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“Este poeta del siglo XV visitó el XX”

captura-de-pantalla-2017-01-10-a-las-10-22-01Para Rocío

“Muero de sed al lado de la fuente,
estoy al rojo y doy diente con diente,
en mi país me encuentro en tierra extraña,
junto a un brasero, tirito al par que ardo […]”.

Estoy leyendo una biografía de François Villon, poeta francés del siglo XV, quien tomó el antiguo verso de la corte y le puso nuevas ropas: lo hizo hablar los asuntos de la calle e incorporó palabras de mendigos, ladrones y prostitutas para dar a la poesía nuevas posibilidades tanto formales como temáticas. El libro, escrito por A. de Obregón, es más bien una novela biográfica sin pretensiones, pero contagia la atmósfera en la que se movió Villon, en la que fue ejecutado por su vida no-decente.

Los versos que abren esta entrada pertenecen a la estupenda “Balada del Concurso de Blois” de Villon, irónica y compleja pero movedoramente cercana. Los mismos son retomados en letra y música por el compositor mexicano Jaime López en la canción “Muriéndome de sed”,  grabada por Eugenia León en 1989 (da click abajo para oírla). López platica con Villon, poeta de sus favoritos, en líneas que suman matices al texto medieval y lo hacen habitar a sus anchas el fin del siglo XX:

“Por esta sal salvaje naufrago en el desierto
a solas en la sed terrosa del deseo,
pasión alucinada que sacia mis encierros,
entono la estrellada canción del rascacielos […]

No me basta hartarme pisando un solo charco
ni me verán feliz ahogándome en un vaso.

No duermo en los altares ni hay ancla que me prenda,
tal vez la libertad no es más que una celda.
Estoy muriéndome de sed,
frente a la fuente tengo sed […]”.

“Poeta del siglo XV pasa de visita”: algo así podría decir una nota en la sección cultural de algún periódico. Trato de imaginarme el gesto de Villon al oír lo que su balada generó cinco siglos después, guitarra eléctrica incluida.  Creo que sería una cara de buen contento.

 

 

#MiércolesDePoesía Voy a amarte por la duda

Foto: Rob Lang www.roblang.com
Foto: Rob Lang http://www.roblang.com

Hoy, un poema de Xavier Villaurrutia se convierte en bandera de noches de insomnio.

Muchas veces, el arco que va del coqueteo al éxtasis suicida incluye un rosario de recelos, de pálpitos, de inseguridades, de soponcios. Eso lo dijo como nadie Xavier Villaurrutia (1903-1950), uno de los máximos autores en lengua hispana. Su portentoso “Deseo” puede ser bandera en más de una noche de insomnio de quien deletrea su amor “por la angustia y por la duda”. Y aún así no puede evitarlo.

Para acompañar el poema van dos regalos sensoriales: 1. La impecable imagen que ilustra esta entrada es un guiño al poeta, quien la hubiera disfrutado tanto como yo. 2. Dejo por aquí el mismo poema de Villaurrutia en la musicalización de Jaime López, cantada por Maru Enríquez y con una intervención de Jaime. Me encanta ese lamento hondo que se lleva al carajo el verso final, como corresponde. Ahora sí, buen #MiércolesDePoesía.

Da click en el enlace para oír la canción

Amarte con un fuego duro y frío.
Amarte sin palabras, sin pausas ni silencios.

Amarte sólo cada vez que quieras,
y sólo con la muda presencia de mis actos.

Amarte a flor de boca y mientras la mentira
no se distinga en ti de la ternura.

Amarte cuando finges toda la indiferencia
que tu abandono niega, que funde tu calor.

Amarte cada vez que tu piel y tu boca
busquen mi piel dormida y mi boca despierta.

Amarte por la soledad, si en ella me dejas.
Amarte por la ira en que mi razón enciendes.

Y, más que por el goce y el delirio,
amarte por la angustia y por la duda.

-Xavier Villaurrutia, “Deseo”, Canto a la primavera y otros poemas, en Nostalgia de la muerte. Poemas y teatro, FCE/ SEP.

#ViernesSinCelos

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Ya arranca el fin de semana y todo el mundo tiene cenas, reuniones o fiestas donde sin duda platica con gente más o menos atractiva del sexo opuesto. De modo que ahí dejo estas líneas sabias de una canción del señor Jaime López. Propongo que volvamos viral esta cosa bonita del #ViernesSinCelos porque sí, para qué desperdiciar el tiempo: si los celos son fundados para qué sigues ahí; si son infundados, para qué sufres.

