijar en líneas el estertor, quedarme en los dedos esa gota de instante y gemido, desprenderme del cuerpo, multiplicarlo en el momento del estallido. Después, silencio.   –Julia Santibáñez