Éste es el idioma más cachondo

Me encantan las lenguas, he estudiado varias y podría dedicar el resto de mi vida a aprenderlas todas. Para este #MiércolesDePoesía va un pequeño poema juguetón que celebra una de mis favoritas, por razones que distan de ser académicas. Ustedes disculparán. «En portugués tú falas yo falo. Cómo no amar esa lengua en la que todosSigue leyendo «Éste es el idioma más cachondo»

Vivir en estado de poesía

Empieza la última semana del año y, con ella, 2014 termina de deshilacharse. Despedirlo con buena música me parece una idea inmejorable, así que invito al escenario de este blog a la portentosa María Bethania, con esta canción que me comparte mi querido Pablo, desde Argentina: «Estado de poesía». Habitar el asombro y la intensidad de lasSigue leyendo «Vivir en estado de poesía»

Cabalgar sobre tu cuerpo (y hacerlo en portugués)

(Da click en el enlace para oír la canción) Es viernes de música y de amores, y aunque el Mundial de Futbol es un cero a la izquierda entre mis intereses, aprovecho la ola de pasión carioca para compartir una canción brasileña seductorísima. Se llama «Cavalgada» y la cantaba Roberto Carlos (entiendo que es deSigue leyendo «Cabalgar sobre tu cuerpo (y hacerlo en portugués)»

Estado de mujer

Mañana de sábado, afuera hace frío mientras yo leo en la cama (¿para qué es la vida sino para estos momentos?). Me acompaña una extraordinaria compilación de cuento brasileño y tropiezo con este pasaje, quizá políticamente incorrecto, seguramente criticable desde una óptica feminista, pero que puedo suscribir una y mil veces: «[…] Se percató deSigue leyendo «Estado de mujer»

Canción para olvidar que es martes

Después de oír a Rita Lee y Milton Nascimento cantando esta cachondería, pasa a segundo término este ingrato día de la semana (lo juro, me pasó). Meu bem, você me dá água na boca Vestindo fantasias, tirando a roupa Molhada de suor De tanto a gente se beijar De tanto imaginar loucuras A gente fazSigue leyendo «Canción para olvidar que es martes»

El Cristo de Corcovado o el Apocalipsis en una mañana

Me dijeron que subir a verlo requiere la abnegación de un santo… y se ve que además de mi hija y yo, hay miles de santos queriendo hacerlo a las 8:30 am de hoy. La fila para tomar el trenecito a la montaña Corcovado es, dicen, de unas tres horas. Un «muy amable» empleado delSigue leyendo «El Cristo de Corcovado o el Apocalipsis en una mañana»

Mujer caliente de sol

Seguro, segurísimo, De Moraes pensaba en una mujer de Copacabana cuando escribió esto tan deliciosamente erótico: Un mujer al sol es todo mi deseo,/ viene del mar, desnuda, con los brazos en cruz/ y la flor de los labios abierta para el beso/ y en la piel refulgente el polen de la luz.// Una hermosaSigue leyendo «Mujer caliente de sol»

Sabores de la costa brasileña

Uno de mis máximos gustos al viajar es despertar a nuevos sabores, buscar la referencia conocida para tratar de explicarlos: «sabe como a…», sabiendo que la comparación será inexacta. En todo caso, siendo cuasi-vegetariana, no es opción para mí la carne, tan popular por estos lares. Amante de la feijoada y los mariscos, más bienSigue leyendo «Sabores de la costa brasileña»

Mensaje en un sobre de azúcar

No evito el lugar común de tomarme una caipirinha en mi primera hora en Copacabana, igual que mi adolescenta futbolera tampoco evita jugar futbol en la arena y pedirme que le tome fotos frente a la portería. De lugares comunes estamos hechos. La novedad es que en el restaurantito playero donde bebo el licor deSigue leyendo «Mensaje en un sobre de azúcar»

Primera lección en Río

Recién desembarcadas en esta ciudad «abençoada» (bendecida), aventar las maletas en el hotel y bajar a Copacabana fueron una y la misma cosa. Arena suave, mar glorioso, paisaje a punto, hija feliz. Alérgica mental al sol como soy, de inmediato rento una sombrilla para completar mi dicha. Un sonriente muchacho la entierra en la arenaSigue leyendo «Primera lección en Río»

La tierra del cero-estrés

(da click en el enlace para oír la canción) En pocas horas abordo un avión hacia Río de Janeiro. Me emociona cantidad: pasaré unos días oyendo el hermoso portugués, visitando la tierra de mi querido amigo Giancarlo, de Vinícius de Moraes, de Rubem Fonseca, Drummond de Andrade, el enorme Caetano Veloso, María Bethania, Bruno e Marrone. BuscandoSigue leyendo «La tierra del cero-estrés»