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#MiércolesDePoesía Versos azotaditos para lo que se ofrezca

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El dolor sin un buen poema a la mano es inútil. Con el poema también lo es, pero al menos se le ponen palabras para verlo de frente y uno se hace a la idea de que es sano.

Estos versos de la uruguaya Idea Vilariño son de los que uno necesita tener cerca porque dicen mucho y callan más, incluso hoy, que no tengo ganas de azotarme ni ponerme de víctima. Van en este #MiércolesDePoesía, nomás por el placer de recordar lo que se siente.

“Yo quisiera llorando

decírtelo

mostrarte

decirte destrucción

y que tú me entendieras

o decirte se fue

el verano se fue

o decirte

no te amo

y que tú me entendieras”.

-Idea Vilariño, “Yo quisiera”, Poesía completa (Cal y Canto)

Mis mejores libros 2014

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Entre los demasiados libros de los que hablaba Gabriel Zaid, todo lector desaforado (como yo) escoge unos y deja fuera otros, muchísimos. Como uno sólo puede hablar de los pocos que leyó, hoy propongo mencionar los títulos que me marcaron en este 2014. Hay novela, cuento, ensayo, poesía. Figuran autores hispanoamericanos pero también de otras latitudes, como Polonia y Reino Unido. Algunos son novedades y otros tienen años de haber sido publicados. El único criterio de selección fue que los leí este año y que, en cada caso, tuve que interrumpir varias veces la lectura para paladear un pasaje lleno de verde y gorjeos.

Más que dar mi opinión sobre ellos preferí mencionar brevemente qué me gustó y luego dejarlos hablar, o sea, citar un fragmento luminoso, en el que se cuele entre letras la luz fresca de cada uno. Como dice el genial Liniers sobre los libros que ama: más que acompañarme, estos “ya se esconden adentro de mí”.

  1. Alan Pauls, La historia del pornógrafo (Anagrama). Novela intimista con varias capas, hondas y llenas de ecos. “¿Con qué cara me enfrentaré a ti? Me miro al espejo y lo que allí veo es un fantasma; no, peor que eso: la sombra de un fantasma que fue un hombre, un hombre al que tú amaste casi sin conocerlo”.
  2. Fabio Morábito, El idioma materno (Sexto Piso). Colección de pequeños ensayos sobre la lectura y la vocación de escribir, en los que cada palabra se saborea. “El subrayador se vuelve un segundo autor del libro, extrae de éste el libro que él hubiera querido escribir, entra en controversia con el libro que lee, al que somete a una implacable cacería de frases subrayables”.
  3. Idea Vilariño, Poesía completa (Cal y Canto). La escritora uruguaya ofrece versos de amor y desamor como quien regala una combustión que quema los dedos, pero se disfruta. “Buscamos/ cada noche/ con esfuerzo/ entre tierras pesadas y asfixiantes/ ese liviano pájaro de luz/ que arde y se nos escapa/ en un gemido”.
  4. Jerzy Andrzejewski, Las puertas del paraíso (Conaculta). Deslumbrante novela-reto polaca sobre la Cruzada de los niños fue traducida al español por Sergio Pitol. De veras vale la pena. “La satisfacción de los sentidos no sacia el deseo, de un deseo saciado surgen cien nuevos aún más imperiosos, los actos nacidos de los deseos más puros agonizan en la infamia, tal vez no existen los deseos puros, la necesidad de violencia y de crueldad trastorna la naturaleza del hombre”.
  5. Eduardo Galeano, Bocas del tiempo(Siglo XXI). Compendia la hondura de Galeano en relatos y pequeñas cápsulas, como pildoritas que ayudan a andar. “[…] el primer gesto humano es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien. Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos. Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que le pongamos, así es la cosa. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje”.
  6. Rodrigo Fresán, Trabajos manuales(Planeta Biblioteca del Sur). La pluma precisa del escritor argentino propone cuentos lúcidos, con cara y cuerpo de ensayos. “El final de un libro es como un suspiro. Por eso Forma suspira cada vez que termina un libro. Llegar a la última página produce una suerte de triste felicidad. Felicidad por saberlo todo sobre una historia y por sentirse capaz de creer en personajes con una intensidad con la que nunca se creerá en las personas. Tristeza porque la historia no sigue. Entonces sólo queda volver a empezar”.
  7. Valeria Luiselli, La historia de mis dientes(Sexto Piso). Esta novela singular se avienta al vacío y se pone de pie como si nada, con todos los huesos intactos. Trata sobre un cantador de subastas. “Se sentía tan disminuido que intentó suicidarse colgándose de una rama de aquel árbol pequeñísimo. Fracasó por poco”.
  8. Julian Barnes, Niveles de vida (Anagrama). Tres relatos aparentemente inconexos, el tercero de los cuales cohesiona el libro y sacude: es la expresión acendrada del dolor de perder al ser amado. “En un acto social al que mi mujer y yo solíamos asistir juntos, un conocido se me acercó y dijo simplemente: ‘Aquí falta alguien’. Me pareció correcto, en ambos sentidos”.
  9. Evelio Rosero, Los ejércitos (Tusquets). Novela demoledora sobre la violencia, colombianamente mexicana. “Nosotros aquí seguiremos esperando a que esto cambie, y si no cambia ya veremos, o nos vamos o nos morimos, así lo quiso Dios, que sea lo que Dios quiera, lo que se le antoje a Dios, lo que se le dé la gana”.
  10. Carlos Velázquez, La marrana negra de la literatura rosa(Sexto Piso). Cuentos marcados a fuego por una de las mejores plumas del escenario mexicano actual. “Una cerdita jamás olvida al macho que la desvirgó. Sin embargo, me pedía hombres, perdón, cerdos. Me exigía cerdos. Montones de cerdos. Era insaciable. No podía parar. Mientras otras acumulaban abrigos, zapatos, vajillas, Leonorcita recorría kilómetros y kilómetros de miembro de marrano”.
  11. (o, lo que es lo mismo, 10 + 1) Juan Gelman, Pesar todo. Antología (FCE). Cascada de poemasque hacen cada día más ancho y mucho más pleno. “Habítame, penétrame./ Sea tusangre una como mi sangre./ Tu boca entre a mi boca./ Tu corazón agrandeel mío hasta estallar./ Desgárrame./ Caigas entera en mis entrañas./Anden tus manos en mis manos./ Tus pies caminen en mis pies, tus pies./Árdeme, árdeme […]”.

