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#MiércolesDePoesía La tormenta que provoca alguien que pasa por ahí

Imagen: Tanja Babic, Woman in Abstract https://www.saatchiart.com/art/Drawing-Woman-in-Abstract/1029521/3853121/view

Es día de versos. Y no cualquier día de versos. Hoy comparto uno de mis poemas favoritos en la vida, uno de los que mejor captan lo evanescente del deseo, lo brutal de sentirse gobernado por las ganas de conocer a alguien que pasa junto a nosotros, que no se da cuenta de la tempestad que se nos arma por dentro. Es, claro, del chileno Gonzalo Rojas.

Y también es un #MiércolesDePoesía singular, porque con este posteo pongo una pausa temporal a varios años de compartir versos de forma semanal. Sucede que la vida me lleva por nuevos derroteros (me hago las ilusiones de que yo la llevo a ella, ténganme piedad): el asunto es que mi tiempo libre se verá muy reducido. Como me será difícil cumplir con este compromiso de cada semana, prefiero avisarlo desde ya.

Muchas gracias por la lealtad de años: ustedes, lectores y comentadores, son lo mejor de este blog. Seguramente nos volveremos a encontrar por ahí.

Salud. Muchos saludes por ustedes, por Rojas, por los provocantes que andan las calles sin enterarse de nada, por la poesía.

A esa que va pasando ahí

“Religo lo religioso de tus piernas a la sabiduría
alta de respirarte, mi aleteante,
a ti
te lo dice la nariz que soy, mi
cartílago casi,
la costilla que alguna vez, el hueso
que seremos si somos”.

Gonzalo Rojas, “A esa que va pasando ahí”, Las hermosas, Madrid, 1999, Poesía Hiperión, 190

#MiércolesDePoesía Las muchachas que hacen eso en lo oscuro

Gustave Courbet, Las durmientes, 1866
Gustave Courbet, Las durmientes, 1866

Sería su cumpleaños 100 pero no lo celebró, porque en 2011 cruzó a la acera de enfrente. Y ahí se cuentan distinto los años.

Cuando el chileno Gonzalo Rojas (1916-2011) se preguntaba ¿qué se ama cuando se ama?, ensayaba respuestas sobre el asunto, tan falso y tan hermoso. Este poema, sobre el sexo entre mujeres e incluido en Las hermosas (Poesía Hiperión), es un intento por explicar “la furia del espectáculo” mientras “llueve peste por todas partes de una costa/  a otra de la Especie”. Qué a gusto, que existan equívocas doncellas.

Vaya como buena excusa para hacer de Rojas este #MiércolesDePoesía.

A unas muchachas que hacen eso en lo oscuro

“Bésense en la boca, lésbicas
baudelerianas, árdanse, aliméntense
o no por el tacto rubio de los pelos, largo
a largo el hueso gozoso, vívanse
la una a la otra en la sábana
perversa,
y
áureas y serpientes ríanse
del vicio en el
encantamiento flexible, total
está lloviendo peste por todas partes de una costa
a otra de la Especie, torrencial
el semen ciego en su granizo mortuorio
del Este lúgubre
al Oeste, a juzgar
por el sonido y la furia del
espectáculo.
Así,
equívocas doncellas, húndanse, acéitense
locas de alto a bajo, jueguen
a eso, ábranse al abismo, ciérrense
como dos grandes orquídeas, diástole y sístole
de un mismo espejo.
De ustedes
se dirá que amaron la trizadura.
Nadie va a hablar de belleza”.

 

 

#MiércolesDePoesía Deseosa pone anuncio clasificado

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Este poema del chileno Gonzalo Rojas me gusta. Me lo imagino publicado en un periódico cualquiera, entre el anuncio de una enfermera experta en cuidar ancianos, ofertas de un refrigerador viejo, masajistas a domicilio, autos de oportunidad.

Me imagino los versos haciéndonos el día a más de uno. Sea el #MiércolesDePoesía.

Enigma de la deseosa

“Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus”.

 

Las nalgas y los libros hacen la vida más bella

Foto: David Photographer

En Internet hay engendros y aciertos de muchos tipos, pero cualquier cosa que en el nombre combine nalgas y libros ya de por sí promete. Navegando por la web tropiezo con este sitio web venezolano, de fórmula audaz: ofrece fotos eróticas de mujeres deliciosas, recomendaciones de libros, artículos de actualidad y algo de poesía. Aunque en principio es un coctel interesante, cada categoría es independiente de la otra: las fotos están por aquí y los textos, por allá. Si me preguntaran, diría que Nalgasylibros se podría enriquecer aún más si de pronto las fotos fueran acompañadas de buenos textos. Y a la inversa.