 

La improbable amistad de Jaime López y Camilo Sesto

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Camilo Blanes, conocido como Camilo Sesto, es el colmo de lo cursi, lo meloso. Y por eso me gusta. Seguro influye que me acompañó en varias tardes de enamoramiento adolescente, con aquello de “Me acostumbré a tus besos y a tu piel color de miel, a la espiga de tu cuerpo, a tu risa y a tu ser”. Aunque mis entendederas de los 13 o 15 años no me dieran para mucho.

Pues en esta edición de la revista SoHo, dedicada a la música, Jaime López publica un texto sin desperdicio: “A la salud del amigo Sesto”. Jaime me es, a partes iguales y desbordadas, querido como persona y admirado como artista: músico fundamental en la historia del rock nacional, antropólogo urbano audaz e inteligente, loco genial (lo digo para los lectores de otros países, porque los mexicanos que necesiten que se los presente, mejor que saquen pasaporte gringo). En el texto de SoHo una vez más se jala las greñas y rompe el molde: reivindica a Camilo Sesto, dice que le encanta, lo defiende, pues, con esa pluma suya tan sonora, de la que tomo un mínimo fragmento: “Quién no cayó en el profundillo albur secundariano, más bien preparatoriano, de los años 70 del siglo pasado que a quematripa disparaban al cautivo incauto los sacrosantos cábulas bluedemoniacos del callejón sin saliva en el formato de una simple trivia que cuestionaba: “¿Quién es la madre de Camilo Sesto?” “Pos Mama Sesta, güey”.” Y luego la frase con la que cierra el artículo: “La poesía no se crea ni se destruye, sólo se trastorna”.

De veras, recomiendo mucho el texto. Es una pequeña maravilla textual a la salud de esa amistad que no había imaginado posible.

PD Mañana es sábado de Playlist colectivo. Si quieres participar responde aquí la pregunta: ¿qué canción te recuerda a alguien que ya no está contigo?

Viernes de “¿Qué onda, ése?”

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Da click aquí para oír/ ver la canción:

En 1987, el rockero mexicano Jaime López presentaba “¿Qué onda, ése?”, divertida y contundente canción cumbiosa. Habla de los migrantes que “se la rifan” (se juegan la vida) pero también se “agabachan” (aculturan) en Estados Unidos, que siendo carne de cañón quieren sentirse de allá sin lograrlo porque no hablan bien inglés, pero dejan de ser de acá, “pierden su país”. La foto que ilustra la entrada es reciente, pero es el mismo Jaime brillante y agudo, malabarista del lenguaje cotidiano, músico y compositor que no tiene miedo de estirar las fronteras musicales, que en tres minutos cuenta una historia que vale la pena escuchar. Con él inauguro el fin de semana.

Nota para lectores de otros países: “Ése” es una expresión coloquial del norte de México, que sirve para llamar la atención.

“Lo que pasa con usted, ése
es que no habla bien inglés, ése.
No es de aquí ni es de allá, ése
pero bien que viene y va, ése.
Si es por mí p’s no hay fijón.
La jefita preguntó
que ¿qué onda, ése?

Por allá por ilegal, ése
va la migra del caimán, ése
y la bronca por acá, ése
la migaja que nos dan, ése.
Entre el dólar y el dolor
el carnal en la labor
p’s ¿qué onda, ése?

Guacha vato, cacha a ese loco ahí
cómo se agabacha en la vil estrit.
Ha perdido su país
como quien perdió el velís.

Por la boca su Cornfleis, ése
por las venas su Kulei, ése
por los ojos Rocky 10, ése
por el sexo discotex, ése.
Del McDonald’s al TomBoy
se respira el mismo olor
p’s ¿qué onda, ése?

Por allá la humanidad, ése
tiene piel de Ku-Kux-Klan
y la raza por acá, ése
se la rifa cuando va, ése.
La familia del cowboy
come carne de cañón,
p’s ¿qué onda, ése?”.