(Originalmente publicado en mi blog Deli(b)rios, en el sitio web de la revista SoHo).

 

Poema para cuando lo que uno siente es “difícil”

La poeta
La poeta

Con la escritora uruguaya Idea Vilariño he pasado muchas mañanas, noches, madrugadas y las horas en medio. Adoro su capacidad para volcar universos en pocas palabras, como en estos versos que dejan ecos en el #MiércolesDePoesía.

 

“Lo que siento por ti es tan difícil.

No es de rosas abriéndose en el aire,

es de rosas abriéndose en el agua.

 

Lo que siento por ti. Esto que rueda

o se quiebra con tantos gestos tuyos

o que con tus palabras despedazas

y que luego incorporas en un gesto

y me invade en las horas amarillas

y me deja una dulce sed doblada.

 

Lo que siento por ti, tan doloroso

como pobre luz de las estrellas

que llega dolorida y fatigada.

 

Lo que siento por ti, y que sin embargo

anda tanto que a veces no te llega”.

From Russia… with love

Alina Lebedeva
Alina Lebedeva

Esta fotógrafa rusa me parece extraordinaria, sutil pero muy potente. Sus imágenes de desnudos tienen un tufo de transgresión y una fuerza nostálgica que me trae a la mente estos versos desvalidos, que leí hace unos días:

Morirse/

no morirse/

y estarse triste repartiendo adioses/

moviendo adiós/

apenas/

el pobre corazón como un pañuelo.//

Idea Vilariño, “Los adioses”, Poesía completa (Cal y Canto)

Imagen 6

Imagen 8Link relacionado

Sitio web de la fotógrafa: http://www.alina-lebedeva.ru/

No querer caer (pero sí)

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Decir no

decir no

atarme al mástil

pero

deseando que el viento lo voltee

que la sirena suba y con los dientes

corte las cuerdas y me arrastre al fondo

diciendo no no no

pero siguiéndola.

-Idea Vilariño, Poesía completa (Cal y Canto)

En las pocas líneas de este poema inmenso, la poeta uruguaya condensa la historia humana: si la tentación no fuera tan atractiva, si su canto no fuera poderoso a morir habría menos caídos. Pero sobre todo habla de mí, de mis ganas de resistir pero, en realidad, de mi mayor deseo de ser arrastrada al fondo. Este #MiércolesDePoesía lo comparto porque es de mis poemas favoritos. Porque sí. Por qué no.

A veces es literal que “cae” la noche

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La noche más callada/

la más quieta/

más desplomada entera sobre mí.//

-Idea Vilariño, Poesía completa (Cal y Canto)

Hermoso casi-haikú de la poeta uruguaya. La gente dice que “cae la noche” y dice bien: a veces se derrumba sobre uno, indefenso.

Liviano pájaro de luz

Andreas Bitesnich
Andreas Bitesnich

Feria del Libro de Buenos Aires, pasado abril: imposible asistir, pero quien más me quiere estuvo ahí, comprando libros para él y para mí. El que más me emociona es la poesía completa de la uruguaya Idea Vilariño, una de mis favoritas. Con estos versos suyos, deliciosamente eróticos, festejo que el abrazo esperado está por llegarme:

Buscamos

cada noche

con esfuerzo

entre tierras pesadas y asfixiantes

ese liviano pájaro de luz

que arde y se nos escapa

en un gemido.