La imagen que ilustra este post es ejemplo de lo que se puede encontrar por ahí. Es de David Photographer y forma parte de un portafolio tomado del sitio. Al verla me vienen a la mente los versos iniciales de “El fornicio”, poema del chileno Gonzalo Rojas, y me imagino a varios murmurándolos de memoria: “Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,/ mi vergonzosa, en esos muslos/ de individua blanca…”.

En fin, que Nalgasylibros es una manera feliz de celebrar el viernes entre cuerpos hermosos y literatura. ¿Hay algo más que valga la pena?

#MiércolesDePoesía Por qué este hombre se prendió fuego

Sebastián Acevedo
Sebastián Acevedo

Estaba desesperado. Pedía que le devolvieran a sus dos hijos detenidos ilegalmente, acusados por la dictadura de terrorismo. Trabajador sin mayores recursos, buscó ayuda de las autoridades civiles y militares de Chile, de los medios, de todos. Pero nada. Hace 30 años, Sebastián Acevedo se roció con bencina y se prendió fuego. Pocas horas después murió. Sus hijos fueron liberados. Dejó un hueco helado, quemante. Hoy, #MiércolesDePoesía, comparto esto que escribió Gonzalo Rojas, para fijar en palabras ese amor desaforado:

“Sólo veo al inmolado de Concepción que hizo humo
de su carne y ardió por Chile entero en las gradas
de la catedral frente a la tropa sin
pestañear, sin llorar, encendido y
estallado por un grisú que no es de este Mundo: sólo
veo al inmolado.

[…]

Sólo la mancha veo del amor que
nadie nunca podrá arrancar del cemento, lávenla o
no con aguarrás o sosa
cáustica, escobíllenla
con puntas de acero, líjenla
con uñas y balas, despíntenla, desmiéntanla
por todas las pantallas de
la mentira de norte a sur: sólo veo al inmolado”.

-Gonzalo Rojas, “El alumbrado”

La tortura vista por poetas

Imagen 3

Hoy se cumplen 40 años del golpe de estado en Chile. En conmemoración, valga hablar del libro La libertad no es un sueño. Recopilación de poesía chilena de la resistencia (Signo Editorial). Se trata de una antología compuesta tanto por textos de poetas reconocidos (Gonzalo Rojas, Ariel Dorfman, Antonio Skármeta, Roberto Bolaño) como anónimos, que de forma clandestina escribieron en los centros de detención de la dictadura.

El libro cuenta con un prólogo de Cortázar, quien fue amigo del compilador original, Raúl Silva-Cáceres. Entre otras líneas de luz sobre esa época oscurísima, Cortázar dice: “[…] Los poetas conocidos o anónimos, que llenan estas páginas, no necesitan otra presentación que sus poemas, que se dan como pedazos de un país desgarrado, coágulos de un interminable, multitudinario testimonio de vida frente a la muerte cotidiana, de libertad frente a las alambradas fascistas, tendidas de un extremo a otro de ese Chile, nacido para el viento, para el galope de sus caballos, para la alegría de las canciones y las danzas. Una vez más, en la dura historia del hombre, la poesía parece como la espuma de las alas, rompe contra la barbarie e invade con sus densos sumos los corazones cansados, las venas exangües […]”.

Estos versos anónimos, escritos desde el Campo de prisioneros Estadio Nacional, resumen el sentido de los textos: “Te ponen la venda. Con ella terminas/ conversando/ con otros ojos/ que estuvieron antes/ encerrados en este paño”.

Enlace a la nota completa sobre el libro (incluye videos interesantísimos): http://signoeditorial.cl/?p=163

El fornicio, en voz de Rojas

joehensonfineart.com
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“Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,/ mi vergonzosa, en esos muslos/ de individua blanca, tocara esos pies/ para otro vuelo más aire que ese aire/ felino de tu fragancia, te dijera española/ mía, francesa mía, inglesa, ragazza,/ nórdica boreal […]” -Gonzalo Rojas, “El fornicio”.

Nada que añadir a estos versos, que el autor confesó haber escrito no en la juventud sino en una de sus “pubertades cíclicas”. Lo único que me atrevo a hacer ante ellos es ofrecer este enlace, de la voz del autor leyendo el poema entero (da click aquí):