Cuando el amor es maldito de origen

Foto: Federico Robledo
Jaime López y Mónicca Gómez Foto: Federico Robledo

Anoche fui al teatro. Quise ver en escena a mi querido Jaime López, voz y presencia central en la escena del rock mexicano. Actúa en la obra Sangre en la comisura de tus labios, escrita y dirigida por Arturo Honorio, quien como teatrero ha colaborado con gente como Alejandro Jodorowsky. La actuación de Jaime convence y cimbra, mientras la de Mónicca Gómez es poderosa y la obra, impecable. No daré ningún spoiler pero trata sobre un amor turbio, jodido desde su origen, que revuelve las tripas. Plagado de odio, deseo y culpa, me hizo recordar aquello de Rainer María Rilke:

“¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes
angélicas? Y aun si de repente algún ángel
me apretara contra su corazón, me suprimiría
su existencia más fuerte. Pues la belleza no es nada
sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces
de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente
desdeña destrozarnos. Todo ángel es terrible”.

Se presenta en el Teatro de Azotea, espacio íntimo donde los 15 espectadores están literalmente en medio de la acción, lo que implica un reto adicional para actores y puesta en escena. De verdad vale mucho la pena.

Circulo Teatral, Veracruz 107, Col. Condesa, México, D. F. Reservaciones: 5553 1383

 

Jaime López reencarna con su Hotel Garage

Portada de Di no a la yoga
Portada del disco

Disponible a partir de hoy en iTunes, el nuevo disco Di no a la yoga tiene el sello del mejor López: buen rock, propuesta inteligente y mucho juego. Frente a unas chalupas con salsa platicamos con él al respecto. Esto nos dijo.

Nueva reencarnación

Di no a la yoga es mi tercer disco con Hotel Garage en los ocho años de historia que tenemos como grupo. “Estoy harto de mí” decía una canción que escribí hace tiempo. Eso me pasa seguido: de pronto me cansa estar solo, a veces me cansa estar con el grupo, otras puedo combinarlos. Ahora quiero ver qué pasa con esta tercera reencarnación del Hotel. Hace poco hice una presentación simbólica a solas en el Teatro de la Ciudad, que cerró un ciclo de cuarentaytantos años en el que estuve presente con o sin orquesta, con o sin disquera. En este momento me quiero clavar con el grupo porque no hay un público de Hotel Garage, debemos generarlo. Quiero abrir espacios de trabajo para nosotros y para otros, ver hasta dónde da.

Los mamones jazzistas

El disco tiene 10 canciones en tres partes. Por un lado hay temas antiguos como “Tu maldición” y “Nordaka”, que reformulamos en rock porque no sólo el jazz tiene esa virtud. Aunque así presuman los mamones jazzistas, no les pertenece la improvisación. Nada se crea ni se destruye, sólo me las prestas… Luego vienen tres canciones norteñas, entre ellas “La bestia” y “Sueños sin fronteras”, que eran parte de un disco norteño que iba a hacer con un amigo mío y les metimos rock. Las demás son nuevas, como “No soy un virtuoso”.

El intraducible Play the music

En Di no a la yoga no me importa el contenido, no le estoy diciendo a nadie que se ponga a practicarla o deje de hacerlo. ¡A lo mejor hasta le hago propaganda! Yo practico mi propia yoga, me paro de cabeza, es más, quería aparecer en la portada parado de cabeza, sería más irónico… Para mí primero está la forma, no el fondo. Si de la forma se deriva contenido qué bien, pero no es lo central. Juego musicalmente con las palabras. En inglés se dice play the music, ese concepto intraducible de jugar con la música. Eso es lo que me interesa. Claro, lo mejor es que forma y fondo vayan de la mano, pero si se polarizan yo prefiero irme por la forma. Suena mamón y sí, asumo que soy mamón, como cuando dejé de fumar: lo logré sin querer y años después descubrí que nunca me había gustado el cigarro, sólo fumaba por snob. Aunque lo snob no se me ha quitado, sí dejé de fumar.

Calle 13 o el Tres Patines

En los 60 y 70 muchos decían que la forma era para burgueses, tener buena ortografía era mamón, lo único importante era el contenido. Obviamente nunca leyeron a Ezra Pound, sólo a Marx… y marx o menos, porque no-estorba-el-griego. Es difícil que el contenido aporte una forma, es más fácil que la forma te dé un contenido. El problema con quienes privilegian el contenido es que pueden banalizar todo, hacer pura demagogia. Eso pasa con Calle 13: tomaron tres clases de métrica y creen que están diciendo las cosas poéticamente, cuando en realidad no dicen nada. Yo prefiero al Tres Patines.

 

(Originalmente publicado en el sitio web de la revista SoHo).